Archive for April, 2015

Aprende matemáticas con el reparto de alimentos de cáritas

relax, frankie goes to cáritas.

relax, frankie goes to cáritas.

Para la sección de matemáticas del diario ABC.
Los siguientes problemas son reales el primero que me diga el resultado tendrá una lechuga ecológica y un kilo de arroz.

interpolación musical

Frankie goes to hollywood Relax

El concejal de servicios sociales y varias asistentas sociales de vall d”uixó entraron nerviosos al aula de cáritas donde tenían que hacer un examen de gestión de alimentos patrocinado por la camarada de comercio de la vall.
Recaredo centelles, el sacerdote que formaba parte del tribunal examinador los recibió distraído, entretenido haciendo crucigramas de ABC sobre su mesa escritorio.
padre, padre- dijo Don Enrico, el concejal de servicios sociales- ya estamos aquí.
Ah muy bien, muy bien- alegre contestó el bueno de Recaredo cerrando su ABC.
Con una campañilla de plata llamó al ujier que entró con los folios del examen.
Tomaron asiento los examinados: Enrico y varias muchachas muy lindas todas ellas asistentas sociales.
Recaredo sonrió y les dijo que se separaran para que no copiaran.
Luego les pidió que le enseñaran las manos.
Amparo, cuyo rostro de novicia causaba admiración parroquial se había escrito la tabla del 9 en la palma de la mano.
Recaredo suspiro y le susurró al oído:
Dos aves marias.
Enrico en el boli bic había escrito varias formulas.
Don Recaredo lo pilló enseguida y le retiro el boli ofreciéndole un lápiz y el rezo del padre nuestro.
Entonces sonó la campana del aula y Don Recaredo se sentó en su silla, volvió a abrir su ABC y dejo que el concejal y las asistentas hicieran tranquilamente su examen.
Pilarita levanto la mano.
Si hija- le dijo Don Recaredo cuando el ujier le indico que le requerían.
¿ Puedo utilizar la calculadora?- pregunto recatada.
Lo siento hija, Dios no lo permite, pero tranquila, que las operaciones son muy sencillas, ten Fe y aprobarás.
Gracias don Receredo- le contestó Pilarita dando la vuelta al folio y mirando la cara Don Enrico que se santiguaba y le susurraba:
No me lo se, ayuda Pilarita.
Pilarita leyó:

El-comedor-espontaneo-de-la-Ra_54367776363_53699622600_601_341

1º Problema:
A la sacristía acuden 3 pobres hambrientos, tú tienes 12 kilos de arroz y debes repartir entre ellos. El primer pobre es un gitano de texas que conoces desde antes de la crisis que siempre dice que eres el mejor pallo del mundo, el siguiente se trata de un borracho que desprecias, al que pillaste cómo una cuba una noche meando en la esquina de la iglesia del ángel, tú le recriminaste su actitud, y él te dijo blasfemando que se cagaba en dios y en España, por lo cual lo empujaste dando el borracho su testa contra el suelo sobre su propio orín, sentiste asco. ÉL no se acuerda que fuiste tú su agresor. El siguiente pobre es una mujer madre soltera desahuciada por la que siente deseos carnales y a la vez desprecio.
¿cuantos sacos de arroz les va a dar a cada uno si a la mujer le das el doble que al borracho y al gitano el triple que a la mujer?
2º problema:

CIPRIANO GONZÁLEZ, 'EL AMIGO DE LOS POBRES' EN TOLEDO, REPARTE MÁS DE 4.000 BOLSAS DE ALIMENTOS

Tienes 50 kilos de patatas y cuatro pobres entre los que has prometido repartirlas. Los has citado llamando con la calderilla de las limosnas en la cabina de telefónica. Están a punto de llegar bendiciéndote por todo lo que haces por ellos. Pero una plaga de ratas se han comido la mitad de las patatas. Y tú ahora quieres justo y equitativo con ellos. Entre los cuatro pobres hay un anciano, un hombre, una mujer y un niño.  piensas en distribuir según las necesidades energéticas.
Las niño le darás una tercera parte de patatas que al hombre al que darás el triple que al anciano, el doble que la mujer y la mitad que al joven.
¿ A cuantos kilos de patatas toca cada uno por cabeza?

Enrico sacudió la cabeza tras leer los problemas y se mordió los pulgares intentando ajustarse lo más posible a los números al igual que Amparito. Estaban sudando y pasándolo francamente mal cuando sonó la campana.
Los examinados pegaron un suspiró de alivio.
Ánimo, animo todo ha terminado- les dijó sonriendo Recaredo- sea cómo fuere no pasa nada si habéis suspendido. lo importante es que conozcáis el procedimiento del reparto de alimentos del pueblo.
El concejal y las asistentas salieron.
Oye- dijo Enrico- vamos a la heladería a relajarnos. el examen ha sido muy difícil.
Si- replicó amparito- mucho más difícil que calcularlo a ojo.
¿ calculas las ayudas a ojo ?- preguntó el concejal de servicios sociales.
Claro, no se multiplicar- le respondió con su bella sonrisa Amparito.
Y todo rieron.
Angelillo de UIxó

Licencia de Creative Commons
Aprende matemáticas con el reparto de alimentos de cáritas by Ángel Blasco Giménez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en angelillo201.wordpress.com.
Puede hallar permisos más allá de los concedidos con esta licencia en wwwalgarabia.blogspot.com

sujetos subordinados, el deber de la desobediencia civil.

índice

t514
Al salir a la calle Colombino y Crispín vieron a través de los amplios ventanales rosáceos de los juzgados de nules la silueta recortada y negra de los funcionarios de la magistratura archivando papeles, yendo de un lado para otro con dossieres, atareados llamando por teléfono, cumpliendo ordenes y servicios diligentemente. En la puerta dos guardia civiles a modo de estatuas armadas custodiaban la institución. Todo ocurría del modo más natural y cotidiano al que estamos acostumbrados a ver, y cualquier súbdito del reino de España con conciencia institucionalizada hubiera estado encantado al comprobar que la maquina del estado estaba perfectamente engrasada por aquellas personas con corbata que iban y venían por los juzgados, y que dejarse gobernar por instituciones cómo los juzgados de nules creadas por un grupo de hombres en algún momento de la historia, era lo más indicado para su interés personal.
Colombino y Crispín llevaban la denuncia en la mano que habían formulado a una asistenta social que cumpliendo ordenes del ayuntamiento de vall d´Uixó les coaccionaba a realizar trabajos sociales para el estado por su condición pobres.

denunciada

Es una suerte que no nos hayan metido en la cárcel por ser pobres el juez- comento Colombino a Crispín reflexionado sobre el hecho de haber acudido a los tribunales de nules y haber salido libres. Cosa que no todo el mundo podía decir.
¿ Por qué dices eso?- le preguntó Crispín extrañado ya que se encontraba satisfecho de haber acudido a las instituciones y creía que el juez les daría la razón de que trabajar en servidumbre para el ayuntamiento sin contrato, por un suelo de hambre era una coacción. Colombino sabia que el juez se pondría de parte de la asistenta social y les mandaría ir a picar piedra. No quiso decírselo a Crispín, pues la denuncia tenía cómo fin educar a su amigo a que comprendiera el camino de la desobediencia civil. Colombino buscaba dentro de si una resolución negativa, y que el juez no le diera la razón para escribirlo en un libro ejemplar sobre la desobediencia. Es decir basado en su experiencia, pues Colombino era hombre de acción y no de letras y escribía solo sobre sus experiencias. Soñaba que se vendieran muchos ejemplares y revelaran al resto de la humanidad que el estado es el enemigo, para eso había urdido todo un plan que pasaba por llevar las denuncias a la prensa y que no la publicara, a los partidos políticos cómo el partido socialista e izquierda unida de vall d”uixó y no les hiciera caso. Inspección de trabajo debía para que su plan funcionara dar la razón al ayuntamiento. Al final, la conclusión a la que se debía llegar es que la desobediencia civil era el único camino cuando las instituciones estaban pobladas por gente egoísta cuya conciencia dormitaba en apoyar a un gobierno en el que no crían, pero lo obedecían porque les proporcionaban un sueldo cómodo al final de mes. No era ningún secreto que el gobierno de España gobernaba contra el sentido del bien general, incluso en la última fase en la que se encontraba antes de las elecciones, desafiaba ya el sentido común, habiendo entrado por razones que Colombino ni siquiera llegaba a comprender en un estado paranoico y criminal que alienaba a toda la sociedad.
Los escándalos de corrupción, los ultrajes a los derechos humanos, el ataque a las libertades eran constantes. El país parecía que fuera saltar por los aires, y sin embargo, pese a que dentro de cada ciudadano les daba asco y repugnancia esta situación donde España a ojos del resto de naciones había quedado postergado a un estado de ridículo y desfachatez que observaban desde fuera entre la incredulidad y risa. No obstante, la mayoría de ciudadanos estaba dispuesta a seguir en este estado de animalismo, de competencia por la existencia en el naufragio quitando de un empujón para salvarse a quien encontraran flotando en medio del naufragio sobre un madero.

Colombino le respondió a Crispín:
Lo digo por qué no tengo ninguna confianza en que el juez se interese por este asunto mi querido Crispín. Ni tengo ninguna confianza en la inspección de trabajo a la que fuimos la semana pasada, al igual que tampoco tuve confianza cuando acudí victima del desempleo a hablar con la asistenta social. Imagina Crispín, si una trabajadora social cuyo trabajo supuestamente consiste en ayudar a la gente te coacciona…! qué puedes esperar del resto de poderes del estado! Toda persona que se introduce en una institución se destroza moralmente. Es lo que ha pasado en los partido políticos, en los sindicatos, en la policía, en los colegios…
Las pagas que dan los servicios sociales a los desempleados no es por ayudar a estos, si no por su mala conciencia. Es un deber que tienen, una especie de costumbre, cómo cuando preñas a una mujer y para deshacerte del problema le das dinero todos los meses, no porqué te importe esa mujer,  ni su crio o cría, si no por ser lo que todos hacen en casos así.
Crispín sujetando su denuncia con las manos, mirándola con extrañeza preguntó a Colombino:
¿ Y para que hemos venido? Estamos pues haciendo el imbécil.
Colombino:
Debemos constatar la estupidez Crispín, dejar que entre la conciencia en las instituciones y que la aplaste el estado para contarlo. Les acabamos de exponer un problema ético a nuestras autoridades, ahora iremos a los partidos políticos con nuestra denuncia y a los sindicatos. veremos cómo lo resuelven, si desde el punto de vista de la conciencia, de la justicia, del amor al bien común a sus semejantes, o desde un punto de vista animal, electoralista, interesado, egoísta.
Lo vamos a pasar de puta madre Crispín, ya veras.
Crispín miró la denuncia con pesadumbre y empezó a reflexionar por si solo sobre lo que significaba la desobediencia civil mientras colombino se descojonaba.
Angelillo de Uixó. continuara.

Licencia de Creative Commons
sujetos subordinados, el deber de la desobediencia civil. by Ángel Blasco Giménez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en angelillo201.wordpress.com.
Puede hallar permisos más allá de los concedidos con esta licencia en wwwalgarabia.blogspot.com

11200893_10205976628110418_7241557319862553068_n11057683_900244823371105_7288119619140909058_n

Depurador. org.
Para el diario ABC.
de mirar rápido el facebook de teresa.
Catalina, la mujer del juez Rodríguez que afilió a Campos a un partido político que le convertiría en el futuro presidente de la comunidad valenciana gracias a su buena sintonía con gente de ese partido ociosa, defensora del orden de las minorías privilegiadas, donde entre sus amigos y compañeros había gente aficionada a las  orgías, y que aplaudían las guerras contra las poblaciones musulmanas, las restricciones de libertades, y combatían toda tendencia anarquista entendida desde una asociación de vecinos, hasta los sindicatos obreros. Años después, ese simpático abogado al que puso su ojo el juez Rodríguez,  llegó a ser presidente de la comunidad valenciana y acabo siendo juzgado por el juez Rodriguez por corrupción.
Catalina seguía aferrada a la idea de que su marido era un hombre justo. Él juez Rodriguez cómo todo el mundo tenía muchos yo, todos sus yo eran compatibles unos con otros.
Estaba el Yo que vio en Campos un hombre de conciencia y valores conservadores similares a los de él, y estaba el Yo que le veía cómo un criminal.
Su conciencia le delataba, y le obligaba a protegerlo por propio egoísmo.
SI llegaban al poder otras personas de forma pacifica a través de las elecciones, podría revisar todos sus casos, su historial, y lo que parecía tan claro, que el y los suyos eran gente conservadora de bien podría quedar en entre dicho por otras conciencias.
Por eso el juez Rodríguez estaba dispuesto a juzgar a Campos aparentando vehemencia y fingiendo que se sentía traicionado por unos de los suyos.
Incluso estaba dispuesto a emplear los más brutales métodos con tal de conservar el poder.
Las torturas en comisarías, las detenciones de gente que hacia grafitis o cantaban rap empezaron a ser habituales en el juez Rodriguez.
Fueron coreadas estas acciones de guerra contra un enemigo interno por los medios de comunicación del ABC, se vendió cómo lucha sin cuartel contra el anarquismo y el terrorismo por parte del juez Rodriguez cuyo lema era:
Con un poco más de mano dura no perdemos el país. Si bajamos la mano, se nos pierde.
Catalina, su mujer se excitaba mucho en las tertulias de las tres contando a sus amigas ante la imagen de una foto de su esposo con toga encuadra en un marco de plata sobre una mesita con mantel decorado con la bandera de España, cómo su Rodriguez lidiaba contra los mangantes y garantizaba el orden de los privilegiados.
Sus amigas le daban la enhorabuena con envidia por el casamiento con un hombre cuya opinión coincidía con la de casi toda el mundo. El juez Rodriguez tenía la virtud de condenar a la gente cómo hubiera hecho cualquier persona de clase media.
Angelillo de Uixó.

 

Licencia de Creative Commons
Depurador. org by Angel blasco Giménez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en angelillo201.wordpress.com.

Colmillo lácteo frente las instituciones.

agradecer la ayuda de  SOS sagunto,  ayer sin que sepa si es de modo propio, o por parte de la protectora,  una voluntaria de esta  protectora se pasó por casa  dió 40 kilos de pienso.

agradecer la ayuda de SOS sagunto, ayer sin que sepa si es de modo propio, o por parte de la protectora, una voluntaria de esta protectora se pasó por casa dió 40 kilos de pienso.

DSCN0273

La entrega a la alegría, a los juegos, a la contemplación entusiasta de la naturaleza de colmillo lácteo y la camada de la que formaban parte junto al resto de sus siete hermanos por los rocosos bancales de valld”uixó, donde en plena primavera efervescente de plantas con sus puntas espigadas y flores blancas y amarillas naciendo aromáticas  hasta de debajo de las rocas,  se debía a la ingenuidad en la inseguridad de la conciencia del hombre con el que vivían. Felix,  entregado a la derrota de si mismo al alejarse de su amor hacia ellos pensando en un ataque de desesperación que llevarlos a alguna institución sería lo más adecuado para resolver el problema de que hacer con la camada, nacida de una perra abandonada que cuidaba de forma altruista.
Varias personas le habían preguntado al respecto que iba a hacer con los cachorros.
En las conversaciones siempre le mencionaba las instituciones: protectoras, perreras.

DSCN0272
Le aconsejaban sus vecinos que fuera a la perrera, o a la comisaria de policía y que llamara al timbre tras dejar  los cachorros en la puerta envueltos en un manita con unas monedas y un cartel explicando:
Me los he encontrado y no sabia donde llevarlos.  Confió en que ustedes les presten auxilio debido.Atentamente, un vecino que prefiere pasar desapercibido de vall d”uixó

DSCN0262

Sela era una joven idealista que detestaba el trabajo que realizaba de comercial para una gran empresa capitalista, y en sus ratos libres se volcaba a la protección de los animales en una protectora de una localidad vecina.
Estaba acostumbrada a ver a gente desconcertada sobre que camino adoptar con los animales con los que convivían, y que por los innumerables circunstancia presentadas en la vida  terminaban teniendo una camada con los consiguientes problemas de que hacer con ellos.
sucedía de diferentes maneras, que a unos los mataban al nacer, algunos eran abandonados en la carretera cuando hartos de poner carteles nadie los adoptaba. En ocasiones los llevaban a perreras después de haberlos tenido algunas semanas en casa  confiando en que otros hombres, formados y técnicos, especializados en estos asuntos, se preocuparan por ellos.
Las perras madres,  que todo lo veían, pero en su condición de servidumbre  no tenían voz, veían la transformación de sus propietarios, la gente con la que convivían, que pasaban del amor hacia ellas, a ser los verdugos de sus cachorros, o delegar el acto de verdugos al azar en las carreteras o en las perreras.
Sela se encontró a colmillo lácteo junto al hombre con el que convivía, Felix, que le habló con la voz ahogada, y le relato inseguro de si mismo que no sabía que hacer con ellos.

DSCN0268
No quiero llevarlos a una perreta-  comentó Felix mencionando el camino más duro y corto para salir del apuro- el imaginarlos dentro de una jaula llorando día y noche, esperando que le pongan una inyección, me perseguirá  en la conciencia cómo  si condenará  en un juicio a alguien inocente de mi familia, y de otra parte no puedo tener 11 perros en casa. Mi situación económica es un desastre, si bien es cierto que necesito para mi muy poco dinero para vivir, pero todos en conjunto necesitamos más de lo que pueda llegar a tener.
Félix no esperaba que Sela que lo escuchaba cómo había hecho con otras muchas personas le contestará diciendo que ella tampoco creía en las instituciones humanas creadas para la protección de los animales, y que llevarlo a la perrera era lo último de que debía hacer, qué intentaría darle su apoyo en la difusión para la adopción a personas con intereses comunes en el aprecio a la naturaleza y las personas. Sela viendo la pobreza en la que vivía Félix bajo con su coche y subió un par de sacos de 20 kilos de pienso.
Colmillo lácteo cunado regreso Sela jugo entre las piernas de la hermosa joven para llamar su atención. Olía  la el idealismo y la libertad espiritual de la joven.

ella lo cogió y lo deposito junto a su pecho, le dió un ligero beso en la cabeza y lo bajó al suelo con delicadeza donde se enroscó junto a sus hermanos formando una bella estampa idílica de igualdad y fraternidad.
El hombre que vivía con colmillo lácteo seguía teniendo que resolver que hacer con esas vidas que le reclamaban su consideración, con las que tenía un compromiso. Se sintió feliz de encontrarse con Sela, y volvió a pensar cómo pensaba antes de que la desesperación le hiciera pensar cómo los demás: que lo mejor era llevarlo a una protectora.

DSCN0267

1295616861604
Angelillo de Uixó.

Licencia de Creative Commons
Colmillo lácteo frente las instituciones. by Ángel Blasco Giménez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en angelillo201.wordpress.com.
Puede hallar permisos más allá de los concedidos con esta licencia en wwwalgarabia.blogspot.com

 

Juzgarle la conciencia.

553b653a1efc2

guernica
de mirar rápido facebook.
Gerardo Tecé
En Guernica no hubo ni buenos ni malos, sólo dos bandos. Unos que tiraban bombas y otros que las recibían. ¿Qué cosa es mejor? Quién sabe..

I. ( entiéndase cómo una parodia que se hace realidad y que se cree realidad y nos metemos dentro de la parodia)

Junto los cuerpos sin cabeza,
las mujeres con los pechos extirpados,

las colinas cubiertas de ceniza,
no se encontraron ni buenos ni malos.
Solo casas destruidas,
arboles humeantes,
y cuerpos quemados
que había recibido bombas.
No hubo buenos ni malos.
solo el sufrimiento de un pensador por saber,
que era mejor,

recibir una bomba,
o tirarla.

Juzguemos la conciencia

cortándo la cabeza,

para luego preguntarle,

que es mejor,

¿si cortarla

o que te la corten?
Angelillo de Uixó. Yo mismo me he metido en mi propia parodia siendo parte de su parodia, que imbecil soy, necestio ser juzgado. que me corten la cabeza.

resurreción de colmillo lácteo.

553b653a1efc2DSCN0260
Sobre las aguas onduladas de brillos se plata se iba el barco de mi ventana oculto tras las montañas.
La voz que me llamó para la adopción de uno de mis cachorros sonó a trompeta de fiesta, alegría, palmas y cascabeles.
Y mi conciencia se hundió en trágicos pesares de peleas, prisiones, cadenas.
La vida junto a mi ventana que transcurre junto al mar,

y se hunde de esta manera:
Chirigüilis a babor,
gitanos okupas a estribor,

A barlovento,
Perros ladrando pasados por la quilla de la cadena,
colgando en las terrazas y furgonetas
Tristes miradas de carne humillada e ignorada.

después de la llamada,
me di a la calma.
Quizás me equivocaba.
Junto a colmillo lácteo y el resto de la camada salí a oler la naturaleza.
Los cachorros sentían un gran ansia para vivir,

jugar,

ser libres,
y eso me turbó y me condenó.
la raza que dice que razona de vall d”uixó, ha llegado a la ordenada conclusión que la vida es una subordinación a sus sentidas estupideces.
por ellas viven y se matan sin querer ver otra cosa.
Están completos viendo cómo un árbol es talado, cómo un toro es sacrificado, cómo un perro vive atado a una cadena o se pelea con otro perro, incluso cómo meten presos a la gente en la cárcel.

Al día siguiente de la llamada atendida para la adopción, la mismo voz me volvió a llamar para confirma la cita.
Baje al lugar señalado.
Una mujer y tres hombres,

uno de ellos con un perro de presa con bozal,

me hicieron sobre el aire una señal.
Todos morenos cómo gallos de pelea.
sentí cómo si la luna a colmillo lácteo le estuviera mirando.
Y sobre una fragua quisiera su carne inocente golpear con los cuchillos de las cadenas , los gritos y las peleas.
Lo siento hermano,
no te lo puedo dar.
Les dije alejándome.
y al llegar a casa,

sintiendo que tenía que velar mi conciencia,
que cómo una veleta había cambiado junto a la ventana,
donde escuchaba cantar a los gitanos.
Cogí a colmillo lácteo y lo acuné entre mis brazos,
cantando la tarara,
vertiendo lágrimas por la resurrección todos nosotros.
Angelillo de Uixó.

Licencia de Creative Commons
Resurreción de colmillo lácteo. by Ángel Blasco Giménez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en angelillo201.wordpress.com.

Resurreción en facebook.

553b653a1efc2
http://www.publico.es/internacional/batallon-nazi-ucraniano-azov-crucifica.html
Otra vez de rodillas,
viendo a los profetas de Hitler,
saludarnos con las antorchas,
iluminándonos el camino.
mentiría si te dijera Tom,
que hay esperanza,
en el miedo.
Y en mis ojos tengo un pesar,
que no me deja cerrarlos para contemplar,
el derrumbe final de la conciencia.
Angelillo de Uixó. de mirar rápido facebook y hoy con la conciencia empañada por mis propios actos.

Licencia de Creative Commons
resurreción en facebook by Ángel Blasco Giménez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en angelillo201.wordpress.com.

El hombre del brazo de San Vicente y la mujer de las tetas de oro.

brazo san vicentedesmotivado.es_Jaque-mate.-_141089266587
subtitulada  el club del desahucio V.

historia basada en hechos reales, los nombres y lugares han sido cambiados.
No fueron para Damian las teorías de la solidaridad, ni el compromiso social lo que le llevaron a ser voluntario de la cruz roja. Fue su instinto de supervivencia después de que el juez lo soltara fichado por robar comida en el mercadona y  en varias granjas de vall d”uixó y le advirtiera de que al próxima vez que lo mandaran ante su presencia lo tendría en los juzgados de nules tres días en el calabozo sin comer. Eso es lo que le hizo meterse de voluntario en la cruz roja. A cambio de su voluntariado tenía servicio de plancha, bolsa de comida, y la oportunidad de que el alcalde les enchufara un mes en algún puesto de trabajo.
Damian apenas sabia leer, carecía de oficio, y uno de sus brazos a causa de la droga estaba seco y negro cómo el brazo de san Vicente mártir expuesto en la catedral-charcuelteria de valencia.
Su madre había sido drogadicta y la nacer un día  tuvieron que meterle metadona porqué ya era adicto a la heroína siendo un feto. A los tres años de vida de Damian, su madre murió en Barcelona. De su padre nunca supo nada. así fue cómo fue a parar Damian a Vall d’Uixó con su abuela y un gato disecado al que su abuela- madre le contaba las penas en una pequeña casa de sesenta metros cuadrados junto la farmacia del barrio de San vicente de vall d”uixó. La anciana, mujer enferma y católica, nunca consiguió inculcarle a Damian los sanos valores morales católicos en los que creía, y que sinceramente, practicaba poco la mujer, pues nunca nadie le vio dar nada a los pobres, criticaba la paja en el ojo ajeno, detestaba a los inmigrantes, sobre todo los negros. Llamaba rameras y descaradas a las amigas del colegio de Damian, y al muchacho le daba el poco dinero que tenía de la pensión para que se divirtiera, y el chico lo hacía comprando marihuana.
La pobre anciana nunca se dio cuenta de que con 15 años Damian era un drogadicto que salia el viernes de casa y no volvía hasta el lunes después de haber recorrido todas las discotecas. murió pensando que Damian era un Santo.
El chico fue a un hospicio donde termino de aprender con otros desgraciados lo que le faltaba de aprender en la vida. Y a los 18 años salió de nuevo al mundo con una pequeña pensión y la casa de la abuela.
En san Vicente conoció a Consuelo, la chica de pelo ondulado del barrio. rubia, gordita y fácil, que desde los trece años andaba con chicos. Su padre era un alcohólico, su madre no tenía ningún interés en su hija a la que tildaba de Puta. Incluso en el colegio delante de todo el mundo  su propia madre empleo esta palabra en una ocasión para llamarla.  Consuelo a los 15 años se puso a  trabajar de camarera. El propietario del bar, un hombre casado, 30 años mayor que ella se acostaba con Consuelo y le pagaba parte del sueldo con cocaína.
Damian consiguió trabajo recogiendo naranjas. De jornalero, durante los seis meses que duraba la campaña, tenía un buen suelo, que si hubiera tenido cabeza le hubiera dado para ahorrar. El resto de año vivía de las ayudas publicas, más bien escasas y muy justas.
Damian y Consuelo fueron pareja durante varios años. Damian se cansó de ella, y ella andaba de aquí por aquí para allá  con propietarios de bares.
Las cosas fueron así de bien desde 1994 hasta el año 2008.
En ese año ambos perdieron sus últimos trabajos.
nada a lo que no estuvieran acostumbrados.
Pero está vez era diferente.
No hubo campaña en la naranjas para Damian en el 2009, ni el 2010, ni el 2011, ni el 2012, ni el 2013, 2014, ni en el año 2015.
Ni para Consuelo hubo más bares donde trabajar de camarera.
Damian se vio obligado a robar.
Consuelo hizo favores sexuales.
Ambos  había perdido el contacto y el recuerdo del uno al otro.
Hasta que un día primaveral, el último día de la feria de San vicente, Consuelo enferma de hepatitis a sus cuarenta años, envejecida, empobrecida y agotada, sin apoyo familiar, acudió a la cruz roja a que le dieran alimentos.
Entro por la cochera al verla abierta, por vergüenza de entrar por la puerta principal donde había varias mujeres musulmanas con sus hijos que tocaban todo y correteaban cómo por su casa.
Junto una ambulancia, apoyada la espalda en la chapa estaba Damian bostezando. Al verla la miró sorprendido. Consuelo veía a un hombre con un brazo inútil en  cabestrillo, medio calvo, con algo de barriga, sin embargo el brillo de sus ojos negros le hacía recordar al joven al que estuvo unida.
Él observó sus tetas, y sus caderas, en seguida la reconoció.
Consuelo.
Damian.

Damian-le dijo ella, su rostro denotaba espanto- no tengo nada, ni donde ir. ¿puedo…?
ÉL la miró opinando, le desagrado que le suplicara, pero aún así la agarro de su gruesa cintura excitado, y ella se quedo quieta cómo un animal cautivo. Consuelo hizo una sonrisa forzada, casi repugnante, su carne fofa temblaba. Había perdido mucho- pensó Damian.

Ciertamente la mala vida la había arruinado-
Me lo tengo que pensar- le contestó.
Entró al almacén Damian, habló con una trabajadora social que atendía a un nigeriano.
Volvió con una bolsa de comida y un bocadillo.
Toma- le dijo de forma brusca. El aire de la cochera estaba cargado de humedad.
Consuelo, con vergüenza agarró la bolsa, sus ojos azules estaban apunto de cuajar en lagrimas, su voz tembló con una última petición:
Necesito dos euros Damian, ¿ me los puedes dejar?
¿ Para qué?- preguntó intransigente, de mala manera, violento.
Para comprar tranquilmacin. estoy muy nerviosa- Consuelo dejó caer unas lágrimas, su carne estaba a punto de reventar de pena
Lo siento consuelo, no llevo dos euros sueltos. Damian le dio la espalda.
Consuelo salió con la bolsa de comida, arrastrando la cabeza.
ÉL la siguió divertido.
Espera- le grito cuando ya tenía el pie en la acera y se disponía a cruzar la calle.
Consuelo giró su carne blanca, sus enormes tetas de mecieron tiernas suspirando ante la mirada de Damian que las señaló con su brazo muerto mientras con el otro sacaba su teléfono móvil.
Anota mi nuevo número de teléfono, y pasa alguna noche por casa.
No te puedo prometer mucho Consuelo, pero podrás cenar macarrones.
Junto a ellos en la puerta de la cruz roja pasaba la gente. Unos cómo dominadores, otros cómo dominados, jugando una partida que habían creados ellos mismos, un entramado de hipocresía, mentiras, fabulaciones, estupideces que hacían de sus vidas un lugar repugnante.

salta

salta

Angelillo de Uixó.

Licencia de Creative Commons
El hombre del brazo de San Vicente y la mujer de las tetas de oro. by ángel Blasco Giménez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en angelillo201.wordpress.com.

Parar un coche con la cabeza, colmillo lácteo.

DSCN0260

Dedicado a la protectora de SOS  Sagunto por su ayuda y la adopcción de uno de mis cachorros.
El hombre nos decía tumbado en medio de nuestra camada entre los colchones donde todos nos esparcíamos que la vida de su especie era una fabula de seres serviles, y que las historias cómo colmillo blanco, el libro de la selva, reflejaban la humanidad mejor que la divina comedia o la biblia. Luego, el hombre que nos daba de comer, más bien poco que mucho, porqué  según nos contaba decía que él no era un siervo de la clase media, y  prefería morir tirándose a las vías del tren antes que meterse en una fabrica a producir para algún cerdo burgués de su pueblo. Con un extraño instrumento de cuerda y madera, unido por un cable a una caja que retumbaba cómo una tormenta, el hombre producía unos agudos musicales que nos espantaba a todos, hasta que nos acostumbramos. El hombre nos miraba bajo la cama y nos decía que esta música serviría para derribar las murallas de babilonia de vall d”Uixó.
Los vecinos llamaban a la puerta, pidiendo que por favor dejara de derribar el orden del mundo de una forma tan poco artística o llamarían a las autoridades para informarles de sus planes musicales.
La camada rodeábamos a nuestro hombre,  lamíamos sus heridas cuando se quedaba en silencio mirando por la ventana.
Entonces salíamos a pasear. A él le gustaba ver cómo olíamos los orines, los excrementos y las flores, decía que eramos auténticos dadaistas y se ponía de rodillas a imitarnos.
Cerca del bancal donde pasábamos, hay una carretera por donde pasaban  cajas cuadradas ruidosas con humanos montados dentro que le negaban la mirada a nuestro hombre.
Yo un día me aleje de la camada, empecé a caminar curioso por ese camino sin flores y duro. Era algo que tapaba lo natural, bajo esa capa gris luchaban por brotar pequeños tallos. El hombre siempre nos alejaba de ese camino, diciendo que cualquier cosa fabricada por los de su especie era peligrosa para nuestro mundo, una trampa.
Para mi era una coacción, una presunción del saber del hombre.
Vi cómo una cosa grande, ruidosa se acercaba directa hacia mi, y yo pensé que la podría parar con la cabeza, y no me aleje.
Angelillo de Uixó.

Licencia de Creative Commons
Parar un coche con la cabeza, colmillo lácteo. by Ángel Blasco Giménez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en angelillo201.wordpress.com.
Puede hallar permisos más allá de los concedidos con esta licencia en wwwalgarabia.blogspot.com