Archive for March, 2014

Rajoy piadoso besa el ojo vacío de un manifestante herido.

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I.

(La escena se sitúa en la puerta de un hospital de Madrid; van saliendo los heridos por la policía de una manifestación, algunos están esposados y custodiados por centauros del sistema que los montan en sus grupas y los conducen a lúgubres mazmorras)

El poeta se dirige a sus compañeros manifestantes agotados y sintiéndose vencidos tras conocer los partes médicos que mencionan lesiones muy graves…

El poeta les infunde ánimo:

Oh hermanos de la democracia, las manifestaciones y el progreso, no desfallezcáis, con nosotros arrastraremos a los compañeros tuertos y descojonados a causa de la represión policial en las manifestaciones.

Es mucha la tristura que sentimos al ver estás víctimas martirizadas por los centuriones del sistema, sobre todo por su inocencia de corderos ultrajada por la violencia de los lobos del estado.

Merecemos vencer porqué estás voces hoy mutiladas, solo balaban mejoras sociales y paz.

Ahora piden justicia, cómo veis es gente con Fe, porqué seguramente la justicia lo que hará es quitarle el otro ojo y el otro cojón.

Ea compañeros, ya que no vamos a hacer la guerra ¿ verdad?… ( el poeta con sagacidad de hiena tanteando a los manifestantes deja la frase sin terminar esperando que contesten)

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Los manifestantes responden:

No, no, Magno, desde luego que no queremos guerra, maldecimos la guerra civil y los desordenes en nombre de la democracia, la tolerancia, el mundo global respetuoso con todos los derechos humanos. Nosotros no somos los romanos.

El poeta:

Bien dicho gente, bien dicho. No esperaba otra cosa de vosotros hermanos. Entonces ( el poeta hace una pausa) solo nos queda una solución, ya se hizo en la historia.

Manifestantes con interés:

¿ Qué solución nos propones Magno poeta? Dinos tú que eres conciencia. Tú poeta, que tienes el divino Don otorgado por los dioses de la madre Gaia para interpretar los sentimientos de cada uno de nosotros y unirlos en el colectivo. Tu, nuestra voz. Habla, te exhortamos a hacerlo, somos el pueblo, no te guardes las aladas palabras tan necesarias.

La piedad – invoca aristocrático el poeta abriendo los brazos al cielo. Una nube de palomas aparece y gira en torno al poeta.

Los manifestantes se asombran. De repente un águila imperial surge atravesando las nubes y caza varias palomas en el aire a las que devora sin detenerse en su homicida vuelo.

El poeta le silba al fiero animal de brillantes ojos que grita espeluznantemente espantando a los manifestantes que huyen para no ver semejante escena. Los gritos del ave atraen a los centuriones de sistema. El águila se posa junto al poeta.

Varios centuriones se acercan al poeta y le piden documentación del ave y la suya.

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El poeta se niega a contestar y a entregar ningún tipo de documentación. Le llevan primero al cuartelillo, después al seprona donde no aclaran nada. Lo dejan a las horas libre imputado por un delito de maltrato animal y con una orden de ingreso en un psiquiátrico cuando quede una plaza vacante.

II.

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(El presidente de España, ante si, en su despacho, solo. Entra la diosa piedad por la ventana y le toca. Hay una pila de informes en su mesa de despacho con las noticias de los tuertos por pelotas de goma en manifestaciones, los heridos, la sangre derramada en las manifestaciones, la pobreza… El presidente asqueado de la masacre nacional, se quita la venda de los ojos y ve la realidad)

Piedad, piedad, piedad, señor, no puedo más, no puedo más- grita, llora, se mesa los cabellos, se arrastra por el despacho, pega la cabeza al suelo y grita:

Piedad, piedad, piedad.

Su mente se llena de flaquezas y de temor, su cuerpo se agita, arde, delira.

Grita:

Besare las cuencas vacías de los ojos de aquello que han quedado tuertos, besare el cojón que le quede de aquellos a quines se los han extirpado por culpa de los golpes de la policía de la que yo soy responsable.

Pero señor, ten piedad, ten piedad de mi. No dejes que mi dureza, mi impiedad me condene cómo a Ramses.

Piedad, piedad, piedad.

El presidente se mira las manos, están cubiertas de sangre. Espantado mirando al techo, suplica.

Lava mis manos de sangre. Piedad, piedad.

Angelillo de Uixó. Dedicado a la mayoría silenciosa y su forma de entender las manifestaciones.


Rajoy piadoso besa el ojo vacío de un manifestante herido. by Ángel Blasco Giménez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en https://angelillo201.wordpress.com/.

El dibujo de cáritas de la pobreza que Montoro no reconoce.

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Dibujo sacado del facebook de Dario con traducción del inglés de Angelillo de Uixó.

Los hechos que se denuncian: un informe de la empresa de capital hispano-vaticano de cáritas alerta sobre la realidad millones de personas que en España son pobres.

Viñeta I.

Un pobre en los huesos por el ayuno que le obliga el “régimen” yace postrado en una cama de hospital. Exclama ante un doctor que le da la espalda en busca del cura para que le de extremaunción:

El PP tiene razón doctor, no hay mayor gozo ni fortuna que la pobreza.

El pobre a través de un virus que lanza el PP tiene noticias de una conferencia de Montoro anunciando la recuperación económica y negando la pobreza.

Virus Montoro en la mente de los españoles pobres:

La recuperación económica está en marcha señores, los informes de cáritas son tonterías y paparruchadas. ¿Cómo se va a morir de hambre la gente en España si es una gran nación? No ven que no tiene sentido.

Viñeta II.

EL pobre se anima por la noticia, y se levanta de la cama con gran entusiasmo, dispuesto a levantar está gran nación llamada España y dar ejemplo de recuperación.

Angelillo de Uixó.

Bienvenida a los hombres sintéticos fabricados con levadura.

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Resumen de los hechos: científicos muy sabios han encontrado en la síntesis de un cromosoma de la levadura una forma de crear hombres mejores que los actuales, hechos de inmundo barro. Es un gran paso para la humanidad, y quiero ser el primero en felicitarlos.

Escena I.

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En una pendería de Ginebra Descartes amasa junto a Copérnico a un hombre. Al terminar de moldearlo lo meten al horno moruno.

Pasan varias horas. El cuerpo se hincha, llora, chilla. Lo sacan cuando está debidamente cocido.

Abren con gran ilusión el horno y al sacarlo lo abrazan diciendo:

Hijo mío, hijo mío, despierta.

Se rompe.

No fragua la pasta Descartes- comenta Copérnico muy abatido con un trozo de brazo que muerde.

Descartes da vueltas por la panadería con la cabeza del hombre del futuro pensando con incertidumbre. Una duda le corroe el alma, se la comenta a su compañero-

Quizás el problema está en el exceso de razón que le hemos inyectado en la cabeza-

Copérnico se sienta y llora.

Yo también había llegado a esa conclusión. ( Angustia en su pregunta) ¿Por qué la razón nunca puede fraguar en ningún hombre sea de plástico, hojalata, o levadura?¿ Es necesario que impere siempre una parte de locura?

Melancólico, Descartes mira un saco de levadura.

Quizás el instinto, el hedonismo y la locura estén determinados fatalmente en toda la creación de la vida y la razón relegada.

Ambos se sientan abatidos.

Escena II.

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Al día siguiente hacen nuevas medidas, moldean con levadura y harina un cráneo de dimensiones perfectas, y un cuerpo con las medidas de un hombre perfecto.

Todas las medidas, los pesos, son metódicamente anotados para que una vez se cree ese nuevo hombre mejorado se pueda copiar infinitamente de igual modo. Evitando que entre el nuevo hombre exista ninguna diferencia individual que les lleve cómo en el actual hombre de barro a las guerras, las diferencia étnico raciales, a la locura y las diferencias culturales, que junto con la tiranía del sexo, el instinto y el hedonismo, causan tantos problemas y desordenes en la humanidad.

Le dotaremos de conciencia y de recuerdos- comenta Descartes.

No Descartes- con terror Copérnico para la mano Descartes que va a inyectarle en la cabeza con una jeringuilla una fatídica dosis de conciencia y recuerdos innatos- si haces eso se rebelara contra la actual humanidad. Dijimos que fabricaríamos un hombre que fuera una maquina, algo así cómo la maquina de calcular de Pascal. Que tuviera razón, pero no instintos, ni conciencia que le angustie cómo a nosotros.

Descartes duda, mira en la camilla a su hombre de levadura.

Nunca fraguará si no le dotamos de conciencia y le otorgamos algún grado de instinto y locura- responde Descartes.

¿Pero tú no pensabas que la razón y el alma están separadas? Y que si se piensa, ya se existe No es suficiente para ti con que haga cálculos muy rápidos para que viva- exclama cínico Copérnico.

La práctica demuestra que no es así- responde Descartes y le inyecta la jeringuilla por el párpado. Ambos meten al hombre de lavadura al horno. Al cabo de varias horas lo sacan, y este se levanta.

Escena III.

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Padre- le dice el hombre de levadura a Descartes.

Madre- le dice a Copérnico.

No, no hijo mío, yo soy también padre- le rectifica al hombre de levadura.

Estoy confundido, creía que la gente nacía de la unión de un hombre y una mujer-desconcierto en el hombre de levadura que mira a su alrededor el nuevo mundo que se le presenta, la panadería. Su aspecto es el de un muchacho de suaves rasgos casi femeninos de raza aria de unos 18 años, alto, delgado, rubio, de ojos azules con mirada inteligente. Carece de sexo y de órganos reproductivos lo que le hace superior.

¿Cómo te sientes? Le pregunta Descartes tomando medidas de su cráneo.

Copérnico le prepara varios tests mentales para conocer su inteligencia.

Es mucho más inteligente que nosotros dos juntos- exclaman admirados Descartes y Copérnico.

Durante varios meses el hombre de levadura vive sin salir en la panadería, goza de una vida tranquila, recibe las visitas de los amigos de Descartes y Copérnico.

Padre, madre, ¿que hay fuera de la panadería? – les pregunta con intriga a Copérnico y Descartes.

Nada bueno hijo mío- responde Copérnico con temor maternal ante una pregunta que esperaba.

Descartes se agita, sabe que el muchacho tiene por desgracia una pequeña parte instintiva y de locura que le empuja a salir de allí. Sabe por experiencia que abandonar la panadería es salir al mundo a corromperse con los hombres de barro.

Descartes coge la cabeza del primer hombre de levadura y se la muestra:

El joven grita horrorizado.

Este era tu hermano- le grita-Salio de la panadería y los hombres de barro lo mataron.

Saca Copérnico unas esculturas de negros batusis que representan negros de largas caras, labios carnosos, en taparrabos y con lanzas.

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Estos es parte de lo que te encontrarás fuera hijo mío- le dice Copérnico

El hombre de levadura se asusta, se va al silo de harina donde tiene entre unos sacos de levadura su cuarto. Llora, siente terror y odio hacia los hombres de barro.

Copérnico y Descartes hablan:

Debemos hacerle hermanos para que no se sienta solo.

Escena IV.

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Al día siguiente le explican al hombre de levadura que le van a hacer varios hermanos.

Empiezan a amasar varios hombres.

Nacen y son educados los hombres de levadura en el terror al hombre de barro.

Varios hombres de levadura dialogan entre si:

Padre y madre son de barro- exclama mientras observa la cabeza de su primer hermano muerto.

Habrá que matarlos- comenta otro.

Angelillo de Uixó.


Bienvenida a los hombres sintéticos fabricados con levadura. by Ángel Blasco Giménez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
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Viaje a la basura de 20 menús diarios en un asilo fallero.

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Los hechos que se denuncian: vall d´Uixó no tiene comedor social, ni empleo, ni Fe. Por eso se explica que 20 menús diarios de la residencia del Sagrado Corazón de Jesús se tiren a la basura. En Vall d´uixó ruge el batueco desde el Ayuntamiento, desde la Iglesia, desde el balcón de las casas, desde la huerta, desde las acequias, incluso entre las piedras y la retama, con la escopeta al hombro y el galgo aullador y compañero al lado. Por eso a Loli Giménez, la concejala socialista de hermsos cabellos dorados cómo los girasoles, ha sido reprobada en una moción por el PP por decir:

“Las fallas son un circo”

y al circo se han unido la gasseta folletinesca folklórica y del régimen: el Mediterráneo.

Canto I. Las fallas son un circo.

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Jesucristo que perdono a un ladrón en la cruz, mira desde el cielo entrar en circo fallero al alcalde y a las autoridades del consistorio de vall d´Uixó a la residencia del corazón de Jesús. La programación del día es visitar una falla que han hecho los ancianos con sus manos atrofiadas y sus mentes paralizadas.

¿ Cómo están ustedes?- les pregunta jovial y dicharachero el alcalde. Agita a modo de saludo las manos a un público desconcertado y concentrado en el salón principal. Los celadores hacen de amos y les obligan a devolver el saludo empujándoles y gritándoles:

Venga viejos, saluden al alcalde y las autoridades, que han venido a visitarles.

Los residentes, reposando la comida en sillas normales o sillas de ruedas, babean, lloran, ríen, recuerdan, olvidan, incluso mueren en cuestión de segundos sin que tenga ninguna importancia el hecho. Saludan al alcalde de forma efusiva, de forma pausada, de forma tullida. Algunos se esfuerzan, pero no pueden levantar sus muñones.

Los que aún tiene el don del habla le responden:

Estamos bien, regular, mal.

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¿ han comido ustedes a gusto?- les pregunta el alcalde con interés y en posición de cirio mientras es filmado por la televisión local expandiendo el espíritu fallero hasta el último ser humano.

Si, no, no se, quizás, tal vez, ¿quien es usted? Yo acabo de cenar y me he meado- responden descentrados.

En tono amable, cogiendo la mano de una vieja con apariencia de poseer facultades mentales, aunque está arrugada cómo una pasa, le pregunta el alcalde ante la televisión que recoge el gesto popular y sentimental.

Un pajarito me ha contado que han hecho ustedes una falla.

La anciana hace el gesto afirmativo con la cabeza.

¿ Y podemos verla?

La anciana hace el gesto afirmativo con la cabeza.

¿ Y donde está esa falla tan bonita? Pregunta con sonrisa amable.

La anciana le agarra la mano al Alcalde. Este con lógico y humano asco acepta. Un ejército de momias, sillas ruedas, tacatás, se pone en marcha cuando los amos celadores les empujan y golpean a para que comprendan que se tiene que mover. Los viejos comprenden y avanzan lentos, cayéndose, levantándose a golpe de látigo por los pasillos hasta llegar al jardín donde se encuentra la falla.

Dios santo- grita el alcalde y los concejales. Es horrible, monstruoso. Voy a vomitar.

En el jardín, un gato que baila sobre la falla huye ante la gente y sale a la calle. En el césped hay esparcidos un montón de ataúdes, cruces de cementerio, y calaveras. Varios residentes con Alzheimer hacen de monigotes falleros atados con vendas de la enfermería.

Un anciano esparce gasolina a los ataúdes y un hemipléjico le da una cerilla al alcalde para que encienda la falla y arda.

Canto II.

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El gato es cazado cerca del contenedor de basura de la residencia por un hombre que hace un mes que no come carne. Lo mata y se lo come.

Al día siguiente vuelve al lugar a ver si encuentra otro gato para comer. Busca por todas partes, desesperado… abre el contenedor de basura y encuentra menús de la residencia tirados.

Eh tu, sal de ahí que me despedirán por tu culpa. – le grita un celador que de lejos ve al hombre metiéndose al contenedor de basura.

Es que tengo hambre- responde triste el hambriento.

La solución no es tirarse al contenedor de basura. Eso es indigno- responde cabreado el celador.

¿Puedo entonces entrar a comer?- Con angustia pregunta le hombre a cierta distancia, con precaución por si le agrede. (todavía no se han visto las caras)

Creo que no- responde indiferente a su sufrimiento el celador.

Un anciano se acerca a su amo.

¿Es su amigo?- le pregunta al celador.

Creo que no, pero por si acaso le diré que se acerque, quiero ver quien es- con suspicacia responde el celador.

-Eh tu ven- le ordena que avance, siempre con el látigo en la mano el celador.

Al acercarse a la verja ve su rostro.

Ostia, ¡ si eres tú Angelillo ¡- le dice efusivo.

Y tu Franc muchacho- responde Angelillo contento con el encuentro de su amigo.

¿Cómo te va?- pregunta con sorpresa Franc.

Bien, no me puedo quejar conforme esta la cosa- responde Angelillo con sinceridad y sin resentimiento ante el sufrimiento.

¿ Es su amigo?-pregunta el residente intrigado.

Si- responde su amo cabreado, le ordena que se largue. Vete a cagar viejo ( le grita Franc y le empuja para que se largue; el viejo obedece de mala gana, por temor a represarías )

Angelillo y Franc se dan la mano y se cuentan lo que han hecho en el tiempo que hace que no se ven.

Angelillo de Uixó.

Ésta historia basada en estos hechos ha sido dramatizada y distanciada de los hechos. Nadie debe sentirse aludido.

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Adolf Suárez pide que los comunistas entren al paraíso.

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Escena I.

Adof Suárez yace en un aséptico hospital. Su cuerpo es casi transparente. Sus ojos están apagados mientras parpadean las luces amarillas y rojas de la centralita que dirige su respiración. Los goteros lentamente resbalan por las gomas infiltradas en su cuerpo desprendiendo su medicación y alimento a sus venas.

Por los pasillos del hospital, el actual presidente de la marca España, acude a visitar a su antecesor en el cargo. A su alrededor médicos y periodistas en coro goyesco. Un electricista votante del PP que cambian unos flexos le saluda al grito de :

Presidente, presidente.

El presidente Rajoy al verlo se acerca internándose por su trabajo:

La factura de esto la declara usted ¿verdad?

Desde luego, yo en 30 años de trabajo siempre he hecho facturas con IVA – se defiende el electricista ante el presidente, pero nadie le cree.

Rajoy sigue hasta la habitación de Suárez.

Entra con un médico. El presidente, cómo es su deber y en cargo de su conciencia observa todo los aparatos y le pregunta la medico:

¿Esto costara mucho de mantener verdad?

Una vida humana es más importante presidente- le responde el médico quijotesco.

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EL presidente hace pedoterratas a lo Sancho Panza con sus carnosos labios y toma asiento junto a un amarillento Suárez que bacaladea entre la vida y la muerte.

¿Que tal Suárez?- le dice popular y campechano Rajoy- Me habían dicho que estabas mal, pero te veo fenomenal muchacho. !Qué exagerada es la gente! ¿ me dices algo Suárez?

Suárez permanece en silencio.

Rajoy lo mira molesto.

El medico le explica el parte al presidente:

Señor, no puede oírle, ni hablar; está sin conciencia, le quedan a los sumo uno o dos días. Si vive, es por estás maquinas- El medico señala la centralita que dirige la medicación, el oxigeno de la mascarilla… y añade para que comprenda el presidente:

Ellas son su cuerpo ahora.

Rajoy mira a su alrededor, piensa y actúa.

Avanza unos pasos hacia la centralita y pulsa el botón con una calavera de apagar.

El medico pega un grito desesperado al presidente:

Pero ¿que hace? ¿Está loco o qué coño?

El presidente de la marca España cínico y humanista le responde:

Hacer que no sufra más doctor, eso es lo que hago. Además tengo dentro de unas horas una manifestación de un par de cojones contra mis políticas. Si muere hoy la noticia de esa manifestación pasará desapercibida.

El medico le da la orden de salir inmediatamente de allí.

Rajoy sale preocupado por la manifestación, vuelve a tropezar por el pasillo con el electricista y lo llama.

Oye tu ¿quieres ganarte 100 euros? Le pregunta.

Claro presidente- responde guiñando un ojo al presidente el compadre.

-¿Puedes provocar un corto circuito en la habitación de Suárez? –

Claro- responde electricista metiendo con discreción los 100 euros en su bolsillo. Guiña otra vez el ojo y le da una tarjeta de su negocio que guarda con discreción Rajoy.

Escena II.

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Dos grande alas brotan de los costados de Suárez y le empujan hacia arriba. Siguiendo un rumbo marcado llega hasta unas grandes vallas rodeadas de nubes y una concertina con cuchillas para que nadie la salte sin permiso. Adolf llega hasta la frontera del paraíso custodiada por la guardia de San Pedro. Ante Suárez se abren, y éste es empujado por un fuerte viento que le arrastra miles y miles de kilómetros entre valles frondosos, lagos y mares, hasta llegar al rincón del paraíso reservado para los españoles de bien. Bajo el vuelo de Suárez brota un mundo perfecto. Allí hermanos orden no hay ningún tipo de conflictividad. La gente trabaja sin necesidad de convenio colectivo, y con una gran sonrisa. Su causa es divina, y entienden su relación con el trabajo de esa manera. Cuando el viento le permite a Suárez tomar tierra, habla con varios ángeles que ordeñan unas ovejas cantando cerca del piedronomo.

Oh hermanos- les dice acercándose a ellos – noto en vosotros una gran entrega y dedicación a vuestra tarea. Me ha extrañado mientras volaba por estas tierra nuevas para mi, que la gente vive en la más absoluta paz y armonía. De donde vengo es imposible.

Un ángel sonriendo le contesta:

Oh hermano, esto es a causa de que hemos llegado a un gran pacto, a un gran consenso social. Un caudillo gobierna, decide por nosotros, y nosotros obedecemos. Ningún gobierno es mejor que este.

¿ Y la gente que no piensa igual que vosotros? Por qué los habrá- pregunta intrigado Suárez.

Pues el caudillo ha creado para ello un lugar llamado el infierno- responde un ángel bonachón.

Suárez, al escuchar la palabra infierno, en seguida recuerda a Carrillo y pregunta por él.

¿Conocéis a Carrillo?-

Los ángeles hacen gesto de no conocerlo.

Era comunista- les dice Suárez para ayudarles a recordar.

Los ángeles se santiguan y tocan una campana.

Varios ángeles con tricornio y espadas aparecen volando y rodean a Suárez.

Documentación por favor- le ordenan.

No tengo- les responde palpándose su cuerpo por si tuviera la cartera encima.

Los agentes le miran las alas y confirman que no es un infiltrado comunista.

¿Por que ha mencionado usted la palabra Comunista?- le preguntan con interés.

Suárez empujando hacia atrás a los ángeles les responde furioso:

Cuando era hombre, fui persona de consenso, me interesaba por todos, también por los comunistas.

Al cuartelillo- le ordenan tirándole una soga al cuello a Suárez.

Escena III.

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En una humilde ermita en lo alto de una dorada colina que mira a la mar, rodeada de cipreses, olivos y algarrobos; cientos de almas cantan un bello canto dando gracias a la obediencia:

Canto a la obediencia de los ángeles:

Gracias a ti obediencia,

Que nos reportas tranquilidad a cambio de libertad.

Oh ley y látigo que haces brillar el día,

Y nos llenas de alegría.

Aquí entran los rayos del sol y de la luna,

Pero no el disturbio,

ni el conflicto civil.

El que quiera revueltas,

caminito, caminito,

al encuentro de Chávez.

Sean unidos nuestros pies por unas cadenas.

Cómo prueba de obediencia,

tire de ellas el Caudillo.

Que no nos deja caer en la desunión y el caos.

Amen, amen, y amen.

Paso, paso- gritan los ángeles guardianes a los ángeles cantores- Traemos al caudillo un ángel que ha mencionado la palabra comunismo. El resto de ángeles se santigua y rumorean:

Con la cara de buen chico que tiene.

Dicen que siendo hombre fue hasta de falange.

Que vergüenza.

Dentro de la ermita, vestido con uniforme verde con gafas de sol y una gorra de coronel, aparece la figura del Caudillo sentada en su trono mientras unos ángeles frotan sus botas con betún.

-¿Qué te parece el paraíso Suárez? – le pregunta con ironía el caudillo.

Algo represivo, y puede llegar a ser un lugar peligroso- le responde Suárez.

Tonterías, tonterías- responde caudillo y hace que se retiren los ángeles. Quedan solos y allí se sincera el Generalísimo :

Tienes razón Suárez, el infierno pretende rebelarse contra nosotros. Las últimas injusticias que les hemos hechos les ha cabreado mucho.

¿Qué les habéis hecho? Pregunta Suárez.

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Les hemos comprado a sus dirigentes, Cayo Lara, Llamazares, Cándido Mendez, y a sus bases y militantes les hemos dejado sin comer dos años, ahora están cabreados y hambrientos. Ven y mira- ordena el caudillo llevándolo junto a un enorme telescopio.

Suárez mira y ve avanzar una columna de tanques Rusos sobre Ucrania. La bandera de la comunidad Europa y la nazi ardiendo.

El caudillo con pena le dice a Suárez.

Parece que en el mundo va a volver a perder el fascismo otra vez, cómo mucho solo puede triunfa en España y Portugal. Dios está muy preocupado por lo que pasa en el infierno. Mira en esta dirección.

El caudillo cambia la dirección de telescopio. Ahora se ve el rostro de Putin en el Kremlin rodeado de generales.

Suárez se asusta:

¡Qué horror! Hay que hacer un gran pacto Caudillo. Hay que hacer que suban al paraíso los comunistas.

El Caudillo asiente con la cabeza.

Angelillo de Uixó.

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Marcha por la dignidad hacia atrás de Angelillo de Uixó.

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Resumen de los hechos.

Cientos de columnas humanas han salido de cada rincón de España para llegar a Madrid el 22 de Marzo y reclamar en una manifestación la dignidad perdida. Aquellos que caminamos hacia atrás les apoyamos desde nuestra diferencia y especificad.

Escena I.

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Sentado en la cuneta de un camino, Angelillo de Uixó, envuelto en indignos harapos, sucio y maloliente, pela una naranja con los dientes mientras observa a un grupo de peregrinos que se acerca.

Hola hermano- le dice uno los peregrinos al verlo sentado en la cuneta cómo si les esperará. El aspecto del peregrino es mesiánico. Sus ojos son de un azul hipnótico que le otorgan una mirada reflexiva y fría. Su cabeza está cubierta por una gasa de seda blanca. Varios mechones rubios de su larga cabellera se cuelan y se muestran ondulantes sobre las mejillas cubiertas por una fina barba dorada. Con voz suave y regia le pregunta a Angelillo con los brazos abiertos y lleno de compasión al verlo en tal estado de abandono higiénico:

¿ Te gustaría unirte a la marcha para recobrar dignidad perdida? Vamos a Madrid a reclamar trabajo para todo el mundo.

Angelillo de Uixó se santigua y sobrecogido, absorto en sus bellas ideas le pregunta cómo si hablará para si:

¿Trabajo? ¿ De verdad? ¿ será posible…?

Si hermano- le contesta el peregrino con una amable sonrisa- Todo el mundo tiene derecho al trabajo y la dignidad. Tú también.

Angelillo se quita el zapato y les enseña el pie.

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Oh hermanos- les dice a todos los peregrinos- mirad mis callos. Esto lo ha hecho el trabajo.

Los peregrinos observan los callos de Angelillo de Uixó y sienten una profunda compasión.

Deberíais reflexionar a la hora de formular vuestra peticiones- les regaña Angelillo.

Varios de ellos afirman con la cabeza.

Angelillo descalzo y en el suelo, les invita a sentarse, pero de momento se niegan, les ofrece varios gajos de naranja a varios de ellos que si acepta. Les cuenta un pasaje de la Biblia.

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El pasaje de la biblia según Angelillo de Uixó.

Hace muchos siglos, en Palestina nació el hijo de Dios.

Se llamaba Jesús.

Una voz interrumpe:

El hijo de Dios es Fidel Castro.

Angelillo riendo le contesta al díscolo peregrino.

-No te digo que no hermano, pero de momento seguiré fiel a este hijo de Dios.

Prosigo… el hijo de Dios tenía un padre humano.

¿ Cómo? Le preguntan los peregrinos por la dignidad.

Pues que tenía dos padres- les explica, el resto hace cómo que comprende.

El padre humano era carpintero.

Tenía trabajo, y de su trabajo alimentaba a su hijo Dios y su mujer virgen.

Los peregrinos aplauden y gritan:

Eso queremos, que todos los padres tengan trabajo cómo ese padre de Dios.

Continuo, les dice a los peregrinos:

Al hijo lo formo. Jesús siguió los pasos del padre para incorporarse al negocio familiar. Hizo un FP en carpintería.

Jesús, tras su debida instrucción hacia cunas, galeras romanas, armarios roperos, cepos para los presos… pagaba impuesto al cesar. Es decir, era ciudadano ejemplar del imperio.

Pero un día se canso. Encontraba esa vida absurda, alienante e imperialista.

Dijo basta ya, y se fue a mendigar, y a decir sandeces en honor de multitudes.

Y eso le hizo popular. Le hijo destacar, pues si quieres hacerte famoso di un montón de sandeces y te seguirán.

Llenaba montes y barrancos con gente dispuesta a escucharle, cómo los Guns and Roses o los Queen llenaban los estadios.

Un peregrino por la dignidad toma la palabra:

Yo la verdad, es que cuando soy feliz no es en el trabajo, ni ganándome el pan con el sudor de mi frente; si no paseando por el bosque, libre de toda atadura.

Escena II. Los peregrinos discuten sobre si continuar o quedarse con Angelillo.

Varios de ellos se sientan en la cuneta con angelillo.

Se está bien aquí- dice uno de ellos contento de tomar asiento.

Quítate el zapato hermano- le sugiere Angelillo.

El peregrino se lo quita, siente el alivio del aire y el sol sobre sus pies fatigados. Otros hacen lo mismo y experimentan un gran placer.

¿ Y que haremos para vivir?- le pregunta un peregrino sentado junto Angelillo.

Respirar- le responde este.

El peregrino de ojos azules, cuyos pies le piden seguir adelante con el mayor número de gente reflexiona sobre las bondades de caminar:

Caminar es una profesión, endure los pies, moldea el carácter, da libertad.

Caminar hermanos por los montes y los valles, caminar hermanos cerca de los lagos. Pararse es consumirse en una cuneta.

-¿Pero si te duelen mucho los pies y no puedes ya caminar?-le pregunta angelillo con cansancio, enseñándoles sus pies heridos y envejecidos de tanto caminar.

El peregrino de ojos azules medita.

Entonces tendrás que apoyarte en tu compañero. Las manos del que pueda, los hombros del fuerte, serán un asidero donde sujetarte.

Angelillo de Uixó se pone en pie y grita montándose a la chepa del peregrino de ojos azules:

Marchemos pues, oh hermanos, tomemos Madrid y después sigamos hasta Berlín.

Adelante columna por la dignidad.

Y un grito de guerra, de unión, de socialismo verdadero truena en esa cuneta de vall d´uixó llegando su clamor hasta Madrid.

Angelillo de Uixó.

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