Archive for the ‘Uncategorized’ Category


 

A todos nos gustaba lo que aquel rapero nos cantaba
” viva la explosión y que suene el artefacto”
¿ era otro tuiter sobre aquel viejo dictador?
!Cielos!
todos nos reíamos con aquel inocente comentario.
Hasta que llegó la policía con pañuelos.
rapeaban muy afectados porque las ondas les salpicaban la conciencia.
la batería golpeaba entre los pasos, y el rapero cantaba con los ojos aún cerrados
” viva la explosión y que suene el artefacto”
La chica de Gran Hermano bailaba ajena a todo
con su camiseta de negra de  luto que escupía desprecio  contra la humanidad:
Adoro mi vida.
Nunca creímos que pudiera volver a pasar ni que fuera justo.
La tortura y arresto de aquellos raperos por un comentario contra aquel viejo dictador.
El juez los mandó con trapos en la boca al presidio para que no volvieran rapear, acompañados de los insultos y abucheos  de la prensa a las raperos.
Entre cuatro negras paredes los chistes contra aquel viejo dictador se hicieron mucho más sombríos.
Las calles,  las plazas,  los conciertos se llenaron de delitos de odio, y detenidos.
Aquellos cochinos jueces nunca terminaban la matanza.
Entraban en los estadios, en los teatros, en los espectáculos, en los circos,  siempre de negro y sombríos, pues en cualquier lugar quedaba aún  alguien oculto  que les ofendía. Con sus carnes tristes y flácidas exigían sumisión y silencio. Pasaban el dedo amenazador  sobre los rostros sujetando la Cruz como si fuera una antorcha en la mano.
¿ quién quiere ser el siguiente mártir haciendo otro chiste de Carrero Blanco, el caudillo, el opus dei, o  el ku, Klux, Klan?
No faltaban voluntarios al martirio.
“Cielos señorías,
no seré yo el que haga un chiste sobre el santo y viejo dictador,
que subió al cielo de un mal tropezón. mueran los raperos,
! todos al paredón!
Viva la explosión y que suene el artefacto,
una gran detonación que acabe con un colegio lleno de niños,
viva la explosión y que suene el artefacto,
que las bombas vendidas a los terroristas de Arabia Saudi nos hagan cantar:
viva el Rey y la venta de armas de destrucción masiva”
Angelillo de Uixó.

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

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La oficina de atención obrera de Castellón, como hace un día a la  semana, ha acudido a Vall d´Uixo para prestar auxilio en la lucha contra la exclusión social  del compañero Ángel Blasco Giménez.

Al ser viernes, había mercado donde se han colocado para exigir agua y tierras al Ayuntamiento, de lo que anda más que sobrado.

Así que si alguien no grita no hay quien los vea,  muchos amanecen con el agua al cuello y silencian después de haber sido atacados y llevados al fondo de la vida, pero cuando buscas responsables de esta faena que les han hecho:

nadie sabe nada, nadie ha visto nada.

solo se escucha el precio de la mercancía  en el mercado, a tanto el kilo.

Si le preguntas a gente de estudios como al banquero burgués, o al político de turno, sobre la solución que darían a los que están con el agua el cuello, llegarás al fondo del asunto de cuánto vale la vida.

Los que están con el  agua al cuello, aguantando todavía su vida en este mundo, han vuelto a una segunda infancia, un poco más complicada que la primera. El regreso a casa de sus padres como niños traviesos con las facturas pendientes de sus hipotecas y con invitados sorpresa, la mujer y sus hijos. Otros han vuelto a una segunda juventud en el bar. Pero solos, sin amigos, más calvos , viejos y gordos. Los hay que su casa ya no existe después de tanto tiempo que hace que dejaron de ser niños. El tiempo se llevó a sus madres, y esos, esos se han quedado en la cuneta como perros abandonados, sin suerte ni derechos.

Cuando les preguntas quién les ha hecho esta faena.

Nadie sabe nada, nadie ha visto nada.

 

Los que están con el agua al cuello miran a su alrededor. Sus paisanos han desaparecido, unos colocados por aquí, otros por allá. Ellos miran con la cara desencajada, para ellos no ha quedado nada, absolutamente nada, más que pagar la factura de los ricos sacrificando su vida porque no hay para todos… pero eso: ¿ Quién lo demuestra?

Angelillo de Uixó.
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

 

Solo Juan Miguel, de entre todos los compañeros que nos manifestábamos y recogíamos firmas contra la exclusión social que yo sufría en Vall d´UIxó,  conocía a ciencia cierta el infierno en el que trabajaba. El resto, estaba movido por un ideal de solidaridad. Conocían  las noticias, documentos, que durante más de un año había ido aportando a sindicatos como CGT Castellón, a la oficina de atención obrera, o  al casal popular de Castellón sobre mi situación y sobre la exclusión social. Fenómeno incluso desconocido para sindicatos y organizaciones sociales, quedando reservado en el ámbito del trabajo clínico de servicios sociales. En los informes que yo aportaba se describía vagamente , como ante la carencia de empleo y de rentas, y al estar socialmente excluido de cualquier puesto de trabajo por el Ayuntamiento de Vall d´Uixó, había ocupado unos terrenos para uso agrícola. En esos informes no se describía el dolor de mis piernas,  y el de un hueso del hombro  afectado por andar todo el día empujando una carretilla con garrafas de agua. Llegó hasta tal punto el dolor, que me vi obligado  a emplear con gran éxito y fortuna, he de confesar, a unos  perros que tenía en casa recogidos de la calles y que se pasaban el día aburridos en el corral . Ahora venían conmigo  enganchados a un carro, y el esfuerzo era más llevadero al estar mejor repartido. Aunque eso no evitaba que un tramo, por donde no podía pasar el carro,  tuviera  que andar con dos garrafas de 30 litros cada una, portando cada una de un  brazo. Además de tener que andar con 60 litros escaleras abajo, llevaba atados a mi mano dos perros que tiraban de mí  hasta bajar de la calle de arriba donde estaba la fuente pública,  a la rivera del Belcaire que conducía a mi huerto. Cuando llegaba abajo, y miraba hacia arriba, quedando sobre mi cabeza el pequeño parque con la fuente y el banquito bajo dos sauces llorones me preguntaba como lo hacía para no haber acabado  rodando yo, las garrafas y los perros hasta el barranco. Una vez sobrepuesto teníamos que hacer unos cuatrocientos metros de transporte de agua hasta llegar  a los bidones. Otras veces el método de evitar la carga por la escalera consistía en hacer el spiderman. Ataba los perros a la barandilla del paseo de la rivera y escalaba con una goma entre los dientes el muro con pendiente que separaba los seis metros de desnivel entre la fuente y el paseo de la rivera. Una vez lograda  la operación  la bajaba conectando un cubo con una salida de 16 milímetros a la goma que llenaba un bidón de 100 litros .  luego otra vez a  volver a llenar las garrafas del bidón y meterlas en el carro, enganchar los perros y salir disparados a otro bidón ya en mis tierras. Allí debía desenganchar las garrafas  del carro y llenar a pulso los bidones. El hueso de mi  hombro izquierdo empezaba  a inflamarse por el esfuerzo constante de años levantando a pulso estas garrafas. Este descomunal derroche de fuerzas daba muy poco. Unos kilos de guisante, algunas lechugas…miserias donde en ocasiones tenía ventas de veinticinco  o treinta euros a la semana. Tenía que mal vender los productos ecológicos a precio similar o más baratos que las grandes superficies, debido a que la gente de Vall d´Uixó carentes de conciencia ecológica  no estaban dispuestos a pagar más por productos ecológico y locales que por lo que pagaban en el supermercado traído de no se sabía donde y contaminado. Por citar un ejemplo de cada venta en Vall d´Uixó en la que me daban 5 euros, por los mismos productos  en Madrid, Valencia o Barcelona me hubieran dado de media 15 euros. Y esto era cuando las cosas iban bien, pero la mayoría de las veces la falta de lluvias, los robos y los golpes de calor no rentaban nada, absolutamente nada el huerto. Había semanas sobre todo en Agosto ,donde las necesidades de agua eran 10 veces superiores a las que podía proporcionar, y los perros eran inservibles debido  a que el calor les hacía detenerse, entretenerse a la mínima, incluso tumbarse a la sombra con un descaro inaceptable desde el punto de vista laboral.   Los meses de invierno por contra, cuando menos agua se necesitaba y los husky eran cien por cien operativos, ocurría que desde enero hasta abril, eran cuatro  meses donde prácticamente el campo quedaba detenido. EL crecimiento se ralentizaba.  Cebollas, ajos, puerros, patatas quedaban en estado de hibernación sin apenas   crecimiento. De habas y guisantes, si la flor no se helaba, y dependiendo del viento, daban para casa y para la venta siempre y cuando no las robaran. Las acelgas y las espinacas si no escarchaba, y eso hacía varios años por el cambio climático que no pasaba, no paraban de dar hojas sin espigarse, pero su valor de venta era ínfimo, ya que pocas personas comían platos con acelgas y espinacas,  y acaba haciendo trueques por arroz o leche a mujeres que aún hacían potajes.  De acelgas y de coles de Bruselas hubo un año que tuve que arrancarlas todas por los robos.

En un momento en que no pasaba nadie por la calle y estábamos  en silencio  les pregunté  a mis compañeros, considerando importante que vieran el huerto:

cuando terminemos de recoger instancias, ¿ os parece que nos acerquemos  al huerto ? como no dijeron nada, añadí para que no pensaran que nos íbamos lejos, ya que la mayoría de asistentes una vez acabara el acto irían a sus trabajos o  sus actividades normales , que no tenían nada que ver con el sector agrario o el de la exclusión social.

–  Queda muy cerca de aquí. Casi desde el balcón del Ayuntamiento que tenemos al lado me pueden ver sufrir los empleados públicos  todos los días-

Sonaron varios si  no muy altos, aceptando visitar el huerto.

Varias personas se acercaron a interesarse en ese momento por la reclamación.

Un flamante  mercedes  blanco  ralentizó su marcha.

¿ sabes Paco de quién  es ese Mercedes que pasa? Le pregunté mientras Jorge e Inma hablaban con varias personas que estaban detenidas interesadas.

Paco tras sus gafas redondas miró con sus ojos azules y negó cabeza la cabeza.

Ese que ha pasado es el concejal de seguridad.  Su miraba la ha guiado a los carteles. Como apenas sabe leer ha tenido casi frenar el mercedes para unir las palabras del cartel:

Contra la exclusión social.

Luego ve visto como nos ha contado. Como apenas sabe contar iba con los dedos marcado, uno, dos, tres, cuatro… A los progres solo les preocupa el número, aunque el número dé el resultado un montón borregos como ellos. Como ha visto que somos pocos no se ha preocupado, y como no sabe lo que es la exclusión social no le preocupa, pero por si acaso nos mandará la policía fingiendo que le preocupa un asunto que no le preocupa. El cambio de aceite del mercedes es en lo que está pensando. Cuanto le van a cobrar.

Pero el mercedes es bonito- comentó Paco

Para ser socialista no están mal- riendo comenté- peor le ha salido el mercedes a la Alcaldesa . Se ha comprado uno, el pequeñito, que lleva un motor Renault. Hasta la casa mercedes le engaña a la alcaldesa. Luego tenemos al concejal  de empleo que se ha comprado un mustan yanqui que le ha costado una fortuna mientras los demás pasamos hambre.

Paco, como buen comunista, alargo sus suaves labios esbozando una sonrisa:

Los progresistas y sus discursos cínicos llenos de buenas intenciones con la barriga repleta y calentitos en inviernos, entretanto  los demás de matan trabajando.

Una radio sonó a nuestra espalda cuando comenzábamos a hablar de política.

Se escuchaba del walky : desalojen a los que están concentrados.

Escuché con voz educada, era un policía local. Vino como adiviné cuando nos vio el concejal de seguridad.

¿Tenéis permiso de estar aquí?

Yo le contesté la verdad:

No.

El policía sin querer parecer autoritario, mostrándose razonable  y algo cansado pensando en su futura jubilación  nos dijo con tono campechano:

Pero para estar aquí hay que tener permiso.

Juan Miguel haciéndose el loco le preguntó:

¿ Y eso como se consigue?

El policía  le aclaró como se consigue el permiso. Hablaba como cuando le preguntaban por una dirección de una calle:

Pues se va al Ayuntamiento,  se pide una instancia, luego toca rellenar solicitando espacio público y el motivo, en este caso  para recoger firmas.

Podemos hacerlo ahora- pidió Jorge.

Si pero… comentó el policía mirando a cada uno de la oficina obrera que formábamos un grupo en torno a él.

pero será para la semana que viene, ahora sin permisos no se puede estar…

¿ nos desalojas? Pregunté yo un poco brusco, parecía que se iba a iniciar una confrontación.

EL policía pareció dubitativo:

No he dicho eso., estuvo un par de minutos más hablando con nosotros, no recuerdo muy bien que dijo, y se retiró.

Al cabo de unos minutos vino otro policía montado en bicicleta. Iba por la acera directo a nosotros. Le vi llegar, pero  en ese momento estaba   atendiendo  a una estudiante universitaria  que quería firmar. Entre atendieron al policía mis compañeros. Después de explicarle mi situación a la chica brevemente:

trabajo en un huerto sin agua, abocado a esos debido a que nunca consigo  entrar en las políticas activas de empleo, y  esas mismas políticas son un desastre para la clase obrera ya que obedecen a una ley del embudo, de igual modo que los servicios sociales… La chica de unos veinte años, delgada, pálida, con gafas redondas, me escuchaba atenta y con horror. Noté que al contarle mi relato  se indignaba ante las cotas de miseria a que se estaba llegando en Vall d´Uixó . Firmó para que por lo menos me dieran agua para el huerto. Cuando se fue   me metí en la conversación del grupo que hablaban con el policía de forma afable. Yo les había estado  escuchando aunque se mezclaba mi voz y mis razonamientos con los de este. Era conmigo con quien quería hablar, ya que era por mi por quien se estaba produciendo esta reivindicación. Se trataba de un policía joven y de rostro agradable que no intimidaba como algunos de sus compañeros. Hablaba de forma educada y reflexiva. No sé exactamente la  pregunta que me hizo, pero con esa pregunta lo que buscaba era que yo confesará las motivos por los que estábamos recogiendo firmas. Cosa que estaba deseando hacer.

Nos hemos reunido aquí para recoger firmas como ve, porque ya no quedaba otro remedio. Otra cosa no se podía hacer. Desde hace más de cuatro años cultivo un huerto ecológico. Al principio, no era del Ayuntamiento y las cosas iban bien. Pero desde que lo compró el Ayuntamiento, y ha empezado a hacer trabajos de mejora medio ambiental, que no es más que maquillaje caro que pretende tener un tinte cosmético  social dando puestos de trabajos en muchos casos a gente a holgazana y esquirola que no van a mover un dedo por el resto de trabajadores. Entre sus logros  medio ambientales está el secar la última charca de reserva con fauna protegida que quedaba.. Después está la creación de una especie de jardín que rega matorrales de montaña. Todos los días tira litros y litros de agua a matorrales que son de secano. Yo solo les pido lo que marca la ley. Que pongan  a disposición de los ciudadanos todas las posibilidades que tenga  al servicio de la economía y  el medio ambiente. Solo les pido tres barriles de agua cada dos o tres días para regar un huerto que da rendimiento. He hablado con el concejal de medio ambiente, bienestar social, de empleo, con la alcaldesa… Mis peticiones se amontonan, ni siquiera me contestan, o me dan largas. Me desprecian porque saben que estoy solo y sin recursos… yo paso hambre cuando a mi lado hay agua, a la distancia de un muro, tan solo con dos metros de goma y un adaptador podría regar. Hay gente que todo esto lo ha visto injusto, y han venido a expresarlo.

El policía hizo un breve gesto  molesto, como mucha gente que pasaba por la calle y se avergonzaba del cartel de la exclusión social en su pueblo. Era hora de empezar a hablar de  injusticias. Ahora que se hablaba tanto de igualdad femenina,  integración,  recuperación económica. Dentro de el policía, parecía comprender los motivos que teníamos para protestar, a la vez que le molestaba  que se alterar el orden público, pero también  la injusticia. En general a la gente que mi miraba aunque guarda silencio  le pasaba lo mismo. Era molesto ver cartelitos hablando de exclusión social, y que mi nombre figurara como afectado era molesto incluso para mi. Y es posible que a partir de ahora incluso empeorara mi situación.  El policía para despedirse de nosotros una vez me escuchó, nos miró  a todos e insistió en que teníamos que irnos al carecer de permisos, y nos aconsejaba como hacer lo que hacíamos  el próximo día con los papeles en reglas. Incluso para desearnos suerte y que viera que no estaba en contra nuestra nos  dio una recomendaciones de lugares donde la gente hacía sus peticiones. Luego se retiro una vez le prometimos que en cuanto registráramos las instancias en el  Ayuntamiento nos iríamos.

Una vez hecho esto, fuimos a mi huerto.

Aparca aquí- le dije a Juan Miguel dirigiéndolo a la pista de atletismo ya  que conducía el coche.

Empezaremos visitando la charca. Les bajé a un sumidero lleno de plantas que crecían salvajes con barro por todas partes y peces agonizantes.

Esto que veis es de donde cogía el agua. Aquí me le llegado hasta a bañar. he visto parar patos. Vivían familias de fochas. Cientos de ranas alegraban con su canto, incluso se veían cangrejos. Se  cargaron esta charca cuando metieron una retroexcavora para hacer una pista de footing.

La oficina obrera en pleno miraba aquello con tristeza. El paisaje era apocalíptico dentro de la charca llena de limos verdes y lomos de pequeños peces en un palmo de agua.

Subimos por el barranco. De mi huerto se veían las bachoquetas, las hojas más altas de las matas de pimientos.

Antes de entrar iremos para veáis de donde cojo el agua- les comenté.

Les hice el recorrido de la fuente a mi huerto fingiendo que iba con los perros y tiraba de un carrito con garrafas de agua.

Al entrar el huerto les enseñé el cartel del Ayuntamiento que me habían puesto delante de la puerta, para que quedara claro que lo había hecho una escuela taller ese huerto.

La escuela taller- les aclaré mostrando el cartel – aquí no ha hecho nada. No sé ni cuanto se habrán gastado en este paraje, seguro que un cuarto de millón de euros, y hacer en un año lo que es hacer, no han hecho apenas nada. Arriba de mi bancal han limpiado algo, pero en un año… Ahora como apreciáis hay muy poco plantado en el huerto. Estoy esperando a que bajen las temperaturas para arrancar las tomateras, los pimientos y plantar lo de invierno. Aunque sin agua,  la verdad ya no puedo más, es una tortura constante, y más cuando veáis lo siguiente. Los llevé al final de huerto donde había sembrado unas pepineras, tras darles unos pepinos a cada uno de ellos les dije que me siguieran. Subimos una rampa.

Allí vieron un jardín horroroso, ni siquiera habían quitado las piedras ni habían retirado la maleza salvaje . La tierra estaba sin trabajar. Eso si, habían instalado un moderno sistema de goteo que arrojaba agua a plantas monstruosas e improductivas. En ese momento estaba regando.

Fui corriendo a por garrafas y empecé a llenarlas. Mis compañeros  veían con estupor el resto la escena llena de violencia, vejaciones  y maltrato por parte del Ayuntamiento.

Así llevó años- grité desde abajo del acueducto mientras me hacían fotos.

Años de este modo. Viendo como regan todo esto mientras yo me mato empujando el agua con mis perros.

¿ Y no puedes coger tu el agua cuando regan?- me preguntó Jorge.

No conozco su horario.  Casi siempre cuando llegó ya han regado. Es posible que el riego este a cargo de una centralita y una electro válvula de la orden. A lo mejor es a las seis de la mañana cuando empieza a regar. No es habitual que regué a estas horas. Y para postre también tengo conflictos  con los jardineros y facsa que me amenazan con denunciarme si cojo agua. Me han pillado varias veces y me amenazan.

Que poca vergüenza tiene el Ayuntamiento- exclamó indignado Juan Miguel.

Yo me he movilizado cuando trabajaba en empresas y ha habido un conflicto social- les comenté- y os digo que es muy diferente a una movilización por exclusión social. EN esos casos, el gerente habla con los trabajadores, les trata de convencer con mentiras del tipo: es que la empresa no gana dinero y debemos bajar salarios y despedir gente. Ved la competencia que quiere arruinar esta empresa.- La empresa también lo pasa mal y para sobrevivir se ve obligada a reducir costes….

Sin embargo en este caso como veis, no es la escasez de agua lo que no permite que me den agua, ni que haya que hacer unas obras, otra excusa que me han puesto muchas veces, tampoco es la competencia de mercado porque la alcaldesa o el concejal de empleo vendan verduras en su tiempo libre lo que les obliga a no darme ni agua ni tierras. La realidad es que están para desorganizarnos a los trabajadores, para que dependamos de ellos y no les demos problemas. Abrir los ojos y despertar con lo que veis.

Al día siguiente cuando bajé a mi huerto estaba otra vez solo, con los pies doloridos, las piernas ese día las tenía tan pesadas que caí de rodillas con el trineo bajo el puente de San José rezando asqueado de pobreza y de no tener futuro. Me acompañaban al tajo los husky. EL humor de los perros era excelente ya que estaba nublado y no hacia un calor extremo, aunque si muy pegajoso.  La situación sabía que iba a empeorar, el Ayuntamiento progresista era capaz de hacer cualquier locura, presentarse con la guardia civil  y sacarme a punta de fusiles de las pepineras, o hacer algo más sutil y decir a un juez de nules que era un inadaptado cuya sanación dependía de   mandarme  a un psiquiátrico que me darían electro shocks hasta hacerme votante socialista. Eso es lo que esperaba, pero lo que pasó. Encontré enormes ramas, tan grandes como árboles detrás de la fuente. Iba a hacer el spiderman con la goma en la boca para no bajar las garrafas por la escalera. Intenté subir y me enredé entre las ramas de unos sauces que me habían puesto de barricada. Resbalé por la ladera. Los perros atados empezaron a ladrar y yo a gritar. Me levanté lleno de rabia, de ira, olvidé el dolor de mis piernas y subí con los pies doloridos . chillando levanté las ramas y las lancé hacia  abajo aplastando los árboles plantados por la escuela taller a los que empecé a patear cuando bajé, entre gritos pegaba a los árboles aplastados:

Sé que lo habéis hecho adrede para que no coja el agua, dos malditas garrafas cuando al lado de mi huerto se arrojan a tierra miles de litros. Es posible que hayan sido los jardineros, obreros bien pagados por el Ayuntamiento, con buenos horarios de mañana, que están en contra de que otros trabajadores se organicen. Están dispuestos a boicotearme. También hay alimentos tirados detrás de la fuente que apestan. Hace varias semana que aparece un mal olor detrás de la fuente. ¿ Qué queréis, hacerme huir de este modo?  Inventar algo mejor, esto solo me da más fuerzas, hoy mis perros y yo tiraremos con más vigor y energías que nunca. Coloqué la goma en mi boca una vez estuvo libre el camino y fui  trepando hasta llegar a la fuente. Mi mano se deslizó bajo el asiento donde había una pareja de jóvenes besándose. Mis ojos estaban a la altura de sus pies entrelazados. En la pata del banco até la goma y bajé en silencio.

Angelillo de Uixó.
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

 

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No hacen faltas la palabras para comprender los siguiente vídeos, son dos vídeos realizados en dos días consecutivos. El primero mientras terminabamos de recoger firmas pidiendo agua para mi huerto Al ir al huerto para que lo conocieran los compañeros  vimos que había agua, pero no para mi. La segunda parte habla del día siguiente.

 

 

 

“Mucho museo de la Paz y hambre en nuestras tierras ” explica nuestra situación personal a través de un vídeo que he colgado en youtube con el título referido, y  está relacionado con la historia del día anterior: Muere gurú del museo de la Paz pegando a un perro. Esta narración habla  del desgraciado fallecimiento de uno de los principales pensadores de Vall d´Uixó y fundador del museo de la Paz de Vall d´Uixó, Vicent Mártinez.

Senegal ( Uno de mis perros siberianos) y yo hemos hecho un vídeo para reflexionar sobre sus ideas que giran en torno a la La Paz mientras trabajábamos esta mañana. Decir que soy un trabajador empobrecido  a nivel de tercer mundo en plena Europa, y que he llegado a este extremo contra mi voluntad y empujado por motivos ideológicos.  Por eso me pongo a temblar cuando les escucho hablar de la Paz a los de arriba, o cuando frecuentemente hablan de  la igualdad de oportunidades, o Vall d´Uixó como: CIUDAD EDUCADORA. cuando hay hambre y miseria. Yo ahora trabajo unas nuevas tierras, después de como me ha tratado el  Ayuntamiento en las que ocupaba, cosa que hice con  el  único propósito proporcionarme comida con dignidad. NI eso me han permitido. El trabajo que yo hago es agotador, sobre todo porque trabajo con hambre, como una vez al día, apenas tengo dinero. Financiación ninguna. Sin embargo, ahí esta la Paz, flotando amigablemente entre todos nosotros como un fantasma que a unos mata y a otros ayuda. En Vall d´Uixó  dicen ellos mismos que son gente de paz, incluso hay paz entre las desigualdades que se padecen. Desigualdades que defienden con uñas y  dientes  igual que el PP  esa gente que dice ser progresista. Las diferencias entre ellos y muchos vecinos de Vall d´Uixó, son abismales, aunque yo prefiero hablar injustas, criminales, atentatorias  e intolerables. A pocos metros de mi,  cuando me  ven  arrastrarme entre las hierbas como un proscrito que no puede tener otro trabajo que este, porque me  niegan otro por motivos ideológicos, encima me preguntan con la satisfacción de los vencedores sobre los vencidos:

¿ A qué te gusta la Paz Angelillo?

Claro que me gusta amigo progresista, métemela bien dentro tu paz.

dame dame paz progre chulo.

Angelillo de Uixó

Advertencia al lector.

 

Las siguientes hojas encargadas  para el museo de la Paz de Vall d´ Uixó, y la oficina obrera de Castellón, han sido   escritas por Ángel Blasco Giménez, es decir, por uno de los vecinos  de Vall d´Uixó más represaliados en el período post democrático  del 2008 al 2018, habiendo sufrido detenciones policiales,  privaciones severas de alimentos, pobreza, exclusión social, amenazas con la cárcel, tanto por la derecha del PP,  como por la izquierda progresista de Izquierda unida, ( a los que voté) el Psoe y compromis.  para que no se moleste el lector local , ya  que ésta  obra está basada en el fallecimiento de otro hijo predilecto del municipio: Vicent Martínez,  máster por la paz, por cuyas campanas oigo que doblan a esta hora, 18:23 del sábado del 25 de agosto del año 2018.  Decir que en está ciudad de la Paz, escribo con hambre, no sabiendo si mi fin está cerca estos días, sin dinero, y dispuesto a trabajar esta misma tarde mis tierras en cuanto terminé de argumentar sobre dos dilemas que me atormentan y sobre los que giran estas hojas. Las cosas no pueden seguir así, eso lo sabemos todo, pero:

¿ qué camino defender para que cambien?

la toma de la calle,  el asalto al poder,  o el pacifista de facebook y museo.

En cuanto a Vicent  Mártinez hijo predilecto ,como lo fue Franco, de la ciudad de Vall d´ Uixó, se ha ido dejando atrás para siempre una ciudad pobre, vil y represiva. Es peor la vall d´Uixo de hoy , que cuando llegué en el 2001. Las enseñanzas de  Vicente, por loables que parezcan que  sean , no  sirven más que para doblegarnos y hundirnos en la miseria. En el museo de las Paz se esconden demasiadas víboras progresistas  y conservadora llamados humanistas. Tanto humanos que matan de hambre. Les pido que sean menos humanos.

A diferencia de Vicent,  el ayuntamiento de Vall d´Uixo, progresista o conservador  no aguantan las críticas, son reactivos, se comportan como  hombres de castas  inferiores. No han aprendido nada  de Vicent, que como hombre justo comprenderá mis  críticas a la paz. Yo no creo en este tipo de paz que él propone, silenciando el hambre ante las autoridades locales, que excluyen, y desprecian la dignidad de alguien que les critica.  Incluso tratan de destruirlo, y a  veces lo consiguen. Tienen el poder de su parte.

Vicent se ha ido diciendo:

os dejo en Paz.

su obra en vida ha fracasado.

La paz llegará con la igualdad o no habrá paz de verdad más que un museo.

O nos salvamos  todos  o ninguno.

Mis respeto para él y mis condolencias a sus familiares.

Paz y bien,

Fin de la advertencia al lector.

I.

La historia es  la de siempre, como desde hace 40 años de paz, silencio y democracia en  España.

El principio  es la muerte. El final- el habitual: los lamentos y las muestras de dolor de hambre,  sufrimiento, el padecimiento de   enfermedades curables, la pobreza crónica y sin salida,  sufrir persecución ideológica, soportar  una vida que termina con un hombre sano convertido en un ser repudiado y  marginal, en definitiva; la desesperación humana de los vivos de las tierras del levante español.

Había un tipo en Vall d´ UIxó, que sabia de esto más que nadie, e iba por ahí diciendo como un profeta:

¿ quieres la paz?

Pero la paz, esa cobarde caída al mundo interior  nos está anulando físicamente. Nos roba  el instinto, la valentía, la esperanza, y permite que sea cada vez más fuerte el estado, los sacerdotes, los judíos , las feministas y los socialistas. La culpa de todo esto la tienen los pacifistas. No lloréis a los muertos por la paz , están en los museos  tranquilos, quietos, solemnes… dispuestos a guiarnos como un perro en medio del camino hasta la tumba de su amo.  Hoy, las autoridades de Vall d´Uixó, las que  tienen un perfil de pacifistas  entre Billy el niño y Antonio Angles, lloran la muerte de su gran pacifista,  Pepo Pazo, el guru del museo de la Paz.

¿ Quién fue Pepo Pazo el pacifista?

Fue alguien que llegó a ser un gran guru  gracias a su sin igual conocimiento sobre la Paz, y también comer codo con codo  con lo más granado de la sociedad de vall d´uixó. Desde sacerdotes que adoran a cristo en las más alta cocina y bajo las faldas de las doncellas pobres, a  los habituales  banquetes con empresarios, aristócratas militares y políticos de todas las castas.

Yo siempre sospeché que el éxito en la pacifica y gran vida que se dio Pepo Pazo, no se debía a él, sino  al ateísmo y la entrada masiva de musulmanes. La paz que antes gestionaba la iglesia, ahora sin creyentes y amenazada por infieles sarracenos, amen de  estar  más interesada  en las finanzas y en política que en los evangelios. Por eso, un tipo de hombre de hoy ingenuo e infantil,  pero cruel y egoísta como nunca. Este tipo de hombre dejo el hueco que no cubría la iglesia ni el estado, para llenarlo de  horteras  instalaciones como el valle de la Paz, el museo de la Vall de la Paz, publicaciones a favor de la paz, guías para pacifistas, bares como el rincón de la Paz, festivales en contra de la guerra, colectivos pacifistas gestionados en manos privadas capaces de atraer turistas a un pueblo pacifista donde se cerraban  acuerdos con ayuntamientos que decían ser pacifistas. Nuestro sabio Pepo, se hizo con el importante mercado de la Paz. Igual que yo he intentado abrir paso sin éxito en el comercio de las verduras ecológicas, las noticias locales a través de blog, y la protección del medio ambiente, pero los tiempos son demasiado conflictivos para estos sectores que yo toco, el   nicho de mercado está en la paz.  ¿ como no lo adiviné escuchando a la manada de pacifistas del Ayuntamiento cuando hablan de que Vall d´Uixó es ciudad de paz, de igualdad , de tolerancia, mientras se pegan la gran vida estos oradores y los demás se mueren de hambre o se pudren en la cárcel ? Incluso muchos se pegan un tiro mientras la industria de la Paz es la industria de la seguridad nacional, ya que evita la revolución de los  pobres con el estómago  vacío. No hay banquete que se den los políticos, los empresarios, el rey, donde no se hable de la paz  fumando grandes puros y bebiendo coñac.

Madrid  24 de agosto del 2018 . Reunión de ministros con periodistas y la oposición. Se hace el último  chiste  el ministro de hacienda leyendo el ABC que abre felicitando a una mossa de escuadra embarazada de un guardia civil por detener a una madre soltera en paro  que no ha pagado el carrito de la compra del mercadona e irá cuatro años a la cárcel, y sus hijos al reformatorio por cómplices.

Me parece poco- exclama el ministro de justicia y con los pies en la mesa.

sacando su gran puro de la boca el presidente socialista Pedro Sánchez que escucha en su butacón medio dormido después de sentenciar a muerte en el desierto a unos inmigrantes que entraron en territorio nacional.:

Endureceremos la ley para que se equipare el robo de alimento en supermercados al genocidio.

Bravo- aplauden  senadores, ministros, periodistas, y la oposición.

Albert rivera con las manos en la espalada a la prensa.

No lo hará, es un blando, a los emigrantes que saltaron la valla y ha mandado al desierto, les ha dado una calabaza cantimplora con dos litros de agua. Es posible que sobrevivan y vuelvan.

Dan ganas de vomitar oír a los de arriba hablar de la paz, y de llorar a los de abajo bendecir  la paz en los contendores de basura..  A los del medio, a los que hay que combatir a fuego y plomo, lo puedo comprender que defiendan la paz. Tienen mucho que perder si algún día los oprimidos les buscamos y los acorralamos  con estas palabras:

Eh tu, hombre de clase media, yo también quiero participar en la vida que me has robado.

Alégrame el día tendero, y di que somos unos vagos los que no tenemos trabajo, que nuestra inteligencia es inferior, que merecemos el sufrimiento en la vida por nuestra forma de vida marginal , y que vivimos a costa tuya,  hombre que paga impuestos revendiendo 30 veces más caro lo que le has comprado Este es tu castigo. Yo, el oprimido,  soy tu juez y vengo a matarte.

Pam, pam.

Los clientes  pobres , los niños del barrio alegres con los disparos esperan  la libertad que les dice:

Comprar lo que queráis, abrir la caja y sacar el dinero, invita el buen tendero que está dormido en el sueño de los justos. Quiere redimir su alma con buenas acciones. ¿ No habéis de ayudarle a que entre en el cielo este usurero revendedor ?

( Nota al lector, llevo un resolver en mis pensamiento y en uno de mis mejores sueños tiroteo a un tendero, a su mujer, y a sus hijos. Luego salgo  a la calle y ando tranquilamente tiroteando a la gente que me saluda mientras paseo y pienso en un mundo mejor y más justo para todos y todas.)

 

Pepo no estaría de acuerdo con los yo os que digo, incluso negaría que yo soy  verdaderamente más pacifista que él. Al que acuso de hipócrita, tan hipócrita como un cura, un gitano, una feminista, un juez, un socialista y un tendero.

En una larga conversación una vez me comentó  Pepo con sus ojos saltones: ¿ qué sacas mezclando la paz con la justicia social, nada? No te van a dar dinero pesando así, la bala que salva a la humanidad  se llama museos, publicaciones, retiros , festivales de música sobre la paz como  el rotopau en las cuevas de San José con   Monica Oltra anunciando la renta básica , aunque esta sea mentira sin fondos… La Paz, es un comercio como la prostitución, el trafico de armas, las drogas, la religión, la guerra. Los compradores de paz son hippies, progresistas, mujeres a las que dejado el marido, hipersensibles, Ayuntamientos con conflictos sociales graves, incluso hasta anarquista y muchos musulmanes , de hecho la mayoría son pacifistas, por mucho que te moleste.

A lo que contesté:

Oh espirtu santus, la Paz, vida, tranquilidad para la clase media, sufrimiento para los pobres- Ya la siento junto el hambre, junto las humillaciones que sufro siendo asaltado por vecinos, despreciado por mis ideas y mi pobreza. Tratado de leproso social por el ayuntamiento.

Te llaman radical  no leproso- replicó- y te están vigilando. Y eso  no es malo. La paz necesita control, aduanas, filtros y en ciertos casos matar a ciertas personas no pacifistas para protegerse.- me confesó con sinceridad, defendiendo las actuaciones extra parajudiciales del ayuntamiento progresista.

Por esto, en el día de su funeral, Pepo no solo se han ganado el corazón de las autoridades, sino el de los pobres.

El  día de la Paz Pepo se puso en el mercado y gritó a la gente:

La paz es ese  opio que vendo, este opio sana. Bajo la piel de la gente hay una guerra que no se ve: amor y odio. La paz no daña, es algo superficial, como una colonia, refresca y ayuda a que esta cloaca huela algo mejor. Perfumaros con la paz.

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Hoy  suenan las campanas en las iglesias, una cometa negra gira de la mano de la alcaldesa desde  el balcón  del Ayuntamiento. Los saltimbanquis y payasos que iba a dar una función en el museo de la paz van de luto. los botes  de las barcas de las grutas tienen sus quillas amarradas. La policía local dispara salvas al aire con sus pistolas. Los niños lloran en el parque, las flores se han cerrado. Una vía verde de tren lleva un féretro que se aleja en la niebla. Una guitarra triste suena en el barrio de texas entre ollas vacías que al girarlas cuentan el tiempo del hambre como un reloj de arena. La brigada municipal pinta de negro un banco con el nombre de Pepo frente la caja rural, y en la fachada del cuartel de la guardia civil  una paloma cortejando  el aguilucho fascista.

Un hombre mayor de cara ancha, con barba, vestido de pana negra habla ante un círculo de gente junto una foca abierta del cementerio municipal.

Recuerdo un día que el hambre y la desesperación hicieron mella en mi. agudizada por mis condiciones laborales absurdas en el huerto que poseía. No solo no tenía agua, sino que  un vecino que me odiaba  me habían robado toda mi cosecha, aparte de que me  habían cortado el agua facsa por no pagar unos días antes. Durante meses busqué trabajo en el Ayuntamiento, ya que  no tenía coche ni podía irme a otro sitio porque cuidaba a mi mujer enferma de cáncer.  las autoridades no me daban trabajo porque no era de los suyos. No llevaba recomendación ni sabían que quien votaba. De este modo acabé en los servicios sociales, por omisión, por enemistades  que no comprendo hacia mí , o hacia algún concejal, y utilizaban mi situación personal los funcionarios  para boicotearle,  las asistentitas sociales planearon una venganza contra mi, y tras prometerme 150 euros al mes hasta que me fuera mejor la vida , no recibí nada. Pasaba hambre, pensé en mendigar, pensé en robar, pensé en coger la escopeta y matar a alguien, pero no sabía a quien, ni por donde empezar. ¿ Por el ayuntamiento, por el INEM, por los servicios sociales? Eran todos culpables, es lo que pensaba. Hasta que alguien me dijo, Andrés habla con Pepo  y él te quitara esos pensamientos. Por eso fui a hablar con este guru. Le conté el caso, me clavó su penetrante  mirada La veo como ese día, pálida y aburrida ,mientras yo contenía los intestinos con las manos pues sentía un profundo dolor en el estomago del hambre y la desesperación.

Pensó antes de hablar unos segundo tumbado en unos almohadones junto una bandeja de dátiles y un vaso de te. Luego esbozó una sonrisa.

Busca un  trabajo y comerás. La culpa de tus desgracias es tuya, solo tuya. Da gracias por vivir y no tengas pensamientos insolentes. Si ese es todo tu problema; Pepo te lo soluciona – luego me invitó a salir y me dio la dirección de un rumano que buscaba gente para la naranja en condiciones de simi esclavitud. Me dijo que debería pagarle  a él tres cajones diarios por la gestión cada día que trabajara. De este modo conseguí trabajo toda la temporada.  Trabajaba para el rumano y para él. Siempre les debía algo sin que ellos hicieran nada. Pero aún así he de confesar que me ayudo a salir de la rueda de los deseos. Mi mujer está muerta, enterrada hace tres meses, cerca de aquí. no deseo en este mundo ya nada. Me da igual la injusticia, la opresión, la alegría. La muerte y la vida la misma cosa es. Sobre la Paz, aprendí de Pepo que se llama Nirvana.

Has hablado como un mensajero de la Paz hermano, avanzó rodeando el féretro   Don Saturnino, el párroco, abrazando al testimonio. Tomó la palabra

Hoy estamos aquí para enterrar a un santo pacifista, si algo nos enseñó es que no debemos hundirnos en pasiones ni mucho menos en revoluciones. ÉL erigió un templo de la Paz. Su gran obra le continuará, y nuestro deber es luchar con toda nuestra fuerza para que todo siga igual en Vall d´Uixó como hasta ahora: sin más violencia que la que detentan las leyes y el poder. La Paz es la que impone el César. Hay vecinos nuestros que se impacientan porque no encuentran trabajo desde hace año, o padecen hambre. Hay padres que ven a sus hijos en Vall d´Uixó mal alimentados:

para ellos el sufrimiento, para el resto la Paz.

Los hay que denuncian su penosa situación, que alzan la voz, que osan perturba la paz.

A ellos les enviaremos una escuadra de la guardia civil , y si es necesario les bombardearemos.

La paz es nuestra mejor arma, es lo que tenemos que decirles.

Y que se lo tomen como quieran.

Saquemos la Paz a las calles y serán nuestras.

La paz tiene un bando. El de los ricos.

¿ qué van a hacer los oprimidos y los explotados ahora?

Nada ,

jaaaaaa.

Viva la Paz.

 

Angelillo de Uixó.

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