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El siguiente poema son las últimas palabras dedicadas en el entierro de mi jardín a una chalana, ave cada vez más escasa en Vall d´Uixó. Fue recogida hace dos días en medio del camino de San Antonio cuando paseaba en un trineo tirado por mis perros. La primera noche y el primer día lo paso bien, comía con apetito y parecía que iba a salir adelante, sin embargo , el mercurio hoy,  día que me temo que  va a ser muy trágico para la fauna local , especialmente para las aves que crían, se ha disparado a más de treinta grados. Hay que sumar a este calor , un fenómeno extraño que está dando que hablar. Nadie escucha las chicharras cantar , ni ve abejas polinizando las flores…

I

Quisiera saber chalana bonita,pájaro cantor;

ahora que se ha hundido el cielo en torno a tus plumas que van a ser tierra,

¿ Por qué tu corazón paró de pronto?

Cuando tu diminuta boca acariciaba mis dedos llenos de alimentos.

Comías, bebías, respirabas.

Parecía que lo más difícil estaba hecho.

¿ qué secreto te ha llevado a la muerte?

Quisiera saber si ha sido el calor.

Como una mano invisible asesina mandada del cielo.

El mismo cielo al que invocabas en tu canto.

Oh pájaro cantor, chalana bonita, ave inocente.

Quisiera saber que la muerte no es el fin.

Angelillo de Uixó.

 

Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

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Yo como hombre,  como,  duermo, y vivo entre perros  en la ciudad educadora de vall d´Uixó, a la que han ido a parar mis huesos.  Lugar sin parangón en la educación social –tanto- que cuando en la calle los perros se pelean, sus dueños llaman por teléfono a la policía y a la guardia civil para que los separe. Este servicio que presta la policía,  sustituye el tradicional bastonazo a los perros dados por sus propietarios. Se progresa en la España democrática en las costumbres dejando atrás las salvajes tradiciones ancestrales,  siendo  hoy la guardia civil y la policía local la encargada de aporrar a los perros y separar a los propietarios de los canes; que acuden tras el incidente a los juzgados para denunciarse mutuamente entre ellos , y a sus respectivos perros, acusando siempre como culpables al perro del otro. De este modo, acaban siendo examinados por unos ladridos y algún bocado por un juez, un médico y un forense, practicando diligencias y nuevos castigos con generosidad  para todos.

Este ambiente moderno liberal , pro derechos humanos y   animales, se me contagio pronto   al poco de llegar de la Valencia urbana a este maravilloso lugar. Siempre tuve en  mente la idea de que la gente de campo, pese a sus duras y lamentables condiciones de existencia , eran gente mucho más respetuosa con la naturaleza que las de las ciudades, y no me equivoqué. Por ese motivo, me vi en la obligación moral de tener que adoptar a una perra abandonada donde residía, en la montañeta de San Antonio, Vall  d´uixó, donde incluso a día de hoy sigo viviendo, por suerte o desgracia, lo uno nunca sabe si es mejor vivir o estar muerto, o si se puede vivir mejorar, pero por vagancia o  inadaptación personal un individuo se estanca. En mi caso aquí estoy con los perros incapaz de emigrara otro lugar , donde seguramente,  solo me puede ir mejor o morir con dignidad, pues la muerte que me aguarda aquí no será digna. Esto lo sé, sin embargo  sigo viviendo pagado  a la montañeta de San Antonio en una prematura muerte que amo más que la vida. Las vistas y el sonido que tengo dan con el popular y alegre barrio de texas, donde perros , gatos, loros,  ecologistas y hombres, viven sin importar su baja condición,  bajo sexo, o  baja raza, en armonía fraternal sin igual-  y si hubiera monos en las palmeras de los parques, también vivirían en paz y tolerancia los monos con el resto de seres  del lugar. Volviendo a  la historia de la perrita que adopté,  cuya vida está ligada a la mía. ocurrió así:

Una mañana de hace algo más de tres años, al abrir la puerta de mi casa, me encontré un ilusionante  día de existencia en la vida junto las primeras luces del sol, cuyos rayos matutinos llenos de calor y esperanza rozaron mis mejillas suavemente. A mis pies vi a la magnifica perra husky de mi vecina suplicando comida. El animal mendigaba como yo su ración de comida diaria desde que su ama , muy semejante en conducta y educación a una perra, se fue con un moro no se sabe muy bien donde. Por resumir brevemente que había pasado  desde que me instalé de Valencia Capital en Valld´Uixó para legar aun momento e tanta miseria en el momento en que encontré a esta perra. Llevaba yo ya 14 años en Vall d´Uixó. El trabajo que tenía en Valencia lo había perdido de forma voluntaria , ya que estaba demasiado lejos, y como había mucho trabajo hace 18 años en Castellón empecé a trabajar en empresas de azulejos hasta que dejo de haber mucho trabajo de repente. En una mañana esplendorosa como al describo, un día tras recibir los cálidos rayos del sol salí a trabajar y me mandaron a casa.  se termino el empleo para millones de personas. Así… de repente, un cálido día de sol lleno de brillo que hizo feliz a muchos turistas. Entonces, sin nada que hacer como esa perra abandonada, empecé a conocer a la gente de vall d´Uixó de verdad, y ellos empezaron a conocerme.En  los 8 años que llevaba con ellos, de verdad , habían pasado inadvertidos para mi esta comunidad de seres humanos, entre los que tenía amigos que pronto dejaron de serlo- ya que  los que empecé a criticar de forma directa la vida pública y social de su puto pueblo una vez me vi sin trabajo, dinero, y necesitado de ayuda por parte de las instituciones causantes de la quiebra económica. Ayuda que forma parte del contrato social para que esto no sea una jungla. Esta  nunca la recibí, al contrario. Mis críticas razonadas se volvieron insultos, detenciones , y me gane el odio de este  pueblo y las propias instituciones cuando los necesité- instituciones corruptas por cierto, como hoy sabemos por propia  la justicia, y los medios de comunicación a los que no quiero defender, ya que son también cómplices. Es cierto que alguna persona en estos años me ha dejado algún plato de comida en la puerta, me ha dado unos calcetines limpios, incluso me ha invitado a un café. pero en general en el plano diario, directo, individuo- su pueblo, no sé   quienes nosdetestamos más, ¿Vall d´Uixó a mí,  o yo a Vall d´Uixó? Yo pienso desde aquellos momentos, que la gente de aquí es diferente al resto de la humanidad , y que si este pueblo, y sus más treinta mil habitantes insolidarios, egoístas, avariciosos  y mezquinos, una esplendorosa mañana radiante de vida  y alegría como la que describo desaparecieran, el mundo sería un lugar mejor.  Pero volviendo a la historia principal. La perra que estaba frente a mi puerta esperándome la conocía. Se trataba de Rata, llamada así  no porque en tales circunstancias de abandono y miseria  se viera obligada a vivir como estos hermosos roedores, los cuales formaban parte de su menú, pues en Vall d´Uixó es el animal que más abunda incluso fuera de las instituciones  Se llamaba así porque su dueña le puso este nombre por su pelaje gris. Rata,husky cruzada, de tamaño medio. Pese al nombre, en aquella época aún era de gran  belleza, cuyos ajos azules llamaban poderosamente la atención . Al contemplarlos se remontaba uno  a siglos atrás , a las lejanas regiones boreales de las que venía su estirpe que había descendido siguiendo a los Vikingos en sus migraciones buscando el cálido sur, para mezclarse con la simpáticas  gentes del mediterráneo latino. Estos perros que acompañaban a los vikingos  irían cruzándose con perros menos peludos  y más pequeños de estos lugares, hasta crear la raza de Rata.Yo  tenía a Rata en gran estima por su dulzura natural, y los agradables saludos  que me brindaba al verme cuando nos encontrábamos. Besamanos, movimientos de rabo, sumisión, dar la patita trote a mi lado eran algunos. Me era más querida que su dueña, de la que nos sabíamos nada los vecinos  desde hacía meses. Hasta que me laencontré un día en los juzgados de Nules, donde fue conducida porque  había tenido un pequeño problema con la ley por cosas de una noche de  estupefacientes. Y yo, tenía un problema legal  relacionado con  la libertad de expresión. Mientras a ella se la llevaban al calabozo esposada , y  a mi al otro contiguo, desde el otro extremo de la pared de hormigón  como Priamo y Tisbe. Me preguntó por Rata, si sabía algo de ella. A lo que le contesté que la estuvo esperando en la puerta de su casa seis meses, y que los vecinos le dábamos de comer . al final  la había adoptado yo embarazada.  Ella se emocionó y me pregunto si  había parido ya.

Si , ha tenido 10 perritos que yo cuido.

Entonces la escuché que rompió a llorar emocionada por la feliz noticia. Y yo contagiado de felicidad en el calabozo  también lloré. Me comentó que casualmente también iba a ser madre pronto por eso lloraba.

que feliz  y sorprendente coincidencia. – le comenté riendo.

Entonces ella se puso contenta

Voy a tenerlo, voy a tenerlo, le llamaré Jason como su padre, este donde este, yo lo tendré y seremos felices. Trabajaré en algo.

Finalmente, se le arreglaron las cosas  a mi vecina. Escuché como la sacaban. Gracias a un buen abogado  había llegado a un acuerdo con el fiscal y el juez asegurando que su cliente estaba arrepentida,  declarando su abogado que si entró en ese mundo  fue empujada por el amor y por la miseria en la que vivían. la sacaron de allí a las pocas horas. Le pusieron  una multa  y  el cumplimiento   de unos trabajos para la comunidad en los servicios de drogodependencia. De este modo desapareció nuevamente de mi vida la dueña de Rata. Mi delito , como era mucho más grave que el trafico de drogas, la violación o el asesinato, al haberme aficionado a lanzar manifiestos en todas direcciones y contra todos la vez me retuvo en el calabozo más tiempo del normal hasta que me dio un juez del reino de España de formación clásica a elegir, como buen demócrata que era : cicuta o ingresar en prisión. Elegí cicuta, pero mi abogado apeló  y me dejaron vivo teniendo que fichar cada dos semanas antes del juicio. Al regresar a casa del calabozo, la perra y los cachorros  me esperaban hambrientos, llevaban 48 horas sin comer. Entre tanto la perra había sido  rebautizada y se llamaba Valquíria, pero como era muy largo el nombre acabé llamando valky. A los cachorros, y a la madre los que puse en adopción. A ella   conseguí  darla antes que a sus hijos. Fue a parar  a manos de un matrimonio de San Juan de Moro tras anunciarla  en internet.  Como es necesario en estos casos, es imprescindible averiguar la vida de las personas antes de dar a un animal querido. Así que  les hice un cuestionario intimo y personal  para decidir si entregársela o no. Ella,Janet de nombre, era divorciada, llegó de Barcelona  buscando el amor aCastellón. Tenía un hijo que trabajaba de portero en Tarragona que la odiaba , y su pareja actual, Celestino,  de San Juan de Moró del que estaba enamora, pese a ser 20 años mayor que ella, calvo y gordo, y sin ningún tipo de aficiones.  la conoció después de haber estado sesenta años solo, y no haber tenido nunca novia. Desesperado se anunció en internet como soltero, propietario de fincas y un pequeño capital conseguido a base de herniarse, y de ahorrar  comiendo las judías de su huerto durante años. Ahora  quería cambiar ese capital por amor . Ceslestino tenía un terrible miedo de morir solo, y remordimientos morales por no haber disfrutado de la vida. Recordaba sus años de juventud comiendo judías y patatas , como a su padre. Al que enterraron con la única camisa que poseía, y le recriminaron sus primos de ciudad que no le comprará una nueva para el sepelio. Él no quería morir así, aunque fuera tradición en San Juan de Moró. Él quería sacarle provecho unos años a la vida antes de morir.   Tenia vacas, ovejas, olivos, almendros,  así como varios perros. Pero Janet se encapricho de valquiria al verla por intenert . Me aseguro Janet  que le recordaba esta perra su vida y la de muchas mujeres,sobre todo por  la breve historia que escribí junto las fotos de Valquiria. Narraba al lector de mil anuncios y foro coches, como  Valquíria era una perra que vivía libre y feliz siguiendo las manadas de animales salvajes en las verdes y frescas montañas de vall d´Uixó  para cazarlas,  cruzando espumosos riachuelos y torrenciales barrancos de aguas cristalinas tras las tormentas y los deshielos, por los cuales los salmonetes suben en primavera desde el mar  para desovar en las aguas de Teruel. Así era su vida hasta que  conoció un apuesto pastor alemán tan grande como un toro que mataba y se comía un  jabalí él solo.Un día este imponente macho, después de una jornada de caza se encontró con Valquiría con la que  sació sus instintos sexuales  bajo un cerezo. Luego ,si te he visto no me acuerdo. El perro fue, y la dejo sola , madurando su embarazo teniendo que verse obligada  a irse de las montañas y merodear  por las casas del valle o al no poder cazar en tal estado. Rebuscaba entre los contenedores de basura, se cortaba la lengua, los labios, las patas, con las latas de atún y sardinas por lamer un poco de aceite que quedaba. Y siempre la amenaza de ser captura por la implacable y eficiente perrera de Vall d´Uixó, la institución mejor valorado en el pueblo junto la asociación del rifle unificada. En la perrera  sería gaseadade inmediato por un frío y servicial  funcionario. Sin embargo,  un vecino de Vall d´Uixó, que estaba también abandonado a su suerte como ella , la recogió conmovido  para dar ejemplo a sus vecinos sobre la virtud de la compasión. Los problemas de este bonachón , que prefería permanecer en el anuncio de adopción  en el anonimato, se multiplicaron por 10 cuando del vientre de Valquiria  salieron 10 cachorros que se comieron sus chaquetas, sus pantalones, sus zapatos , y  su  escaso dinero proveniente de los servicios sociales.  Pero eso no iba a ser nada  esto comparado con su relación con el pueblo. Mientras sus  vecinos de San Antonio,  gente de estirpe de  la España profunda, bárbara  y vengativa, andaluces, quinquis, yonkis y manchegos,   le denunciaron por tener tantos perros, aunque ellos curiosamente   tenían más. Sin embargo, la estirpe,  eran dueñas del relato que les daba la razón cara a la justicia  de que está persona no podía tener tantos perros por cuestiones económicas. Por supuesto, el bonachón anónimo de San Antonio, se puso en contacto ante lo que  se le venía encima con protectoras de animales.  Consiguió de una protectora  de Sagunto que le dieran un saco de pienso de 10 kilos. En otras protectoras le pidieron para llevárselos a sus instalaciones 100 euros por animal. allí los  tendrían seis meses cuidados a cuerpo de rey. Y si nadie los adoptaba en ese tiempo , tendría que pagar 100 euros más por animal.

Como el deseo de este protector de animales anónimo, era seguir siendo fiel a la causa de sacar con vida a estos únicos amigos que tenía , pese a los problemas personales que le causaban, no solo que le desnudaran,  mearan y rompieran él único colchón que tenía donde dormian todos justos, hasta que fue higiénicamente  imposible , llegando a dormir todos en el suelo. Su mayor problema estaba siempre en la amenaza policial, ya que sus vecinos le gritaban cada vez que intentaba sacar los perros del corral:

Valenciano, valenciano, que vamos a llamar al policía por los perros. Que te vamos a denunciar si sales con los perros y te los van a liquidar uno a uno.

De este modo, los perros vivían en un corral afinados y hambrientos, casi medio locos y atemorizados, llenos estrés y con hambre feroz..

La policía varias veces acudió como es su deber cuando media denuncia. . Concretamente en tres ocasiones  llamaron a la puerta amablemente para denunciarle. Aunque no llegó a ocurrir ninguna vez, viendo los agentes que si le denunciaban por no tener las vacunas al día el propietario y los perros, no iba a poder ponérselas a los perros   el denunciado, ni la consiguiente y ejemplarizante multa consiguiente,  ya que no tenía con qué. Y de hacerlo tendrían que quedarse con los perros la policía y el problema lo tendrían ellos, y ellos con los  políticos  al  ver la factura de recogida y sacrificio  de 10 perros. Por eso, como la policía no está para arreglar ningún problema, pasaban y comprobaban que en esas  ocasiones no había pasado nada, más que los buenos vecinos de San Antonio llamaban a la policía para vengarse del propietario de esos perros. Antes , en este tipo de denuncias vecinales, hubieran envenenado a los perros, pero hoy  el populacho era más listo. lo podía hacer el Ayuntamiento y ser legal, o dejar en tal grado  de desesperación al bonachón de San Antonio, que perdiendo la cabeza y los nervios como  solución posible optará por un asesinato colectivo de perritos, y de este modo acabar denunciado por maltrato animal. Por eso pedía la adopción urgente de estos preciosos cachorros hijo de una gran estirpe heroica. Janet lloró mucho al leer esta romántica  historia que he resumido del original que escribí del tablón de anuncio de todo mascotas.

Janet y Celestino  se llevaron a valquíria y también a dos perritos más.reduciendo en número a siete.

La cosa se mantuvo así un desastroso año más, donde solo conseguí dar dos, quedando al segundo año de nacimiento cinco perros. En un golpe de suerte en un mes se llevaron dos. Uno fue a acompañar a un vecino de Vall d´ Uixó que emigraba al sur de Francia, empezando de este modo la raza a recorrer el camino inverso que hicieron sus ancestros vikingos. El otro fue a parar a una ganadería de toros  cercana haciendo de perro cuidador. tres perros me quedaban en el 2017. Entonces me acompañó otro golpe de suerte, cuando una encantadora mujer que me tenía en estima y sabía de mis infortunios me encontró un trabajo en la obra ,sin contrato,  a cinco euros la hora, con lo que conseguí entre eso y trabajar en una huerta a ratos para vender verduras, no solo alimentar debidamente a mis perros, sino vacunarlos, desparasitarlos, y poner su documentación al día. En pocos meses crecieron lo que no habían crecido en dos años. Los perros empezaron a pasear por primavera libremente y sin temor por Vall d´UIxó. Cosa que alarmó  a mi vecinos que decidieron llamar la policía el primer día que los saqué del corral. La policía cuando vinieron a denunciarme,  se sorprendió cuando les saque la documentación.

Tres años de vida marcada por la  endogamia grupal, hambre, pulgas, garrapatas, frío quedaban de momento atrás. Los animales apenas sabia hacer otra cosa cuando veían otro congénere que morderle para que no le quitara la comida. Afortunadamente  los bozales del chino  me protegieron de que la cosa no llegará nunca a juicio. Aunque hubo llamadas a la guardia civil y a lapolicía local porque mis perros ladraban y acosaban a otros perros. Pero  la cosa nunca llegaba a nada más que a insultarnos y denunciarnos los propietarios , y retirarnos las denuncias días más tarde, ya más calmados debido a que realmente no había pasado nada. Poco a poco estos jóvenes perros se fueron haciéndose  más sociales. Incluso podría decirse que a diferencia de mí, ellos  hicieron  varios amigos en el pueblo. Senegal se hizo amigo de Brandon un perro grande como un pastor alemán, pero que era de diferentes cruces tales como podenco, labrador…, y estaba dotado de un pelo muy  largo de color rojo. Subordinador entabló amistad con Garibaldi, un  galgo famélico  que se hacia perseguir por Subordinador , dando vueltas en torn,o un chico con gafas y enclenque izquierdista que vivía en una furgoneta junto mi huerta  y que tenía a ese galgo como compañía, la furgoneta y nada más. yo hablaba con él de cosas triviales cuando bajaba a mi huerto con el perro y lo veía con la cabeza entre las piernas bajo la farola meditando. Dominador, también consiguió tener un amigo en vall d´Uixó, un presa canario de lo más bonachón llamado Gorgy, o algo parecido, que se tumbaba en el suelo cuando se veían, empezando ambos a jugar a morderse. Sin embargo, la gran ventaja de tener libertad de poder movernos sin miedo a detenciones y sanciones, y la incipiente iniciación al mundo social canino de Vall d´uixó de mis perros, estuvo afectado por dos motivos. A mi , me habían retirado del mundo social  el propio pueblo, que me veía como un vecino indeseable,  frustrado,  incapaz de otra cosa que alterar con sus frecuentes  quejas  y críticas el buen concepto que tenía de ellos de si mismos y de su inmaculado pueblo. A esto se  sumaba la falta de medios de transportes para mis propios movimientos, que se convertían en un infierno subir y bajar de San Antonio al pueblo, o la posibilidad de tener viva cultural en Castellón o Valencia Capital a falta de transporte público. No solo era agotador los paseos por la montaña con los perros, acompañado con el nada considerable número de tres perros , cuya fuerza de tiro  juntos en un paseo era prácticamente igual a la mía cuando  se cruzaba un gato, u otro perro que no era amigo.A parte de estos paseos, estaban los  consistentes en ir al pueblo a por comida, o los de hacer gestiones, y el de la huerta donde no tenía agua, y debía ir a por ella andando y cargar más doscientos litros diarios, repartidos en una carretilla, haciendo  viajes de 70 litros . Entre idas y vueltas cálculo que  deben salir unos tres kilómetros diarios cargado con70 litros. En esta nueva situación insoportable, no hacia falta que ningún psicólogo o político liberal me dijera que me tenía que adaptar. Si debíamos  mejorar ellos y yo, pero ¿ cómo? Entonces ideé dos artilugios que me han resultado muy útiles, tanto para mi supervivencia , como la de mis perros, así como a  su alma animal Uno es una bicicleta  adaptada  para que ellos tiren de ella , y otro es un trineo-carro. He notado que sus músculos se han desarrollado, han mejorado su relación entre ellos y otros perros que se encuentran en su camino, a los que ignoran, cuando antes les ladraban, pues solo ven camino, y su única misión es tirar del trineo o la bici Mi relación  con ellos también, pues nada me complace más que su trote matutino por las montañas mientras tiran de la bici o el trineo con el que bajo agua, leña….

¿ esto significa que se han terminado nuestro problemas con Vall d´Uixó?

todo lo contrario, acaban de empezar.

 

 

Angelillo Uixó.

 

Al entrar en la casa de Pedro Guerrero me la encontré toda ella poblada de gente celebrando la festividad de San Antonio. Mi presencia, no despertó ninguna sospecha, siendo habitual  que los visitara   en los festivos por la amistad de años que nos unía. La puerta estaba abierta,  entre sin llamar. Con un gesto amistoso ,Guerrero, me invitó a que tomara asiento. Lo hice en una gran mesa de varios metros que ocupaba casi todo el comedor. Su mujer me sirvió  café y pastas. Percibí la dicha entre mis amigos, quitando a Guerrero y su mujer, que eran jubilados, de los que se llaman de la tercera edad, siendo   los padres de tres de mis amigos. El resto  que estabamos sentados en la mesa, eran año más o menos, de mi edad. Ninguno de ellos se percató de que estaba allí entre ellos sin corazón. Su felicidad en estos momentos, consistía  en haber logrado haber formado una familia que daba los primeros pasos por la vida, y correteaban por la casa.  A ninguno les faltaba empleo. Ni se quejaban de sus condiciones laborales, pese a lo duros que eran sus trabajos, si cabe peores en los últimos tiempos donde constantemente les apretaban las tuercas. Esto lo sabia de oídas, por las empresas de Vall d´Uixó en las que trabajaban, donde rumores cada vez más fuertes sobre ajustes de cuentas a la clase obrera se dejaban oír, no por los sindicatos, ni los partidos políticos, ni mucho menos por la prensa. Eran rumores como mecidos por  nuevos vientos de la opresión que bajaban del centro de Europa.  Sus empleos, eran los típicos entre la trabajadora y sencilla en su formación profesional. Ya que los Guerrero no habían podido estudiar. Ni era desde luego, para gente de nuestra edad, algo imprescidible para tener una vida digna. Fueron desde muy jóvenes lanzados al trabajo.  Había un camionero roncando en un sillón frente la televisión. Sus chiquillos jugaban y saltaban persiguiéndose  sobre sus piernas apoyadas por los talones en un taburete. La chimenea estaba encendida en un rincón.La mesa estaba cubierta de platos con comida, tazas, y copas con bebida. Entre mis amigos  había una auxiliar de pediatría, un albañil, una limpiadora, una trabajadora de azulejera, un lijador, dos rumanos, una amigade la auxiliar de pediatría que no conocía. La auxiliar de pediatría estaba casada con el albañil. Su hermana, la limpiadora estaba casada con el camionero, y la  trabajadora de fabrica azulejeras con el lijador. Todos tenían como mínimo dos hijos,  incluido los rumanos que  trabajaban, según explicaron, en unas fabricas que no les pagaban desde hacia dos meses. Yo solo los conocía de vista. Con la familia Guerrero me unían años de amistad. Aunque se había producido entre nosotros  un abismo de desigualdad económica y de prestigio social  desde la crisis. La cual duraba ya una década. Hasta ese día, no fui plenamente consciente de lo diferentes eramos, y como esta situación histórica,  tarde o temprano iba a enfrentarnos. De momento la crisis nos tensionaba psicológicamente, pero llegaría un momento en que toda esta tensión interior, explotaría en la sociedad. empezaba a vislumbrarse el gran momento de caos que esperaba contemplar cantando aleluyas sonbre una colina mientras todo ardía.

Antes del 2008, ellos siempre creyeron, seguramente más que yo en algunos aspectos, que terminaría la carrera que empecé, que me casaría, y formaría como ellos, una familia. Hace diez años, incluso yo lo creería. Ahora  no. Ni creo que ellos tampoco. Nadie que me conociera tiempo atrás, imagino un desenlace tan trágico a mi destino. Y ni  en general a tantos que andaban más muertos que vivos por las calles de Vall d´Uixó. Muriéndose de asco, literalmente. La diferencia entre los Guerrero, que pongo simplemente de ejemplo para nuestro relato, pero pudiendo ser cualquier  trabajador, incluso los precarios, y yo- menos los rumanos que no cobraban-era tan grande, como océano que  separa dos continentes. Me extraña que nunca se mencionara en las conversaciones, esta desigualdad tan grande en Vall d´Uixó. Sobre todo, porque entre la clase obrera se suele hablar mucho de dinero. Yo conocía todos los sueldos de mis amigos, que no es necesario contar para no desanimar a lectores que busquen empleo. La suma de un día de trabajo de ellos en su conjunto, pese a ser trabajos  mal pagados, que había perdido mucho durante la crisis, superaba mi renta seguramente de seis meses.- No cuento la familia rumana-En los últimos cinco, no había entrado un euro en mi casa. Esto era un misterio que quedaba por resolver con respecto a mí por la gente que me conocía. Como lo hacía para sobrevivir sin dinero. Y el hecho de que parecía no afectarme la pobreza. Por mi parte, notaba que pese a esta virtud, si se quiere llamar así, para enfrentarme a la pobreza, o la persecución sufrida por las autoridades durante la crisis , cuando se alarmaron por  ciertas actitudes mías.  Y si a esto se le puede llamar logro, quizás estaba empezando a agotarse, como los cuerpos. No fui incapaz de concluir en estos diez años las ideas que esperaba poder contagiar en este fermento de descomposición social. notaba hacia tiempo que andaba medio apagado sobre la vida y sin dirección ninguna. últimamente experimentaba cierta amargura ante mi pasado más inmediato . me preguntaba constantemente ¿ qué había hecho durante los últimos 10 años? Esa sensación de tiempo perdido, lejos de empujarme a recuperarlo, me paralizaba. En casa de Guerrero , ese día, me di cuenta de que me había consagrado a ellos. Toda mi vida había hecho política con mis amigos. Claro, que no me hacían mucho caso, como a los políticos. Pero yo disfrutaba fervientemente siendo escuchado mientras tomaba café. Desde luego, nadie comprendía lo que decía, y más cuando les sacaba una carta que había escrito en mi casa  y la leía en esa mesa, en la que me sentaban los domingos reunida la familia . A veces, me emocionaba tanto con mis palabras, que rompía a llorar hablando de un mundo mejor para los Guerrero. todos me daban la razón, y comentaban que bueno chico e inteligente era.  Hacia tiempo, que me mortificaba la  creencia de que yo, ya no significaba nada para ellos por mi situación de miseria, incluso dudaba de mi inteligencia.  útilmente, cuando visitaba la casa de los Guerrero, ya no leía  cartas, ni hacia discursos, ni les daba consejos de como tenían que ser.  Cosa que noté , que nadie echaba de menos. Aún así, sin cartas ni discursos, sin mi aura divina, me seguían tratando como siempre, cosa que me dolía extraordinariamente ser como ellos o incluso peor. Me constaba entender como pese a mi grandes ideas, mi superioridad moral e inteligencia respecto al resto de gente de Vall d´Uixó, había acabado en la miseria, !durante ya diez años! Gracias a que en mi actitud estaba amar tanto el dolor como a la vida, donde creía firmemente que estaban unidas ambas cosas, no caí en una profunda depresión.- como otras personas en mis circunstancias tanto socio económicas- así como entre el colectivo de idealistas que frecuentaba: anti sistemas, anarquistas, comunistas, okupas…cuyas ideas de un hombre nuevo, y libre, sin miedo ni a la muerte, así como de  un mundo mejor obra por completo del hombre, estaban empezando a quedarse olvidadas y desfasada en el siglo XXI . Marcado por los diferentes  discursos de apocalipsis y distopías de extrema derecha, e izquierda progresista. En esa jornada de San Antonio, estaba medio dormido,con la cabeza llena de pensamientos siniestros respecto a  una muerte gloriosa en manos del estado. Esto era lo único que me animaba. Lo único que contaba ya a los Guerero d eforma cada vez más patética: vienen a por mí. Aunque tenía dudas, de si para la policía, tampoco significaba ya nada. Otro tormento más.  El pueblo esa día paseaba en romería alegre y feliz, despreocupado de otra cosa que no fueran ellos mismos. Iban con sus perritos hasta la ermita. Entre tanto yo me sentía el más descorazonado de los mortales,  en el alma aplastada  por los zapatos de todos ellos. Entonces, en la mesa, el albañil me preguntó mi impresión sobre  lo que había pasado con unos perros. Sabiendo que yo recogía perros, teniendo una gran experiencia con ellos.  Y de todos ellos, era sabido que era el que más conocía  íntimamente  tenía amistad con  la familia del fallecido. Ellos también conocía a mi amigo Nacho, pero más superficialmente. empezamos de este modo a hablar del crimen de la Jauría. algo espantoso, cuyo relato yo había escuchado de manos del hijo del fallecido. En cuanto al fallecido decir, que era tal su calidad como persona, que si este pueblo fuera decente,merecería todos los elogios del mundo a su recuerdo. Entre otras cosas fue le presidente de honor del afaniat, centro para discapacitados donde colaboraba, como hombre de gran conciencia y entrega a los demás. Lo que me entristecía más de todo este asunto, es que siempre sufrían los peores reveses de la vida el que menos lo merece. Lo que me obligaba a pensar si el mundo era el infierno.

” El relato es lo más terrible que he escuchado en mi vida- empecé diciendo, al hablar sobre el asunto que me habían preguntado- su muerte parece salida de una novela de Conrad, o un cuento de Quiroaga. Hasta día de hoy, me parece cada vez más inverosímil y subrealista lo aocntecido. Yo mismo, al igual que vosotros, muchas veces he visto abandonados tres, cuatro perros por el campo, sobre todo por Garrut. Y siempre han huido. Un simple gesto, y se largaban despavoridos. Yo, cuando recogía perros para una protectora, he intentado acercarme a veces a dos perros abandonados , incluso tirándoles comida…y se iban. En cuanto al de la protectora de animales que tienen detenido por este crimen. No me cuadra. Los perros recogidos  suelen ser agradecidos, y ademas… estando alimentados ¿ que maten a una personas para comérsela? todo es muy extraño. Parece, realmente algo diabolico. No hay forma de explicarlo con lógica.  No hagáis mucho caso a la prensa, os contaré como ocurrió”

una vez hice este preliminar sobre conjeturas que realmente me afectaban, empecé a relatar lo que me contó su hijo con la mayor exactitud. Se me pusieron los pelos de gallina, como cada vez que lo recuerdo lo que vio su hija  y  su hijo, cuando vieron a su padre ese uno de enero, al ir a buscarlo al huerto en pleno monte, alarmados de que eran las siete, e Ignacio no llegaba a casa del huerto. ¿ Puede el lector imaginar lo que vieron? ¿ y quién estaba todavía por allí?

Me extrañó una vez terminé de contar el relato, lo que me dijo el camionero, que durante el rato que llevaba allí estaba aparentemente dormido y roncando en un sillón frente la televisión. Lo que contesté, que me pareció una imbecilidad, luego,  más tarde me reveló mi verdadera  relación con el pueblo de Vall d´Uxió, y lo triste que iba a ser  lo que me quedaba de vida, en un lugar rodeado de una jauría.

El camionero, un hombre grande y corpulento, de casi cuenta años, un hombre fuerte, rudo, de buen corazón, deseando ser entre  burlón y protagonista, cuando estaba en silencio pensando en el crimen de la jauría, dio unos pasos. dirigiéndose a mí me preguntó haciendoo gestos cómicos y groseros:

¿ Es que no hablas en toda la semana, que cuando vienes aquí no paras de darle a la sin hueso?

Levantando las mans al cielo entre risitas:

no hay forma de dormir en esta casa.

yo, que estaba en shock, como cada vez que recuerdo lo que le paso a Ignacio, escuché las carcajadas enlatadas de todos. De este modo rebajaban la tensión del relato, como a un perro cuando se engancha con otro y le tiras un cubo de agua. De este modo salimos del sopor tenebroso del crimen. Yo me sentí atrapado y si saber que decir. LO único que precipitadamente contesté fue algo seguramente inconsciente:

así es, vengo a vengarme del silencio de toda la semana.

todos medio rieron, yo creo que fui el último en comprender lo que había dicho. La palabra vengarme entre amigos tenía un aspecto muy negativo. me levanté instintivamente, pedí disculpas y salí. Herido por la indiferencia, sin darme cuenta de que lo que había dicho era la expresión de un deseo. conforme caminaba tropezaba con los romeros acompañados por sus perritos con pañuelos de San Antonio atados del cuello. Alguno de estos perros serían abandonados por esta gente tan despreocupada y alegre. Conforme iba a mi casa, el pueblo de Vall d´Uixó quedaba a mi espalda formando una joroba en mi cuerpo que arrastraba. Presentí  que cuando me despeñara me hundiría el peso de este pueblo al que estaba atado. Al día siguiente, cuando  me desperté tras dormir agitado. Lo único que recuerdo del sueño es que  había en un espejo  escrito en letras que ardían  la palabra: venganza. Recordé lo que dije en casa de los Guerrero mientras salía con mis perros de paseo. Sin darme cuenta, acabe en la ermita de San Antonio. Al día siguiente de la procesión estaba completamente vacío el lugar, sin que hubiera recuerdo de la romería. Ni de las verdaderas causas del asesinato de Ignacio. Había entre la basura dos perros abandonados comiendo entre los plásticos que removían con sus hocicos y patas  para sacar los restos de las torradas de carne de la festividad de San Antonio. Volvió a mi mente la palabra venganza, ¿ qué quise realmente decir en casa de los Guerrero?- fue lo que me pregunté contemplando la fachada sencilla y blanca de la ermita, y al girar la cabeza quedando la ermita a mi espalda, observando aterrado aquella extensión maldita del pueblo de Vall d´Uixó. ¿ Era envidia a la vida sencilla y armoniosa de mis amigos que gozaban de respeto, tranquilidad, paz y amor? Pensar esto me pareció extraño, y no sabía si desechar esta hipótesis introspectiva. Al fin y al cabo, sabía que toda esa apariencia  era mentira.La santa familia, la santa tradición, el santo conformismo- balbuceé. quizás la respuesta no estuviera en la palabra venganza, sino en el silencio. En vengarme del silencio. EL silencio que todos ellos guardaban. EL silencio de la clase obrera, que ese camionero ejercía a diario, por la santa familia, por el santo que dirán si hablo, por la santa sumisión, por el santo miedo. Si, ahí estaba mi venganza. Creo que era la manifestación  del odio a la clase trabajadora, al pueblo, o en general, a la indiferencia de la sociedad, que estaba llegando a límites inhumanos. Nada les conmovía. pensé en Ignacio, ¿ qué sería de su familia? Ahora ya nunca se librarían de la jauría. Saqué un lápiz y un trozo de papel que llevaba en el bolsillo y escribí un poema. No fue muy largo, deseaba alargarlo, pero solo conseguir escribir su comienzo:

“Habrá un ronquido en cada aullido.

Un bostezo en cada bocado.

Un campo  cerrado sembrado de adoquines y baldosas

dentro de la casa.

Un viento helado clavándose como un cuchillo por el costado.

serpientes por las paredes y entre las sabanas.

un cáliz lleno de medicinas cada mañana.

La imagen del verdugo asomada en el espejo.

Y fuera, la jauría sonriendo”

Angelillo de Uixó.

 

 

 

 

Quiero dejar una nota, siendo el día de San Antonio,  sobre el espantoso crimen cometido en Vall d´Uixó por una jauría. A lo que nadie llama crimen, aunque  andan buscando cabezas de turco. Todos hablan a mi alrededor del suceso- como si lo que hubiera pasado fuera un  extraño sueño- Solo tienen claro lo menos claro, o más sencillo de comprender. Tener  “Al culpable”, al que tienen casi preso  la prensa y  guardia civil. El resto, les sobra. En una tierra donde todos tienen perros, y muchos   andan sueltos sin dueño cuando estos se cansan de ellos. Deja perplejo el asesinato, por lo inverso del proceso normal. El hombre de esta tierra, comete salvajes crímenes a diario, sin dejar por ello de ser hombre. Este ,es una más de sus animalidades. Cuatro perros abandonados, seguramente de cuatro vecinos de Vall d´Uixó, que ufanos piden una cabeza humana en una bandeja de plata. Pero que no sea la suya, con absoluta indiferencia hacia las víctimas, el falso acusado, y que alguno de ellos, abandono a los animales. No muy lejos de San Antonio. Dos mujeres, una bella y joven, otra viuda y enferma, en un triste cuarto se calientan con una estufa de electricidad. Son la madre y la hija. El hijo en la salita, con brazos hundidos en la mesa, viaja con la mirada perdida entre los presagios. se pregunta si están malditos.

I.
* Las tierras de la jauría.

¿ quién esperaría en la ciudad de la alpargata, el algarrobo y el tomillo. La que remueve las montaña laboriosa y descuida sus milenarios paisajes. Crisol de múltiples civilizaciones marcadas en piedras  y cultivos, que unos perros que siempre se apartan del camino ante el hombre, y le sigue aunque sea su verdugo, se lanzaran a cometer un crimen por hambre y miseria, sabiendo que les aguardaba la muerte a todos ellos?
Quizás estuvo escrito este crimen mucho antes de cometerse en estas tierra de jauría, conocidas por sus fiestas y alegría. Donde al inocente se le arrastra hasta dar con los dientes y sus huesos en la tierra antes de lo que debiera.
* Ignacio
Tuvo Ignacio vida desde la juventud hasta la muerte, solo de horas de labores. Tirando del esparto y los cordeles, y en las sienes en los talleres de zapatos, cargadas del recuerdo para su mujer y sus hijos. Soportando los reveses de todos ellos,  entre sus generosos hombros de hombre valeroso, . Sus hijos crecieron sanos y fuertes, con un destino trazado: prosperar con el  trabajo.
En una tierra que agrupa a los obreros como si fueran ganado, y les doblega la frente como los bueyes.

* los hijos.

Fueron creciendo los hijos, como es habitual en esta tierra, donde se espera que sean los hijos más ricos y felices que sus padres. Terminaron sus estudios con éxito. Haciéndose más serios a cada nuevo tropiezo. Tantos años de esfuerzos dio pocos frutos. Sin que se desviaran de una línea recta trazada; la mala suerte, el escaso empleo, y que cualquier mamarracho sin principios llega más lejos que la gente decente en estas tierra donde corre la jauría libremente. Dieron en lo mejor de sus vidas con la cornada de la decepción, y ahora seguían la línea más lentos, y cansados.
Sus tierras se cubrieron de amapolas.
La madre dio con una enfermedad . El padre se jubilo viendo como sus hijos se quedaban amustiados en paro en la casa de sus padres; como flores fabriles que prometieron una día abrirse, y desplegar toda la belleza con la que podrían construir la primavera.

* Las tierras.
Las montañas de Vall d´Uixó forman un acantilado de dolor. Desde sus picos se ve el mar bañado  de cañas, romeros, almendros. Cumbres secas y abandonadas. A Ignacio le persigue la desgracia.
En su palmo de tierra descansa trabajando entre sus oliveras.Su huerta barbechada, cuando la siembra, con pocas esperanza de que respeten su trabajo, siempre es saqueada. Le rompen puertas a la casa de aperos, y hasta las patatas le son robadas. Por el campo abandonado atrae  a la mala gente. Solo desgracias conoce el labriego.
Mala gente va por esos caminos casi perdidos, como mala semilla caen y solo florecen las desdichas.
Al monte se le echa encima lo que no se quiere de las casas. Y a los que lo quieren, se les expulsa.
También los perros son dejados como el mueble en el monte. En el campo hay puertas , sillas, y ventanas, pero no hay caza, ni pastos, ni agua, ni muchas especies que antes lo engrandecieran. Y las bestias alteradas, ya no cumplen con las leyes de la selva.
La nada, a la que están destinadas todas las criaturas, se revuelve contra todo.

* Los perros.

1 de enero no trae nada nuevo. En casa de Ignacio gotea de infortunios la taza hasta rebosar. En un ocaso ceniciento, se va al huerto a vigilar. El pueblo ahíto de vino y circo apura su copa, tampoco espera nada nuevo del año. Ignacio viendo el mar casi oscuro presiente que se lo traga. La última luz a su espalda, se pierde para él para siempre de vista. Las tinieblas rápido envuelven el lugar, y las asustadizas oliveras mueven las hojas. Entre las sombras y bajo sus ramas, suena un gruñido y asoman como ascuas encendidas unos ojos alimentados por los duros senos de la luna. Ignacio retrocede asustado hasta el tronco de la olivera borde , mientras es rodeado por los perros.
Angelillo de Uixó.
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Días de nuevo año. Sobre los tejados del pueblo de Vall d´Uixó asoma  la luna llena mostrándose bíblicamente implacable. Aullidos lejanos en los corrales. Venganzas de un Caín moruno entre  naranjos. La prensa amarilla pone en circulación un cadáver en el pueblo de Vall d´Uixó. roscón de difuntos. EL finado entra en todas las tertulias. el suceso que no cesa. Bromas de confianza entre los mendigos y los  vendedores del mercado:

! Que viene el perro, que viene el perro!

Las beatas compradoras se santigüan como feministas escandalizadas ante la insensibilidad masculina.

Reacciones de las autoridades ante el suceso. Es el día el desfile de sus majestades que visitan Vall d´Uixó.

Flota  la idea de día de luto oficial, hasta que se descarta . Don Cerril , concejal de fiestas , hace una comparativa que resuelve el asunto.

Don Cerril

Cuando  algún vecino lo mata un toro, no se paran las fiestas, ni se hace luto, más que el privado. Cosa que se respeta, como no podía ser de otra manera entre gente civilizada como somos en Vall d´Uixó. !Si hubiera que llorar a cada muerto cogido, no habría fiestas! Otro caso… es que sea un ataque terrorista. Yo como patriota, soy el primero de parar todo, incluso las fiestas. Pero en este caso, ha sido el mejor amigo del hombre el criminal.

Concejal de educación,  Don Socrátes, cargado de gesto deprimido.

Don Socrátes.

Lo acontecido es muy grave. Ha muerto un agricultor. De pensarlo se me ponen los pelos de punta. !atacado por una jauría de perros! Vaya muerte tan primitiva. Han debido ser unos momentos horribles, horribles. Yo…de pensarlo.. no sé…

Don Cerril , interrumpe  cuando nota que cunde el desanimo en la deliberación del  Ayuntamiento.

Muerte que le honra. Una persona que luchó hasta el final de su vida. Un héroe. Se le hace un homenaje cuando pasen las fiestas, y se le pone a una calle su nombre.

 

Luces estrelladas contra una finca, van girando como una noria iluminado un escenario donde llegan los tres reyes magos cargados de regalos.

Melchor, largas barbas blancas postizas, capa del chino, botas de santa Claus. detiene su carroza con forma de avestruz, empujada por unos empresarios que hacen penitencia. Llegan de oriente a la tarima final del circuito. El publico lo conforma lo mejor del pueblo, junto las autoridades  a las que examinan los  Reyes.

Gaspar.

Traemos Oro, mirra, e incienso.

La concejala de cultura de izquierda unida, sale airosa de la prueba.

Uno es una trampa, un fiambre. otro un desacato al laicismo, y el tercero de los regalos, apología del consumismo.

El rey Baltasar. dirigiéndose como un cómico al pueblo.

Entonces, nos lo llevamos.

Gritos entre el pueblo y autoridades, fingiendo sentirse escandalizados, junto los niños un fuerte:

!Nooooo…!

La concejala de izquierda unida.

Nos lo quedamos pa nosotros majestades el oro. La mirra, el incienso y el carbón , para el pueblo. Gracias majestades por estos regalos a unos republicanos. Las cosas pueden cambiar.

Gritos de pajes, reyes y pueblo. Todos a una:

Bravo.

El suceso que no cesa. Sigue la prensa por el pueblo, entrevistando a los vecinos sobre sus experiencias con los perros. Uno cuenta que vio un día a caperucita  roja en el monte. Salta una ardilla ente los pinos de las grutas de San José, pero en verdad es una rata. Las ardillas que tiraron para animar los pinos y el turismo, desaparecieron en menos de 48 horas. Nunca se puso como. Ahora cuentan: que fue la jauría.

La alcaldesa más joven y bella de España, que se mueve como nadie en el balcón del Ayuntamiento , aplaude por el éxito del desfile de reyes. Cuando le preguntan por el suceso que no cesa:

ha venido mucha gente a visitarnos.

insiste:

visiten las grutas de San José.

El difunto, queda  sobre la plancha del tanatorio. Los familiares le empujan hacia el crematorio. Bajo el árbol de navidad, aún está su regalo que le dejaron sus nietos:

un cachorrito de coker.

El pueblo y las autoridades  de Vall d´Uixó dan las gracias a la prensa amarilla cuando  se van de Vall d´UIxó a Villa Real, para cubrir la noticia del cadáver de un contorsionista encontrado  en un botijo del circo. Se agradece que no se sepa que en Vall d´Uixó, ni en Villa Real: hay persecución ideológica, censura, represión social, pobreza extrema, maltrato animal, violencia de género , terrorismo medio ambiental, corrupción en todos los ordenes, en un clima inaguantable de  degradación moral, política, empresarial, y  social que debe terminar en un proceso revolucionario.

gritos de un tipo que corre con un turbante y una guitarra en la mano. Para  la furgoneta de espejo publico saliendo del barrio de las 12 hermanas con dos jamones de regalo de la policia por haber sacado guapos a la gente del barrio.

Espere, espere, espere. ( respirando agachado)

Una periodista anoréxica rubia  mira al personaje del turbante..

¿ tienes algo que aportar?

El chico del turbante.

Yo tengo una camada de perros.

La chica, desde la ventanilla,

¿ se han comido a alguien?

El chico del turbante.

Oh vamos, señora. si les echa un hueso vera lo que hacen.

La periodista,

señorita

el chico del turbante.

entrevisteme por favor. tengo cosas que contar.

el cámara, sacando la cabeza de la furgoneta por la ventana sobre los pechos de la anoréxica. Deja ver larga melena y cuidada barba en rostro a los Cristo de postal.

¿ Por qué te tendríamos  que entrevistar?

el chico del turbante.

Por qué soy cojonudo coño. Soy lo mejor que tiene este puto lugar de muertos. He escrito una canción sobre el suceso. Podemos filmarla en mi casa. será un hit. Ya os lo he dicho tengo una camada de perros. Buscamos un gato se lo echamos y vamos a medias en el reparto.

tocando la guitarra y cantando de forma patética. La furgoneta se aleja, mientras la voz del chico del turbante, en medio de la cuneta suena entre aullidos de perros de los corrales y canto de gallos.

jauría, canción.

“Doce campanadas,

de nuevo año.

suenan sostenidas,

en el reloj del Ayuntamiento.

A cada segundo.

Se estremece el pueblo,

en un dulce momento,

cargado de pesados recuerdos,

que nunca cesan.

Doce uvas entre los dientes.

siembran de malas semillas las bocas.

Que escupen contra el suelo.

Evitando verse el rostro.

En el fraternal encuentro.

No sea caso la alegría no suena a falso.

Dejando así a la dicha su sitio,

entre las costillas y el corazón

a la envidia y el rencor.

Mortalmente edificados entre las sienes.

viva la desesperación.

Desemboca en una jauría homicida

que rodea la vida hasta ponerle fin a dentelladas.

Con total indiferencia, a la vida, a la muerte.

Siguen sonando las doce campanadas,

Y cantando los doce evangelistas,

a las grandes cosechas de nuestra tierra”

 

Palmas, aplausos, una voz que exclama a su espalda:

excelente canción.

Al girarse el chico del turbante ve  a Melchor sujetando un brick de vino.

Melchor.

toma chico. Es tu regalo de reyes. Te lo has ganado.

La escena se cierra con los dos hombres bebiendo en la carretera que va hacia la autopista junto el cartel para atraer turistas donde aparece la bella alcaldesa a la entrada del las grutas de San José sujetando un cartel :

visita Vall d´Uixó, ciudad de sensaciones.

Angelillo Uixó.

 

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Aún estaba ante mi  desplegada la imagen golpeando mi cabeza en casa de María de aquel perro en medio del barranco. Parecía dormir podrido con los ojos cerrados, las orejas devoradas por alguna alimaña, el hocico enroscado sobre sus muslos traseros como si  protegiera del  rocío su piel viscosa casi liquida, por la que subía y bajaba un enjambre de avispas. EL viento mecía las bolsas de plástico abiertas y desgarradas donde le habían metido para arrojarlo. Pasé por allí porqué debía hacerlo. Aspire con asco y dolor una aire a putrefacción junto al animal. Imagine perpetuas flores sobre el agujero de una guitarra, y una voz diciendo:

estamos juntos en el paraíso ¿ verdad?

II. Otro día educando en el Paraíso.

si te anuncian entre las calles

que estas en la ciudad educadora,

aunque andes mal vestido

y sintiéndote expulsado de la sociedad,

pero sujetando un teléfono móvil;

creerás seguir en el paraíso.

¿ No te advirtieron que no fueras a las esquinas agónicas,

de donde salen gusanos amarillos y rojos que se enredan en la carne?

El resto cerraron sus puertas,

para asegurar que vivían en el paraíso.

Si algo no anda bien

no tienes porqué saberlo.

Alguien ya mando ángeles con capas,

a tirar capas de cal y malvas en el asunto.

Mientras en las calles;

se aprende a bailar alegre

cada uno con sus penas

emocionado por vivir en el paraíso.

III.

Las imágenes de ese perro se iban difuminando, como si mi memoria fuera débil, o quisiera olvidar en el paraíso, pero ;

! Oh no! Otros perros  iban surgiendo.

María atendía desde el sofá el teléfono móvil, un frío  sábado de noviembre en la ciudad educadora, cuyo propósito era hacer feliz y agradable la vida de sus habitantes.Unos amigos suyos parecían desconcertados y no sabían que hacer con un perro que se habían encontrado sin chip, y la policía local no quería hacerse cargo. Andaban por las calles bajo la decoración navideña apagada, el perro movía la cola y  seguía al grupo de amigos de María al fin del mundo.

Una amiga suya compartía un mensaje desesperado, había perdido una perra con chip que mostraba en fotos de las redes sociales  , pedía ayuda en el paraíso, y compartir su perdida, por si alguien  la encontraba.

Oh no- le dije a María- estamos en el paraíso, muy abajo.

Angelillo de Uixó.