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se hunde moncofar

En Vall d´uixo tras la lluvia mirando por la ventana, se ve en el fondo junto al mar a Moncofar. Hoy hace un año que murió mi amigo Óscar de Moncofar en Villavieja, un toro lo mató mientras trabajaba.En la radio cuentan hoy que en Texas la de Norteamérica,  no la que tengo bajo mi casa, la gente muere ahogada por una tormenta, de Venecia que se hunde lentamente, y aquí tenemos la sequía y la muerte indiferente.

Ha vuelto la lluvia a esta tierra seca.

que se hunde pobre y lentamente.

La lluvia devuelve la serenidad

a estos campos perdidos en si mismos

como una Venecia hundida bajo el agua.

Mi corazón hace un testamento

contemplando con estos ojos esta soledad.

Bajo la lluvia la memoria revive

como lo hace Venecia bajo el agua.

En la arena seca está la tormenta

la que desata desienta la muerte

que no cesa de ahogar a este pueblo.

En Houston la muerte se ha vuelto agua

Venecia se hunde tranquilamente.

Aquí el agua es riqueza para el hortelano.

Y la muerte bramidos huracanados

que se encuentran en la calle como en la arena.

Sorprende esa muerte con indiferencia.

Transitando por barrancos olvidados.

Necesitamos la lluvia para sentir la soledad.

Yo te he soñado en la arena Óscar

lleno de sangre tras un año seco

cuando volvía a llover tras los cristales.

Angelillo de Uixó.

agradecer a toda la gente que el año pasado se sumo a este dolor compartido por la muerte de Óscar, frente a aquellos que disfrutan  con el dolor y  la muerte que elevan a cultura.

II.

I
Poemas que arañan vampiros de toros y bodas.
!Que vengan vampiros colgados de la barrera!
a leer nuestras letras llenas de toros y bodas.
Pondremos al toro una alegre corona de flores
y peinaremos su cola para la fiesta.
Vestiremos a la novia de luna
entre alegres mugidos de miel de una vaca.
!Que vengan vampiros colgados de la barrera!
Están invitados a la fiesta y a la boda.
Habrá toros que bailen en el banquete
llevados de su potente paso viril
entre aplausos de los comensales.
Se brindará como vampiros,
con un cuerno de vino rojizo
de sabor a la sangre
pidiendo por la vida eterna de los casados.
Los poetas en su rincón,
hablaran de tragedias y penas que han de llegar.
El novio, la novia, el toro y resto,
brindaran por el ingenio de sus poemas.
Las madres brincarán de alegría ese gran día,
contemplando a sus hijos allí tumbados ,
haciéndose promesas perpetuas
entre platos de plata a rebosar de carne recién abierta.
Gritando a los vampiros de las barreras:
!Que vengan, que vengan más vampiros colgados de la barrera!
Hoy es un día de gran fiesta.
 
II
 
Sangraran mis labios,
hartos de pronunciar palabras que ya no arañan,
sangrarán como sangran
los tomates en la huerta, al ver la acequia vacía,
sangrarán como sangraran las cañas
cuando no te vean llegar,
como sangran los sueños
de quienes cambian verduras por algo de libertad.
Como sangran los heridos por las astas de la vida,
sangrarán por todos aquellos, que no escuchan las campanas,
y si las escuchan callan, a nadie importan los muertos
si no dormían en la casa.
Están llenas las calles de huecas esperanzas
que ya nacieron sin patas
y que no viven….. solo sangran. 
 
A Óscar.
“Lo mató un toro en algo qué algunos llaman fiesta”
 
I Ángel Blasco, II M.B.Ibáñez
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Reloj triste con sus manillas rezando a las cuatro menos cuarto sobre el dintel de la puerta de la sala de adultos de la biblioteca de Vall d´uixo. Lleva así detenido, desde que varias heridas de la vida, las más grandes, como cornadas homicidas e imperdonables, atacado casi  a la misma hora hayan destruido la existencia  de varios familiares de trabajadores de la biblioteca. Charanga por las calles, estruendo de trompetas. encuentros de personas. Dos figuras caducas asomadas a la ventana de la biblioteca. Sobre la mesa han dejado el ABC y el Marca.

La bibliotecaria, son semblante triste por los acontecimientos, anuncia que es casi la una a estos dos fantasmas. Se trata de  Don Manolete y Don Paquirrón , que están de espaldas a  estanterias  cubiertas  de libros, revistas a su derecha de ecología. cotillean desde ese privilegiado mirador la plaza del mercado convertida en Plaza de toros. Rotulo en el fondo de una pared con un letrero donde se lee:

Vall d´Uixo, cuidad educadora.

Manolete con semblante de disgusto:

Que espanto eso de ciudad educadora.

Paquirrón, observando violentado los galgeos  de unas gachupinas por la arena para hacerse unos selfis en posiciones  pornograficas. Se trata de las galgas de verbena Loreto y Vanesa.

Ni que lo digas Manolete, y figurate la plaza llena de chicas en minifalda haciendo poses burlonas en el burladero.

Manolete creyéndose inspirado:

Han convertido la fiesta nacional en un burdelero.

Entran unos chicos dando palmas y cantando flamenco perruno a la plaza.

Monelete fija su atención a uno gordo y calvo prematuro, que gasta bromas. le pregunta a su compadre:

¿no es ese Paquirrinin junior ? tu hijo Paquirrón.

Paquirrón mira y asiente:

Es mi paquirrinin, mira como se acerca a la chicas. Es la alegría de la casa.

La voz de la bibliotecaria llama la atención a los dos caducos hombres. Aunque se encuentra inmersa en una profunda angustia existencial  por no poder dejar de pensar  en la muerte. Hace unas horas ha  conocido la fatídica noticia del fallecimiento de la mujer de un familiar suyo, con tan solo cuarenta años por un súbito derrame cerebral. reprimiendo ese dolor, haciendo un gran esfuerzo  por mantenerse serena. Soporta las horas penitente como el reloj detenido que tiene a pocos metros sobre su cabeza. Nunca le han molestado las voces, ni la música de la charanga como ese día. Pese  que convive con ese ruido con indiferencia a diario, como el sonido vital de esa ciudad, hoy se ha convertido para ella en una falta de respeto. hasta que ha vuelto en si ,comprendiendo lo que significa ese sonido, la vitalidad de que la vida sigue. Eso le ha aterrado más. Ese movimiento que no respeta nada, ni se detiene ante nadie, ni sabe del dolor. el movimiento ciego del mundo. Nada ni nadie se detendrá cuando ella muera.  Ha imaginado su muerte un lunes.

“Si es un lunes no festivo la biblioteca abrirá. Y alguién preguntará al cabo de unos días al devolver tal libro, o a que le prestan este otro y no notar mi presencia:

¿No ha venido Luisa? hace días que no la veo. ¿ le ha pasado algo?

Y mis compañeras le responderán a esa persona asombradas de contarlo, aunque lo lleven varios días repitiendo:

Luisa ha muerto. ¿No te has enterado?

Y ese usuario  hará un gesto extrañado y emitirá alguna expresión recordando que él o ella también han de morir:

vaya.

Luego preguntará con más detalles como pasó.

Y la persona que ocupa mi lugar le dirá la verdad:

fue la cosa más tonta del mundo. Estaba leyendo en el parque Rimas y leyendas de Becquer, y unos chicos adolescentes le pegaron un balonazo por accidente en la cabeza y la mató. Dios mío, que estoy pensando. Ya cerramos”

Don Manolete Don Paquirrón, la biblioteca cierra ya. Nos vamos.

Don Manolete le pregunta con vivo interés sin percatarse en el estado emocional de Luisa:

¿ Hasta cuando está cerrado este deposito cultural?

Luisa acompañando a los dos hombres que son los únicos que quedan en la biblioteca, cerrando con llave la puerta, le responde extrañamente irónica:

¿ Es que se va a hacer usted aficionado a la lectura, Don Manolete?

Este riendo, sacude su respuesta bajando las escaleras.

A mi edad ya no se hacen esas promesas. Uno no cambia. Lectura del ABC y la mirada a las chicas jóvenes que estudian.

La catástrofe  proyectada sobre vall d´uixo ya tiene forma concreta  en las calles repletas de barreras oxidadas para salvarse de una cogida.

La concejala de urbanismo, da rueda de prensa a la sombra entre unos carafales en la plaza del mercado. Paradojas locales de la vida, una trabajadora del canal local de televisión que realiza la entrevista , aún mantiene la pierna hasta la rodilla escayolada de la cogida de un toro que le dio cubriendo uno de estos eventos mientras cubre estos en la arena de la plaza.

Las palabras desde el balcón del Ayuntamiento de la Alcaldesa de vall d´uixo, anuncian al pueblo  el estado de emergencia por peñas. Da la voz a la fallera Mayor.

Si quieres decir unas palabras más Pilar a esta proclamación de catástrofe humanitaria.

La fallera Mayor, Pilar, de cincuenta años, pero muy bien llevados, mostrando sus pechos a través de un hermoso escote que  puede significar mucho, o poco para alguien, sonríe a la bellísima  alcaldesa que le tiende  el micrófono. Sus ojos verdes se clavan en el publico que abarrota la plaza.

Las peñas en fiesta son una apuesta contra la vida por un momento de diversión. Miel. Es como jugar a la ruleta rusa. Miel.

La alcaldesa abraza a Pilar mientras se lanzas varios cohetes hacia corea del norte y las peñas aplauden.

En los recintos de carpas se instalan los hospitales de campaña. Los vehículos patrullas de la guardia civil avanzan con dificultades por el mal asfaltado y las rotondas del pueblo para hacerse cargo del control de la zona. La policía local con chalecos anti balas patrulla cerca de los casales. Despliegue de bomberos, ambulancias de la cruz roja por casi todas las esquinas, protección civil en los cruces de caminos, puentes, y ermitorios.

Los médicos, ats, celadores, toman el pulso a la calle. Se mueven con muchas dificultades  como en sarajebo por las barreras instaladas de hasta cuatro metros de altura, así como carafales de hierro  ,y grandes mesas llenas de manteles blancos en las aceras con sillas sobre los bordillos con gente de aspecto poco saludables. Ojerosos  y violentos por las propias reaccione cocanoicas y alcohólicas.

Las autoridades reaparecen intentando poner buena cara a estos festejos para que no se produzca una estampida.

nuevamente la alcaldesa y la fallera mayor de vall d´´ uixo en el balcón de autoridades del ayuntamiento.

Pilar micrófono en mano:

El secreto de una buena corrida esta en correr todos juntos y gritar:

Muuuuuu

empujar hacia adelante.

Y Nunca mirar hacia atrás ni de reojo.

si te he visto no me acuerdo.

este es el secreto de una buena corrida.

Varios cohetes seguidos de aplausos son lanzado contra Barcelona.

Por otro lado del pueblo se encuentra en los días de peñas el aguafiestas oficial . Se llama  padre Pedro, y pone mucho cuidado en mantener su individualidad espiritual.

Pedro no dice nada cuando le entrevistan.

Los heridos de los festejos se amontonan en silencio. Sus gritos son tapados por el estruendo de ha charanga, clarines y trompetas de una tuna zoombi.

Fandango en el aire. Vuela un clavel de Loreto a la arena. Primer encierro. sale el famosos toro Pontífice. bendice con los cuernos. Paquirrinin, farrucón, macarrón, en el palco junto Loreto y Vanesa viendo el encierro. En el otro lado del ruedo ibérico Don Manolete y Don Paquirrón con porrón en mano con amigotes.

Loreto a Paquirrinin enamorada.

¿ no bajarás a la arena a por mi clavel?

Paquirrinin

¿ Y lo estampo entre tus pechos?

Loreto, riendo y pasional.

Si tienes valor, lo chafas y restriegas donde quieras por mi cuerpo Paquirrinin.

Paquirririn baja enamorado, lo recoge y tropieza.

Ya sube empitonado como un higo con el clavel en la boca Paquirrinin. pontífice lo pasea entre los cuernos ante los ojos de su padre y Loreto que se desmaya.

algunos se tapan los ojos, otros los abren.

claveles al ruedo.

aplausos, tarde grande. pontífice no defrauda.

 

En otro lugar de vall d´uixo, tenía abierta a escena una pequeña representación alternativa a las fiestas de peñas. la pardala. Para ellos el parque, para las peñas la plaza y el apoyo del ayuntamiento.

En este parque, una persona retirada en soledad con un poema bajo un olivo miraba el cielo. sentía una profunda pena recordando como esa mañana había visto en la pared de un colegio como unos padres animaban a que sus hijos tiraran piedras a una lagartija para matarla.

Leía un poema de Merces I, Ibáñez.

Se marcharon mis cigüeñas

Se van mis cigüeñas

en tímida bandada,

soplos de auras errantes

y torres abandonadas

sin cúpulas ya radiantes,

ni luceros en  madrugadas.

Mis pies desnudos,

sin alas que marquen rumbo,

en la senda hacia la nada.

Filos de agudas dagas,

preciso para las hierbas

que se disfrazan de malvas,

en esa ardua carrera

de querer morder mi alma.

Voluble  calma,

vetustas quedan las ansias,

húmeda la floresta,

vacío se queda el nido,

la virtud entristecida,

si el ave en él no anida

con su florecida cresta.

Furiosos vientos, 

mecen la soledad

con su velluda zarpa,

soledad que se amilana

ante el hedor del silencio

que huele a vacío intenso

en mi lóbrega morada,

donde buscando la paz

vive enmohecida el alma

huyendo de los recuerdos

que tapé con una manta,

pero el tiempo cruel

la retira y la desgarra.

Angelillo de Uixó y M.B Ibáñez.

Bellísima bandada Merccedes, una nostalgia profunda sería que nunca vuelvan, aquí tenemos una catástrofe humanitaria, una bandanda de ganaderías, besos.

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

 

I.

Aquí, en este reino de alegría y fiesta a temporal.

Donde se unen los astros y la muerte.

La hierba tiembla suavemente

mecida por los muertos.

La piedra cierra el arco.

Elevando las columnas una Cruz.

Aquí, en este reino.

Son empujados los pies

frenéticamente a correr por un río de asfalto.

Hasta cruzar al otro lado.

Rompen los aplausos,

en este reino de la fiesta y alegría.

II.

Voces que no me atrevo a escuchar.

Son los hombres de la calle.

EL sentir popular.

EL corazón en los cojones.

La semilla de los hombres,

sobre un trozo de arena lunar.

Paz y bien en la eternidad.

III.

Germinan los cuerpos

abandonados en la hierba.

Pacen quietos entre las piedras.

Recibiendo las hierbas,

las semillas de los hombres,

con el corazón en los cojones.

Rompen blancos aplausos.

Alrededor de la vida abierta.

Frente al sentimiento.

La hierba tiembla,

suavemente mecida por los muertos.

Aquí, en este reino de la vida.

Una calavera lanza una oración,

que rompen en aplausos desde el balcón.

IV.

Entre el aplauso y el movimiento.

Se dilata el corazón en los cojones.

Ojos que se desplazan quietos

mirando señoriales la muerte.

Para entrar en este reino,

Oh señor,

una mujer decente guía,

como el perro al ciego.

Ella empuja al honor y al valor.

Como el perro al ciego al cruzar la esquina.

En este reino,

oh señor,

de la fiesta y alegría.

Angelillo de Uixó.

Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

dedicado con cariño  a los vándalos portadores del espíritu de Dionisios que han provocado las avalanchas en Sevilla para liberar a los pecadores de su penitencia. Paz y bien a ellos, por apologéticos de la alegría, y el indulto del gobierno ya.

I.

Avalancha, avalancha, avalancha,

se cayeron las luciérnagas,

vestidas con su fina seda

por una estampida africana ,

en las calles sevillanas.

We are living in sevilla,

We are living in sevilla.

La aurora suspendida en la Giralda

se sintió liberada del Ku Kus Klan

al escuchar de nuevo el grito :

Ala es Grande,

libertad, libertad, libertad.

Aladas palabras que levantaron el enjambre cautivo y somnoliento,

Almas alimentadas de cera de iglesia que ardía en sus bocas pecadoras.

Más mal guiados por los  Espartanos del orden

en las mal señaladas  chapuceras calles de sevilla

corrían los tabanos enfundados en sus caperuchos

del cuerpo de cristo lanzado a tierra,

para que le hicieran el boca a boca,

tras ser  chafado por la estampida.

En todas direcciones los que de Cristo salieron

corrían como Ñus de las sabanas africanas

envueltos en sus sábanas fantasmales.

Sus cuerpos chocaban entre si con gran estruendo y quejas celestiales,

formando un estruendo semejante a platos rotos por ángeles trompeteros,

que los lanzaran desde las ventanas de los bares.

Iban cayendo los cofrades exhaustos,

como gusanos de seda envueltos en sus capullos en tierra

para resucitar como mariposas en el cielo junto a Mahoma.

Y los Dionisios africanos

portadores e instigadores de este fino amor a Cristo.

génesis de las nuevas madrugadas para  sevillanos del futuro

fueron encerrados en un zoológico para peregrinos.

El Papa, los obispos, los ministros, los jueces,

y otros animalitos heridos  por la cruz.

encontraron estos Apolos de rodillas entre sus barrotes,

para su sádica alegría y la defensa de su Fe:

el castigo,

instrumento de Dios para el bien.

Sevilla, ciudad  nacida para odiar y castigar.

Sevilla aparta de mi tus autos de Fe.

Angelillo de Uixó.

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crema-hogar-sagrada-familia

La luna está mirando la tierra con misterio.

Las tumbas se llenan de agua y se están rompiendo.

Brota de nuevo la vida bajo la luna.

Cangrejos y anguilas luchando,

dentro de calabazas con hielo en el supermercado.

Voces del más allá,

vienen bramando como toros por las calles,

en la noche de los difuntos.

Sudor en la espalda,

puñalada de deseos,

un viento cálido,

se cuela entre los labios.

Desde los cristales de las casas,

se escuchan los toros de halloween,

y los toreros tienen murciélagos en la garganta.

Muslos cubiertos de seda,

tejido por las arañas,

suben por las escaleras,

buscando gargantas compañeras.

A torear que es halloween.

Empujan las madres con una escoba a sus hijos,

que lanzan a la calle.

La chica de la esquina sin nariz,

se lleva consigo a un joven.

De sus agujeros nasales,

salen dos gusanos de cocaína.

Bajo las farolas varios camellos,

tocan la flauta llamando a los muertos

para conducirlos al paraíso.

Un mendigo descalzo,

huye del parque perseguido por una pandilla de skin,

y cae en manos de la policía.

Es la noche de difuntos.

Rechinan los caballos.

Mira con misterio la tierra la luna.

Braman los toros en la espesura de la noche,

y los toreros tienen murciélagos en la garganta,

por la cornada que ven segura,

de un toro que lleva escrito su nombre,

con dos guadañas sobre su cabeza.

Gritar en vuestras casas de terror,

con una media de seda en vuestra calabaza,

o vestidos para halloween de toreros,

es la noche de los difuntos.

Angelillo de Uixó.

<a rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/”><img alt=”Licencia de Creative Commons” style=”border-width:0″ src=”https://i.creativecommons.org/l/by-nc-sa/4.0/88×31.png&#8221; /></a><br />Este obra está bajo una <a rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/”>licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional</a>.

 

Óscar por Ángel Blasco y M B Ibáñez

Posted: September 6, 2016 in toros
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!Que vengan vampiros colgados de la barrera!
a leer nuestras letras llenas de toros y bodas.
Pondremos al toro una alegre corona de flores
y peinaremos su cola para la fiesta.
Vestiremos a la novia de luna
entre alegres mugidos de miel de una vaca.

!Que vengan vampiros colgados de la barrera!
Están invitados a la fiesta y a la boda.
Habrá toros que bailen en el banquete
llevados de su potente paso viril
entre aplausos de los comensales.

Se brindará como vampiros,
con un cuerno de vino rojizo
de sabor a la sangre
pidiendo por la vida eterna de los casados.
Los poetas en su rincón,
hablaran de tragedias y penas que han de llegar.
El novio, la novia, el toro y resto,
brindaran por el ingenio de sus poemas.
Las madres brincarán de alegría ese gran día,
contemplando a sus hijos allí tumbados ,
haciéndose promesas perpetuas
entre platos de plata a rebosar de carne recién abierta.

Gritando a los vampiros de las barreras:

!Que vengan, que vengan más vampiros colgados de la barrera!
Hoy es un día de gran fiesta.
Angelilo de Uixó, poema a Óscar.
II. A Óscar, de Mercedes B. Ibáñez.
Publicado en poemas del alma relacionado con este trágico suceso. Agradecer su sensibilidad como amigo personal de Óscar, en nombre de sus amigos, de su familia y del pueblo de Moncofa: gracias Mercedes, sin tu poema yo no hubiera escrito el anterior.

4 de septiembre de 2016 a las 19:49
Sangraran mis labios,
hartos de pronunciar palabras que ya no arañan,
sangrarán como sangran
los tomates en la huerta, al ver la acequia vacía,
sangrarán como sangraran las cañas
cuando no te vean llegar,
como sangran los sueños
de quienes cambian verduras por algo de libertad.
Como sangran los heridos por las astas de la vida,
sangrarán por todos aquellos, que no escuchan las campanas,
y si las escuchan callan, a nadie importan los muertos
si no dormían en la casa.
Están llenas las calles de huecas esperanzas
que ya nacieron sin patas
y que no viven….. solo sangran. A Óscar.

Lee todo en: Poema Humo en los toros, elegía a Óscar., de Angelillo de UIxó, en Poemas del Alma http://www.poemas-del-alma.com/blog/mostrar-poema-408061#ixzz4JP3TFkSc

Angelillo Uixó y Mercedes B Ibáñez.