Archive for October, 2016

El mito de la madriguera de Pedrofilo.

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¿ quién no iba a creer en el hombre escrupuloso y formal?

Ni a gritar que no se fuera.

¿ quién de nosotros no deseaba escuchar su verdad, su pequeña verdad?

Tan cercana a nuestras creencias las mentiras que se fraguan tras las puertas de los despachos

Así hablaba consigo el buen hermano Angelillo después de haber escuchado al hombre formal y escrupuloso, con Fe en que volvería a nuestro lado con millones de seguidores.

Esta era su historia.

Huyó, huyó el hombre escrupuloso que había guardado las formas, huyó ladrando como un héroe por el campo.

Se retiró para volver, cuando le mordió una araña que le habían puesto sus propios compañeros bajo el asiento por ser escrupuloso.

Al sentir el veneno de la araña el hombre de las formas, pegó un salto del asiento gritando:

Desgraciados ¿ qué me habéis hecho?

Cuando el veneno circulo por su sangre roja, le  sirvió de remedio para contar la verdad, pues nada hace mejor soltar la lengua y ser sincero que los peores males, y los más duros golpes. Nada es tan precioso para discernir la verdad que unirse con tus enemigos y odiar a tus amigos.

!Alabados sean los que hayan pasado esto!

Así que el hombre escrupuloso y de las formas, les dio las gracias a sus compañeros por envenenarlo, y antes de huir malherido, les dio las manos en un gran abrazo en la despedida en el umbral de la puerta giratoria, donde dijo:

Os sigo queriendo, formo parte de vosotros.

Luego se subió a su coche, y empezó a correr por todos los pueblos gritando:

Busco compañeros, busco compañeros con principios socialistas para hacer la travesía por el desierto con Podemos.

Muchos distraídos se acercaban maravillados de sus  palabras, y el les explicaba su verdad que titulaba como:

El mito de la madriguera.

Así empezaba:

Imaginar que vivimos en una madriguera como conejos mirando las paredes donde hay unas sombras que ven nuestros ojos. Todos sabemos de sobra que lo que vemos es mentira, pero fuera están los poderes económicos y las grandes líneas editoriales, que nos dicen lo que vemos en esas sombras, y lo que pasará si desobedecemos. Todos los días nos muestran los castigos. Pero yo os digo que he salido  de la chistera y he visto lo que hay, una gran hoguera alimentada por papel , y si soplamos, la apagamos, y salimos todos a ver la luz. Somos personas y no conejos coño.

La gente mucho aplaudía, y se divertía, hasta que la escopeta nacional llegaba empezando a disparar. Pedro salia entonces corriendo, y cada cual a su madriguera.

Angelillo de Uixó.

<a rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/”><img alt=”Licencia de Creative Commons” style=”border-width:0″ src=”https://i.creativecommons.org/l/by-nc-sa/4.0/88×31.png&#8221; /></a><br />Este obra está bajo una <a rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/”>licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional</a>.

 

 

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La luna está mirando la tierra con misterio.

Las tumbas se llenan de agua y se están rompiendo.

Brota de nuevo la vida bajo la luna.

Cangrejos y anguilas luchando,

dentro de calabazas con hielo en el supermercado.

Voces del más allá,

vienen bramando como toros por las calles,

en la noche de los difuntos.

Sudor en la espalda,

puñalada de deseos,

un viento cálido,

se cuela entre los labios.

Desde los cristales de las casas,

se escuchan los toros de halloween,

y los toreros tienen murciélagos en la garganta.

Muslos cubiertos de seda,

tejido por las arañas,

suben por las escaleras,

buscando gargantas compañeras.

A torear que es halloween.

Empujan las madres con una escoba a sus hijos,

que lanzan a la calle.

La chica de la esquina sin nariz,

se lleva consigo a un joven.

De sus agujeros nasales,

salen dos gusanos de cocaína.

Bajo las farolas varios camellos,

tocan la flauta llamando a los muertos

para conducirlos al paraíso.

Un mendigo descalzo,

huye del parque perseguido por una pandilla de skin,

y cae en manos de la policía.

Es la noche de difuntos.

Rechinan los caballos.

Mira con misterio la tierra la luna.

Braman los toros en la espesura de la noche,

y los toreros tienen murciélagos en la garganta,

por la cornada que ven segura,

de un toro que lleva escrito su nombre,

con dos guadañas sobre su cabeza.

Gritar en vuestras casas de terror,

con una media de seda en vuestra calabaza,

o vestidos para halloween de toreros,

es la noche de los difuntos.

Angelillo de Uixó.

<a rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/”><img alt=”Licencia de Creative Commons” style=”border-width:0″ src=”https://i.creativecommons.org/l/by-nc-sa/4.0/88×31.png&#8221; /></a><br />Este obra está bajo una <a rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/”>licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional</a>.

 

Abstención ad hominem, quema al hereje.

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He resistido hasta última hora, como el que va a la hoguera. Nadie me podrá acusar de traidor si quemo mis principios. Es hora pues de cerrar los ojos y no ver, hasta que algún poderoso burgués de izquierdas nos diga:

abre los ojos y mira.

Es hora de caer y no levantarse,

hasta que algún bien pensante burgués humanitario nos diga:

levántate y anda.

Así razonaba consigo mismo el buen hermano el día de la investidura, mientras hacía una pequeña hoguera y quemaba en ella papeles comprometidos, como el carnet del partido comunista, el de la CGT, el de la liga feminista, panfletos a favor de aborto, sátiras de obispos, revistas de economía alternativa.

La traición se había consumado, y el buen hermano tenía necesidad de confesión , ahora que algunos iban a salir a rodear el congreso cuando ya estaba todo pactado y bien pactado.

Por eso abrió la puerta de su hogar ,para invitar a aquel que quisiera pasar a ver como hacia una hoguera que titulo:

la hoguera de los diputados, argumentos en contra del hombre.

Alrededor de esa hoguera cantaba, saltaba y se rasgaba las vestiduras el buen hermano.

Ay, espíritus libres que me rodeáis,

bienaventuradas criaturas que buscan la santidad.

Los herejes han sido quemados.

Y ahora solo se habla del bien, del bien del reino y del espíritu.

Respirar el nuevo aroma a pureza que se desprende tras la quema.

No es hora para la queja, ni de ponerse melancólicos por la quema.

Y Si de recoger las cenizas.

Habrá gente, pues en el reino del señor hay gente para todo, que se preguntará y exclamará como una mujer:

! cuánta maldad hay en el mundo!

Pero para eso está la hoguera.

Habrá encantadores que os tratarán de mentir.

Pero para eso está la hoguera.

Es hora de que nos amemos, y de que nos apretemos los unos a los otros los cuerpos, ésta es la nueva comunión que os traigo. Una comunión feliz, un nuevo sacramento.

Amaros los unos a los otros mientras arden los herejes en la hoguera.

La hoguera hermanos, la hoguera.

Oremos:

La hoguera, la hoguera, la hoguera.

La hoguera, la hoguera, la hoguera.

La hoguera, la hoguera, la hoguera.

La hoguera,

la hoguera,

la hoguera.

la….

Así el buen hermano cayó rendido, exhausto después de bailar y saltar alrededor de la hoguera.

Angelillo de uixó.

<a rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/”><img alt=”Licencia de Creative Commons” style=”border-width:0″ src=”https://i.creativecommons.org/l/by-nc-sa/4.0/88×31.png&#8221; /></a><br />Este obra está bajo una <a rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/”>licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional</a>.

 

Pajaritos y pajaradas .

 

 

Historia basada en hechos reales en vall d´uixó.

La contemplación del vuelo de los pajaritos de un agricultor dando vueltas sobre su huerto mientras leía un poema de Mercedes B. Ibáñez titulado

“De pajarillos y cuentos “ que empieza así:

Aún pían los pajarillos madre,
aún en mis sueños les oigo piar,

Estos versos le harán revivir y unir a este agricultor tres acontecimientos relacionados con la humanidad de estas tierras divida entre dos clases de gente. Los miserables de toda la vida llamados pajarillos, que aún poseen cierta nobleza dentro de su miseria y se acercan al otro para ayudarle, y los miserables de las pajaradas, que solo se preocupan de si mismos y de acabar con el espíritu de los pajarillos.


I.

Bajo el puente de San José frente a mi huerta, volaban los pajaritos , y yo veía pasar los blancos cristales de los autobuses sobre el puente, y a los pajaritos dando vueltas sobre sus nidos.

Los niños se los habían robado y los llevaban bajo los arcos del puente, y los pajaritos los estaban buscando.

Hacía unos días, era Yo el que viajaba en autobús, de Vall d´uixó a la Plana, y junto a mí había una muchacha que decía que quería volar.

Al parar en Nules ,contemplé desde los blancos cristales del autocar, los balcones, muchos de ellos muy bajos y con jaulas llenas de pajarillos encerrados. Hubo uno libre que a ellos se acercó ,y pude ver emocionado como se posaba sobre las jaulas de los cautivos para animarlos.

II.

Bajo el puente frente a mi huerto, agua, agua para regar mi huerto, y los pajaritos dando vueltas en circulo, danzando en el aire. Cantos funestos presagiando que me han robado.

Y al caminar por una senda del barranco buscando a quien me los ha robado, me encuentro al hombre al que vendo guisantes.

¿ has visto pasar a quién me ha robado?- le pregunté.

Aún no me doy cuenta de lo que lleva entre las manos cuando me responde que una bandada de chiquillos, Dios los mate pronto, han sido.

Y al pisar la tierra noto la suavidad de las plumas que ya no tienen alas, y veo lo que lleva entre las manos el hombre de los guisantes, pajaritos muertos que está pelando.

Ante de irme con cara tierna me pregunta:

¿ tienes guisantes?

Vuelvo al barranco, llanto que se lleva el agua cuando truena, y los pajaritos dando vueltas por el aire, tras los niños con sus nidos.

III.

Bajan burlados por el talud del barranco entre gestos desconsolados una pareja de pajaritos venidos de Madrid y que se quiere ir. El sur y el este no les ha sentado bien a la salud.

Su rostro de hambre y miseria, mucha más de cuando llegaron.

Llanto oculto bajo el agua.

Voz que tiembla entre las cañas.

Ademanes que hacen quebrar a los juncos.

Ella me cuenta,

que la chica que quería volar, la que viajó conmigo en el autobús, ha volado con su dinero, después de haber estado unos meses con ellos viviendo por no tener a nadie.

Nos sentamos resignados y miramos el cielo de vall d´uixó sobre nosotros.

Los pajaritos están piando porque les han robado sus nidos unos niños que se los venden al hombre que me compra los guisantes.

Está pelando los pajaritos recién nacidos para meterlos en un huevo de nuevo.

Angelillo de uixó.

  1. PartePoema M.B, Ibáñez. De pajarillos y cuentos

Senryu

Pájaro libre,

sin reflejo de jaula.

Vuela el alma.

I

Verso libre

Aún pían los pajarillos madre,
aún en mis sueños les oigo piar,
del nido aquel de cuclillos
que robé siendo zagal
y con tanta ilusión, corriendo
con mis zapatillas nuevas
con orgullo te fui a mostrar.

No olvidaré tu mirada
cuando les viste temblar
pusiste tus ojos en mi
alzaste mi cabeza al cielo
y con tu voz dolorida,
casi llorando dijiste;
mira, mira su madre
mira cuan desesperada,
mírala por donde va
va buscando a sus hijos
que llorando en tu mano están.

Y me lo hiciste soltar,
aún recuerdo tu sermón
contándome el cuento aquel
que tanto me hizo pensar,
el cuento de aquel zagal
que tú llamaste cruel,
las lágrimas me saltaron
antes de terminar.

Con el cuento aprendí,
a respetar a los demás,
a nunca quitarle a nadie
su preciada libertad,
a no robarle a nadie el sueño
ni sus ansias de volar.

Que bien madre,
que bien, me lo supiste inculcar

y con cuanto empeño madre
lo guardé dentro de mi
nunca podré olvidar
lo que contigo aprendí.

Cuéntame otra vez el cuento,
que no le vaya a olvidar,
yo le contaré a mis nietos,
para que sepan volar,
sin que nadie corte sus alas,
ni ellos a nadie quieran
cortarle su libertad.

Nunca olvidaré aquel cuento
lo guardo dentro de mí
y nunca lo he de olvidar.

II

Este fue el cuento
que  mi madre me contó.

¿Dónde vas, zagal cruel,
dónde vas con este nido
riendo tú, mientras pían
estos tristes pajarillos?
Su madre los dejó solos
en este momento mismo,
para buscarles sustento,
y dárselo con su pico…
Mírala cuán azorada
echa de menos a sus hijos,
salta de un árbol a otro,
va, torna, vuela sin tino;
al cielo favor demanda
con acento dolorido;
mientras ellos en tu mano,
baten el ala al oírlo…
Tú también tuviste madre,
y la perdiste aún muy niño,
y te encontraste en la tierra
sin amparo y sin abrigo…

Las lágrimas se le saltan
al cuitado pastorcillo;
que vergonzoso y confuso
deja en el árbol el nido.

Francisco Martínez de la Rosa.

(1787-1862)

No es un canto

lo del pájaro en la gabia,

es un llanto

producido por la rabia.

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Angelillo Uixó y M.B. Ibáñez.

<a rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/”><img alt=”Licencia de Creative Commons” style=”border-width:0″ src=”https://i.creativecommons.org/l/by-nc-sa/4.0/88×31.png&#8221; /></a><br />Este obra está bajo una <a rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/”>licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional</a>.

 


quemar al hereje

Posted: October 26, 2016 in escopeta nacional, PP
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Era el otoño, y en muchos lugares del reino, había hambre, verdadera hambre, y hacia frío, verdadero frío. Y no solo eso era lo único que pasaba en el reino. Entre el populacho se había puesto de moda el rechinar de los dientes, que era  blasfemia. Por eso terminaba con la consiguiente corrección de la ley mordaza, popularmente conocida como la santa enmienda. Y todo esto ocurría bajo un ataque el alta intensidad perpetrado por 86 diputados, que estaban contra todos, incluso contra ellos mismos estaban para salvarse de la hoguera. Hubo  quien recogió ese rechinar de dientes y se dijo:

que hermosa canción de hoguera, huele, huele, huele, a… ( estuvo pensando el buen hermano a que olía el rechinar de dientes, hasta que le llegó la inspiración) huele a santidad.

Así que decidió rimar la queja para repartirla entre los buenos hermanos que iban a rodear al congreso para quemar a los…

Haciéndose pasar por juglar y bufón, ganándose el aplauso de todas sus señorías,  repartía sus hojitas ,llamadas quemar al hereje.

“Ay, empieza el llanto de las rosas,

porque en sus hojas hay nieve.

quieren subir a las ramas,

para ver a un pueblo en el filo de la navaja.

con sus 86 diputados de vuelta de todo,

que huyen de la nieve, para lanzarse al agua,

y que les lleve, que les lleve a puerto seguro,

donde no haya nieve.

Empieza el llanto de las rosas,

con el primer muerto por la nevada.

dicen las rosas:

¿ quién diría que la fina blancura asesina?

! qué suban nuestros escaños al cielo!

A ver si sirven para parar este asesinato.

Os mandamos una corona de rosas a los difuntos

 

paz y bien”

Así el juglar fue muy aplaudido por el populacho,

que le decía:

cuanta razón tiene este payaso.

Pero un enemigo suyo, un poeta llamado Pedro, gritó:

Es socialista. a la hoguera con él.

Angelillo Uixó.

<a rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/”><img alt=”Licencia de Creative Commons” style=”border-width:0″ src=”https://i.creativecommons.org/l/by-nc-sa/4.0/88×31.png&#8221; /></a><br />Este obra está bajo una <a rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/”>licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional</a>.

Aire, aire para mi huerto- iba gritando el buen hermano caminando con paja en los ojos para esconder su fruto. Su verde y dulce fruto de su huerta que no quería que vieran otros ojos que no fueran los suyos.
Pero al llegar a su campo sintió vergüenza de ser tan mezquino por tener que ocultar su trabajo, sobre todo desde que un desanimador profesional frecuentemente paseaba por el lugar con una viga en el ojo desanimando a todo hombre con quien tropezara.
Su nombre era: Socialista.
Y cuando pasaba por la huerta del buen hermano , interesado el desanimador por su trabajo, le preguntaba como un amigo:
¿ Cómo te va con tu huerta buen campesino? Sabes que cuentas con el respaldo de todo partido socialista de vall d´uixó.
EL buen hermano así le contestaba al desanimador socialista:
Ay hermano, que no gano para disgustos, cada día el trabajo exige más, el agua es más escasa, el tiempo, tanto el que gasto en esta actividad como el atmosférico, conspiran contra la producción. Pero la peor de las plusvalías, es el robo. No paran de robarme las pocas lechugas que tengo, mi felicidad y mi alegría son devoradas lejos de mi mantel. No sé que puedo hacer.
Y con suspicacia le preguntaba el buen hermano:
¿ qué puedo hacer?
El desanimador, aunque estaba como unas castañuelas de la alegría al escuchar esto, era experto en fingir estados contrarios a los que verdaderamente sentía, y casi con lágrimas en los ojos daba sus consejos llenos de amarga humanidad:
Ay espíritu libre, cabecita utópica, vosotros sois, los de tu especie, sois los más desdichados de los seres. Pajarillos sin plumas, voces sin eco. Sucios y mal alimentados. No volaréis nunca muy lejos, pues no estáis preparados para tener un destino de aves, la libertad. Ningún hombre puede ser libre.
Ved, ved, como los propios miserables os roban, las clases más menesterosas. ¿ No es mejor pues que os robe un empresario? Yo creo que hace menos daño. ¿ No se gana más siendo asalariado que perroflauta sin fortuna?
Nosotros en el partido socialista decimos que si no puedes vencer a tu enemigo, únete a él.
Y que hay que poner la otra mejilla a quien te la golpea , porque siempre se gana a cambio algo.
Hay que reír ante la vileza, defenderse con la ciencia con uñas y dientes de la pobreza y gritar la nueva internacional a la cara de los pobres:
arriba, arriba corazones alegres,
que vienen los parias del mundo.
Someteos, someteos,
que la lucha ha terminado.
El mundo está tutelado por el capital.
Agrupemosnos en el telar,
que llega el capital.
Entonces el buen hermano le quito la viga al socialista y la colocó en su campo y luego le pregunto mientras este miraba el grano:
¿ A que no ves la viga en mi huerto?
Angelillo de Uixó. Escrito de paz y bien.
<a rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/”><img alt=”Licencia de Creative Commons” style=”border-width:0″ src=”https://i.creativecommons.org/l/by-nc-
Intro al lector. Invocación al futuro.
Me he encontrado con mi sombra, la evasiva sombra que quería atrapar en la noche cuando me volvía en mi huerta, y encontraba un agujero lleno de hormigas donde había tomateras, y un sonar de moscas por el día que peregrinaban a la vieja barraca abandonada donde se hundían en un enjambre ruidoso. Tan ruidoso como mi vieja carretilla, tan silenciosa cuando la robaron.
He encontrado mi sombra, y he caído en un profundo vacío lleno de tristeza por el futuro al contemplarla.
No, esa no es mi sombra, ni debiera ser la de nadie. Yo quiero darle forma, darle abrigo, darle socorro.
  1. Los Ninis boys.
    Mirad lo que hoy os muestro, los jóvenes que nunca serán ni libres ni esclavos, ni malos ni buenos. Teniendo todo por conquistar, no conquistarán nada. He visto su comunidad en uno de los acueductos de vall d´uixó, agrupados entre los arcos romanos, a sus pies vencidos, tapando los huecos de sus piedras, de su orden, con hojas y ramas de arbolitos cercanos.
Escondidos entre las ruinas, más que como seres vencidos, como criaturas grimosas resignadas dentro de un anillo, en ocasiones en agujeros, ya como animales. Hermosos animales que viven la más desdichadas de las vidas. Ni aniquilados por la espada o sometidos por cadenas, ni brillantes entre sus semejantes.
!Tan solitarios y faltos de autoestima en su propio rebaño!
Tan distantes de su propio espíritu, errante como un gitano o un judío por el mundo, mientras su cuerpo moldeado por la pandilla, rumia por los mismo lugares, inquieto, asqueado, despreciado, sin que nadie se preocupe ni de hacerlos sufrir, ni de hacerlos amar.
Ante su visión que desfila a diario ante mi, siento frío, un profundo escalofrió. Son como una interferencia en la evolución, o quizás el centro de ella, el principio de una maquina humana torpe, lenta, que solo sabe producir hielo y malestar, sin que sepamos el porqué, por qué hacer, no hacer nada ni dejan hacer.
Interferencia en el futuro que es de otros.
Pobres, pobres ninis boys.
¿ Nadie quiere salvarlos?
Angelillo de Uixó, el padrino de los ninis boys.
Posdata
He recuperado mi carretilla secuestrada por los ninis boys.