Archive for January, 2017

vestiditos como ángeles, y con sus voces dispuestas a ser lanzadas al viento, llegaron los niños de vall d´uixo de la mano de sus profesores caminado en fila  a la rotonda mahatma Gandhi para cantarle al árbol de la paz una canción. Si los niños parecían ángeles, no le iban a la zaga en sus atuendos sus educadores maestros progresistas. Vestidos con trajes de ricos colores,  muy limpios,alejados   de la moral en la vestimenta oscura del fascismo. Caracterizada por trajes negros para caballero, niño y señora. Entre casas coloristas y sombrías caminaban,  entre  mobiliario de bancos públicos, pintados unos con flores y otros grises, así como rotondas que recordaban con nostalgia el régimen fascista, que aún se reflejaban en el urbanismo de vall d´uixo en como  la siguiente a la rotanda a la de Matahama Gandhi a la que iban por la de los caídos por Dios y por España.  simbolizada esta rotonda en la escultura de una enorme cruz de hormigón, que contrataba con el pequeño y colorista árbol de la paz al que llegaron. Ubicado junto la estación de autobuses, símbolo del progreso y movimiento, entendido este como paz y bien. El árbol, escultura de hierro, verdadero superviviente a la tala indiscriminada del PP y del Psoe, según las ordenanzas del la cacejalía de paz y bien de urbanismo. Encargada de que la paz se mostrara en los frecuente cambios de bordillos, alcantarillado y aceras, que acaba siempre en talas arbóreas. Sin embargo, el árbol de la paz allí estaba. Ni más grande ni más pequeño, sin dar molestias a ningún jardinero por ser de hierro. La llegada de los niños levantó al vuelo un coro de palomas. Los balcones se abrieron, y mujeres con mantillas y barbas que veían espejo publico salieron atraídas por el bello canto de los niños.

Ay, Ay, Ay,

Imagine people in peace.

Ay, ay, Ay

not religión Macarena.

Here come sun,

imagine people all right.

ay, ay, ay.

macarena.

No había persona que no se sobrecogiera y abriera su corazón a la paz escuchando al coro. Incluso una mujer anciana, que sufría el síndrome de Diogenes,  a la que su familia y los servicios sociales  habían abandonado a su suerte,  llegando a cortarle  la luz iberdrola por no pagar una factura de  22 euros. factura que también le negaron los servicios sociales, quedando hacia más de un año en una oscura  casa llena de bolsas de basuras. Incluso ella, también atraída por el coro angelical, salió a  la ventana dejando entrar aire y luz. Su cara de proscrita por la sociedad sonrió ante los niños, los mismos niños que le tenían miedo. UN fuerte olor empezó a salir por la ventana, y se mezcló con las voces que pedían paz. El ambiente empezó rápidamente  a marchitarse al mezclarse el olor con las voces. El mensaje perdió su fragancia y se escampó con sus grito sucio por el aire.

El olor, el fuerte olor a la anciana putrefacta golpeo la nariz progresista.

La gente que pasaba empezó a escupir a los niños cantantes acusados del olor,y un niño del coro fue el primero en tirar una pedrada a un anciano que pasaba con la nariz tapada. El profesor le dio un bofetón al niño, y el padre del niño al profesor, y los niños empezaron a pegarse entre si ,y los profesores que odiaban a los niños dieron rienda suelta a todas las ansias reprimidas de castigarles. El conductor del autobús,  un argelino que no paraba de vomitar lleno de asco por el olor, subió al autobús y lo lanzó contra los asistentes llevándose por delante el árbol de la paz que se retorció entre espantosos chillidos metílicos bajo el guardabarros lleno de trozos de profesores y niños.

Fue el olor lo que mató la palabra. El poderoso olor a miseria ,a pobreza ,a barbarie,a injusticia, que se escondía en los rincones más limpios de vall d´uixó, y  el que florecía en los bancos llenos de dinero, en los supermercados llenos de mercancías básicas que mucha gente no podía comprar. Las  raíces de este olor, incluso hoy, después del día de la paz, son profundas, muy profundas, y están llenas de ira. La ira está reprimida, oculta por la paz, pero crece y crece.

algún día dará sus frutos., pues esta sembrado el odio y la ira.

Paz y bien.

Angelillo de Uixó.

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Dedicado al diputado y ex alcalde de la vall d´uixó, el muy honorable Óscar Clavell por su labor de fervor en el folclore local. El tripartito en su reconocimiento.

Había sido el pueblo renovado por la izquierda. Por eso en la tarde anterior a la víspera de la romería de San Antonio, en la localidad de Vall d´Uixó, había un ambiente liberal rodeando todo el garroferal perdido donde se ubicaba la ermita de San Antonio, dedicada a este  patrón de los animales. Entre almendros podridos, que se mantenían como momias sobre sus troncos albergando  viejos frutos disecados y ennegrecidos entre sus huesudas ramas, sonaba música de guitarras eléctricas. Pudiera parecer un acto de provocación a la ley mordaza, y hubiera sido delito de odio y apología del terrorismo, si entre aquellas gentes que tocaban y escuchaban coreando el famoso tema: ” autopista al infierno” de la banda angloaustraliana AC/ DC, hubiera habido anarquistas. Sin embargo, se encontraba con ellos el sacristán, practicando sus bendiciones bajo el anillo de ramas de los viejos pinos. Por eso, estos acontecimientos  quedaron  en un simple ocaso entristecido, con aires de esperpento, brujería en un ambiente alternativo liberal , al que nadie daría cuentas, ni tendría que rendir explicaciones en el cuartelillo de la guardia civil o fiscalía  por tan insólito concierto. Las casetas colindantes, de gente humilde y esquizofrénica, estaban a esas horas extrañamente alteradas. En ese ambiente de pobreza y austeridad, donde estaba impuesto a estas desgraciadas gentes  el castigo como norma, así  como el temor a las autoridades municipales, fueran del signo político que fueran, reinaba esa tarde noche una gran excitación por el ambiente festivo. Por ello hicieron a lo largo de la semana un gran esfuerzo por dar un aspecto de normalidad al lugar pintando las fachadas, quitando hierbas del suelo, arreglando cercas… En definitiva, adecentando el sitio para los visitantes. Conforme llego la noche, las luces se encendieron. No dejaron de hacerlo hasta bien entrada esta, cuando habitualmente estas gentes tranquilas y humildes, se retiraban poco después de las diez de la noche a descansar.

Sin embargo, esa noche las luces, las voces, incluso la música proseguía en las casetas. Incluso los perros de los corrales parecían contagiarse de esa súbita excitación social, y los machos se aupaban sobre los lomos de otros machos, los gatos por los tejados aullaban en celo, y la luna lo observaba todo con disimulo.

Terminado el mini concierto, minutos antes de que sonaran las campanas anunciando las doce de la noche, ese ambiente miserable y oscuro del lugar volvió, con el silencio más absoluto. Los perros se tumbaron sobre la tierra húmeda de los corrales, los gatos desaparecieron de los tejados, y los vecinos de San antonio orinaron en alguna esquina antes de meterse en la cama.

Fueron los perros  ladrando frenéticamente los que despertaron a los vecinos tras tanta agitación de la noche anterior. Los perros ladraban nerviosos, asustados, mostrando como acto, más que de valentía de cobardía, los dientes a los forastero. Docenas de personas  caminaban indiferentes con un pañuelo verde al cuello y un bastón. Sus rostros llenos de severidad y estupidez, que no tenían nada que envidiar al de sus abuelos, aunque iban afeitados y los cuerpos eran más estilizados, llegaban de todas partes del pueblo acompañados de hijos y perros, que fielmente seguían al cabeza de familia.

Los niños debían aprender lo que significaba todo aquello, en cuanto al gato o el perro que les acompañaba, mirando a todas partes sin comprender nada, estaban exento de esa comprensión. Las costumbres, heredadas como la inteligencia entre las buenas gentes de vall d´uixó, pasaban de unos a otros, generación tras generación, aunque ahora tanto las costumbres como la inteligencia, se había convertido en un mero folclore, casi con aires de mito. Los romeros formaban una larga fila, que recordaban las migraciones de los búfalos en las praderas americanas, aunque vistos  de cerca,los romeros disminuía el tamaño, y más bien parecía una larga fila de asnos siguiendo como los salmones sus instintos que los empujaba cuesta arriba a escuchar unas palabras que no comprendían. Las divinas palabras del sacristán dando misa en latines:

Paz y bien.

Angelillo de UIxó.

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La lluvia no cesaba. El río Belcaire, barranco habitualmente seco polvoriento y sucio que cruzaba por un costado de vall d´uixó ,dividiendo el pueblo  entre la zona histórica, y los nuevos barrios periféricos construidos como colonias para albergar  obreros traídos de toda España para la fabrica segarra en los años 50, estaba desbordado. Un olor cargado a podredumbre de barranco se agolpaba entre cañas arrastradas de la ribera, así como matorrales. Esto se mezclaba junto el hedor  a acequia que escupían productos de la huerta:  naranjas y otros cítricos, así como bolsas de plástico, garrafas vacías que contuvieron abonos y productos fitosanitarios. Todo esto, o bien flotaba entre pequeños remolinos río abajo, o formaba pequeños diques entre las piedras que detenía momentáneamente el agua, rebasando estos obstáculos al momento el agua.

Era un viernes cuando esto ocurría. Y el que sea de vall d´uixó, sabrá que es el día principal en lo que concierne al comercio. Día de mercado. Pero ese viernes de nuestra historia, el mercado estaba amenazado por agua bajo unas nubes de gasóleo. como un humo gris y contaminante se cernía sobre las cabezas atormentadas de los miserables habitantes de Vall d´Uixó.

MaryÁngel, tras comprar una bolsa de plátanos maduros a un euro, se acercó al río Belcaire a observar si se desbordaba. Pisó con cuidado evitando los charcos fangosos que salpicaban un paisaje llano, repleto de abandono agrícola que entristecía un lugar pintoresco con sus acueductos romanos y molinos demolidos, entre naranjos secos por los bancales. Los baladres, que crecían por medio del barranco, con sus flores chillonas, se mecían entre el agua como un velero a punto de irse a pique. El cielo estaba a punto de desplomarse nuevamente. Gruesas gotas empezaron a caer. MaryÁngel, sacó un plátano maduro y lo comió con apetito, lanzando su piel dorada al agua que rápidamente lo devoró, mientras MaryÁngel se iba a un lugar seco pidiendo un deseo al cielo:

Que el río se desborde y sepulte en lodo y barro esta ciudad.

Su deseo, quiso plasmarlo en un mensaje oficial. lo escribió en un tuit que envió al Papa. Este le respondió con una orden de acusación por apología del odio desde unos juzgados de España.

Maryángel fue detenida por delitos de odio a la humanidad y revelación de los planes de Dios.

Pero su mensaje tuvo un extraño éxito. No el previsto, claro. Vall d´Uixó siguió sobre las aguas, y las la vida de sus miserables vecinos siguieron con resignación estoica los días de  viernes para comprar en el mercado frutas y verduras, y los domingos para ir a misa.

 

Sin embargo unos emprendedores de perfumerías  sociales, registraron el tuiter de MaryÁngel para su nuevo perfume:

deseos de odio, el perfume de España.

Con este perfume, quisieron ayudar a un famoso jugador de fútbol que lo estaba pasando francamente mal. Tan solo por haber defraudado en paraísos fiscales varios millones de euros que venían de la publicidad, querían investigarlo hacienda.

Así que  decidieron estos emprendedores de vanguardia social,  aprovechar el tirón de este jugador de fútbol para patrocinar el perfume y abanderar su causa, no acabar en la pobreza.

El perfume se hizo famoso gracias a un anuncio comprometido que pretendía concienciar sobre la miseria, y de paso vender.

Un tarro de cristal con forma de contenedor de basura transparente donde flotaban ajos y cebollas con pétalos de rosas  formaban el agua de deseos de odio.

El fumador de fútbol, muy guapo por cierto, a parte de ser un gran jugador de fútbol, simpático y rico, salía  sin camisa sobre un estercolero. Posaba en calzoncillos atrevidos, incitando al deseo carnal tanto a hombres como  mujeres. Sabiendo se su poder visual, vertía unas gotas de deseos de odio sobre su cuerpo. La reacción le hacia llorar y hablar sobre sus emociones. Ese era el poder de la fragancia.

” La pobreza huele y provoca lágrimas de tristeza que se pierden en las alcantarillas, donde se aplastan en un lodazal hediondo que se quiere tapar con muros y fronteras. Pero no se puede, porque dentro de las cloacas todos corren compitiendo entre si por escapar de ese olor. Por eso han inventado diferentes perfumes como la religión, la política, la prensa, la compasión, la moral y el fútbol. Esto solo sirve para repelerse los unos a los otros. Son solo faroles en la oscuridad que ciegan y silencian. Silencian también las palabras, pero no se puede silenciar el olor. Este olor. El duro olor que rompe las narices. Un olor cargado de odio, bacterias como pequeños puñales que matan de forma limpia y siembran las calles de muertos que hablan.

¿ Y de que hablan los muertos? Los muertos hablan de cementerios de paz. De gente limpia que tiene luz en el horizonte y un mantel limpio todos los días con comida que no sabe de donde viene”

El anuncio se cerraba con lagrimas cayendo del cielo, donde flotaban nubes metálicas rotas por un rayo de sol inmenso que pudría un perro muerto en el camino.

Angelillo de Uixó.

<a rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/”><img alt=”Licencia de Creative Commons” style=”border-width:0″ src=”https://i.creativecommons.org/l/by-nc-sa/4.0/88×31.png&#8221; /></a><br />Este obra está bajo una <a rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/”>licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional</a>.

 

 

 

 

Retrato de un hogar que se ha ido desmontando conforme pasaba la crisis.

medio es casa, medio es campo. El olor a patatas para sembrar  en la mesa,  a grasa y tierra en el suelo. Las vigas, con aluminosis, puntales, un saco de cemento y arena en un rincón. quizás un intento desesperado de luchar contra esta carcoma de la estructura.

Medio es techo, medio es cielo.

Ambiente de pobreza y descuido, sin embargo..

hay herramientas , y mientras hay herramientas, hay esperanzas de alguien que intenta salir adelante.

¿ Puede haber un desprecio hacia un hombre de todos sus semejantes en la sociedad, sin que se ningún tipo de prejuicio de religión, raza, o creencia ideológica; sino que ésta nazca de algo que  pueden sentir por igual por todos?

Algo capaz de radicalizar, fanatizar a jueces, policías, empresarios, la prensa, y en definitiva al conjunto de ciudadanos de sociedades avanzadas que han dejado atrás todo vestigio de barbarismo y brutalidad.

En esencia de lo que hablo en esta historia, retratando algo que he visto desde dentro y desde fuera es que hay un hedor en algunos sujetos capaces de enturbiar la serenidad de un juez, un policía, un empresario, un periodista, incluso al más afectuosos de los padres. Para concretar nuestra historia, que se basa en la higiene social de las sociedades avanzadas citaremos algunos ambientes sanos y limpios, como los juzgados de Nules, instituciones sin tacha de duda en la higiene, como por ejemplo la policia. El lugar,   un pueblo sano de bien y paz: vall d´uixó, y por supuesto, nuestra historia debe transcurrir en un tiempo. Un tiempo decente, caracterizado por el progreso. La acotaremos en el año 2017. aunque sus antecedentes deben tenerse en cuenta. no deben nunca rebasar en nuestra narración a un pasado superior al 2008, donde nuestro protagonista sufrió duramente el golpe de la crisis, y el cambio de paradigma en las libertades, caracterizado este paréntesis de la historia ( 2008-2017) por las detenciones masivas de gente que escribía en las redes sociales mensajes provocadores. Tan provocadores y fuera de contexto que significa la detención de años y años de cárcel, limpias y sanas claro, aunque las vidas de pudrieran allí, tan solo por lo mal sonante del mensaje. Pero nuestra historia, no es un relato histórico, ni un diario.

Nuestro relato es simplemente, el de alguien que olía mal.

angelillo de Uixó.

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Me encanta el olor a gasolina en mi huerto ecológico, y el sonido del motor de la bomba de agua que silencia el trino de los pájaros evocando el ruido de la fábrica de azulejos donde trabajé durante años, bogando en sus líneas. Allí quedaron atrapados tantos compañeros. Como en una bodega de un barco que se hunde. Cuando lanzo las mangueras por el ribazo, miro con felicidad como se rompe el espejo de agua del barranco. La bomba empieza a exprimir como una naranja el agua, y la va subiendo a los barriles.
Hay una sonrisa reflejada en mi mirada, y se llama:
victoria.
Porque la tropa de paseantes que pasea a mi alrededor al verme lanzando gomas , y humeando heroico  sobre ese barranco a mi maquina me felicita:
Ya lo has conseguido angelillo.
Lo tienes dominado.
Sube agua hijo mío, sube agua.
Toda la  que puedas.
Aprovecha, antes de que esa ramera de la naturaleza nos deje los cielos secos como una virgen de cera.
Angelillo de Uixó.
Paz y bien.

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Silencio elipsis.

Tu hablas agua clara,

bajas de montes y cuestas de las calles empinadas.

Silencio.

Las torres del pueblo vigilan caídas,

desde el subsuelo.

Y los ojos van dirigidos siempre hacia el mismo agujero.

El feudo: eternamente habitado.

Con sus gentes cogidas en un anillo.

Unas veces el anillo controla.

Otras veces el anillo vigila.

Y el feudo pervive eterno,

con idénticos recuerdos,

nuevos y viejos,

entre sus gentes modeladas en el tiempo,

únicamente para producir.

Angelillo UIxó.

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Esperaba junto al río Belcaire a Ofelia.
Noté que cuanto  me rodeaba era diferente a como lo recordaba ayer.
Incluso el lugar de la cita, ahora estaba cubierto de agua , y no sabía si podría pasar Ofelia.
Todo había realmente cambiado.
!Pero que poco hemos cambiado!
( Recordando  lo que hemos sido hasta llegar hasta aquí)
Al agua:
Tan mal lo hemos hecho hasta el momento.
a la tierra.
Todos, sin excepción alguna.
Al sol y al puente de San José con varios peatones detenidos observando el cambio y fotografiándolo.
Ahora hay temor de algo que no ha ocurrido y que nunca ha sido reflejado en el espejo de la existencia.
Miedo de arrastrarse sin recuerdos  como muertos, flotando aislados entre las riveras de un porvenir nuevo que está por llegar, y no se recuerda, por qué:
sencillamente
“No ha pasado”
Pero quizás podamos permanecer todavía por  aquí girando, como una veleta que marca una dirección quieta, dudando entre ser.
Ser lo que hemos sido,
o aventurarnos a no ser en lejanos mares y desiertos.
aflorar, aflorar, recuerdos míos de primavera en el Belcaire.
Es curioso.
No recuerdo la primavera en el Belcaire más que como una enorme cicatriz entre la piedra.
Pero silencio, silencio, buen compañero.
Si tu,  recuerdos de este río
Llega tu Ofelia  llorando  para que la acompañes al juzgado.
Angelillo de Uixó.

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