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Con el pie desnudo frente la estufa este se va secando. Los perros suspiran fuertemente tranquilos y felices sobre sus cojines sintiendo el calor de la estufa, su pelo se va secando. Ya casi no hacen olor, ese olor tan penetrante y nauseabundo al que yo estoy acostumbrado de los perros cuando se mojan  en algún charco, y que mucha gente no soporta. Después de dos días encerrados salíamos a dar un paseo ! por fin! celebrando que en casa no había entrado agua.  Íbamos a lanzarnos al agua sin quererlo, cuando parecía que la borrasca Gloria había terminado de pasar. Me quedaba pendiente devolver los trozos de la mesa plástico de mi vecino , destrozada contra mi fachada  cuando salió volando por el aire. El golpe  me hizo estremecer a las tres de la mañana. Imagino  que los vecinos de Azuebar  debieron sentir el mismo susto, pero mezclado con un dolor mayor, al contemplar que perdían su principal monumento, la pared majestuosa de la torre del castillo musulmán. Cedió, si a las tres de la mañana, tras un largo aullido. Hoy se han levantado sin verla, ausentes de su poderosa imagen, después de siglos y siglos allí alzada desafiando a mil Glorias. Esta vez se rindió, quizás sintiendo que no hacían nada por ella.

Rendidos al calor y al descanso, me embriagaba de felicidad por nuestra salida con ese recuerdo del paisaje tan cambiado por el temporal. Sentía no sé bien el motivo, la creencia de que los perros estaban contentos después de una jornada de trabajo, tras 48 horas de inactividad. La jornada no había sido muy larga para ellos,  pero si en difíciles condiciones como hacer unos seis kilómetros por caminos encharcados tirando de la bicicleta a través de  un paisaje cubierto por todas partes de agua, aunque fueran un par de dedos. No había polvo, como habitualmente encontramos en nuestros trayectos. Yo esperaba haber visto la nieve. Finalmente el frío aquí ha sido menor de lo anunciado. Ni en las cumbres de la sierra se veía, pero si grandes explanadas convertidas en marismas que daban a barrancos rebosantes de agua. En uno de ellos, el de Garrut, ha sido en el que nos hemos hundido. Al bajar a el, esperaba llegar al estrecho barranco y cruzarlo. Para ello tenía ante mi una gran rivera, un trozo de terreno plano  de unos 200 metros de largo cubierto de matorrales como jaras, romeros, lenticos, espliegos, palmitos… Pensaba que aquella planicie de una hectárea abandonada tendría un par de dedos de agua. He dado orden a mis perros, Dominador y Subordinador de tirar al frente, cabalgando por aquel llano hasta el barranco. No llevaría  una docena de metros cuando he sentido que nos hundíamos. Finalmente empecinado en ver el barranco hemos ido andando entre los matorrales, con los perros cubiertos hasta el estomago de agua,  y yo hasta las rodillas. Las vista del barranco rebosante de rápidos ha valido la pena, así como varias cascadas. En estos momentos escucho los Doors, toco algunos acordes de guitarra mientras los perros suspiran y roncan. Hasta hoy poder salir estaban muy nerviosos, se producían  pequeños altercados entre ellos sacándose a todas las horas los dientes al estar todo el día en casa ociosos. Necesitan estar activos, de lo contrario su conducta se vuelve hostil.

Ahora me propongo poetizar el episodio, empiezo a jugar con la palabra Gloria, que es como han llamado a la tormenta, la música de los door me da la palabra jinete, y borrascosa por el  fenómeno.

1,2,3

Vamos allá.

Gloria ha pasado

y ahora voy yo.

Tengo que cruzar el barranco

levantando los pies.

Quiero hacerlo,

pasar al otro lado y contarlo.

Lanzo a mi perros

Dominador y Subordinador al galope

mientras me aferro a la bicicleta.

Deseo describir a Gloria

arrastrándome a toda velocidad al otro lado del barranco.

Pero nos vamos hundiendo la bicicleta, los perros y yo.

He calculado mal la profundidad

y la larga distancia de la explanada de arcilla,

hasta el barranco desbordado por Gloria.

Mis perros combaten alegres contra el agua con las patas.

Hasta que lanzo como un ancla mis piernas al fondo.

Se hunden hasta las rodillas.

Damos media vuelta.

Viramos contemplando las negras paredes del barranco.

Su garganta vomita suciedad y agua turbulenta.

Nos vamos con el alegre movimiento de las colas de los perros.

que chapotean como hipopótamos.

Se han convertido a causa de Gloria en hipoperros o perropotamos.

Yo quería enseñarles la nieve.

Oh Gloria, fría Gloria,

Vall d´Uixó no tiene cumbres para coronar Gloria su blancura.

Solo barrancos que cruzamos como jinetes después de una tormenta

buscando:

Gloria.

Angelillo de UIxó.

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Un recuerdo febril de ayer, 30 de diciembre del año 2019, recogiendo leña del monte que cargaba en un trineo tirado por perros para calentar la casa.

Recuerdo…

bajando la leña del monte,

con los perros colmillos de leche; la luna.

Formé con mis dedos un lazo amarillo…; de luna.

Iluminé  con el las grietas de mi casa vacía;

Atravesadas por 3660 días,

de persecución entre cuatro paredes;

en ruinas.

En las mil y más mil y más mil, y dos meses

De noches sobre un colchón sin  almohadas,

Se escucha una jauría ordena

Que remulga porque no sueña,

Buscando la luna,  que no encuentra.

****

( quizás sea esta una propuesta, hacer lazos amarillos con la luna, y visibilizarlos en la solapa de la chaqueta    para denunciar la represión que se está ejerciendo contra cantantes, raperos, artistas en España)

 

 

Para nosotros ninguna dirección es la correcta, llevo unos perros de trineo por el desierto de Castellón, quiero hacer ver a los pobres de mi pueblo, entre los que me encuentro, que las ayudas sociales son caridad que esconden beneficios millonarios para las empresas,  por no comentar, el increíble caso judicial que llevo arrastrando miles de días, por unas publicaciones que  hoy 10 años, 3660 días,  por las que me quieren llevar a prisión,  en fin, que nada bueno nos espera, aunque dice mi psicóloga que es debido a mi negatividad. Intentaré escribir el primer día del año cinco líneas antes de dormir de cosas que me hagan ser feliz. Hace días lo intenté, y no puede mencionar ni una cosa buena de la vida, tuve que borrar, para que no fuera delito lo que escribí deseando ser feliz:

que se atragante con las uvas un ….

Angelillo de Uixó.

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La pecera tiene las dimensiones de cada persona que se mete  en ella , convirtiendo  su mundo en cuatro lados sin salida. En la pecera los que entran  se desnudan sin sentir vergüenza, ya no necesitan que la ropa les cubra. Flotan en un caldo  donde se cuecen en silencio pegándose golpes contra las paredes , hasta que se cansan de luchar  comprobando que no sirve de nada, y duermen en el fondo del fango quietos hasta el fin de sus días. Se sabe que viven por las  ondas circulares que emiten en el agua cuando se mueven.

Quien los ve desde fuera puede sentir pena, o risa, aunque lo habitual es sentir indiferencia.

todo sentido humanista, revolucionario y solidario se ha perdido en:

“ la pecera”

 

A la pecera se entra bajando.  Los  primeros peldaños se construyen  en la infancia: maltrato familiar, estupidez, ausentismo escolar,  laboral, problemas con la ley, algo de drogas, pertenecer a un grupo étnico de diferentes costumbres educativas y laborales…Esto se olvida dentro de  la personalidad , que como es natural se va desarrollando en este entorno junto las habilidades  de supervivencia, haciendo ciega a la persona de su propia historia con su entorno.¿ Siempre es así? Claro que no, muchas veces , las que más, es el sistema capitalista y las desigualdades que genera en su sistema laboral, educativo y social el responsable de estas vidas atrapadas.

Una puerta se abre para que salgan unas personas de las que voy a hablar , que  ya están tan olvidadas como las que van a entrar. Nos encontramos en una aula de un taller de empleo de uno de los pueblos más pobres de España : Vall d´ Uixó.  Este taller de empleo ha sido un éxito en algunos aspectos. En otros un fracaso. Se puede decir que ha salido bien en cuanto al control del alumnado. No ha habido ningún incidente violento, y esto, en este tipos de proyectos:- es para celebrarlo. Aunque un taller de empleo no tiene que tener  ese fin de reinserción social casi penitenciario, pero  al final, por cuestiones políticas, han utilizado estos programas desde la política, sobre todo municipal , para mirar hacia  otro lado a la problemática de la marginalidad , las minorías étnicas, la violencia simbólica de la miseria ,  los prejuicios del analfabetismo , y mezclar todo este cóctel agitado,  con los programas laborales de trabajadores cuyo problema era más bien de desempleo , o la  cualificación laboral que estos programas debían facilitar.

En algunos talleres de empleo el control de la conducta, que no se den casos de violencia, ( peleas), en las aulas durante el  año que está en vigor,  llega a ser la directriz  regente que mandan a los docentes ; esto  por encima de las cuestiones puramente de integración laboral. EL resultado es que al cabo de un año que duran estos programas generalmente,  la situación de partida se repite al terminar, y vuelven a la casilla de salida estos alumnos. A efectos laborales, no les ha servido de nada el taller, más que cobrar un año un sueldo y estar controlados.

Los docentes se desesperan, aunque no lo demuestren, cuando tienen una serie de alumnos desmotivados, o incapaces de aprender el oficio para el que han sido seleccionados, y que una vez han firmado el contrato se pasan el año sentados sin hacer nada, o haciendo lo mínimo, esperando cobrar todos los meses, y contando  con pesar los días que faltan a que se termine el contrato.
Esto se permite cuando el fin laboral se pierde, para pasar a convertirse el taller de empleo en política de servicios sociales.

 

Lunes 16 de diciembre del año 2019,  conversación de dos alumnos dentro de una aula del taller de empleo de jardinería sobre su visión de los mismo. Es   la última semana , ya habiéndose realizado la selección de siguiente taller de empleo que empieza dos días después de terminar el del curso 2018-2019. Y donde casualmente hay primos, sobrinos, de algunos de los que terminan su contrato con  verdadera tristeza.

 

– “Ya ha pasado un año, ya os lo decía yo hincaos, y no hacíais caso,  que nada más firmar el contrato ya estábamos terminando- comenta Patricio , a los 42 años  sentado en su silla  escolar como un sultán con aires de ausente. Ha pasado un año sin prácticamente hacer nada, ni siquiera ha conseguido el certificado de capacitación laboral. “Soy feliz, y rollo al bater “son la únicas frases que emplea para resolver los problemas.

Las asistentas sociales tendrán faena estas navidades- con cierta tono de maldad,  emite esta frase Sancho, que tampoco ha conseguido el certificado, sin que le inquiete este asunto lo más mínimo. Su aspecto  recuerda no solo en el nombre , sino en la forma física,  pensar y  en la conducta,  a aquel famoso compañero de Don Quijote, y representa perfectamente al conjunto mayoritario del pensar  ese taller de empleo, que de Sanchos está más lleno que de Don Quijotes. Pero volviendo a la frase,  lo que es una queja política encubierta contra el taller, a la vez es un deseo casi de venganza de que no funcione el taller de empleo que con él ha fracasado. Y seguramente sea lo que va a pasar . Resume  en la propia voz de un alumno una realidad que todos comprenden, pese a no tener estudios en sociología, antropología, y psicología, pero el sentido común y su propia experiencia que comentan a diario sobre lo que va a pasar al terminar. Y lo que cuentan los alumnos, no es lo que dicen los políticos, ni expertos del Labora ( servef), y  es que van a volver a la situación de partida de hace un año.

Pero lo que Sancho no ha pensado es que su predicción falla en algo.

los que estaban en servicios sociales ahora tendrán un contrato con los nuevos talleres de empleo, y los que estaban en el taller de empleo con contrato y terminan vuelven a servicios sociales. Las matemáticas no fallan, está todo nivelado. No va a subir el dato del paro por estos ceses laborales, se queda la cosa igual que antes, y el problema de partida sin revolver; por mucho que  diga en el discurso el concejal de empleo de Vall d´Uixó, Don Jorge,  dentro de una semana . Imagino que será el mismo que hace 8.784 horas,( cuando empezó esta escuela taller del año 2018, un 23 de diciembre)

-“Aprovechar la oportunidad que se os da”

Al principio del nuevo taller de empleo serán todo risas, buenas intenciones, pero poco a poco , los alumnos trabajadores irán apartándose unos de otros. En dos meses empezarán a dejar de hablarse. Emplearán como excusa para justificar sus agresiones verbales, o físicas motivos de raza, sexo, religión , o será por la  faena, ” a mi me mandan lo peor, eres un perro,..” por los exámenes.

Recuerdo, el único incidente que ha habido en el taller de empleo de este año, y que no pasó de unos gritos, fue hace unos días, en el taller de albañilería. Yo estaba plantando unos bulbones cuando escuché la discusión que tenía que ver con el certificado. Un alumno, J.J. no había conseguido sacárselo, pese a ser en este caso trabajador y haber estudiado, desgraciadamente, no lo ha conseguido, y algo le pesa, una compañera suya si lo ha obtenido, el caso ( a mi juicio)  es que tenía cierto complejo hacia ella en materia de inteligencia, y le dijo algo gracioso por lo estúpido que era, pero en ella  desató una oleada de indignidad, llegando a perder el control pegando hasta patadas a la puerta.

Esto es lo que le dijo para desatar la ira de la muchacha:

“ Oficialmente soy más listo que tú M.. , porque yo tengo la ESSO y tú no”

La dinámica general, es  que al cabo de un año  el ambiente sea de discordia, y todos estén cansados los unos de los todos, y se tengan en cuenta las faltas cometidas para acusarse de las cosas más graves.  Es decir, que la mayoría de activadores de las disputas son verdaderas imbecilidades elevadas a tragedia.

Una tragedia controlada, estudiada, porque en todo momento  son materia  de investigación sociológica, o simplemente gente subvencionada y desmotivada  que pasan los meses fingiendo una vida laboral plena, que es una farsa cuando el taller de empleo se convierte en una mera nomina  social.

 

Las salidas laborales, son tan escasas para estas pobres gentes apartadas de la dignidad laboral por mil motivos ; las esperanzas alcanzar una vida plena son tan bajas, que han adquirido una picaresca  teatral con la que representan su vida personal como cínicos. En mi opinión, y conviviendo  de cerca con  su picaresca grotesca, lo que  he notado  es la poca confianza que tienen en la sociedad y lo poco que les importa el prójimo.  ¿ Pero por qué  les iba a importar a mis hermanos  la sociedad ? y el  supuesto esfuerzo solidario que hace el conjunto de la sociedad con las gentes más desfavorecidas, !si nos han tratado siempre como vagos, basura, tarados…!

Sin embargo, en algunos casos, los propios trabajadores del taller de empleo van contra sus intereses de clase. Por ejemplo, cogiendo bajas a diario injustificadas por no trabajar, y haciéndolo con tanto descaro que resultaba ridículo , porque eran vistos a las pocas horas en el bar. En estos momentos, el descaro picaresco es más irritante y menos gracioso, siendo patético y menos tolerable. Ahora que se acaba el taller de empleo, sintiéndose apurados algunos alumnos, apuran hasta el fondo las mejoras sociales conseguidas por la lucha de muchos trabajadores, y se están cogiendo bajas de forma masiva algunos alumnos trabajadores para seguir cobrando. Además de hacerlo como siempre ¡con tanta inteligencia!. No solo lo hacen los últimos días de contrato, que ya de por si es sospechoso que ahora les duela la espalda, y es que además días antes , lo han ido contando lo que iban a hacer como una proeza de su inteligencia , y no contento con eso, se dejan ver por todos los sitios, y les cuentan al resto donde van a pasar las navidades, a veces el destino  elegido esta a cientos de kilómetros, lo que es extraño para una persona enferma. El capitalismo, ! tan hipócrita en estos casos ! -se lo concede sin dificultad- mientras a trabajadores con hernias, enfermedades pulmonares, etc ; que  sufren muchísimo, no les conceden las bajas, sobretodo en empresas privadas . EL motivo, hipocresía del capitalismo, le da igual darles la baja a estas personas ,y que cobren de ella, o  que lo hagan de servicios sociales. Los consideran una perdida a la que van a destinar unos fondos, además de este modo, premia su egoísmo y se sitúan en coincidencia con el paradigma ideológico del capitalismo.

Angelillo de uixó. alumno trabajador de taller de empleo en activo, cuyo año ha sido productivo y personalmente positivo.

Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

 

Si compañeros míos,

Florece entre nuestras ruinas,

El tejido verde del capital.

Levantando sus furias contra nosotros.

Nos empujan en las colas de los servicios sociales,

La gente filantrópica con estudios.

Para que nos señalemos con el dedo delante de todos,

Y digamos que fuimos los propios responsables de nuestra ruina.

Duele la garganta por acusarnos,

pero peor es el dolor de estomago.

Hay que resignarse y vomitar en la soledad.

Si les acusamos serán los huesos lo que nos duela.

Aceptar las mentiras como verdades,

aguantar el bofetón poniendo la otra mejilla.

Y callar hasta con la mirada al ver lo que nos ofende.

…..

Jueves 4 de noviembre del año 2019.

Una tenue franja de luz roja flotaba en las tinieblas de la primera hora de la madrugada mientras llovía monótonamente. EL espectáculo era extraño en una tierra árida y seca que no había conocido la lluvia ni en la estación del verano, ni en la del otoño. Poco a poco la claridad de un día gris avanzaba como el agua por las aceras. Estas las chafaban  los  zapatos mojados de los alumnos del taller de empleo que se apretujaban en el aula al entrar , dejando tras de si un rastro de huellas húmedas que se detenían súbitamente,  esperando para  fichar en silencio. Luego, las huellas irían a las sillas aguardando que les dijeran que tenían que hacer. La copa del  ciprés tras los cristales del aula de jardinería apuntaba a un cielo gris y plomizo, entre sus ramas había  una paloma acurrucada que salió volando  cuando su tronco  fue iluminada por un hyundai. A través del chorro de las luces del coche se veían bailar las gotas que atravesaban el aire  para caer inmediatamente contra los charcos, produciendo el ruidoso sonido de los pasos, con los que avanzaba una mujer con una carpeta sobre su cabeza.

Buenos días- dijo al entrar sin mirar a nadie quitándose la carpeta de la cabeza y dejándola en la mesa. Vio a la señorita Maribel introduciendo datos la ordenador cuando dejó las carpeta. Ambas mujeres que compartían edad similar, cuarentonas, y se conocían , prueba de ello fue el efusivo saludo con  un beso en la mejilla. Compartían edad, además de posición social similar, licenciadas ,y trabajaban desde hacia años en la reinserción laboral  desde diferentes aspectos, una era funcionaria de carrera, y la otra, Maribel,  licencia medioambiental, haciendo a falta de otro puesto de docente en un taller de empleo. Ambas también compartían su visión de los problemas de la gente del taller de empleo: ” no se esforzaban lo suficiente”. mientras ellas habían luchado mucho para llegar a donde estaban, otros lo querían todo regalado. Era muy injusto.

Las dos clases del taller de empleo estaban unidas. Hoy era el día que anunciaba el inminente final donde todos irían de nuevo al desempleo. En la parte laboral , los trabajos encomendados a estos trabajadores habían sido terminados. En la parte que tenían como alumnos, lo que se llamaría  la graduación, también  habían terminado los exámenes. Ya se sabía quienes habían obtenido los certificados de calificación profesional, y los que no.

La parte académica de un taller de empleo es muy desconocida, aunque estos programas casi todo el mundo los conoce. La diferencia principal  con otras formaciones en la obtención de un título de un taller de empleo que acredita las competencias en un oficio, y que equivale a efectos laborales con un grado de FP medio, es que no se celebra. Poca gente les da valor a estos certificados, y la tienen.  Es decir, la ambición por tener un título de un taller de empleo:
! es inexistente!
Ni siquiera aparece la titulación obtenida   en los  actos de cierre del taller de empleo, que son momentos para el recuerdo, para contar la historia  humana del proyecto,  acompañadas con las  fotos con profesores, autoridades, funcionarios. Aprobados, suspendidos, incluso los que están de baja todo el año se animan y se hermanan en la última comida. No  hay ningún acto estrambótico de entrega de diplomas y fotos conmemorativas  de los aprobados  con algún sombrero raro como pasa ya en colegios, FP, y universidades. Tampoco hay   nadie que este de mal humor, o se sienta mal por no haber conseguido el certificado, del mismo modo tampoco   hay tampoco conductas de felicitación  a quien se lo ha sacado. Es decir, que no existe valoración social ninguna, ni personal de cualquier tipo o en cualquier dirección.

Curioso y divertido  es el caso de desmotivación del compadre Jorge  del módulo de jardinería, al que le gustaba suspender para tener que hacer exámenes de recuperación  por no salir a trabajar.

Conversación con la señorita L. 20 Julio del año 2019. Grupo de jardinería. La clase ha sido dividida en dos grupos por la profesora Maribel, los que han aprobado el examen se les ha mandado trabajar en el jardín, y los que han suspendido tiene que hacer la recuperación en el aula. Maribel está en clase vigilando para que no copien los que han suspendido.

L . carga con la azada, cosa que no le gusta mucho, y arranca hierbas como le han mandado. Yo estoy a su lado en ese momento preciso.  levanta  la frente  y me mira cabreada.

-Me parece muy mal lo que hace Maribel, encima que aprobamos nos manda trabajar.

No puedo menos que darle la razón mientras cavo.

-Realmente es injusto, esto acaba con la paciencia de   cualquiera,  voy a quejarme al Ayuntamiento, se lo diré a Tania (la alcaldesa)

Pues sabes lo que te digo- me responde L- que yo no voy a hacer nada más, no me parece bien lo que hace Maribel- deja el azadón apoyado junto al boj , y se sienta en el banco junto al almendro repleto de frutos que llevan temporadas sin recoger. Saca los cascos y el móvil balanceando los pies en el aire como si fueran un columpio. Canta  escuchando música. Las  otras  dos personas que han aprobado junto a nosotros, se contagian del espíritu de L, indignadas por el trabajo mandado  y van hacia el banco. El otro grupo, los albañiles, al ver a los jardineros descansar hacen lo mismo. Se hermanan mientras comentan la jugada de la profesora Maribel. La conclusión es unánime por parte de este grupo de trabajadores:

Maribel es injusta y déspota.

14 personas alrededor del almendro, 10 albañiles y 4 jardineros resisten al sistema.

EL aula se abre y salen los 6 jardineros que están haciendo la recuperación.

Hay interés por la suerte de estos.

¿ Qué tal el examen? Pregunta L. a Juanma.

Un diez L, responde riendo y sentándose en el banco de enfrente con sincero semblante que le importa absolutamente nada el examen. Todos saben que habrá vuelto a suspender, apenas sabe leer y no le importa este hecho.
Lo importante es ser feliz. rollo al bater- son las frases de Juanma que repite una y otra vez.

El resto va saliendo comentando  lo que les ha parecido. Ponen excusas estúpidas, en vez de reconocer la verdad-

Yo es que sin gafas no veo y me he mareado- responde a la pregunta sobre el examen Dolores. Tampoco sabe apenas leer y no aprueba un examen.

Las excusas se aceptan como validas, aunque es  parte del teatro entre compañeros para no alterar la convivencia.

En los informes de los técnicos oficialmente han suspendido porque no tienen interés, ni se esfuerzan en aprender.

Pero una persona que apenas sabe leer, ni tiene hábitos de estudio, y vive en una zona donde no hay trabajo,  carece de coche para salir a trabajar fuera, y no tiene esperanza en encontrar trabajo, amen de una autoestima por los suelos, mil facturas pendientes, follones vecinales que pueden acabar en juicios penales, y se ha adaptado para sobrevivir en solo pensar en el presente, porque mañana les pueden rajar  con la navaja en el barrio, y su  verdadero trabajo es  vivir de subvenciones miserables :

¿ puede entonces  aprender o tener  motivación para llegar a conocer   el orden de clasificación de los artrópodos, virus, hongos…que atacan a las plantas, o hacer reglas de tres en diferentes escalas para las aplicaciones de las dosificaciones de los plaguicidas, los cuales  deben también saber diferenciar al igual que la maquinaria  y partes de la maquinaria empleada para esto?

La respuesta oficial:

Es gente a la que se les dota de medios suficientes, su fracaso es personal, no del sistema educativo ni empresarial, sino que no se esfuerzan lo suficiente.

Extraoficialmente hay que añadir   algunos fueron apartado en su infancia del sistema educativo y no saben leer, otros pasaron su infancia sufriendo palizas de sus padres, y en clase relatan de forma traumàtica como un día uno de ellos, su  pequeño cuerpo cuando era chiquillos  se amorató cuando su padre le pegó con una goma de butano hasta dejarlo medio inconsciente,   o crecieron por las calles con  sus padres en prisión, o pertenecen a una cultura donde no se les escolariza ni se valora el esfuerzo ni laboral ni académico, o han tenido problemas con las drogas, y mil historias más…pero esto al parecer no influye a la hora de adquirir conocimientos.

Las estadísticas nos cuentan la vida laboral de estas personas. Tuvieron un año de privilegio dentro del sistema capitalista. Privilegio; ciertamente privilegio es la palabra adecuada,  porque las condiciones de trabajo que encuentran en un taller de empleo estas personas, solo las pueden encontrar en estos sitios. Fuera encontraron y encontraran ;- los que decidan seguir trabajando, sin tirar la toalla frente al capitalismo-  la vulneración fragante de las leyes laborales y humanitarias.  En las estadísticas no salen las horas y horas  de trabajo en negro que padecieron estos alumnos trabajadores de taller de empleo. Estamos hablando de miles y miles. Solo yo puedo aportar a la estadística más de 40.000 horas laborales  en negro, es decir, sin cotización, básicamente como trabajador no cualificado  en el sector de la construcción  y  el campo. A parte  de no cotizar, estaban para acompañar a la situación a la que me tenía que adaptar en aras de un futuro mejor donde subiría los peldaños del trabajo en la empresa : las humillaciones sufridas por patronos, encargados, gritos, vejaciones, horarios interminables, despidos gratuitos,  robo de parte del salario, estafas a la hora del cobro… y un sin fin de irregularidades que me han conducido donde me han conducido. Aunque oficialmente lo dicho no pasa, no está reflejado en mi vida laboral, ni en la estadística oficiales del estado, por lo tanto, estadísticamente mi vida laboral es toda producto de mi  responsabilidad personal.
¿ únicamente?
Lo que no fue en negro en mi vida laboral, fue cotizado con empresas de trabajo temporal.  En cuanto al restos de alumnos de taller de empleo, mis datos son extrapolables, lo único que varia es que algunos han pasado lo que yo solo un par de años , otros  tres, es decir han trabajado dos o tres años en su vida, y lo han dejado viendo que es una barbaridad. Otros como yo, llevamos más de veinticinco  años  en estas condiciones de miseria. Eso no significa que no nos rebelemos, por eso  tratamos de dar a conocer estos datos. La gente que está en un taller de empleo, en cierto modo se rebelan al sistema, es lo primero que hay que saber. Tienen conciencia de clase y dejan de trabajar. Son mediadores entre el capitalismo y el ser nada.

Para el capitalismo son una verdadera ruina como inversión. Un taller de empleo para diez personas puede costar 200.000 euros, con una tasa de inserción del 2%.

Sin embargo,  esto se amortiza con un potente discurso a las masas obreras donde se apoya por parte del capital a las personas más desfavorecidas, es como invertir en ruinas. Cuanto menos se reinserten es mejor  para formular este discurso de perdidas en aras de la justicia social.

Por eso, cuando veamos a la gente de los talleres de empleo apoyadas en un árbol, lo que están haciendo es apuntalar este discurso capitalista  con su cuerpo extendido junto la cálida corteza de un pino bajo su suave y olorífica  brisa. Los docentes tienen ordenes de no apretar a estos alumnos trabajadores privilegiados temporalmente . Es una forma de acabar con la simpatías que despierta su forma de resistencia anti capitalista. El empresario que los ve no los quiere contratar, y el obrero que soporta gritos de:” meón” de su encargada en un almacén de naranjas  si levanta las manos dos veces en una hora para ir al servicio, al ver a estos haciendo el gandul , en vez de unirse a ellos, se subleva contra ellos.

Finalmente, vence el  discurso de la integración entre el trabajador  excluido, marginado por el sistema capitalista, que se convierte en benefactor al sistema capitalista  cuando es verdugo,  y somete a este excluido resistente, a mendigo al   tenerlo pidiendo  y en un perpetúo discurso a la compasión  ante las autoridades, preguntando a todas horas:

¿ cuando me va a coger a otro taller de empleo alcaldesa, concejal?

¿ por qué le dais a los moros 1000 euros al mes y a mí no?
Ay que desgraciadito soy, pena penita pena de Juanito bandolero que a todos los tienen en el taller de empleo menos a mí por es andaluz- español en Vall d´uixó.  Ay, ay, ay que desgraciadito soy por no llamarme Alí o Mohamed o ser el negro  Melchor.

El sistema capitalista de este modo se refuerza y prepara su ejercito con los más desfavorecidos. Las perdidas de la ruina de los talleres de empleo son amortizadas, y de este modo prepara su paz  el sistema con violencia inhumana.

El círculo se cierra de tal modo que no hay salida ni esperanza posible, por eso cuando la señorita del hyundai venía a preparar el finiquito del taller de empleo pasándonos unas encuestas  EFO, donde se calificaba por parte de los alumnos del taller de empleo que nos habían parecido los docentes, los cuales debían pasar el año siendo suaves y amigables porque su continuidad dependía en parte de la nota de sus propios alumnos.

Recordar- nos comentó al comenzar- que depende de lo que digáis en la encuesta, habrá más o menos talleres de empleo en vall d´ Uixó.

De este modo la gente que hacía las encuestas pensando en su futuro- ¡apuntarse a otro taller de empleo!- por lo tanto,  no iban a responde de acuerdo con su conciencia, así que estás encuestas tenían un 99% de mentiras y amaño, es decir , que están en la media de las que confecciona ayuntamiento, departamento de recursos humanos, el estado…

Así actúa metodológicamente  el capitalismo.

Al terminar de realizar las encuestas, entró Maribel, la profesora del taller de jardinería, y Ramón Juan, el profesor de albañilería, en la puerta se despidió la funcionaria del departamento de Labora con sus carpetas en la mano:

-Recordar que  las encuestas son anónimas y están selladas. Me despido de vosotros, os deseo a todos suerte en vuestro futuro profesional.

Queridos alumnos y alumnas- exclamo Maribel, ¿ lleváis todos los zapatos de seguridad?

Si- dijimos.

Muy bien- respondió- ahora vamos a preceder a descargar un camión con thujas, es un tipo de coníferas, también hay que descargar   unos  maceteros para meterlas, son para regalar en los comercios de la vall. Tenéis que ponerles un lacito y una pegatina. Albañiles y jardineros salimos de las aulas caminando despacio. Formábamos   un grupo de trabajadores desarrapados  envueltos en chaquetas de trabajo polvorientas para protegernos del inusual frío y lluvia de ese día.

Al entrar a la nave donde estaban las thujas, estaba el viverista metiéndolas junto  una gran cantidad perfiles metálicos. En los rincones estaban las  maquinas industriales para hacer zapatos arrinconadas y cubiertas de polvo, equipos de soldar enormes estaban en palet  echándose a perder , materiales en definitiva para poner una industria en pie. En esta nave municipal  era material para cursos, pero esos cursos estaban en desuso, solo se hacían de jardinería y albañilería desde hacia varios años, aunque no había demanda apenas ni de jardineros ni albañiles en el municipio de Vall d´Uixó, más bien sobraban del mercado.

Limpiar esas mesas-ordenó Ramón Juan.

Al segundo manos de jardineros y albañiles cayeron sobre lo que había en ellas, despejándolas de cables, destornilladores, para la operación de los “ abetos navideños”

Vamos a hacer una cadena- explicó Maribel- Unos irán metiendo las thujas  con maceta  incluida  en esta maceta que es más bonita, las  de barro, para que no se vea la maceta que lleva dentro, le pondremos corteza de pino. Otros pondrán silicona a las macetas, la pasa, y el siguiente le pone el lazo que se pega en la silicona . Un grupo para hacer lazos, otro para poner etiquetas.

Mientras se preparaba la cadena le pregunté a Maribel:

Estos árboles, una vez pase la navidad ¿se pueden plantar en Vall d´ Uixó?

Maribel sabiendo mi interés por la jardinería y el medio ambiente  me respondió.

Le he  preguntado al viverista que tal se adaptan a este suelo, y me ha respondido  que mal. La mayoría que no vayan a la basura, morirán igualmente lentamente cuando los planten en este clima.

Lentamente- susurré contemplando tanta vida desperdiciada. Todo ese esfuerzo por vivir de las plantas para nada. El espectáculo era precioso pero siniestro si se conocía la verdad. Es normal para soportar la vida que  nadie quisiera conocer la realidad. ¿ qué conciencia lo puede aguantar ?

Miré el precioso bosque de coníferas que teníamos en el taller, varias chicas se hacían divertidas fotos metidas entre las macetas, solo se les veía la cabecita . Podía ser divertido aparentemente, pero esos árboles no pasarían del día de reyes. Eran pequeños en términos de edad, y morirían siendo árboles infantes,  no llegarían a centenerios. El sistema capitalista había gastado litros y litros de agua, kilos fertilizantes, plaguicidas dentro del vivero, miles de semillas, horas y horas  de trabajo de operarios,  kilos de plástico para las macetas, gasolina para el transporte, tan solo para que estuvieran en los comercios en la semana de la navidad. Luego irían a la basura, y si un alma samaritana las  plantaba en esta zona, morirían lentamente.

Estos árboles desconocían su destino, como nosotros, pero había sido perfectamente planificado: su vida iba a ser un adorno en un comercio, y luego al basurero como un bello desperdicio.  ¿ Y la nuestra? Hablamos de hombres y mujeres. Es lo mismo para el capitalismo, aniquilar a un bosque que a un pueblo entero .  Estaban los árboles  en nuestras manos , y en nuestras manos estaba el móvil con mis compañeros jugando con los árboles para hacerse fotos. En ese momento, en  las manos de un funcionario con su móvil estábamos nosotros, nuestros datos, nuestros currículo, nuestros destino barajado en un móvil donde se cruzaban datos.¿ qué podíamos hacer nosotros que desconocíamos lo que planeaban hacernos?

Nos pusimos manos a la obra. Nunca vi a la gente del taller   con tantas ganas de trabajar. Mientras estuvimos plantando un verdadero bosque en la moleta, donde los árboles iba a vivir y a tener todo lo mejor para poder hacerlo, ya que tendrían una plantilla de jardineros municipales preocupados para que así fuera, mis compañeros no hicieron mucho caso a sus obligaciones. Entonces  el objetivo era bueno, según mi conciencia.- Ahora el objetivo en mi opinión era un delito ecológico. Lo sorprendente es que mis compañeros trabajaban como nunca, los monitores también estaban preocupados por la faena. Maribel parecía más preocupada por este encargo  que por los problemas de todo el bosque de chopos, fresnos, celtis australis que plantamos en la moleta. Lo atribuí  a que querían quedar bien con la agencia de desarrollo local,  y los de la agencia desarrollo local querían quedar bien con los comerciantes. Es decir, que era una cadena interesada en uno mismo. Uno mismo y su permanencia con el trabajo, porque en el sistema capitalista está basado únicamente  en el egoísmo, la hipocresía y en terminar poseyendo cada individuo  una mala conciencia. Todos los que por desgracia vivimos en este sistema criminal , sabemos que  lo único que cuenta es uno mismo, y uno mismo aquí es igual a “su puesto de trabajo” El puesto de trabajo es la identidad, el lugar que ocupa el individuo en la sociedad , le dará las condiciones materiales para seguir adelante. Si falla ante el jefe  se queda sin empleo, entonces es víctima de todos y acaba en un taller de empleo en el mejor de los casos, en otros casos acaba  en la cárcel, la indigencia, salud mental, servicios sociales, o pasa por todos estos sitios en menos de 10 años. Los árboles a todos nos daban pena, pero ahora lo importante era quedar bien no se sabía muy bien con quien, pero era gente importante, ¿ quienes? Ni idea. ¿ Los de ADL? No son nada, pero aquí significan que te pueden hacer la vida imposible poniendo tu currículo en un cajón. No son nada, pero son como Dios clasificando personal.  ponen una cruz en el currículum y estás muerto.

Mis esquemas de todo lo que había aprendido en el taller de empleo cayeron. Lo que estábamos haciendo  contradecía las buenas prácticas  de fitosanidad vegetal.  Mi ética personal y la de Maribel que se parecían en este aspecto , circulaba vía conciencia  por el  problema de quedar bien , por encima de hacer algo malo como ser cómplice del asesinato de estos árboles  , porque también ella se iba a  la calle cuando terminara el taller, aunque como licenciada tenía más posibilidades que como certificada en un taller de empleo. En mi caso, tendría que volver a pedir otro taller de empleo de no encontrar nada en la empresa privada. Al primero que le pedí faena fue al viverista que traía las thujas.

Su seco NO, casi cabreado y ofendido por la petición me trajó amargos recuerdos.

Ocupé mi puesto de trabajo en el engranaje como otro más, a mí me tocó manejar la pistola de silicona. Daba puntos al macetero dejando unas gotas de silicona, mi compañera R colocaba una cinta  roja, P metía el árbol, S la pegatina, D el lazo de tipo alas mariposa sobre el lazo rojo. J las cargaba y las llevaba a un rincón, R las contaba. B las supervisaba.

Por la radio escuchábamos propaganda del ayuntamiento asegurando que estaban a favor del medio ambiente, de la clase trabajadora, del desarrollo sostenible, y que iban a poner un lazo solidario en el balcón como señal de apoyo por la cumbre del cambio climático, e invitar a Greta y sus niños  cruzados  del cambio climático a que visitaran las cuevas de san José. Por supuesto hablaría  Greta de cómo la contaminación de su país le había robado la juventud a sus 16 años convirtiéndola en maniática medioambiental.

Vamos a descansar muchachos- la voz de Maribel interrumpió el interesante discurso del concejal de medio ambiente hablando de Greta.

Volviendo al aula descubrí que:

No había traído el bocadillo.

Déjame un par de euros- pedí a mi compañera Cris…he olvidado el bocadillo, mañana te los traigo.

No hace falta que me los devuelvas- respondió dejando una moneda de dos euros en mis manos con una sonrisa de amabilidad.

Cogí el paraguas y empecé a caminar por un polígono industrial de la vernicha. Estaban  las puertas de las naves industriales  cerradas, muchas no resistieron a la crisis. El asfalto estaba ya  agrietado, las canaletas embozadas, las fachadas de las naves descorchadas. Ningún coche pasaba. Caminé cinco minutos en silencio, con ansiedad y nauseas de vivir, maldecía bajo la lluvia con todas mis fuerzas el capitalismo. Tenía ganas de romper un cristal de una nave industrial. Aparecieron las casas de la colonia Segarra, surgían  como colgadas de la colina que ocupaban. Frente a ellas aparecía  un gran cinturón de supermercados, y servicios  llenos de carteles en grande sobre las naves industriales reconvertidas en  el King  Wong,  gimnasio GL, Erosky , juguetería toy boy….de todos los kilómetros que la fábrica Segarra ocupaba, quedaba una parte inmensa del solar derruido, ahora estaban bajo la lluvia trabajando maquinaria pesada en más de8000 metros cuadrados. Paré con mi paraguas contemplando allí sola la chimenea  con aires de orgullo industrial, la monumental  chimenea que quedaba de la pequeña central para producir energía que tenía esta fábrica de zapatos , la que en su día fue una de las mayores del mundo. Ahora gran parte del terreno estaba ocupado por bares, y centro comerciales. Hacía tiempo que había escuchado que iba a hacer otro supermecado, la gente hablaba de un mercadona destinado solo ha comida precocinada, y  a su lado escuché que iba un burguer King o un Mac donals. En definitiva, se trataba de un modelo basado en el superconsumo . Lo que era demoledor sabiendo que mucha gente no tenía trabajo, porque estos supermercados dejan muy poco beneficio social  donde se implantan, son como cuscuta, una planta parasitaria que enraíza sobre las plantas de las que se alimentan. Los supermercados arruinan los campos, la ganadería, la artesanía  local, hace hostiles contra su pueblo  a los políticos. Este tercer cinturón de supermercados,  traería escasos y  peores puestos de trabajo, incluso peor que los que había en los tiempos de la fábrica. Si ya  de por si era triste y miserable el destino  de los obreros de Segarra, ahora, tras la reconversión y la época del ecocapitalismo, la clase obrera, y los que yo no eran ni eso, que dependían de servicios sociales, del sistema para sobrevivir   ya no  podía contener la mínima esperanza  ver algún día la luz.

Se ha  sembrando la ruina total a escala local y planetaria.

Ninguna planta puede germinar plenamente con tanta oscuridad, y cuando no queden  árboles, ni plantas, ni agua, en todo el planeta ,es cuando el capitalismo dirá:

¿ Y ahora que inventamos para ganar más dinero?

Esta pregunta la hará mirando a millones y millones de personas empobrecidas.

Y prefiero no imaginar  lo que harán con ellos para ganar más dinero, porque el capitalismo seguirá existiendo, y acumulando beneficios  con todo el planeta contaminado, con tres cuartas partes de las naciones en guerra, con  solo dos ríos potables para toda la humanidad, con uno solo de los siete mares que contenga peces,

Seguirá abriendo supermercados, abaratando los costes de producción, y asegurando que apuesta por la ecología y las personas.

Angelillo de Uixó.

 

27 de noviembre del 2017. Suena un pitido en el móvil que guardo en el bolsillo del pantalón. Sin sacarlo sé que se trata del mensaje para fichar a la entrada del trabajo. Son las 7, 30 de la mañana cuando entro por el patio. Dejo la bicicleta junto una palmera. Doy unos pasos y  me sitúo el último en una fila de compañeros que están junto una mesa donde hay un ordenador. Detrás de ella, está la monitora escribiendo los códigos que les van dictando los alumnos trabajadores . Veo sus cabellos rubios y sus manos pequeñas y blancas, el resto de su cuerpo me lo tapan los compañeros  que se encuentran delante. Escucho sus voces hablando entre ellos, casi siempre hablan de gente del pueblo. La mayoría de veces cosas muy duras. Vall d´Uixó es así, desde hace años, ya demasiados, los sucesos truculento forman parte del día. Es un lugar que me angustia y del que no puedo salir, aunque me está matando. Mi trabajo me gusta y lo que aprendo de jardinería, pero el sitio, y algunas personas con las que estoy, forman parte directa o indirectamente de sucesos truculentos sobre los que he escrito en mis publicaciones por Internet. Ellos lo saben, y aún así mi convivencia con ellos no es problemática . Con un par de chicas, sobre todo con una , se puede decir que tengo verdadera amistad.   No me acuerdo si les he dado los buenos días. Creo que no. Siento que  a nadie le ha importado, ni reparado  en el detalle. Me alegro de haber llegado a tiempo, pensaba que lo hacía tarde. Llevo esta semana llegando muy justo al trabajo, incluso el lunes creo que fiché cuatro minutos tarde. Tampoco importó este suceso.  En dirección no me dijeron nada, pasó mi falta   desapercibida. Guardo silencio en la cola. En el móvil me entra un wassap cuando me toca el turno de fichar. Lo abro de forma automática mientras la monitora espera que le diga el código. Ella cree que lo estoy leyendo, pero es esto lo que leo :

“La publicación del articulo la  dejaremos para más adelante. Habla con tu abogado, estuvimos hablando con él por teléfono,  dale  nuestro para concertar cita ”

Miro la fecha, 27 de noviembre, recuerdo que  hoy era el juicio a las 11, 30 en la audiencia de Castellón. Hace unas semanas mi abogado me dijo que se había  aplazado.

Estoy durante un rato que se me hace interminable mirando este mensaje  . Me siento aplastado, con ganas de guardar silencio, de alejarme de todo el mundo, y de volverme a casa. Un sentimiento de sinsentido  me domina, hasta tal punto que no puedo continuar con lo que tengo que hacer. Ahora solo siento  una mezcla de tristeza, impotencia, angustia, y rabia.  La monitora sigue esperando  que le dicte el código para terminar de fichar y empezar a distribuir el trabajo. El resto de compañeros están sentados mirándome mientras sujeto fijamente el móvil sin hacer nada durante quizás, un par de minutos, creo que para entonces mi mente está en blanco, solo siento latidos fuertes en el corazón y un sudor frío bajando por mi frente.

 

¿ vas a darme el código? Me pregunta la monitora Is. con tono cansado  levantando las manos del teclado y  la cabeza inclinada para mirarme, ya que me encuentro de pie  a su izquierda.

 

Reparando en la situación, noto como mis músculos faciales intentan salir de ese estado y siento como al emitir una especie de sonrisa mejoro anímicamente y recobro fuerzas para volver a mis obligaciones, aunque en la cabeza sigo teniendo la visita al abogado. Suelen ser molestas, me hacen sentir como un criminal.

-Perdona estaba mirando una cosa relacionada con mi proceso- Le contesto excusándome  cerrando el wassap y abriendo los mensajes.

Le dicto mi código del día:

ZS8PC

Una vez confirmado el código me dirijo hacia mi mesa sin mirar a nadie. Camino de forma torpe, sin saber si sentarme o seguir en pie.

La mayoría de mis compañeros  miran sus móviles, o hablan entre si mientras la monitora sale del aula con  las llaves del almacén para abrirlo, y nos comenta que nos cambiemos los zapatos y nos pongamos los de seguridad.

Los que se habían sentado se  vuelven   a poner en pie dispuestos a salir. Algunos abren las taquillas del aula y dejan sus cosas, otros guardan los móviles. Reparo por primera  vez hoy en mi amiga C. Nos cruzamos las miradas sin hablar.  Está  frente a mi, sentada en la mesa de enfrente. Lo hace  desde que se exilio allí para estar más ancha, ya que antes estábamos en la misma mesa,  yo invadía con frecuencia su espacio dejando mis cosas, como el casco de la moto cuando iba al trabajo con ella, así como libros, libretas, vasos de café… Terminan  mis compañeros apresuradamente el café de máquina, y dejan el vaso de plástico en la papelera. EL sol del amanecer empieza a  penetra  a través de las ventanas del aula mientras en el patio se nota la umbría y el frescor de una noche de noviembre, aunque no demasiado fría para las fechas en las que estamos, y que atribuimos al cambio climático. A estas horas podemos empezar a trabajar bien, a veces es casi de noche cuando llegamos al tajo.

Miro la mesa casi vacía, solo esta mi mochila tirada. Es extraño que no haya un vaso de café, y no solo eso, en 10 minutos no he hablado con nadie todavía. Mi compañera L . lo percibe cuando pasa detrás de mi para salir:

¿ te encuentras bien Ángel? – me pregunta.

La miro y cuando voy a contestar callo  como si quisiera decirle algo que no me atrevo.

No consigo decir nada, solo un gesto indescriptible con la cara. La llaman. L ¿ puedes venir?  se aleja mirándome de forma inusual, como si no me comprendiera.

El resto que van saliendo  pasa por mi lado sin reparar en mi presencia, que perciben normal.

Salgo y entro en el almacén, cojo un pico, una azadón, pienso que más coger. El resto está haciendo lo mismo. Cada cual como los gladiadores va cogiendo las herramientas que más le gustan para el combate. Los que no tienen ganas de sudar mucho,  eligen las escobas y los recogedores, lo más demandado en un taller de empleo.   Veo la caja de herramientas con las herramientas de fontanería. A su lado hay  un compañero cambiándose los zapatos. No sé si vamos al asilo a terminar la zona ajardinada que empezamos hace unos días, o iremos a la moleta.  Tengo que revisar la instalación del agua del asilo,  en la parte que  realicé, una de las principales,  quedó un trozo de la tubería general sin empalmar.

Cuando voy a preguntarle si sabe donde vamos, este acaba de ponerse los zapatos y ya está saliendo, dentro del almacén  me entra una profunda angustia.

Voy al cuarto de baño a refrescarme. Me acerco al espejo que hay junto la pila. Abro el agua y me mojo la cara.

Al retirar las manos de mi rostro noto algo extraño e inquietante.  Una especie  zona oscura bajo mi piel . Paso mis dedos por los pómulos, la piel esta tersa, en buen estado, pero se ha marchitado  bajo mi físico, bastante aceptable a mis 44 años.

Ahora veo la ansiedad ligada a mi rostro en el espejo como si fuera una radiografía emocional. No puedo apartar mi visión del espejo donde me veo de dos formas, una física donde todo está bien, otra anímica y espantosa que pega golpes contra el cristal deseando escapar.

Entra J.L. al servicio llamándome. me dice de forma amable al verme mirándome en el espejo :

Te están esperando en la furgoneta. Vas a llegar tarde.

Aparto mi mirada del espejo dándole la espalda  a mi rostro. Cogiéndole del brazo,  miro fijamente  a J.L al que detengo  cuando iba a salir tras darme el recado. Deseo  que me  preste atención al rostro y me diga si ve algo. Si ve mi segundo rostro gritará espantado y pedirá ayuda para que pueda salir.

Lo he conseguido , me mira fijamente con los ojos muy abiertos. El brusco gesto lo ha sorprendido, incluso asustado. Pero no nota nada de lo que me pasa realmente.  Me lo temía.  Sé sin saber el motivo  que no iba a ver nada diferente en mi de lo habitual. Estoy atrapado con mi rostro en el espejo.

Escuchó que trata de calmarme, ha debido notar que me pasa algo.

Siento por fin una breve esperanza, una nueva forma de comunicación que me pueda ayudar. Pero desaparece pronto mi euforia al escucharle hablar.

No te cabrees Ángel, me ha mandado tu monitora para que te des prisa, te están esperando en la furgoneta.

Suelto su brazo mientras hago ademán de compresión y de que me perdone por el gesto brusco.

Me da una palmada en el hombro. sale sin darle importancia a mi conducta  del servicio.

Escuchó a dos hombres que entran al servicio cuando sale J.L al que saludan.

J.L – se limitan a decirle amistosamente.

 

Pasan por mi lado y me saludan. Son  los alumnos trabajadores del otro taller de empleo. Les escucho hablar y orinar.

-Sabes que se suicido ayer  R. B. Era muy amigo de M.N.

– No tenía ni idea. Hablando de muertos, también murió ayer el hijo del farmacéutico de la farmacia de don P. y en el facebook del ayuntamiento, acaban de escribir que ha muerto un barquero M. ¿ no sé si lo conocías?

¿ M, el barquero? no, creo que no,  a ese no lo conocía, pero al que conozco es al padre de  un muchacho joven que apuñalo ayer  a su novia porque le ponía los cuernos.

Vaya, como está el patio, suicidios, navajazos, gente joven muerta. Están muriendo mucha gente de poco más de 40 en Vall ´d Uixó de ataques al corazón y cáncer.

Ambos se suben las cremalleras y van hacia donde me encuentro. Les dejo  la pila libre para que se laven las manos tranquilamente .

Me miran y me preguntan mientras se frotan las manos con agua y jabón :

¿ sabes que te están esperando en la furgoneta?

Asiento con el gesto. Ambos salen sin prestarme atención hablando de otros sucesos.

 

Agacho la cabeza. Me mojo de nuevo la cara. Observo el  agua girando en una pequeña espiral desaparecer por el desagüe,  como mi vida destrozada por una fotos que publiqué con un fin altruista. Alguien confundió su significado ,  se malinterpreto la realidad con la ficción y ha destrozado mi imagen y mi realidad.

Me veo otra vez en  el espejo , tropiezo de nuevo con mi rostro que tiene forma de sufrir un riesgo  inminente.

Pitan desde la furgoneta llamándome mientras me observo sin poder salir de allí.

 

Angelillo de Uixó. Los sucesos narrados del suicidio, apuñalamiento  y dos muertes naturales de gente relativamente joven se han dado de forma verídica en estás  48 horas en Vall d´Uixó, así como la fecha de mi juicio era hoy.

 

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Medusa, Angelillo de Uixó

Posted: October 27, 2019 in Vall d'uixó
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Pensando en el paisaje y mi destino,

Iba haciendo mi camino,

Sintiéndome arrastrado he encontrado,

en un desierto de guijarros marinos,

Hecha piedra una medusa.

¿ Ha sido el mar o el destino,

El que ha hecho tal proeza?

Escalar unas dunas de guijarros

Para acabar siendo parte de las piedras.

Lloren conmigo,

No somos más que seres perdidos,

En un océano de calamidades.

II

Recorriendo una senda con mis canes.

Hemos hecho camino en el tiempo.

Llegando a un lugar que parece remoto.

Entre los juncos: mis perros.

Con dos dedos agua  y rodeno,

un oasis en un rincón perdido.

El resto rojo desierto, rojo monte,

Rojo espejo de agua, roja roca

rojo viento caliente de invierno.

A la hora de volver por el collado rojo.

Hemos sentido lo triste que es volver.

A un pueblo de piedra,

con gente de corazones de roca.

Todo les es indiferente.

Es como si hubieran visto a medusa

Y les hubiera vuelto en piedras

Angelillo de Uixó.

 

Sé que no puedo cambiar el rumbo  de esta sociedad empobrecida y envilecida de Vall d´Uixó.

Sé que no puedo hablar con libertad, ni ser crítico con Vall d´UIxó, sin exponerme a ser agredido, detenido, multado.

El hacerlo se ha convertido en una amenaza para mi vida.

Ando por la acera entre los coches en llamas callado,  cruzo de calle cuando veo  una pelea, escucho en las esquinas   las falsas acusaciones entre vecinos, e incluso entre hijos y padres, que les toman declaración en el portal de la guardia civil mientras se desean a gritos que les encierren  padre a hijos,  hijos a padre, o entre vecinos de toda la vida . Paso en silencio  entre trafico de drogas , ya ni  se oculta en las calles, me mezclo sin decir nada entre  gente con el estomago vacío, observo a los jóvenes  que dan el futuro por perdido  y consumen su juventud  sentados  en el parque odiando  la democracia, porque les ha abandonado, escucho llorar a una persona en lo alto de un puente con los brazos abiertos dispuesta a saltar ante gente que mira indiferente , o le dicen que salte de una vez por todas y se calle para siempre.

entonces digo agotado  hundiendo mis ojos al cielo:

Welcome to Vall d´UIxó.

Angelillo de Uixó.

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