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Al entrar en la casa de Pedro Guerrero me la encontré toda ella poblada de gente celebrando la festividad de San Antonio. Mi presencia, no despertó ninguna sospecha, siendo habitual  que los visitara   en los festivos por la amistad de años que nos unía. La puerta estaba abierta,  entre sin llamar. Con un gesto amistoso ,Guerrero, me invitó a que tomara asiento. Lo hice en una gran mesa de varios metros que ocupaba casi todo el comedor. Su mujer me sirvió  café y pastas. Percibí la dicha entre mis amigos, quitando a Guerrero y su mujer, que eran jubilados, de los que se llaman de la tercera edad, siendo   los padres de tres de mis amigos. El resto  que estabamos sentados en la mesa, eran año más o menos, de mi edad. Ninguno de ellos se percató de que estaba allí entre ellos sin corazón. Su felicidad en estos momentos, consistía  en haber logrado haber formado una familia que daba los primeros pasos por la vida, y correteaban por la casa.  A ninguno les faltaba empleo. Ni se quejaban de sus condiciones laborales, pese a lo duros que eran sus trabajos, si cabe peores en los últimos tiempos donde constantemente les apretaban las tuercas. Esto lo sabia de oídas, por las empresas de Vall d´Uixó en las que trabajaban, donde rumores cada vez más fuertes sobre ajustes de cuentas a la clase obrera se dejaban oír, no por los sindicatos, ni los partidos políticos, ni mucho menos por la prensa. Eran rumores como mecidos por  nuevos vientos de la opresión que bajaban del centro de Europa.  Sus empleos, eran los típicos entre la trabajadora y sencilla en su formación profesional. Ya que los Guerrero no habían podido estudiar. Ni era desde luego, para gente de nuestra edad, algo imprescidible para tener una vida digna. Fueron desde muy jóvenes lanzados al trabajo.  Había un camionero roncando en un sillón frente la televisión. Sus chiquillos jugaban y saltaban persiguiéndose  sobre sus piernas apoyadas por los talones en un taburete. La chimenea estaba encendida en un rincón.La mesa estaba cubierta de platos con comida, tazas, y copas con bebida. Entre mis amigos  había una auxiliar de pediatría, un albañil, una limpiadora, una trabajadora de azulejera, un lijador, dos rumanos, una amigade la auxiliar de pediatría que no conocía. La auxiliar de pediatría estaba casada con el albañil. Su hermana, la limpiadora estaba casada con el camionero, y la  trabajadora de fabrica azulejeras con el lijador. Todos tenían como mínimo dos hijos,  incluido los rumanos que  trabajaban, según explicaron, en unas fabricas que no les pagaban desde hacia dos meses. Yo solo los conocía de vista. Con la familia Guerrero me unían años de amistad. Aunque se había producido entre nosotros  un abismo de desigualdad económica y de prestigio social  desde la crisis. La cual duraba ya una década. Hasta ese día, no fui plenamente consciente de lo diferentes eramos, y como esta situación histórica,  tarde o temprano iba a enfrentarnos. De momento la crisis nos tensionaba psicológicamente, pero llegaría un momento en que toda esta tensión interior, explotaría en la sociedad. empezaba a vislumbrarse el gran momento de caos que esperaba contemplar cantando aleluyas sonbre una colina mientras todo ardía.

Antes del 2008, ellos siempre creyeron, seguramente más que yo en algunos aspectos, que terminaría la carrera que empecé, que me casaría, y formaría como ellos, una familia. Hace diez años, incluso yo lo creería. Ahora  no. Ni creo que ellos tampoco. Nadie que me conociera tiempo atrás, imagino un desenlace tan trágico a mi destino. Y ni  en general a tantos que andaban más muertos que vivos por las calles de Vall d´Uixó. Muriéndose de asco, literalmente. La diferencia entre los Guerrero, que pongo simplemente de ejemplo para nuestro relato, pero pudiendo ser cualquier  trabajador, incluso los precarios, y yo- menos los rumanos que no cobraban-era tan grande, como océano que  separa dos continentes. Me extraña que nunca se mencionara en las conversaciones, esta desigualdad tan grande en Vall d´Uixó. Sobre todo, porque entre la clase obrera se suele hablar mucho de dinero. Yo conocía todos los sueldos de mis amigos, que no es necesario contar para no desanimar a lectores que busquen empleo. La suma de un día de trabajo de ellos en su conjunto, pese a ser trabajos  mal pagados, que había perdido mucho durante la crisis, superaba mi renta seguramente de seis meses.- No cuento la familia rumana-En los últimos cinco, no había entrado un euro en mi casa. Esto era un misterio que quedaba por resolver con respecto a mí por la gente que me conocía. Como lo hacía para sobrevivir sin dinero. Y el hecho de que parecía no afectarme la pobreza. Por mi parte, notaba que pese a esta virtud, si se quiere llamar así, para enfrentarme a la pobreza, o la persecución sufrida por las autoridades durante la crisis , cuando se alarmaron por  ciertas actitudes mías.  Y si a esto se le puede llamar logro, quizás estaba empezando a agotarse, como los cuerpos. No fui incapaz de concluir en estos diez años las ideas que esperaba poder contagiar en este fermento de descomposición social. notaba hacia tiempo que andaba medio apagado sobre la vida y sin dirección ninguna. últimamente experimentaba cierta amargura ante mi pasado más inmediato . me preguntaba constantemente ¿ qué había hecho durante los últimos 10 años? Esa sensación de tiempo perdido, lejos de empujarme a recuperarlo, me paralizaba. En casa de Guerrero , ese día, me di cuenta de que me había consagrado a ellos. Toda mi vida había hecho política con mis amigos. Claro, que no me hacían mucho caso, como a los políticos. Pero yo disfrutaba fervientemente siendo escuchado mientras tomaba café. Desde luego, nadie comprendía lo que decía, y más cuando les sacaba una carta que había escrito en mi casa  y la leía en esa mesa, en la que me sentaban los domingos reunida la familia . A veces, me emocionaba tanto con mis palabras, que rompía a llorar hablando de un mundo mejor para los Guerrero. todos me daban la razón, y comentaban que bueno chico e inteligente era.  Hacia tiempo, que me mortificaba la  creencia de que yo, ya no significaba nada para ellos por mi situación de miseria, incluso dudaba de mi inteligencia.  útilmente, cuando visitaba la casa de los Guerrero, ya no leía  cartas, ni hacia discursos, ni les daba consejos de como tenían que ser.  Cosa que noté , que nadie echaba de menos. Aún así, sin cartas ni discursos, sin mi aura divina, me seguían tratando como siempre, cosa que me dolía extraordinariamente ser como ellos o incluso peor. Me constaba entender como pese a mi grandes ideas, mi superioridad moral e inteligencia respecto al resto de gente de Vall d´Uixó, había acabado en la miseria, !durante ya diez años! Gracias a que en mi actitud estaba amar tanto el dolor como a la vida, donde creía firmemente que estaban unidas ambas cosas, no caí en una profunda depresión.- como otras personas en mis circunstancias tanto socio económicas- así como entre el colectivo de idealistas que frecuentaba: anti sistemas, anarquistas, comunistas, okupas…cuyas ideas de un hombre nuevo, y libre, sin miedo ni a la muerte, así como de  un mundo mejor obra por completo del hombre, estaban empezando a quedarse olvidadas y desfasada en el siglo XXI . Marcado por los diferentes  discursos de apocalipsis y distopías de extrema derecha, e izquierda progresista. En esa jornada de San Antonio, estaba medio dormido,con la cabeza llena de pensamientos siniestros respecto a  una muerte gloriosa en manos del estado. Esto era lo único que me animaba. Lo único que contaba ya a los Guerero d eforma cada vez más patética: vienen a por mí. Aunque tenía dudas, de si para la policía, tampoco significaba ya nada. Otro tormento más.  El pueblo esa día paseaba en romería alegre y feliz, despreocupado de otra cosa que no fueran ellos mismos. Iban con sus perritos hasta la ermita. Entre tanto yo me sentía el más descorazonado de los mortales,  en el alma aplastada  por los zapatos de todos ellos. Entonces, en la mesa, el albañil me preguntó mi impresión sobre  lo que había pasado con unos perros. Sabiendo que yo recogía perros, teniendo una gran experiencia con ellos.  Y de todos ellos, era sabido que era el que más conocía  íntimamente  tenía amistad con  la familia del fallecido. Ellos también conocía a mi amigo Nacho, pero más superficialmente. empezamos de este modo a hablar del crimen de la Jauría. algo espantoso, cuyo relato yo había escuchado de manos del hijo del fallecido. En cuanto al fallecido decir, que era tal su calidad como persona, que si este pueblo fuera decente,merecería todos los elogios del mundo a su recuerdo. Entre otras cosas fue le presidente de honor del afaniat, centro para discapacitados donde colaboraba, como hombre de gran conciencia y entrega a los demás. Lo que me entristecía más de todo este asunto, es que siempre sufrían los peores reveses de la vida el que menos lo merece. Lo que me obligaba a pensar si el mundo era el infierno.

” El relato es lo más terrible que he escuchado en mi vida- empecé diciendo, al hablar sobre el asunto que me habían preguntado- su muerte parece salida de una novela de Conrad, o un cuento de Quiroaga. Hasta día de hoy, me parece cada vez más inverosímil y subrealista lo aocntecido. Yo mismo, al igual que vosotros, muchas veces he visto abandonados tres, cuatro perros por el campo, sobre todo por Garrut. Y siempre han huido. Un simple gesto, y se largaban despavoridos. Yo, cuando recogía perros para una protectora, he intentado acercarme a veces a dos perros abandonados , incluso tirándoles comida…y se iban. En cuanto al de la protectora de animales que tienen detenido por este crimen. No me cuadra. Los perros recogidos  suelen ser agradecidos, y ademas… estando alimentados ¿ que maten a una personas para comérsela? todo es muy extraño. Parece, realmente algo diabolico. No hay forma de explicarlo con lógica.  No hagáis mucho caso a la prensa, os contaré como ocurrió”

una vez hice este preliminar sobre conjeturas que realmente me afectaban, empecé a relatar lo que me contó su hijo con la mayor exactitud. Se me pusieron los pelos de gallina, como cada vez que lo recuerdo lo que vio su hija  y  su hijo, cuando vieron a su padre ese uno de enero, al ir a buscarlo al huerto en pleno monte, alarmados de que eran las siete, e Ignacio no llegaba a casa del huerto. ¿ Puede el lector imaginar lo que vieron? ¿ y quién estaba todavía por allí?

Me extrañó una vez terminé de contar el relato, lo que me dijo el camionero, que durante el rato que llevaba allí estaba aparentemente dormido y roncando en un sillón frente la televisión. Lo que contesté, que me pareció una imbecilidad, luego,  más tarde me reveló mi verdadera  relación con el pueblo de Vall d´Uxió, y lo triste que iba a ser  lo que me quedaba de vida, en un lugar rodeado de una jauría.

El camionero, un hombre grande y corpulento, de casi cuenta años, un hombre fuerte, rudo, de buen corazón, deseando ser entre  burlón y protagonista, cuando estaba en silencio pensando en el crimen de la jauría, dio unos pasos. dirigiéndose a mí me preguntó haciendoo gestos cómicos y groseros:

¿ Es que no hablas en toda la semana, que cuando vienes aquí no paras de darle a la sin hueso?

Levantando las mans al cielo entre risitas:

no hay forma de dormir en esta casa.

yo, que estaba en shock, como cada vez que recuerdo lo que le paso a Ignacio, escuché las carcajadas enlatadas de todos. De este modo rebajaban la tensión del relato, como a un perro cuando se engancha con otro y le tiras un cubo de agua. De este modo salimos del sopor tenebroso del crimen. Yo me sentí atrapado y si saber que decir. LO único que precipitadamente contesté fue algo seguramente inconsciente:

así es, vengo a vengarme del silencio de toda la semana.

todos medio rieron, yo creo que fui el último en comprender lo que había dicho. La palabra vengarme entre amigos tenía un aspecto muy negativo. me levanté instintivamente, pedí disculpas y salí. Herido por la indiferencia, sin darme cuenta de que lo que había dicho era la expresión de un deseo. conforme caminaba tropezaba con los romeros acompañados por sus perritos con pañuelos de San Antonio atados del cuello. Alguno de estos perros serían abandonados por esta gente tan despreocupada y alegre. Conforme iba a mi casa, el pueblo de Vall d´Uixó quedaba a mi espalda formando una joroba en mi cuerpo que arrastraba. Presentí  que cuando me despeñara me hundiría el peso de este pueblo al que estaba atado. Al día siguiente, cuando  me desperté tras dormir agitado. Lo único que recuerdo del sueño es que  había en un espejo  escrito en letras que ardían  la palabra: venganza. Recordé lo que dije en casa de los Guerrero mientras salía con mis perros de paseo. Sin darme cuenta, acabe en la ermita de San Antonio. Al día siguiente de la procesión estaba completamente vacío el lugar, sin que hubiera recuerdo de la romería. Ni de las verdaderas causas del asesinato de Ignacio. Había entre la basura dos perros abandonados comiendo entre los plásticos que removían con sus hocicos y patas  para sacar los restos de las torradas de carne de la festividad de San Antonio. Volvió a mi mente la palabra venganza, ¿ qué quise realmente decir en casa de los Guerrero?- fue lo que me pregunté contemplando la fachada sencilla y blanca de la ermita, y al girar la cabeza quedando la ermita a mi espalda, observando aterrado aquella extensión maldita del pueblo de Vall d´Uixó. ¿ Era envidia a la vida sencilla y armoniosa de mis amigos que gozaban de respeto, tranquilidad, paz y amor? Pensar esto me pareció extraño, y no sabía si desechar esta hipótesis introspectiva. Al fin y al cabo, sabía que toda esa apariencia  era mentira.La santa familia, la santa tradición, el santo conformismo- balbuceé. quizás la respuesta no estuviera en la palabra venganza, sino en el silencio. En vengarme del silencio. EL silencio que todos ellos guardaban. EL silencio de la clase obrera, que ese camionero ejercía a diario, por la santa familia, por el santo que dirán si hablo, por la santa sumisión, por el santo miedo. Si, ahí estaba mi venganza. Creo que era la manifestación  del odio a la clase trabajadora, al pueblo, o en general, a la indiferencia de la sociedad, que estaba llegando a límites inhumanos. Nada les conmovía. pensé en Ignacio, ¿ qué sería de su familia? Ahora ya nunca se librarían de la jauría. Saqué un lápiz y un trozo de papel que llevaba en el bolsillo y escribí un poema. No fue muy largo, deseaba alargarlo, pero solo conseguir escribir su comienzo:

“Habrá un ronquido en cada aullido.

Un bostezo en cada bocado.

Un campo  cerrado sembrado de adoquines y baldosas

dentro de la casa.

Un viento helado clavándose como un cuchillo por el costado.

serpientes por las paredes y entre las sabanas.

un cáliz lleno de medicinas cada mañana.

La imagen del verdugo asomada en el espejo.

Y fuera, la jauría sonriendo”

Angelillo de Uixó.

 

 

 

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Quiero dejar una nota, siendo el día de San Antonio,  sobre el espantoso crimen cometido en Vall d´Uixó por una jauría. A lo que nadie llama crimen, aunque  andan buscando cabezas de turco. Todos hablan a mi alrededor del suceso- como si lo que hubiera pasado fuera un  extraño sueño- Solo tienen claro lo menos claro, o más sencillo de comprender. Tener  “Al culpable”, al que tienen casi preso  la prensa y  guardia civil. El resto, les sobra. En una tierra donde todos tienen perros, y muchos   andan sueltos sin dueño cuando estos se cansan de ellos. Deja perplejo el asesinato, por lo inverso del proceso normal. El hombre de esta tierra, comete salvajes crímenes a diario, sin dejar por ello de ser hombre. Este ,es una más de sus animalidades. Cuatro perros abandonados, seguramente de cuatro vecinos de Vall d´Uixó, que ufanos piden una cabeza humana en una bandeja de plata. Pero que no sea la suya, con absoluta indiferencia hacia las víctimas, el falso acusado, y que alguno de ellos, abandono a los animales. No muy lejos de San Antonio. Dos mujeres, una bella y joven, otra viuda y enferma, en un triste cuarto se calientan con una estufa de electricidad. Son la madre y la hija. El hijo en la salita, con brazos hundidos en la mesa, viaja con la mirada perdida entre los presagios. se pregunta si están malditos.

I.
* Las tierras de la jauría.

¿ quién esperaría en la ciudad de la alpargata, el algarrobo y el tomillo. La que remueve las montaña laboriosa y descuida sus milenarios paisajes. Crisol de múltiples civilizaciones marcadas en piedras  y cultivos, que unos perros que siempre se apartan del camino ante el hombre, y le sigue aunque sea su verdugo, se lanzaran a cometer un crimen por hambre y miseria, sabiendo que les aguardaba la muerte a todos ellos?
Quizás estuvo escrito este crimen mucho antes de cometerse en estas tierra de jauría, conocidas por sus fiestas y alegría. Donde al inocente se le arrastra hasta dar con los dientes y sus huesos en la tierra antes de lo que debiera.
* Ignacio
Tuvo Ignacio vida desde la juventud hasta la muerte, solo de horas de labores. Tirando del esparto y los cordeles, y en las sienes en los talleres de zapatos, cargadas del recuerdo para su mujer y sus hijos. Soportando los reveses de todos ellos,  entre sus generosos hombros de hombre valeroso, . Sus hijos crecieron sanos y fuertes, con un destino trazado: prosperar con el  trabajo.
En una tierra que agrupa a los obreros como si fueran ganado, y les doblega la frente como los bueyes.

* los hijos.

Fueron creciendo los hijos, como es habitual en esta tierra, donde se espera que sean los hijos más ricos y felices que sus padres. Terminaron sus estudios con éxito. Haciéndose más serios a cada nuevo tropiezo. Tantos años de esfuerzos dio pocos frutos. Sin que se desviaran de una línea recta trazada; la mala suerte, el escaso empleo, y que cualquier mamarracho sin principios llega más lejos que la gente decente en estas tierra donde corre la jauría libremente. Dieron en lo mejor de sus vidas con la cornada de la decepción, y ahora seguían la línea más lentos, y cansados.
Sus tierras se cubrieron de amapolas.
La madre dio con una enfermedad . El padre se jubilo viendo como sus hijos se quedaban amustiados en paro en la casa de sus padres; como flores fabriles que prometieron una día abrirse, y desplegar toda la belleza con la que podrían construir la primavera.

* Las tierras.
Las montañas de Vall d´Uixó forman un acantilado de dolor. Desde sus picos se ve el mar bañado  de cañas, romeros, almendros. Cumbres secas y abandonadas. A Ignacio le persigue la desgracia.
En su palmo de tierra descansa trabajando entre sus oliveras.Su huerta barbechada, cuando la siembra, con pocas esperanza de que respeten su trabajo, siempre es saqueada. Le rompen puertas a la casa de aperos, y hasta las patatas le son robadas. Por el campo abandonado atrae  a la mala gente. Solo desgracias conoce el labriego.
Mala gente va por esos caminos casi perdidos, como mala semilla caen y solo florecen las desdichas.
Al monte se le echa encima lo que no se quiere de las casas. Y a los que lo quieren, se les expulsa.
También los perros son dejados como el mueble en el monte. En el campo hay puertas , sillas, y ventanas, pero no hay caza, ni pastos, ni agua, ni muchas especies que antes lo engrandecieran. Y las bestias alteradas, ya no cumplen con las leyes de la selva.
La nada, a la que están destinadas todas las criaturas, se revuelve contra todo.

* Los perros.

1 de enero no trae nada nuevo. En casa de Ignacio gotea de infortunios la taza hasta rebosar. En un ocaso ceniciento, se va al huerto a vigilar. El pueblo ahíto de vino y circo apura su copa, tampoco espera nada nuevo del año. Ignacio viendo el mar casi oscuro presiente que se lo traga. La última luz a su espalda, se pierde para él para siempre de vista. Las tinieblas rápido envuelven el lugar, y las asustadizas oliveras mueven las hojas. Entre las sombras y bajo sus ramas, suena un gruñido y asoman como ascuas encendidas unos ojos alimentados por los duros senos de la luna. Ignacio retrocede asustado hasta el tronco de la olivera borde , mientras es rodeado por los perros.
Angelillo de Uixó.
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Días de nuevo año. Sobre los tejados del pueblo de Vall d´Uixó asoma  la luna llena mostrándose bíblicamente implacable. Aullidos lejanos en los corrales. Venganzas de un Caín moruno entre  naranjos. La prensa amarilla pone en circulación un cadáver en el pueblo de Vall d´Uixó. roscón de difuntos. EL finado entra en todas las tertulias. el suceso que no cesa. Bromas de confianza entre los mendigos y los  vendedores del mercado:

! Que viene el perro, que viene el perro!

Las beatas compradoras se santigüan como feministas escandalizadas ante la insensibilidad masculina.

Reacciones de las autoridades ante el suceso. Es el día el desfile de sus majestades que visitan Vall d´Uixó.

Flota  la idea de día de luto oficial, hasta que se descarta . Don Cerril , concejal de fiestas , hace una comparativa que resuelve el asunto.

Don Cerril

Cuando  algún vecino lo mata un toro, no se paran las fiestas, ni se hace luto, más que el privado. Cosa que se respeta, como no podía ser de otra manera entre gente civilizada como somos en Vall d´Uixó. !Si hubiera que llorar a cada muerto cogido, no habría fiestas! Otro caso… es que sea un ataque terrorista. Yo como patriota, soy el primero de parar todo, incluso las fiestas. Pero en este caso, ha sido el mejor amigo del hombre el criminal.

Concejal de educación,  Don Socrátes, cargado de gesto deprimido.

Don Socrátes.

Lo acontecido es muy grave. Ha muerto un agricultor. De pensarlo se me ponen los pelos de punta. !atacado por una jauría de perros! Vaya muerte tan primitiva. Han debido ser unos momentos horribles, horribles. Yo…de pensarlo.. no sé…

Don Cerril , interrumpe  cuando nota que cunde el desanimo en la deliberación del  Ayuntamiento.

Muerte que le honra. Una persona que luchó hasta el final de su vida. Un héroe. Se le hace un homenaje cuando pasen las fiestas, y se le pone a una calle su nombre.

 

Luces estrelladas contra una finca, van girando como una noria iluminado un escenario donde llegan los tres reyes magos cargados de regalos.

Melchor, largas barbas blancas postizas, capa del chino, botas de santa Claus. detiene su carroza con forma de avestruz, empujada por unos empresarios que hacen penitencia. Llegan de oriente a la tarima final del circuito. El publico lo conforma lo mejor del pueblo, junto las autoridades  a las que examinan los  Reyes.

Gaspar.

Traemos Oro, mirra, e incienso.

La concejala de cultura de izquierda unida, sale airosa de la prueba.

Uno es una trampa, un fiambre. otro un desacato al laicismo, y el tercero de los regalos, apología del consumismo.

El rey Baltasar. dirigiéndose como un cómico al pueblo.

Entonces, nos lo llevamos.

Gritos entre el pueblo y autoridades, fingiendo sentirse escandalizados, junto los niños un fuerte:

!Nooooo…!

La concejala de izquierda unida.

Nos lo quedamos pa nosotros majestades el oro. La mirra, el incienso y el carbón , para el pueblo. Gracias majestades por estos regalos a unos republicanos. Las cosas pueden cambiar.

Gritos de pajes, reyes y pueblo. Todos a una:

Bravo.

El suceso que no cesa. Sigue la prensa por el pueblo, entrevistando a los vecinos sobre sus experiencias con los perros. Uno cuenta que vio un día a caperucita  roja en el monte. Salta una ardilla ente los pinos de las grutas de San José, pero en verdad es una rata. Las ardillas que tiraron para animar los pinos y el turismo, desaparecieron en menos de 48 horas. Nunca se puso como. Ahora cuentan: que fue la jauría.

La alcaldesa más joven y bella de España, que se mueve como nadie en el balcón del Ayuntamiento , aplaude por el éxito del desfile de reyes. Cuando le preguntan por el suceso que no cesa:

ha venido mucha gente a visitarnos.

insiste:

visiten las grutas de San José.

El difunto, queda  sobre la plancha del tanatorio. Los familiares le empujan hacia el crematorio. Bajo el árbol de navidad, aún está su regalo que le dejaron sus nietos:

un cachorrito de coker.

El pueblo y las autoridades  de Vall d´Uixó dan las gracias a la prensa amarilla cuando  se van de Vall d´UIxó a Villa Real, para cubrir la noticia del cadáver de un contorsionista encontrado  en un botijo del circo. Se agradece que no se sepa que en Vall d´Uixó, ni en Villa Real: hay persecución ideológica, censura, represión social, pobreza extrema, maltrato animal, violencia de género , terrorismo medio ambiental, corrupción en todos los ordenes, en un clima inaguantable de  degradación moral, política, empresarial, y  social que debe terminar en un proceso revolucionario.

gritos de un tipo que corre con un turbante y una guitarra en la mano. Para  la furgoneta de espejo publico saliendo del barrio de las 12 hermanas con dos jamones de regalo de la policia por haber sacado guapos a la gente del barrio.

Espere, espere, espere. ( respirando agachado)

Una periodista anoréxica rubia  mira al personaje del turbante..

¿ tienes algo que aportar?

El chico del turbante.

Yo tengo una camada de perros.

La chica, desde la ventanilla,

¿ se han comido a alguien?

El chico del turbante.

Oh vamos, señora. si les echa un hueso vera lo que hacen.

La periodista,

señorita

el chico del turbante.

entrevisteme por favor. tengo cosas que contar.

el cámara, sacando la cabeza de la furgoneta por la ventana sobre los pechos de la anoréxica. Deja ver larga melena y cuidada barba en rostro a los Cristo de postal.

¿ Por qué te tendríamos  que entrevistar?

el chico del turbante.

Por qué soy cojonudo coño. Soy lo mejor que tiene este puto lugar de muertos. He escrito una canción sobre el suceso. Podemos filmarla en mi casa. será un hit. Ya os lo he dicho tengo una camada de perros. Buscamos un gato se lo echamos y vamos a medias en el reparto.

tocando la guitarra y cantando de forma patética. La furgoneta se aleja, mientras la voz del chico del turbante, en medio de la cuneta suena entre aullidos de perros de los corrales y canto de gallos.

jauría, canción.

“Doce campanadas,

de nuevo año.

suenan sostenidas,

en el reloj del Ayuntamiento.

A cada segundo.

Se estremece el pueblo,

en un dulce momento,

cargado de pesados recuerdos,

que nunca cesan.

Doce uvas entre los dientes.

siembran de malas semillas las bocas.

Que escupen contra el suelo.

Evitando verse el rostro.

En el fraternal encuentro.

No sea caso la alegría no suena a falso.

Dejando así a la dicha su sitio,

entre las costillas y el corazón

a la envidia y el rencor.

Mortalmente edificados entre las sienes.

viva la desesperación.

Desemboca en una jauría homicida

que rodea la vida hasta ponerle fin a dentelladas.

Con total indiferencia, a la vida, a la muerte.

Siguen sonando las doce campanadas,

Y cantando los doce evangelistas,

a las grandes cosechas de nuestra tierra”

 

Palmas, aplausos, una voz que exclama a su espalda:

excelente canción.

Al girarse el chico del turbante ve  a Melchor sujetando un brick de vino.

Melchor.

toma chico. Es tu regalo de reyes. Te lo has ganado.

La escena se cierra con los dos hombres bebiendo en la carretera que va hacia la autopista junto el cartel para atraer turistas donde aparece la bella alcaldesa a la entrada del las grutas de San José sujetando un cartel :

visita Vall d´Uixó, ciudad de sensaciones.

Angelillo Uixó.

 

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Aún estaba ante mi  desplegada la imagen golpeando mi cabeza en casa de María de aquel perro en medio del barranco. Parecía dormir podrido con los ojos cerrados, las orejas devoradas por alguna alimaña, el hocico enroscado sobre sus muslos traseros como si  protegiera del  rocío su piel viscosa casi liquida, por la que subía y bajaba un enjambre de avispas. EL viento mecía las bolsas de plástico abiertas y desgarradas donde le habían metido para arrojarlo. Pasé por allí porqué debía hacerlo. Aspire con asco y dolor una aire a putrefacción junto al animal. Imagine perpetuas flores sobre el agujero de una guitarra, y una voz diciendo:

estamos juntos en el paraíso ¿ verdad?

II. Otro día educando en el Paraíso.

si te anuncian entre las calles

que estas en la ciudad educadora,

aunque andes mal vestido

y sintiéndote expulsado de la sociedad,

pero sujetando un teléfono móvil;

creerás seguir en el paraíso.

¿ No te advirtieron que no fueras a las esquinas agónicas,

de donde salen gusanos amarillos y rojos que se enredan en la carne?

El resto cerraron sus puertas,

para asegurar que vivían en el paraíso.

Si algo no anda bien

no tienes porqué saberlo.

Alguien ya mando ángeles con capas,

a tirar capas de cal y malvas en el asunto.

Mientras en las calles;

se aprende a bailar alegre

cada uno con sus penas

emocionado por vivir en el paraíso.

III.

Las imágenes de ese perro se iban difuminando, como si mi memoria fuera débil, o quisiera olvidar en el paraíso, pero ;

! Oh no! Otros perros  iban surgiendo.

María atendía desde el sofá el teléfono móvil, un frío  sábado de noviembre en la ciudad educadora, cuyo propósito era hacer feliz y agradable la vida de sus habitantes.Unos amigos suyos parecían desconcertados y no sabían que hacer con un perro que se habían encontrado sin chip, y la policía local no quería hacerse cargo. Andaban por las calles bajo la decoración navideña apagada, el perro movía la cola y  seguía al grupo de amigos de María al fin del mundo.

Una amiga suya compartía un mensaje desesperado, había perdido una perra con chip que mostraba en fotos de las redes sociales  , pedía ayuda en el paraíso, y compartir su perdida, por si alguien  la encontraba.

Oh no- le dije a María- estamos en el paraíso, muy abajo.

Angelillo de Uixó.

 

 

 

 

 

 

Dominador era un perro de una camada del poblado de yonkis entre el barrio Campanar de valencia  y el pueblo de quart de Poblet . Había crecido en el cauce del Turia entre cañas, avisperos, plásticos,  yonkis, chabolas y un paisaje desgastado, degradado, vicioso, arruinado y abrupto. Su dueño era Manuel el bizco, que antes de quedarse bizco  y manco de un chute, era un prodigio de la guitarra. había tocado la guitarra en un grupo local llamado los jardineros mecánicos con posibilidades de haber sido grandes. Sin embargo, Manuel , que era el único verdaderamente creativo de la banda , termino en el mundo de la droga a los 27 años. La misma edad en que se suicidó el líder de Nirvana. La droga anuló por completo su oído de un forma muy rápida , y la banda sin este talento se disolvió .  Manuel tenía 30 años, y un cuadro de trastorno maníaco bipolar, cuando un día buscando chatarra cerca de su chabola, encontró entre las cañas a una camada de perros recién nacidos. Los miró desconcertado y sin saber que hacer. Repleto  de sentimiento contradictorios que le hicieron romper llorar sin comprender el porqué se conmovía ante esa escena formada por una  bolita de perros amontonados unos sobre otros para proteger sus cuerpos y darse calor mientras gemían lastimeramente. Toda la ternura de la naturaleza, se desplegaba ante sus ojos grises entre las cañas, y vencía a cualquier sentimiento duro o cruel que pudiera albergar algún ser vivo del planeta. Sin saber si su madre volvería, decidió irse y volver varias horas después, casi al atardecer para ver como estaban. Los encontró en la misma posición pero mucho más desesperados en sus gemidos.

Me extraña que no este la madre- fue lo que pasó por su caótica cabeza observando con lágrimas en os ojos a  los perritos , pues siempre que los veía formando esa bola unida llena de calor y ternura, quizás por alguna asociación con la vida que dejo atrás, lloraba.Sin pensarlo más,  cogió a todos los perritos metiéndolos en su camisa que se quito, y se los llevo a su chabola dentro de este improvisado atadillo.

Habrá que darles de comer- pensó al dejarlo sobre el suelo de tierra de la chabola. De forma instintiva se desataron el él sentimiento de protección hacia los animales.

De este modo, salió en busca de comida por una senda llena de hierbas secas y amarillas, que discurría por un talud sobre el río turia. Manuel llegó en el ocaso a la parte urbanizada del barrio Benicalap. Llamó a la persiana de un casal popular , y Xavi del señor, un punky de treinta años licenciado en farmacia  salió.

¿qué pasa Manuel? le saludo afable Xivi del señor abrazando a Manuel.

Este le contó lo sucedido abrazado a Xavi.

Me he encontrado unos perritos recién nacidos. Necesito ayuda Xavi.

Hostia Manuel- exclamo Xavi que entro al casal popular donde en un sofá escuchan música un grupo de chicos y chicas.

eh tíos, Manuel tiene una camada de perritos. Vamos a verlos- grito.

Una chica menor de edad, larga melena rubia, ataviada  con las ropas raídas que dejaban ver su carne joven y blanca por la que se le había escapado la virginidad  con una chica en la primera pubertad para desesperación de sus padres adoptivos  empezó a aplaudir entusiasmada.  Morgana que es como le gustaba que le llamaran aunque su nombre era Rosa, bajo sus finos,largos y sensuales  labios pintado de negro sonreía, cosa bastante inusual en ella que lamentaba estar viva pese a tener quince años.

¿ qué comen los cachorros, sangre?- pregunto irónica.

El grupo pensó, y un gordito con camiseta de Iron Maiden contestó frunciendo el ceño.

Creo que leche con cacao.

Hay nocilla entre el ponche y una natilla- Raquel entre la barra iban sacando los escasos alimento que había entre docenas de botes de cerveza.

¿ Natillas?- preguntó extrañado Xavi del señor, que sacó su cartera del pijama amarillo que vestía para comprar leche en polvo  para perros.

De este modo, desde Benicalap fue el grupo cantando por las sendas torcidas de los sucios cañares olvidados, como los campos de naranjos secos y tristes cubiertos de malas hierbas.  a su izquierda se divisaba el campanario de Quart de Poblet, y a la derecha tras el cauce del río turia se divisaban los edificios de los barrios obreros de Valencia. la Valencia gris y de cemento. La de esa nueva raza de trabajadores con coches y muchas más cosas de las necesarias para vivir que el sistema  les proporcionaba para que produjeran como esclavos. EL ruido de los carriles repletos de coches, camiones , autobuses llegaba hasta ellos, envolviéndolos en una burbuja vertiginosa de la que querían salir, pero que seguramente, no podrían. Tan  avanzado estaba el sistema y herméticas su exclusión absoluta. Solo la muerte daba paz. solo la depresión consuelo. solo la rabia y la ira, daba algo de esperanza.  Entre los edificios de la capital del turia  las hormigoneras no paraban, y las grúas  asomaban sobre los tejados repartiendo sus cargas para terminar de verter hormigón sobre algún solar de tierra de huerta que aún quedaba. así, el grupo de adentro por el poblado de yonkis respetando las reglas al pasar. Había hombres y mujeres con los ojos en blanco en cuclillas pinchándose los brazos, o en los pies. Excrementos humanos mezclados con tierra en las puertas de las chabolas, y un fuerte olor a vómitos y orines.

aquí es, les dijo señalando su caseto Manuel.

al entrar vieron a los perritos.

Que monos- exclamó  Morgana que cogió uno de ellos y se lo puso en la boca, y luego, sin darse cuenta en el pecho.

Será mejor que nos lo llevemos, les buscaremos un hogar- comentó a Manuel Xavi del señor, Manuel dijo que si con un gesto de la cabeza.

Pero antes les daremos comida- ordenó xavi.

Xavi preparó leche que compró en una farmacia de paso. los animales la devoraron impacientes con los ojos cerrados.

ahora nos los llevaremos- ordeno Xavi.

Este me lo quedo. cogiendo uno Manuel lo llevo consigo y lo apretó contra si con miedo a que se lo quitaran. El resto del grupo a su pesar interpretó que sería mejor dejarle el animal.

Esta bien- le dijo Morgana con tristeza, pero cuidalo bien. Toma la natilla y la nocilla. Es para ti.

Te dejo la leche, tendrás para dos semanas por lo menos- le indicó Xavi.

así fue como se quedó a Rata que es como llamó a esta perra Manuel por su pelaje gris.

Rata tenía mucho de husky, sobre todos los ojos, de un azul intenso. Sus patas eran blancas, pareciendo que calzara  unos botines. Su pecho era también blanco, pero el resto de su cuerpo era canoso, de un gris salpicado con pelos blancos. Rata se hizo sana y robusta. Creciendo libre y salvaje por el lecho del turia. Vivía de la caza de conejos que eran muy abundantes entre la maleza del río. Los fardachos, unos lagartos de casi un metro de color verde y amarillo, también formaba parte de su dieta. a veces, por el lecho del Turia caza hasta corderos que habían robado los yonkis, pero que en los corrales que improvisaban se escapaban acabando aturdidos y desorientado por el cauce del viejo río que había conocido siglos mejores, cuando por él , en vez de corderos perseguidos por perros había truchas, anguilas, carpas, barbos. Las gallinas también eran frecuentes en la dieta de rata. pasaba lo mismo que con los corderos, que después de robadas se les escapaba a los yonkis de sus corrales improvisado con palets, plásticos y cuerdas podridas. De este modo era fácil para Rata cazar a estos animales de corral que deambulaban perdidos. Se podía decir que Rata era la que mejor comía de todo el poblado yonky. Incluso una vez que robaron una vaquilla los yonkis para torearla,  se les escapó tras cornear a varios de ellos que necesitaron muchas drogas para reanimarlos. La vaquilla acabo deambulando por el cauce del turia perseguida  por  varios perros, entre los que figuró en esa jornada de caza canina histórica rata , en una orilla se la comieron en una semana más de una docena perros.

Al cabo de un año de vida, Rata pesaba unos 30 kilos. Era un animal noble, fuerte, ágil y tuvo su primer celo. Un pastor alemán viejo, ciego y cojo. Llegado por allí como tantas almas extraviadas no se sabía porque vía, la preñó. Dos días después murió atropellado este perro de gran altura y de buena raza, pero que debió sufrir lo indecible en el mundo de los hombres hasta acabar atropellado ante los ojos de Rata que lo sacó de la autovía y lo bajo el cauce del río moribundo. aunque no pudo hacer nada más por él. Durante una semana estuvo en la chabola muy triste y traumatizada con esa escena.

¿ qué te pasa Rata?- le preguntaba sin cesar Manuel preocupado sin comprender el motivo.

al cabo de una semana, rata volvió a salir para cazar. Su habilidad en esta materia parecía no tener límites. Incluso una tórtola consiguió capturar ese día entre las cañas y juncos de un charco verdoso con algo de aceite de motor y gasoleo. Su barriga empezó a hincharse, muestra visible de la gestación que estaba llevado a cabo, y por su cabeza de perra sentía una gran satisfacción, como las mujeres. ¿ Era egoísta rata  en pesar en su felicidad sin contar con el sufrimiento que iba a desencadenar en las vidas que iba a dar a luz? Evidentemente, desde un punto epistemológico si debemos concluir que si era egoísta rata, debido a que la naturaleza es mucho más egoísta que el mundo de los hombres.

Por aquel entonces rata empezó a buscar alimento río arriba. se adentraba por el cauce hasta el final de las chabolas donde había una barraca conocida como la barraca del tío Samuel. El tío Samuel era un agricultor ecológico arruinado por el ayuntamiento de quart, que sufrían sus concejales, sobre todo el de empleo y le de turismo lo que se conocía como agrofobia. Los socialistas odiaban la agricultura porque querían impulsar como fuente de riqueza el turismo,  el ocio, y los festivales de música. El resultado fue el desmantelamiento del sector productivo, de la agricultura, consiguieron aumentar la prostitución hasta de menores, y las drogas  proliferaban por ser compañeras directas del  turismo.  cientos y cientos de vecinos de campanar, benicalap, quart de poblet, marchalenes caían en ese desgraciado mundo,  ante el descontento por el desempleo, el caos de los valores, la inhumanidad en los tiempos de la abundancia. El  tío Samuel  era un afectado directo de esta políticas. Le habían quitado su bancal de tierra expropiado para poner un cartel dando la bienvenida cerca de la autopista a los turistas dentro de un área de servicio. ahora Samuel, un hombre aún joven de cuarenta años cultivaba sobre unos ribazos llevando el agua a cubos de los charcos que formaba el río turia.

Vivía en una barraca sin agua ni luz. La barraca no tenía puerta. Solo una cortina separaba el exterior del interior,  pasando a un único espacio amueblado con una silla de esparto, una mesa con hornillo para cocinar, un colchón para dormir. En las esquinas había cajones con productos del huerto: patatas, cebollas, lechugas. En otro rincón estaban sus pobres utensilios de labranza. Una azada, un rastrillo, un pico y una sierra.

El día en que rata se acercó allí Samuel estaba cocinando olla de acelgas.

El animal lo miró con sus intensos ojos azules a unos cien metros de distancia, sin atreverse a acercarse más. La caza había sido mala ese día. Rata empezaba a notar las fatigas propias de su estado.

El tío samuel la miró con simpatía conmovido por su belleza animal.

Ven- la llamó, pero Rata no se movió.

¿ Tienes hambre, verdad? adivinó mirando el aspecto del animal.

¿  a que eres uno de esos perros de los yonkis?

Rata seguía allí,  y el tío  Samuel acercó con un plato con comida.

Rata retrocedió varios metros y  Samuel también, al hacerlo rata avanzo. mirando a samuel  preparada para corre ante cualquier movimiento de este comió vigilando sus gestos.

Poco a poco Rata se acostumbró a acudir  a la barraca del tío Samuel.

El josele, un merchero de quince años ojeador de marihuana llamó a Manuel el bizco que no paraba de toser sangre desde hacía dos semanas.

Manuel, he encontrado una casa llena de macetas de marihuana. Solo hay que saltar la tapia. Es asunto fácil, ponemos una escalera esta noche y la agarramos.

Los ojos de Manuel brillaban  de entusiasmo al mirar sobre la blanca tapia al claro de luna un patio  de Benicalap lleno de macetas de maría. había tres docenas de plantas cogolladas. De repente , apareció un coche patrulla por la calle. EL josele dio un silbido y Manuel se tiró al patio mientras Josele quitaba la escalera que tumbo en el suelo para salir corriendo. Manuel empezó a coger la marihuana. Una vez termino pensó en como saltar. La tapia media más de tres metros, y no había nada que sirviera para escalar. Empezó a llamar al Joselé muy bajito:

Joselé, Joselé, joselé.

tira la escalera. venga josele.

Luego cada vez más alto, hasta que salió del piso un neo nazi con un bate de béisbol.

Allí termino Manuel, apareció semanas después en el cauce del río. nadie investigo su asesinato. Todos sabían quien había sido. Pero este neo nazi traficante era colaborador  policía local de la comisaría de Benicalap.

Rata estuvo esperando varias semanas a su dueño en balde. Por las noches, aullaba desesperada. En el casal popular de Benicalap se hizo una batida para buscar a Manuel. Incluso se pegaron carteles con su foto poniendo se busca. Cuando lo encontraron muerto causo una profunda conmoción en campanar, benicalap y quart de poblet . sobre todo cuando se averiguó gracias al Josele que lo había matado un nazi protegido por las fuerzas del orden publico. Rata entre tanto  se trasladó cerca de la barraca del tío samuel. Este  se hizo afectivamente con el animal, incluso se dejaba acariciar por él. Finalmente un día hizo un gran agujero detrás de las espinacas y parió once perritos. Eran tricolores la mayoría.  Había tres que eran iguales, pero el resto eran la cosa más desigual   que hubiera visto Samuel. Los había con ojos de varios colores, así como tamaños. Samuel empezó a repartirlos como podía. tenía problemas para darlos, cosa que no hubiera ocurrido al difunto Manuel.   Manuel los hubiera dado en una hora, pero para Samuel era un problema muy grande. En la biblioteca de campanar puso anuncios, tanto en papel como por internet. Así pudo dar incluso a Rata. Durante un año y medio estuvo dando perros. Seis salieron los primeros siete meses. Luego el ritmo de adopción fue bajando. El carácter de los perros era también variado. Había varios muy dóciles y otros que eran casi lobos. La lucha por el alimento y las penurias económicas, el aislamiento al que estaban sometidos por no tener documentación marcaron  su desarrollo. al cabo de dos años le quedaba tres. Dos de ellos eran de los de peor carácter, así era el caso Dominador, y Subordinador, dos perros tricolores, semejantes a un husky moreno, y Senegal de vall d uixó que era el perro más dócil y tranquilo del mundo. Este último, se lo dio a una mujer de senegal de benicalap que venía de un pueblo de vall d´´ uixo para cubrir una oferta de empelo que no prospero. Esta mujer acabo en la calle con su pareja y su hijo. La  policía la raptó, violó y deportó.  Al chiquillo lo metieron en un centro de menores y al marido en un cie. El perro volvió a aparecer a la barraca de samuel traumatizado después de ver los crímenes perpetrados  la policía. allí se tumbó y empezó a gemir durante días. Samuel no tuvo fuerzas para echarlo. Después supo lo ocurrido, como todo el barrio. Los tiempos era cada vez más fascistas y la policía no iba a perder tajada e impunidad para   llevar a cabo sus deseos sádicos que ocultaban bajo ese aparente respeto a la ley, que no era otra cosa que la llamada a la selva. Y la selva estaba en todos los sitios. En la cabaña del tío samuel crecía la preocupación de que la policía le denunciara por no tener los papeles en reglas. De este modo, los perros mientra los iba dando en adopción crecieron encerrados y como una camada salvaje. Lejos quedaba la libertad y nobleza de su madre. Las peleas entre ellos eran frecuente,  especialmente entre dominador y soborninador para ver quién mandaba sobre senegal de vall d´uixo. Así pasaron tres años de clandestinidad canina, sin tener contacto con otros perros más que dentro de su propia camada endogámica. Fueron tiempo para la camada  marcados por el hambre y  la miseria,  con cosechas de las que dependía samuel cada vez más escasas por el cambio climático, la desaparición de charcos con agua que filtraba el turia, y la escasez de tierras fértiles que eran hormigonadas. Al estar encerrados por miedo a la policía ya no podían comer de la caza como su madre rata, que había acabado adoptada por una familia de  clase media de Manises y se había hecho gorda y perezosa, a parte de quedar esterilizada.

Samuel que era fiel a sus ideas, se negaba a abandonarlos. Con mucho esfuerzo, al cabo de más de tres años consiguió ponerlos al día en cuanto su documentación, ahorrando hasta de su propia dieta y la de sus compañeros, a los que pedía un esfuerzo comprensivo  cuando les daba chusco de pan para pasar el día y se peleaban. El para tranquilizarlos les decía en el reparto del chusco :

Hay para todos, no os peleéis, hijos míos, hay alimentos para todos.

Pero dominador y subordinador le quitaban el pan a senegal que era el más débil.

sin embargo, el bueno de samuel, a escondidas le daba migas, acelgas, lechugas, rábanos, peladuras de patatas, que llorando comía el pobre senegal vigilado por dominador y subordinador.

Estos fuerzo a costa de la salud y el estomago, dieron su fruto y nunca la ley brilló tan hermosa en el cuello de tres perros, en cuyos collares colgaba el censo del ayuntamiento de valencia.

Ahora Samuel podía pasearlos con libertad, aunque esta fuera una trampa que muchos no comprendían y se negaban a creer que vivían en un estado policial de vigilancia que se desarrollaba en el reino de España bajo la monarquía de Felipe VI y le gobierno más atrasado de la historia del País.

EL tío Samuel no sabia muchas cosas, ni leía la prensa, para verificar que españa era un estado fallido fascista, pero comprendía que la mente de un perro que ha  pasado necesidad, encierros, y una vida repleta de injusticias y peleas, el enfrentarse a las relaciones su propia especie de ponto era un proceso   complejo. De este modo Samuel paseaba a sus perros incluso con bozal por el cauce del río. De vez en cuando buscaba lugares donde era posible encontrar algún perro con el fin de que se acostumbrara a relacionarse con otros congéneres.

Desgraciadamente, la sociedad humana estaba echada a perder. Y había como anarquistas lumpen que votaban a la derecha que creyéndose superiores al resto de seres se hacían acompañar de perros de presa con el fin de demostrar de lo que carecían, algún tipo de poder. De este modo, paseaban con esos perros sueltos, y sin bozal indignados con el mundo por no tener empleo y vivir de los 420 euros del estado. Ninguno se decía así mismo:

soy basura blanca, soy un canalla, no merezco vivir, soy  un español miserable. Merezco que me escupan los moros al pasar.

Este ejercicio de autoconocimento, o de autoconciencia no existía en ellos. Pero  si querían que lo tuvieran sus animales para que no mordieran cuando deseaban que mordieran. Un día cerca de la ermita de san Antonio entre benicalp y campanar tuvo la siguiente escena. Samuel caminaba tras pasar el día trabajando en su huerta. paseaba en el ocaso acompañado de dominador, al que soltó con el bozal puesto por un descampado solitario. de repente, tras unos algarrobos se dio  con la sorpresa de un perro de presa, un stanfort américa  tres veces más grandes que Dominador. Iba  suelto , sin bozal y con su dueño mirando con las manos en los bolsillos. Dominador y el perro de presa se lanzaron al ataque al verse. El bozal de dominador chocó con la mandíbula del perro de presa que se lo arrancó de cuajo. los dos perros se golpeaban con las patas delanteras moviendo a un lado y otro la cabeza, buscando un lugar para morderse. Estuvieron así casi un minuto. Dominador esquivó la cabeza del stanfort y clavó sus dientes tras el cuello, luego soltó rápido para alejarse a atacar   en las patas delanteras animal que se bloqueo sin poder comprender como un perro tan pequeño le estaba ganando. Dominador empleaba técnicas de perro de camada en su lucha casi parecidas a los lobos. Luego dominador  se alejó y saltó sobre su lomo para  engancharse de las piernas traseras del stanfor .  Entonces su dueño, comprendiendo que su perro estaba perdiendo en la pelea acudió rápido chillando a Samuel como si esta fuera el culpable:

que me muerde al perro.

El tipo este fuera de si, y seguramente por ser un cobarde iba acompañado de una vara con ella  empezó a pegar a dominador.

Samuel comprendiendo el riesgo que la situación acarreaba para todos ellos , y que podían acabar en el calabozo si agredía a ese hombre. Sintió asco de ver como le pegaba a su perro con un bastón, pero se contuvo. Al llegar hasta los perros  le pidió al tipo  que dejara de pegar sádicamente a su perro.  dominador  aguantaba los golpes del bastón quieto mientras el stanfort estaba jadeando tumbado boca arriba bajo las piernas de su amo que lo chafaba.

Me pareces un sádico- le comentó Samuel al tipejo ese,  que agarró su perro y se lo llevó humillado personalmente.

Vamos dominador a la  barraca, no hay libertad para nosotros ni bajo la llamada de la ley. La única ley que conocemos es la ley del socorro.

Angelillo de Uixó. una historia basada en diferentes hechos reales.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Reloj triste con sus manillas rezando a las cuatro menos cuarto sobre el dintel de la puerta de la sala de adultos de la biblioteca de Vall d´uixo. Lleva así detenido, desde que varias heridas de la vida, las más grandes, como cornadas homicidas e imperdonables, atacado casi  a la misma hora hayan destruido la existencia  de varios familiares de trabajadores de la biblioteca. Charanga por las calles, estruendo de trompetas. encuentros de personas. Dos figuras caducas asomadas a la ventana de la biblioteca. Sobre la mesa han dejado el ABC y el Marca.

La bibliotecaria, son semblante triste por los acontecimientos, anuncia que es casi la una a estos dos fantasmas. Se trata de  Don Manolete y Don Paquirrón , que están de espaldas a  estanterias  cubiertas  de libros, revistas a su derecha de ecología. cotillean desde ese privilegiado mirador la plaza del mercado convertida en Plaza de toros. Rotulo en el fondo de una pared con un letrero donde se lee:

Vall d´Uixo, cuidad educadora.

Manolete con semblante de disgusto:

Que espanto eso de ciudad educadora.

Paquirrón, observando violentado los galgeos  de unas gachupinas por la arena para hacerse unos selfis en posiciones  pornograficas. Se trata de las galgas de verbena Loreto y Vanesa.

Ni que lo digas Manolete, y figurate la plaza llena de chicas en minifalda haciendo poses burlonas en el burladero.

Manolete creyéndose inspirado:

Han convertido la fiesta nacional en un burdelero.

Entran unos chicos dando palmas y cantando flamenco perruno a la plaza.

Monelete fija su atención a uno gordo y calvo prematuro, que gasta bromas. le pregunta a su compadre:

¿no es ese Paquirrinin junior ? tu hijo Paquirrón.

Paquirrón mira y asiente:

Es mi paquirrinin, mira como se acerca a la chicas. Es la alegría de la casa.

La voz de la bibliotecaria llama la atención a los dos caducos hombres. Aunque se encuentra inmersa en una profunda angustia existencial  por no poder dejar de pensar  en la muerte. Hace unas horas ha  conocido la fatídica noticia del fallecimiento de la mujer de un familiar suyo, con tan solo cuarenta años por un súbito derrame cerebral. reprimiendo ese dolor, haciendo un gran esfuerzo  por mantenerse serena. Soporta las horas penitente como el reloj detenido que tiene a pocos metros sobre su cabeza. Nunca le han molestado las voces, ni la música de la charanga como ese día. Pese  que convive con ese ruido con indiferencia a diario, como el sonido vital de esa ciudad, hoy se ha convertido para ella en una falta de respeto. hasta que ha vuelto en si ,comprendiendo lo que significa ese sonido, la vitalidad de que la vida sigue. Eso le ha aterrado más. Ese movimiento que no respeta nada, ni se detiene ante nadie, ni sabe del dolor. el movimiento ciego del mundo. Nada ni nadie se detendrá cuando ella muera.  Ha imaginado su muerte un lunes.

“Si es un lunes no festivo la biblioteca abrirá. Y alguién preguntará al cabo de unos días al devolver tal libro, o a que le prestan este otro y no notar mi presencia:

¿No ha venido Luisa? hace días que no la veo. ¿ le ha pasado algo?

Y mis compañeras le responderán a esa persona asombradas de contarlo, aunque lo lleven varios días repitiendo:

Luisa ha muerto. ¿No te has enterado?

Y ese usuario  hará un gesto extrañado y emitirá alguna expresión recordando que él o ella también han de morir:

vaya.

Luego preguntará con más detalles como pasó.

Y la persona que ocupa mi lugar le dirá la verdad:

fue la cosa más tonta del mundo. Estaba leyendo en el parque Rimas y leyendas de Becquer, y unos chicos adolescentes le pegaron un balonazo por accidente en la cabeza y la mató. Dios mío, que estoy pensando. Ya cerramos”

Don Manolete Don Paquirrón, la biblioteca cierra ya. Nos vamos.

Don Manolete le pregunta con vivo interés sin percatarse en el estado emocional de Luisa:

¿ Hasta cuando está cerrado este deposito cultural?

Luisa acompañando a los dos hombres que son los únicos que quedan en la biblioteca, cerrando con llave la puerta, le responde extrañamente irónica:

¿ Es que se va a hacer usted aficionado a la lectura, Don Manolete?

Este riendo, sacude su respuesta bajando las escaleras.

A mi edad ya no se hacen esas promesas. Uno no cambia. Lectura del ABC y la mirada a las chicas jóvenes que estudian.

La catástrofe  proyectada sobre vall d´uixo ya tiene forma concreta  en las calles repletas de barreras oxidadas para salvarse de una cogida.

La concejala de urbanismo, da rueda de prensa a la sombra entre unos carafales en la plaza del mercado. Paradojas locales de la vida, una trabajadora del canal local de televisión que realiza la entrevista , aún mantiene la pierna hasta la rodilla escayolada de la cogida de un toro que le dio cubriendo uno de estos eventos mientras cubre estos en la arena de la plaza.

Las palabras desde el balcón del Ayuntamiento de la Alcaldesa de vall d´uixo, anuncian al pueblo  el estado de emergencia por peñas. Da la voz a la fallera Mayor.

Si quieres decir unas palabras más Pilar a esta proclamación de catástrofe humanitaria.

La fallera Mayor, Pilar, de cincuenta años, pero muy bien llevados, mostrando sus pechos a través de un hermoso escote que  puede significar mucho, o poco para alguien, sonríe a la bellísima  alcaldesa que le tiende  el micrófono. Sus ojos verdes se clavan en el publico que abarrota la plaza.

Las peñas en fiesta son una apuesta contra la vida por un momento de diversión. Miel. Es como jugar a la ruleta rusa. Miel.

La alcaldesa abraza a Pilar mientras se lanzas varios cohetes hacia corea del norte y las peñas aplauden.

En los recintos de carpas se instalan los hospitales de campaña. Los vehículos patrullas de la guardia civil avanzan con dificultades por el mal asfaltado y las rotondas del pueblo para hacerse cargo del control de la zona. La policía local con chalecos anti balas patrulla cerca de los casales. Despliegue de bomberos, ambulancias de la cruz roja por casi todas las esquinas, protección civil en los cruces de caminos, puentes, y ermitorios.

Los médicos, ats, celadores, toman el pulso a la calle. Se mueven con muchas dificultades  como en sarajebo por las barreras instaladas de hasta cuatro metros de altura, así como carafales de hierro  ,y grandes mesas llenas de manteles blancos en las aceras con sillas sobre los bordillos con gente de aspecto poco saludables. Ojerosos  y violentos por las propias reaccione cocanoicas y alcohólicas.

Las autoridades reaparecen intentando poner buena cara a estos festejos para que no se produzca una estampida.

nuevamente la alcaldesa y la fallera mayor de vall d´´ uixo en el balcón de autoridades del ayuntamiento.

Pilar micrófono en mano:

El secreto de una buena corrida esta en correr todos juntos y gritar:

Muuuuuu

empujar hacia adelante.

Y Nunca mirar hacia atrás ni de reojo.

si te he visto no me acuerdo.

este es el secreto de una buena corrida.

Varios cohetes seguidos de aplausos son lanzado contra Barcelona.

Por otro lado del pueblo se encuentra en los días de peñas el aguafiestas oficial . Se llama  padre Pedro, y pone mucho cuidado en mantener su individualidad espiritual.

Pedro no dice nada cuando le entrevistan.

Los heridos de los festejos se amontonan en silencio. Sus gritos son tapados por el estruendo de ha charanga, clarines y trompetas de una tuna zoombi.

Fandango en el aire. Vuela un clavel de Loreto a la arena. Primer encierro. sale el famosos toro Pontífice. bendice con los cuernos. Paquirrinin, farrucón, macarrón, en el palco junto Loreto y Vanesa viendo el encierro. En el otro lado del ruedo ibérico Don Manolete y Don Paquirrón con porrón en mano con amigotes.

Loreto a Paquirrinin enamorada.

¿ no bajarás a la arena a por mi clavel?

Paquirrinin

¿ Y lo estampo entre tus pechos?

Loreto, riendo y pasional.

Si tienes valor, lo chafas y restriegas donde quieras por mi cuerpo Paquirrinin.

Paquirririn baja enamorado, lo recoge y tropieza.

Ya sube empitonado como un higo con el clavel en la boca Paquirrinin. pontífice lo pasea entre los cuernos ante los ojos de su padre y Loreto que se desmaya.

algunos se tapan los ojos, otros los abren.

claveles al ruedo.

aplausos, tarde grande. pontífice no defrauda.

 

En otro lugar de vall d´uixo, tenía abierta a escena una pequeña representación alternativa a las fiestas de peñas. la pardala. Para ellos el parque, para las peñas la plaza y el apoyo del ayuntamiento.

En este parque, una persona retirada en soledad con un poema bajo un olivo miraba el cielo. sentía una profunda pena recordando como esa mañana había visto en la pared de un colegio como unos padres animaban a que sus hijos tiraran piedras a una lagartija para matarla.

Leía un poema de Merces I, Ibáñez.

Se marcharon mis cigüeñas

Se van mis cigüeñas

en tímida bandada,

soplos de auras errantes

y torres abandonadas

sin cúpulas ya radiantes,

ni luceros en  madrugadas.

Mis pies desnudos,

sin alas que marquen rumbo,

en la senda hacia la nada.

Filos de agudas dagas,

preciso para las hierbas

que se disfrazan de malvas,

en esa ardua carrera

de querer morder mi alma.

Voluble  calma,

vetustas quedan las ansias,

húmeda la floresta,

vacío se queda el nido,

la virtud entristecida,

si el ave en él no anida

con su florecida cresta.

Furiosos vientos, 

mecen la soledad

con su velluda zarpa,

soledad que se amilana

ante el hedor del silencio

que huele a vacío intenso

en mi lóbrega morada,

donde buscando la paz

vive enmohecida el alma

huyendo de los recuerdos

que tapé con una manta,

pero el tiempo cruel

la retira y la desgarra.

Angelillo de Uixó y M.B Ibáñez.

Bellísima bandada Merccedes, una nostalgia profunda sería que nunca vuelvan, aquí tenemos una catástrofe humanitaria, una bandanda de ganaderías, besos.

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