Archive for the ‘cuentos, poemas,, distopías para refugiados’ Category

Hace años que analizo, escribo, reflexiono sobre las pintadas racistas y fascistas  en los barrios más pobres del municipio de Vall d´ Uixó. Las utilizo como un indicador de la represión social, ya que me he dado cuenta de que  estás pintadas aparecen bajo ciertas condiciones sociales, económicas y políticas . En mis blogs hay una gran colección y análisis de estas pintadas. Al principio, hacia el 2008 nadie les daba importancia, parecían descontextualizadas, sin sentido, ancladas  en los contenedores de basura, en las paredes de atrás de  los centros sociales, en las equinas de los polígonos industriales, bajo los puentes… La  izquierda más progresista, el instituto por la paz y la tolerancia, la concejalía de bienestar social, pronto   minimizaron el asunto y ocultaron las fotos en unas carpetas achacándolo únicamente  la incultura de los lumpenproletarios  de los guetos y a  la moda de ser fascista y pobre.

Les recordé que Hitler también empezó como  pintor  de brocha gorda. Era un indigente  e iba por los barrios pintando esvásticas en paredes junto un grupo de SS.

Evidentemente yo sabia que la izquierda mentía. Reconocía la izquierda política con aspiraciones de poder,   la gran base popular que tiene el racismo, y que no  iban a ser impopulares ante los racistas por una cuestión de principios, de justicia y de humanismo.

En esos años de pintadas racistas, de paro, de ajustes, de primaveras árabes, de guerra en Ucrania, en el Congo,  iban llegando pateras, barcazas con refugiados de guerra que iba siendo encerrados en campo de concentración en Europa, luego repatriados, en España  fueron metidos en centros de internamientos y repatriados a países en guerra o para ser vendidos como esclavos .

En Vall d´Uixó, de aquellos chavales que pintaban esvásticas en barrios pobres, fueron a más , y  llegaron a poner  una bomba en la mezquita, quemaron una panadería de un musulmán, intimidaron a un buen grupo de hombres y mujeres, robaron, extorsionaron, y cuando la cosa se puso fea porque ya era un escándalo , alguien de arriba  les dijo:

-parar chicos,  o de lo contrario, os tendremos con gran pesar que detener.

Por aquella época, junto con un buen número de leyes racistas y nacionalistas, se impulsaron las leyes de seguridad ciudadana, “ la ley mordaza “ se reformó el delito de odio para que cualquier comentario, incluso gesto, crítico o desafiante con el poder  fuera delito penal.

Entre tanto los años pasaban, y  Vall d´Uixó ya contaba con toda su ciudad perimetrada  de norte a sur, de este a oeste ,con pintadas racistas en sus muros, y con sus vecinos orgullosos de ser ciudad una educadora.

Lo inevitable pasó, porque así debía ocurrir, en los centro de internamiento para inmigrantes, verdaderas cárceles de concentración, eran consumadas las violaciones a mujeres migrantres, las palizas a los prisioneros, que eran en realidad rehenes del estado, los malos tratos, las torturas pasaron a ser habituales con la impunidad… incluso las muertes, como la reciente en el 2019 de Marouane Aboubaida, un joven de 24 años.

Esto ocurría ante una ciudadanía que miraba esos centros que ocupaban parte de  sus calles indiferentes, rodeados de banderas nacionalistas, que algunos llamaban la española o la sangrienta, la de todos,  y  entre llamamientos en las pintadas de los muros  a exterminar  a los inmigrantes.

Como siempre, había excepciones,  pequeños grupos que defendían la humanidad y la dignidad de las personas y se manifestaban ante las puertas de los CIEs pidiendo que se cerraran, ya no solo por ser inhumanos estos centros, sino porque estaban en peligros las propias vidas de los rehenes de albergaba, como en el caso de Marouane Aboubaida.

El día en que moría Marouane Aboubaida de una descomunal paliza, en Vall d´ Uixó se terminaban de inaugurar las últimas pintadas nazis de un grupo ultra en la nueva zona residencial para blancos.

Y el gobierno puso en funcionamiento las leyes anti terroristas un martes sangriento contra mujeres, niños, ancianos que se manifestaban pidiendo que no se volviera a repetir otra muerte en el Cies de Zapadores como la de Marouane.

  1. Cuando se cumplen los eslóganes racistas en las calles.

Cuando el gobierno, en vez de acabar con el fascismo y el racismo en las calles, aplica leyes anti terroristas para que se vuelvan de espaldas contra los muros de los CIEs  pacíficos manifestantes que protestan por la muerte de un joven marroquí fallecido de una brutal paliza en un centro de internamiento para inmigrantes, eufemismo de campo de concentración, y lejos de asumir cualquier responsabilidad, el gobierno responde con eslóganes racistas de grupos fascistas que cubren las paredes de los barrios más pobres pidiendo que acaben con los inmigrantes. Entonces,  cuando te vuelvas de espaldas empujado por la policía, por un pueblo alienado que se ha vuelto racista y deshumano, entonces, Oh hermano, sabrás que por defender primero a inmigrantes, luego a anarquistas, comunistas, gitanos… vas a  ser el próximo  perseguido y acusado de terrorismo, incitación al odio, amenazas, atentado a la autoridad.

¿ quién quedará para protestar por ti?

Angelillo de Uixó.

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Venir a recordar amigos.

Junto al cadáver de la celda de Marouane, el inmigrante.

Un mes ha pasado ya ;

Desde que murió de una paliza en su celda aislamiento

Y otro mes que pasará,

Sin que nadie sea culpable  de su linchamiento.

El pelo al cadáver se le caerá.

Y vendremos a recordar

al cadáver del inmigrante.

Un mes y otro más pasarán,

Un año y otro le sucederán.

El cadáver del inmigrante perderá su joven rostro

Como en vida perdió su identidad.

Su cuerpo y su recuerdo en su ataúd se descompondrán.

Mientras jueces, policías, fiscales y directores de los centros

para inmigrantes, continuaran dejando más cadáveres a los que velar.

Y cuando sus amigos les pregunten que tal les va la vida

Les dirán que genial , tengo  un buen empleo gracias al gobierno,

¡Un empleo del gobierno, si señor ¡

Un buen empleo del gobierno en un centro para inmigrantes, con el sueldo se lavan las manos de sangre y se calla la conciencia con la respuesta, me va genial tengo empleo.

Venir a recordar

Junto al cadáver de la celda de Marouna el inmigrante.

Para que no sea un cadáver más de los Cies.

**

En el corazón del rincón de Montesinos en Vall d´Uixó se encuentra el árbol del ahorcado  formando  un claro junto una ladera de color pardo por la grisácea roca madre que solo deja crecer esparto y tomillo en dos dedos de tierra polvorienta. El árbol del ahorcado se  encuentra rodeado de enredaderas y lianas que cuando florecen en primavera y el viento sopla,  forman la figura de una persona ahorcada mecida por el aire, porque en este árbol se ahorcó un campesino hace ya muchos años, y el árbol  lo recuerda. Ha sido aquí, en este enorme árbol al que suelo trepar con frecuencia,  donde he cantado una canción a Marouane muerto hace un mes en el Cies de Zapadores. Se trataba de  chico joven que murió en una celda de asilamiento después de que le pegarán una brutal paliza. Ha pasado un mes y pasará otro, y otro, y hasta ahora nadie se ha hecho responsable. Y seamos sinceros, a la mayoría de la sociedad le importa lo más mínimo. El director sigue en su puesto como los carceleros. Los jueces ni ven caso que investigar. Pocos hacen por cambiar este mundo tan torcido. Algunos de esos que quedan para intentarlo, como No a los Cies, han publicado su foto, y van contando su historia. Pero su historia no está desconectada  de la mía y de la tuya. Una de esas fotos, me ha causado un gran impacto. Se ve a Marouane, un chico joven, fuerte, y atractivo, en lo mejor de su vida  tumbado sobre un colchón, con ropa deportiva, mirando hacia arriba donde está la cámara. Da impresión ver sus ojos fijos y penetrantes a quien los mira, causa turbación,  porque son los como un adolescente cualquiera que hace lo que cualquiera a su edad, escuchar música pensando en alguna chica.  Se deduce que escucha música porque  lleva en la foto unos cascos en los oídos, seguro que le gustaba la música, por el estilo de la ropa es fácil adivinar que el hip hop o el rap. Sin embargo , quien mira esos ojos de la fotografía los aparta , ese chico tan típico del mundo, está muerto. Ya no lleva ropa deportiva sino un sudario. Y me he dicho, ¡Dios mío! ¿ por qué no escribo una canción para él? Una canción triste, distópica, que recuerde lo que está pasando, tan difícil de creer. Uno se pregunta ¿ por qué esto? Y piensa en   esa policía que lleva a cabo redadas contra inmigrantes, o los jueces que firman los encierros o las devoluciones, en los directores del Cies como el de Zapadores, y no se puede más que buscar una explicación en términos psicológicos sobre si son personas normales,  o salvajes de la peor especie esta gente que  produce estas atroces detenciones, sufrimientos, torturas  y muertes. La explicación que me doy es que se trata de gente normal, típica, marionetas de la historia, que solo quieren su sueldo al fin de mes.

Hacen esto por que es su trabajo, su puto trabajo. Reciben ordenes y las cumplen, sin preocuparse de si alguien  sufre o muere, son como los operarios que empaquetan cajas o los robots, SI hay que hacer fuerza para retener a un hombre contra su voluntad, la emplean, como un operario o un robot  con una caja que no se cierra, y se chafa hasta que queda precintada. La muerte de Marouane, un fallo del sistema, como cuando la cinta transportadora se atasca, y joder, se caen todas las cajas y se rompen lo que lleven dentro. Esas cajas se tiran, y la maquinaría prosigue con su trabajo como si tal cosa. Si ha muerto Maruane es porque hay gente que se gana la vida así, en un Cies, y no van a renunciar a su empleo por su conciencia. Muchos policías,  estoy seguro,  que cogerían la porra y le empezarían a  pegar con ella a sus superiores  por todo lo que han pasado  y han visto de ellos,  antes que a inmigrantes o cuatro desgraciados roba gallinas. A nadie le gusta obedecer contra su conciencia , ni la injusticia que ejercen  los poderosos contra los débiles. Ni a los policías.

-Pero el mundo es así, y si no estuviera yo estaría otro que haría lo mismo- dirá gente como el director del Cies.

Puede que le valga a algunos esa respuesta  del director del Cies ,donde todo es culpa del sistema y sus ordenes, pero yo desde luego no dormiría por la noches, preferiría comer raíces y lechugas todos los días, como lo he hecho, antes que aceptar formar parte de esta maquinaría. Sin embargo, teniendo la conciencia más limpia que los jueces que firman las detenciones de inmigrantes, raperos y presos políticos, ( cumpliendo con la ley y el sistema dirán ellos, teniendo la conciencia más limpia que fiscales, policías, que cumplen con su deber de detener, apalizar y acusar,  teniendo la conciencia más limpia  que el director de Cies, que cumplía ordenes, no hay motivos para dudarlo)  yo no duermo por las noches bien desde hace algún tiempo. Y esto me une a Marouane de nuevo. Imagino que encerrado y con un futuro quebrado no dormiría bien. Lo mismo  me pasa a mí, que me enfrento a 4 años de presión por escribir unas sátiras que han retorcido como   el cuerpo de un inmigrante de un Cies  hasta elevar mis sátiras   a delito de odio a niveles exponenciales  con petición de penas de presión de asesinato, como el de Marouane. Hace unos día tuve un sueño donde ocurría una ejecución de una persona. Es muy desagradable  soñar esto. En ese espantoso sueño, justo cuando clareaba el día, había  una ejecución en una plaza donde una enorme horca presidía el centro. Presenciaba como ahorcaban en la plaza delante de una multitud que se agolpaba a ver el espectáculo a un joven. Este, tras unos segundos se suplicio,   tartamudeando y sonándole los dientes como castañuelas explicaba  a la gente que no había hecho nada, que de los delitos de los que se le acusaba , unos escritos y vídeos,   eran solo sátiras ,  y que España era Europea y humanitaria, y no africana como aseguraba en sus escritos, sino  un país democrático llena de gente culta y simpática   donde se sentía orgullos de haber nacido  entre millones de turistas y nativos sin trabajo. El verdugo, un famoso diputado  del PP de Vall d´ Uixó, le ponía la cuerda moviendo la cabeza, mientras el joven condenado  le suplicaba    al verdugo que no lo hiciera ya que por las noches no dormiría bien por haber matado una persona.

A lo que le verdugo le respondía  que tomaría somníferos.

Pedía  clemencia a la multitud que gritaba exaltada:

Que le ahorquen, que le ahorquen.

Solo se escuchó una voz pidiendo que no lo ahorcaran. Era la de un viejo con plateada barba parecido a Valle Inclán:

Que le den garrote vil, no horca. España es un comedia bárbara, ¡ vivan los verdugos y nuestras cadenas ¡

Finalmente entre gritos de hurra del populacho por la ejecución consumada pendía de una cuerda como un muñeco inerte.

Yo todo esto lo contemplaba paralizado dentro de mi sueño.

Al despertarme angustiado y con ganas de vomitar, repasando este sueño un rato después y anotándolo en una libreta, ya que llevó la cuenta de los sueños dedicado a mi juicio, habiendo confeccionado   una lista, tanto del día del sueño,  como la hora, por ejemplo si es cerca del amanecer, y sobre el contenido. Los más frecuentes son los de un juicio estándar dentro de una sala. Una vez  a la semana, de media, tengo sueños donde soy torturado por la policía. Casi siempre que tengo estos sueños, es cuando empieza a clarear, y los más duros,  que siempre ocurren cuando cantan los gallos, hasta ahora solo tres en dos meses que llevó anotando mis sueños, terminan  con  ejecuciones. Volviendo al sueño del ahorcado, interpreté que  era yo que el colgaba de la horca, porque aunque yo era un espectador en mi sueño, sentía que era yo el que moría, aunque no era mío aquel  rostro. Una semana después, tras anotar el sueño donde era decapitado por un samurai en una plaza de Japón, recordé el sueño de la horca repasando fotos por istagram. Aparecía la noticia de Marouane, y me di cuenta de que era él el de mi sueño. Había adaptado su rostro en mi sueño debido a ver sus fotos por istagram. En el fondo, era lógico, ambos compartimos la represión de este sistema, el estar en situaciones de opresión y sometimiento, de torturas, y sufrir  los secuestros   del estado.

Entre él yo ha habido como una  conexión que nos hermana en la vida y en la muerte.

Por eso necesitaba cantarle, y recordarlo en el árbol del ahorcado. Dentro de poco en este país solo habrán árboles recordando a los muertos. Primeros están siendo los inmigrantes, luego los raperos, los independentistas, los anarquistas, comunistas como casi no quedan nos los saltamos, pero si queda alguno, se entregara para salvar la cara al partido.

Venir a recordar amigos, en el árbol del ahorcado,

Junto al cadáver de la celda de Marouane, el inmigrante.

Un mes ha pasado ya ;

Un mes y otro más pasarán,

Un año y otro le sucederán.

Su pelo perderá primero,

Luego su rostro,

Tu le seguirás.

Venir a recordar

Junto al cadáver de la celda de Marouna el inmigrante.

Para que no sea un cadáver más de los Cies.

Angelillo de Uixó.

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Subtitulado: Firmo con la multitud que condena tu muerte en el Cies.

 

como a muchos ciudadanos estos días se  me han hecho una pregunta a través  de osoigo.com.

 

¿ consideran que el gobierno ha salvaguardado la vida del ciudadano marroquí fallecido en el Cies de Zapadores?

Sé que con mi respuesta “  los oigo morir en el Cies “ no se cambia nada, pero hay que escuchar a los que están oprimidos  y  preguntar al poder  para que la respuesta ayude a cambiar las cosas.

También se  están recogiendo firmas contra el inhumano crimen de este ciudadano marroquí una multitud insignificante. Insignificante lo digo  si lo comparamos con el resto de la sociedad, a los que les da igual este crimen que no es mediático, como les importa un bledo las guerras lejanas  de países cuya cultura les parece ridícula o desconocen.

Sé que con estás firmas nada se va a cambiar en este cochino mundo que esta del revés.

Este crimen no va a ser investigado por ningún juez,  como si lo haría si alguien hiciera un chiste de Carrero Blanco en twitter, o por ejemplo  mandando a presión 13 años a varios jóvenes en lo mejor de su vida acusados de terrorismo. Esto ha pasado  Altasu por una pelea de bar a un grupo de jóvenes  que torcieron las tobillos a una especie de guardia civil , o sé que  paisano que dice que era guardia civil, cosa  que yo no me creo, porque este caso es muy confuso. ¿ qué hacia  en un bar un guardia civil de servicio que declara que estaba de copas? Que vergüenza para el cuerpo. Si eso es así , me dan ganas de vomitar la falta de ética. Con Franco estaba mejor la guardia civil. Pedro Sánchez tiene demasiado mano ancha, reinan las copas y la anarquía en los cuarteles y la justicia,  como si fueran dueños de España y Cataluña.

! Como nos manipulan  con unos tobillos , cuando lo duro es la condena  de 13 años por una pelea de bar !

Salvajes iberos del poder de esta esperpéntica España de pandereta, progresistas  y fascistas.

Volviendo a nuestro caso, que el de Altsasu está angustiosamente  perdido en el corazón y la razón de los justos. Para este ciudadano marroquí, caso también perdido, no habrá ninguna condena. Sobre sus asesinos, como mucho la lucha está en que no  condecoren a los que han matado a este marroquí ,  y que a sus verdugos no los nombren ministros de seguridad, o tenientes coroneles en la frontera de Marruecos y Euskalerria con copa y pistola en cada mano.

A la sociedad civil solo nos queda reconstruir este asesinato como debería hacerlo un juez o un policía. Bueno, un poco mejor y de forma más imparcial  que ellos,  porque si lo investigará  un juez  o un policía de la España moderna y progresista del siglo XXI, diría  que fue culpa del marroquí que se pegó tal paliza él solo, que se murió de pena.

Sé que así no se arregla nuestro país ni la justicia, ni se reforma a los jueces ni a los carceleros,  ni a los verdugos de fronteras  , pero debe quedar constancia y algo de justicia, aunque sea artística, porque al fin y al cabo alguien ha muerto.

De este modo,  para recrear la escena he utilizado como escenario del Cies de Zapadores  un cuarto de mi casa.  He cogido unos colchones y los he cubierto con una manta a la que he puesto un sombrero para que parezca una persona. He cerrado la  puerta tras agarrar el mango de un hacha rota. Y he vuelto a abrir la puerta como  debió ocurrir en el Cie. Imagino al pobre chico marroquí , reconstruyo sus dos últimos minutos de vida en este fantasmagórico mundo de tinieblas.

la puerta  se abre lentamente entre risitas.

¿ quién anda ahí? Pregunta aterrorizado.

Ni uno más. Se escucha como respuesta en la celda.

El marroquí cegado por su largo aislamiento y debido a que han cortado la luz se siente desconcertado y sigue preguntando:

 

¿ qué queréis de mí? Responderme por favor, me estáis asustando.

¿ Sois guardianes, o de amnistía intencional que vienen a salvarme?

Ni uno más –responden las voces

EL muchacho suplica:

Alejaos de mi, pues sois fantasmas. Ala el grande me proteja de estos diablos mandados para confundirme, con una oración os  alejaré.

Ni uno más- vuelve a sonar

 

Los hombres que entraron, harían el mismo gesto, tal y como yo lo hacia,  levantando el mango del hacha. Esta cae brutalmente sobre los trapos , de igual modo lo hicieron las porras y manos cayendo sobre el prisionero entre gritos de:

” Ni uno más”

 

El chico cae sobre el colchón de su cama, su cabeza se dobla como los trapos que yo sacudo , muere. Un hilo de sangre cae de su nariz. La mano cuelga bajo la sábana y la puerta se cierra mientras van al servicio a orinar  entre risas y satisfacción  sus asesinos, futuros coroneles , contertulios, directores de un centro de discapacitados, o ministros de seguridad del gobierno de España.

Una vez reconstruido el crimen y cuyos culpables podremos señalar cuando estén  situados en las más altas escenas y decir:

Fue ese ministro, juez, presidente de una ONG, o coronel  el que lo mató, que seguros estamos los ciudadanos.

Fin y firma.

Firma sobre el cadáver.

En la escena una vela encendida sobre el cadáver.

Música suave de réquiem junto el cadáver.

 

Firmo con amarga rabia de que no habrá luz en tu entierro.

Firmo con la convicción de firmar

por necesidad de ver liberada gente prisionera

sin haber cometido delito alguno.

Tu última morada está vacía.

Ya no hay esperanza posible,

Desde que se abrió la puerta que te encerraba,

Y cayeron sobre ti los verdugos de las fronteras.

El horror de tu suplicio no tiene firmas.

Es un anónimo que se pierde entre los que no tiene pan ni justicia.

Solo una frontera que superar que a veces termina en un hoyo en España,

Del que no saldrán nunca más.

Firmo para que no venzan dentro de mi esas macabras prisiones,

Ni las brutales palizas del odio del poder que domina.

Conozco su mano, su puño cada vez más inhumano y cobarde,

Incapaz de firmar nada que tenga que ver con la libertad.

Yo firmo la condena de tu muerte,

Para devolverme la esperanza.

Porque mi esperanza y mi firma,

Están mezcladas con los que aspiran,

a conseguir un pedazo de libertad en España.

La escena se cierra con la policía entrando al velatorio, deteniendo de delito de odio al único   asistentes, y metiendo en una bolsa de basura al joven marroquí que tiran en un contenedor de un matadero.

Angelillo de Uixó.

 

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Muero para que no me vean libre de nuevo.

En este sitio de tal modo vivo,

Que espero morir antes de volver a salir.

Fuera me aguardan manifestándose contra mi encierro.

Aunque no esperan verme salir.

 

¿ Por qué  solo puedo acabar de morir

para que me vean libre de nuevo?

La noche es oscura dentro del Cies,

Como oscuro es fuera,

para los que esperan verme salir.

Pero no podrán verlo porque muero ,

entre estos oscuros muros.

Donde los que fuera me esperan no pueden entrar,

a verme macabramente morir.

 

Muero porque no soy libre, ni puedo defender mi vida

Cuando de una brutal paliza muero.

Fuera suplican por mi libertad para que siga viviendo.

Más por que no soy libre,

Muero en esta noche en el cies.

Poner velas fuera a mi entierro.

Angelillo de Uixó.

 

 

Nota aparte sobre el futuro de los Cies.

Algún día habrá gente que defienda el patrimonio de los Cies de su olvido y luche por conservarlos, ya que las autoridades desearán destruirlos  a toda costa.

Eso será una buena señal porque habrán dejado de existir.

Algún día esas personas contarán las barbaridades que pasaron ante  la sociedad que vivió fuera de esos muros , es su mayoría paseantes que miraban esos edificios  indiferentes.

Este poema esta dedicado a la memoria de un joven marroquí muerto en el  CIes de Zapadores, Valencia, un verdadero delito, Asesinato, por el que se cierran los ojos como la sociedad  ante los Cies.

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No hace mucho tiempo ocurrió la siguiente historia en un tejado de  mi pueblo. Un desempleado de izquierdas de Vall d´ Uixó desesperado, el cual sufría persecución y exclusión social se subió al tejado de su casa por las escaleras. Paseo por la terraza notando como se hundía el piso a sus pies. Miró el pueblo, escuchó las sirenas de la policía que iban a casa de alguien  al que buscaban.   Notó que llevaba en un bolsillo de su gabardina papel y boli. Levantó la cabeza hacia el suelo y hacia el cielo, sacó papel y el bolí y escribió estas palabras que volaron haciendo una pirueta por el aire entre las golondrinas cuando plegó el papel dándole la forma de un avioncito de papel:

“En otro lugar  seré rico.”

Y se lanzó por el tejado mirando el mar con los brazos abiertos sintiendo el cálido poniente en su rostro.

Entre tanto, en un lugar del mar que nadie quiere recordar, un pequeño pesquero de Santa Pola, nuestra señora de Loreto llevaban a bordo refugiados rescatados de un naufragio. Los refugiados imploraban desesperados a la tripulación que salvaran sus miserables vidas. Los trabajadores del pesquero aún eran de esa clase de trabajadores,  y sobre todo,  personas decentes. La tripulación se comunicaba todos los días por la radio. Sus compatriotas obreros podían escucharlos en los medios de comunicación comentando su situación. Estando sin víveres y a la deriva, teniendo los puertos cerrados para ellos   en la Italia fascista, y también en la no menos racista Malta. No les dejaban desembarcar violando gravemente y con absoluta impunidad  las leyes internaciones y humanitarias. En Libia les esperaban para matarlos, y el gobierno de España callaba dejándolos a la deriva.

El gobierno progresista Español escuchaba a los hambrientos, a los necesitados, a los desempleados y a los trabajadores de España, asustados  en el bar y empapados en cerveza. Gritaban contra la entrada de refugiados  que veían por la televisión huir de países en llamas. En vano era decir que esas palabras con las  que sentenciaba el pueblo a muerte a los refugiados de ese pesquero y a otros refugiados  daban asco, y anunciaba que el   populacho sería  el  siguiente en caer. Ya olían a muertos en el bar, empapados en cerveza cobrando una miserable paga del estado, o explotados en cualquier lugar del reino, todo  un cheque en blanco para gritar contra los obreros de otros países.

Angelillo de Uixó.

 
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Pueblo bravo y trabajador Español
Os llamo a vuestra generosa alma.
Ayudar a vuestra patria a vender armas.
No tengáis temor a gritar:
¡ Viva la guerra, viva la muerte!
No os dejéis intimidar por la mujer que sostiene a su hijo muerto entre sus brazos, caminado por una calle destruida.
Ni por un caballo que relincha herido.
Ni por un perro junto al cadáver de su amo ahorcado.
La guerra, nos da de comer.
Seamos ciudadanos prácticos.
y estemos unidos por una sola vez,
aunque sea para vender armas ,
o los chinos no ganaran otra  batalla en Arabia.
Seamos razonables,
como los alemanes que sembraron de terror nuestras ciudades
Y pusieron fin a tantas vidas en Guernica.
No les ha ido nada mal haciendo tanto mal.
No tengamos prejuicios morales.
La vida es un campo de batalla,
Un festín para nuestra patria,
tan miserable y pobre es España,
que tiene que vender armas a terroristas.
¿ No os da más pena eso que todas la vidas humanas de Yemen?
Además,
la guerra está lejos de nuestras fronteras
¿ quién sabe dónde está Yemen en el mapa?
Nadie
¿ Y qué ha hecho Yemen por España?
Nada.
¿A qué viene entonces tanto preocuparse por ellos?
¿ qué hay de malo con sacar provecho si les están matando?
Seamos hombres prácticos y hagamos algo de comercio.
También los enterradores tienen derecho a trabajar.
Quizás seamos nosotros los que mañana seamos bombardeados
Y no diremos nada.
*****
En un viejo audio he rescatado una entrevista de mi difunta abuela, María Ángeles González  García, nacida en 1914 en la calle de Sagunto de Valencia. En esa grabación hablamos sobre la guerra civil, la riada de Valencia y su salud.  De la guerra civil   recordaba  un camión que pasaba por las calles con los presos que llevaban a fusilar y la mirada  de esos presos que iban a morir. La mayor parte de la guerra la pasó mi abuela en casa cosiendo, ya que este  era su oficio, durante la guerra estaba la mayor parte del día en casa trabajando, abandonándola para ir a los refugios cuando bombardeaban. intentaba hacer una vida normal y alejada de la guerra.  Hoy, 104 años después del nacimiento de mi abuela, soy  yo que el sufro represión social y económica  en Vall d´uixó. España sigue siendo la misma gran exportadora y consumidora  de injusticias y violencia, eternamente  dirigida por caciques . Mucha gente   carece de empleo como en los tiempos de mi abuela, y la industria se dedica  vender armas a países terroristas. lo consienten los empleados de navarti, lo toleran los sindicatos, defiende un país como este ante opinión pública el mismo presiente de España Pedro Sánchez, un ser indigno y miserable. En España se persigue a la gente crítica, hay presos políticos, somos cómplices en esta nación de crímenes de guerra, de torturas, y dentro de poco se hablará de nuevo en nuestras calles  de camiones que llevan a presos al paredón; pero la gente lo consentirá, seguirá trabajando en sus fábricas, en los astilleros, mirando a otra lado cuando vean esos feos   camiones que van a un matadero humano, y se preguntarán con profunda pena y sabia resignación como mi abuela:
¿ por qué esos pobres chicos jóvenes hablaron contra el poder, sino se puede hacer nada?

Angelillo de Uixó.

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Humanos sin forma,

hombres a los que les han arrancado el corazón.

Almas extraviadas de gente que entró a España

vagan por en el desierto.

Llevados de España a la muerte africana.

Pasto sus huesos de hienas, gendarmes  marroquíes y chacales.

Pronto serán sus cuerpos fina arena.

Hey, con que tranquilidad respira el cordero nacional en su cuadra ESPAÑA.

Ahh, como se solazan los jornaleros andaluces, el trabajador Valenciano, el industrial catalán, el minero asturiano, el navegante gallego…

ante los expulsados en caliente.

Hey, gruñen como cerdos los trabajadores españoles contra los que están peor que ellos.

Obreros cerdos.

cerdos obreros.

El cerdo obrero Español pide en su cuadra más violencia  contra los inmigrantes.

¿ Has visto las alambradas levantadas para ellos?

Pronto tu las tendrás que saltar para buscar tu libertad,

y serás abatido como un animal.

Angelillo de UIxó.

 

 

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