Archive for the ‘educación’ Category

EL siguiente texto está basado en la relación emocional entre el patrimonio, paisajes, trabajo, medio ambiente de Vall d´Uixó  y sus ciudadanos.

 

Escucha hermano, tu que te avergüenzas de haber fallado y te entierras en vida para nada.

No vale la pena sentir vergüenza en esta tierra, que todos la han perdido ya, desde los poderosos  reyes a presidentes, ni el Papa de Roma se la encuentra entre tantos casos que dan asco de la iglesia, y no hay juez que condene a alguien por sentir vergüenza.

La importancia de fracasar en la vida es mínima.

Lo vital es vivir todos los años que se pueda.

Aprender es para mentes despiertas, y para gente que no se les nublen los ojos de haber sufrido tanto dentro de si mismos.

Aunque eso no importe a la hora de vivir.

Vivir es para el que no se castiga el lomo y el alma con su mente y su infortunio,  por eso se ríen cómicamente de nosotros  los que viven sin vergüenza.

Ellos no se hastían de sus camaradas como el  resto.

Recordar compañeros vivientes:

Hay que aguantar la situación por egoísmo, incluso tragarse la vergüenza para no morir de pena, porque también hay casos de gente que se muere de vergüenza.

Vivir, vivir todo vale por vivir aunque sea como ajenos a nosotros mismos.

Así vamos rodando hermanos de infortunio.

Como músicos de una tuna miserable

Que se aprieta y que se empuja hasta disolverse un buen día..

Así termina esta fiesta de vida, con un grito de angustia y de llanto entre risas de la muerte.

Que desvergonzada es la existencia

¡Oh hermanos de infortunio!

  1. Ecco homo con vergüenza en el WC.

Esta es la historia verídica  de alguien que tenía vergüenza en el trabajo y se escondía en el WC .

Se de donde procedo, no hay duda,

Del carbón y la piedra dura.

Vuelvo a la vida cuando tiro de la cadena.

No confío en nadie ni en mi mismo.

Mi ojo contempla mi destino,

¡ desmedidamente  malo!

Oh eterna desdicha,

Una odisea de desgracias.

Hoy me refugio en un bater de mis compañeros de trabajo.

Mañana en la alcantarilla de la policía.

El mundo para algunos es pequeño.

Pero para los que no tienen  destino,

A su ojo es inmenso y lleno de peligros.

III. La escopeta nacional desbanca a la ciudad gobernada por progresistas.

Vall d´Uixó gobierne quien gobierne si algo no conoce: es la vergüenza. Cualquier cosa que en otro lugar haría asomar  rojos colores en los mofletes de sus dirigentes, o sus ciudadanos más críticos, aquí pasa como normal.

En cierta ocasión, este narrador, enfermo de un extraño virus, de esos tan habituales en una atmósfera tan contaminada como es la nuestra,  y que le dejo postrado, recibió la visita de un amigo.

Llevando dos días solo enfermo, necesitado de ayuda, sobre todo para conducir su trineo tirado de perros a las montaña donde cargar leña, no perdió la ocasión y le pidió que le ayudará.

Este acepto de buen gusto.

De este modo los dos amigos aparejaron a los animales que  de buen animo empezaron a hacer el camino tirando del trineo.

Entre pedregales y fisuras  de una tierra despreciada y en desuso subieron hacia Pipa.

Los vientos invernales había despejado la atmósfera. Hacia el este se veían  cercanos en la mar  de Burriana los barcos, aunque había de distancia más de 20 kilómetros.

A sus pies, las grutas de San José, y el parking lleno de turistas.

Varios tiros empezaron a sonar  muy cerca de donde pasaba el trineo. Este hizo un alto ante el sonido de las detonaciones. Avanzaron unos metros y al girar la curva de un repecho descubrieron   un par de coches todo terreno con remolques para transportar  una ralea de caza de perros. Estos habían sido   lanzados contra  el jabalí. Mucha gente que subía a Pipa a disfrutar del domingo en más o menos sintonia con una naturaleza arruinada, miraba extrañados y frustrados que tenían cerca  una cacería de las más peligrosos y sanguinarias que se dan en Europa, porque España, nos guste o no, pertenece a Europa, aunque parezca África. Sabían que su vida corría un gran riego si tropezaban  con una jauría de perros persiguiendo a un jabalí en plena zona turística. Pero aún  así nadie se detenía.  Seguían subiendo monte arriba con resignación estoica hacia la muerte. Podía no pasar nada, o podía pasar mucho, lo que no iban a hacer era plantearse la causa de que tuvieran permiso de caza en un paraje turístico, ya que sabía el paseante dominguero, como el activista ecologista , que gobernara quien gobernara:  no tenían vergüenza ni la conocían. La escopeta nacional estaba por encima de la ciudad educadora, cuyos carteles ondeaban a las puertas de las famosas grutas de San José:  “Vall d´Uixó, ciudad educadora, te encantara conocernos  ” y al levantar la cabeza se veían sobre los ribazos un grupo de centauros armados de escopeta disparando a las palomas que caían desplumadas sobre las cabezas de turistas. Entre tanto los progresistas bromeaban felices y ufanos tras las elecciones  contra la derecha conservadora  porque la derecha reaccionaria,  eufemismo de fascistas,  les había dado el sor paso.

Y así termina esta historia, bajando con unos perros de trineos una carga de leña entre tiros de escopeta, autocares lleno de alemanes en las grutas por pistas ciclistas ilegales, con su conductor infectado por un virus raro: la vergüenza.

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Después de preparar este barbecho,

dejo de mí algo muerto.

Una gota fría espero que caiga sobre mi alma y mi terreno.

Cuando siembro creo vida,

pero me dejo la vida.

No en el huerto, sino cuando pienso:

que algo de mí se está muriendo.

En este barbecho me hundo,

perseguido por mi propia mano,

que empuño sus desesperados sentimientos.

Algo de mí se está muriendo,

mientras cavo este barbecho

y escribo sobre mis sentimientos.

Angelillo de Uixó.

Las canciones folclóricas hablan de todos nosotros, las de Camilo Sesto son las que más han conectado conmigo, Jesucristo Superstart, algo de mí, vivir así, temáticas que relacionan el amor por los demás con la muerte, la melancolía, cuestiones complejas explicadas a las masas de forma sencilla.

 

pollo

Es casi agosto en un país con una sociedad civil cercana a un festival de rock con las preocupaciones sociales puestas en la cerveza, el sexo, y los derechos de las lagartijas. Hay impuesta una férrea desinformación, un fascismo líquido policial y judicial, una pobreza causada por un capitalismo que crece matando y convive con una alienación libertaria dentro de un estado represivo  garantizado por  una clase política que se aferra pornográficamente al poder pactando incluso contra los propios suyos y subvencionando circos democráticos y progresista mientras por la puerta trasera del País se tortura como en los tiempos de Franco, inamovible en el Valle de los Caídos.

La música, ser youtube, se incorpora a este ambiente social. Estos son los primeros pasos de una banda sin nombre, compuesta por un batería que no tiene batería, una ukelele que solo sabe dos canciones, y un guitarrista duro de oído.

EN un cuarto de vall d´ Uixó video conferencia entre el grupo.

Hola camaradas del grupo, a la ukelele y al batería,  hasta nuestro próximo ensayo  os envió una  versión desconstruida  de los maestros de Plasencia,  el mítico grupo de Extremadura,  el  So payaso de extremoduro para ukele, guitarra y palmas ,hasta que tengamos batería. Os mando la letra nueva y la música  a través de un personaje pijo de FP que interpretara ese mundo de la cultura marginal que recrea Extremoduro en sus letras,  y que han sido aceptadas con gusto hasta por  a las clases burguesas que siente morbo de la marginalidad. Os recomiendo que penséis crear unos personajes para actuar. El mío  será este  pijo del que os hablo, en cuya narración se reforzará la idea de  que considerara divertido acercarse a los perdedores, al lado salvaje y estúpido de la vida. Entrar en este mundo a través de las drogas y la música de los festivales , sin consumir por supuesto , ni establecer lazos de solidaridad con nadie. La diferencia con los verdaderos  desdichados es que él  podrá salir de ese mundo cuando quiera.  Se limitara a pagar las drogas y entradas de conciertos  para ser aceptado y divertirse  como el resto de la sociedad del sufrimiento y la indiferencia de los que viven la marginalidad  a nuestro alrededor , vidas que a nadie les importa, incluso se potencia el ataque a estos grupos por parte de las autoridades y la prensa  para que la cultura de la pobreza acabe siendo una cultura de la droga y el desarraigo. Espero que vuestros personajes ayuden a ridiculizar esta cultura que nos domina y nos quita la crítica con leyes mordaza y cerveza.

So payaso.

Puede que la necesite llamar,

Puede que arranque una flor

Y puede que se la tire sin más.

¡ A ver que me dice después!

Quiero ser tu perro fiel,

Tu esclavo sin rechistar

Porque he visto mucho maltrato animal

Y el látigo del capataz.

¡ A ver que me dice después!

So payaso

Me tiemblas los codos, a su lado

Me dice que estoy poseído.

Empiezo a pensar,

¡A ver que me dice después!

Acércate y ya veras

Como puedo perder la dignidad

En un momento y muy bien.

Hago naipes con cartones

Y  juro con ellos mi destino.

Para no acabar mal necesito dinero.

¡ a ver que me dice después!

So payaso.

Me dice que estoy perdido.

La empiezo a creer.

A ver que me dice después.

So cretino,

me tiemblan los tobillos a su lado.

Me dice que soy gilipollas,

Empiezo a pensar,

¡ a ver que me dice después!

So payaso.

Le doy la razón y un abrazo.

A ver que me dice después,

Porque el resto del mundo ya no me dice nada.

 

Angelillo de Uixó.

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La siguiente historia es un trabajo de clase para un taller de empleo de jardinería  que versa sobre los aperos.

Un agricultor y un estudiante trabajador de taller de empleo nos presentaran los aperos que conocen y utilizan. Aunque realmente se trata del mismo personaje en dos momentos de su vida, que mantienen un dialogo en diferentes circunstancias, pero arrastrando  los mismos problemas de desarraigo en su comunidad.  Ambos personajes,  es decir ,el mismo personaje, formaran  la trayectoria de un hombre que se instala en una comunidad  e intenta enraizar  a través del trabajo, pero no lo consigue. El agricultor de subsistencia de tristes aperos, tiene la forma de un  indigente de mediana edad y excluido por esa sociedad. Su trabajo no le da más que para  subsistir, y esto hace que el resto de vecinos  lógicamente lo desprecie y no tenga relación con él, convirtiéndolo en la casta de los intocables. . Pero pese a su lamentable  situación, se mantiene en el camino recto ante la vida. El otro personaje, es decir, es el mismo personaje, el agricultor, pero en un momento de su vida  donde ha sido  contratado por el ayuntamiento de esa localidad después de verlo sufrir en su puesto de trabajo infructuoso,   durante años y años. De su sufrimiento le han recompensando con unos meses de trabajo. Ahora  es un trabajador estudiante de un taller de empleo con un pie dentro de su comunidad, aunque sujeto a vigilancia. Gracias a este empleo posee un pequeño vinculo con una sociedad que lo desprecia. En su trabajo de los aperos quiere recordar  esos momentos tan duros de subsistencia con sus aperos, es decir ,  a ese pasado que tanto le pesa, y que le hace tan difícil que la gente de su alrededor le acoja como a uno más, pero  tiene miedo de mencionarlo  y perder el favor de la comunidad que le sostiene, ya que sabe que es cruel , hipócrita  , mezquina e intolerante a las  críticas.

Durante una tormenta de verano se recrean los trabajos agrícolas en un pequeño valle de un lugar maldito , cuyo nombre no me atrevo a mencionar. Los trabajadores dejan sus aperos y se van a la cantina  a hablar  y a contemplar a Inés , la bella profesora del taller de empleo. Esta,   en nuestra historia, hace de sirvienta que lleva jarras de cerveza a los trabajadores y de  narradora.

Los trabajadores que se han refugiado en la taberna son una cuadrilla de tractoristas maleantes  y holgazanes del Ayuntamiento que pegan con las jarras de cerveza en la mesa , y le ordenan a Inés les cuente una historia. Ésta, recuerda tiempos mejores, cuando era profesora de taller de empleo, y que por circunstancias de la escasez de empleo en esa zona tuvo que abandonar como su carrera,  acabando de camarera agrícola . Una vergüenza que lleva con clases de yoga. EL único capricho que se puede  permitir con su actual sueldo.

Inés, recogiéndose la falda y la melena sobre una mesa, sabiendo que al ser mujer y desdichada  podía hablar libremente  sin miedo a que su comunidad la amonestara. De este modo contará la historia del estudiante del taller de empleo que le escribió en una carta, y que arrepentido por las consecuencias que podría tener para él  , le pidió que destruyera, pero ella la guardo.

 

 

Como un gusano que es partido por el arado, un hombre fue reducido a portar una carretilla y unos aperos día tras día como medio de vida. Al Igual que a nadie le importa que el arado parta al gusano, tampoco a nadie le importó ver a un hombre arrastrar  una carretilla y unos aperos de mano consistentes en el pico y la azada. Estos  eran utilizados   para trabajar un  huerto donde se ganaba la vida miserablemente ante la indiferencia de sus semejantes. El tamaño de  la inmensa labor que tenía ante él era tal, que el gusano, el vago, y el mendigo serían tratado de reyes comparados con este hombre.

Su virtud de trabajar  se había convertido en necedad.

La apariencia  era sincera por  lo que respecta a este extraño personaje,  un ser reducido a la irrealidad que vagaba  perdido entre las alegres y honradas casas de las buenas  gentes de Pueblo Perro. Este    hombre,  años antes de llegar a pueblo perro buscando trabajo había sido una persona normal . Al principio se le trató como al resto, se hacían cargo de su situación, pero al pasar el tiempo y estancarse extrañamente  en una lamentable búsqueda infructuosa de trabajo,  pasó a ser catalogado de  anormal. De este modo, la buena gente de Pueblo Perro,  sobre todo la que poseía mayor influencia y arraigo  social , como los progresistas de toda la vida , pudieron  justificarse ante su conciencia   al verlo tan empobrecido y estancado a este forastero,   que se  había ganado ese destino entre las gente laboriosas, comprensivas  y emprendedoras   de Pueblo Perro.  Pero no juzguemos a esta gente liberal , educada, y progresista como cínica, ni  elitistas, o como un lobo para el hombre. Evidentemente a un vecino normal no le hubieran dejado caer a los abismos depresivos de esa manera, pasando hambre, soledad, exclusión social. Pero siendo un anormal, y además de fuera que llegó sin  contar con la protección de ningún funcionario del Ayuntamiento,    eso era otra cosa. Se había ganado su exclusión social y su miserable destino de comer de una huerta de subsistencia.

Aplausos  y risas de los tractoristas, golpes de jarras para que traigan más cerveza. La ayudante de camarera de Inés, una chica joven de 16 años bajita,  huesuda, con pecas y torpe, que empieza su vida laboral tras fracasar en los estudios como ayudante de camarera, lleva más cerveza más empujada por el mesonera que le apremia a moverse tras quedarse como hace habitualmente con la boca abierta mirando por ventana los perros que pasan.

Exigiendo silencio y desfilando por la mesa, Inés prosigue su relato feliz de volver a ser el centro de atención, como cuando ejercía  un poder tiránico ante sus alumnos en el aula.

 

Entretanto, un estudiante mío de un taller de empleo de jardinería donde trabajaba,  le ordené realizar un trabajo sobre los aperos para sacarse un certificado profesional  para entregar a un funcionario y que le diera faena de jardinería  si en algún momento había . No le gustaba lo que leía en la wikipedia, y por desgracia  apenas  veía maquinaria agrícola, ya que  Pueblo Perro solo contaba con un pequeño parque simbólico, consistente en dos maceteros con dos jazmineros  delante de la perrera municipal,  que un policía local todos los días a las 12 del mediodía cuando las campanas de la Iglesia de las Mercedes sonaban  puntualmente regaba, saludando a los vecinos y al teniente de alcalde que solía empezar a trabajar a esa hora , y pasaba a esa hora por esa calle. Esto ocurría en el jardín principal y único de Pueblo Perro seis días a la semana, excepto los domingos que había misa dominical.  A la que se dirigía  el policía local encargado en regar,  entrando   con su pistola reglamentaria que sacaba para saludar a sus vecinos, y  para confesarse de sus pequeños pecados como no regar ese día. Mi alumno estaba acostumbrado a salir en bicicleta por los campos, y verlos despoblados de campesinos. ¿ Qué había sido de ellos? Me preguntaba ¿ Tenía relación ese despoblamiento con los nuevos aperos? Estaba convencido de que así era, aunque yo no le contestaba porque un funcionario me había prohibido hablar de estos temas para evitar una revuelta campesina.

En su trabajo quería unir la historia del hombre, la historia de la agricultura, la evolución de los aperos desde el pico y la azada que dio paso al arado sumerio, para terminar con los arados de discos, chisel, de púas, de vertedera y que  todo esto que fuera  contado por un gusano partido por un arado. Y delante de él pasó este hombre, un verdadero ejemplo de un ser humano reducido a  la  vida de un  gusano .

Lo llamó y le explicó  si querría ser   el narrador de su trabajo.

Mi idea- le dijo- es que vayas contando los cambios que han sufrido los aperos y las consecuencias en la extinción del trabajo animal primero, y poco apoco del humano. Tú serás el ejemplo viviente, la muestra de que hoy la agricultura ha evolucionado tanto como la sociedad y que la agricultura  de subsidencia  practicada durante miles y miles de años, edades enteras del hombre,  es insuficiente para vivir en una sociedad como la actual que requiere de una agricultura con aperos enormes tirados por tractores.

Te ayudaré a hacer ese trabajo.- le respondió.

Entonces a mi estudiante le paró  un extraño miedo que se apoderó de él.

¿ qué pensarían mis vecinos  de mí? ¿ y qué consecuencias  tendría para mi vida, si a esta persona a la ignoran,  a la que nadie les importa, y si hablan de él es para acusarlo de llevar  esa triste  vida por propio deseo, yo diera a entender que es un pobre gusano partido por el desarrollo tecnológico y no por  su voluntad ? Sé  que  nunca lo necesitaron para trabajar porque los pocos agricultores que hay en pueblo perro utilizan aperos para la siembra, la labranza, la recogida de las cosechas,  tan sofisticados que no necesitan mano de obra humana.  Sin duda   me acusarían de propagar la misantropía y  el odio en Pueblo Perro. Mi profesora al leer mis conclusiones   indignada lo rompería delante del resto de la clase.

¡Un hombre no es un gusano! – exclamaría- es un ser digno que merece compasión y ayuda. Quedas expulsado de esta aula.

Posiblemente se formaría un revuelo en torno a ese pobre hombre, y aunque su modo de vida lo desprecian,  por el escándalo todos se compadecerían de él, y le ofrecerían durante  algunos días faena detrás de algún motocultor,  mientras a mí se me cerrarían las puertas y acabaría viéndome arrastrado a llevar una carretilla , un pico y azada para subsistir.

Al ver pasar un vecino con su  tractor con sus aperos exclamaría:

!Ah lleva un  subsolador Jeremías!, sin duda va a preparar en profundidad unos huertos perdidos. En dos día tendrá varias hectáreas en producción, y yo en dos días con suerte 50 metros cuadrados.

Y este me diría: aparta de mi camino con tu carretilla  o te paso con mis cuchillas como a un gusano

¿ Quieres que te ayude? Le preguntó  el agricultor a mi alumno evidentes muestras de prisa que se concretaron cuando me apremio de este modo- Tengo mucha faena en mi huerto, en dos días quiero llegar a los 50 metros cuadrados preparados con el pico y la azada  para cultiva unas lechugas.

No gracias- le contestó. He cambiado de opinión mi trabajo hablará de las características técnicas  del aparo chisel, de púas, y de disco.

Bonita historia- exclamó Jeremías- Pero eso aquí nunca podría pasar algo así de absurdo, somos gente hospitalaria y solidaria. Al que viene de fuera lo ayudamos como ayudamos a nuestros semejantes. Así nos lo mandó nuestro señor  que murió por ayudarnos a salvarnos. Pero comprendo que en el pueblo de al lado pase, esta lleno de pecadores.

Aplausos entre los tractorista que empezaron a bailar obscenamente embriagados  en torno a la ayudante de camarera que estaba embobada mirando una telaraña.

Angelillo de UIxó.

 

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La lluvia es fea,

cuando uno espera

escuchando tronar

y no pasa nada más.

Ni se pone uno triste,

ni melancólico,

cuando el día es de lluvia Fea.

Solo invita a blasfemar

para ver si a los ángeles

les da por llorar

y sueltan alguna gota.

Pero parece que sean sordos

y sus risas truenos

que afean el cielo como si tuviera diarrea.

Angelillo de Uixó.

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Los trabajadores alumnos de l´ horteta,  un taller de empleo de Vall d´UIxó, os contamos nuestra historia con un homenaje improvisado a Bertolt Brecht cuando tuvimos que cortar un ciruelo con gomosis.

I.

A  la entrada del taller de empleo hay un ciruelo con gomosis.

Su estado demuestra que el terreno es malo,

por eso ha crecido enfermo.

Pero al pasar junto a él,

nadie le da importancia a su estado.

!También nosotros hemos crecido en un mal terreno!

Junto al aula del taller,

hay un pequeño jardín con palmeras que crecen tumbadas,

árboles sin forma cuyas ramas crecen para todos lados,

matorrales entutorados con correas que estrangulan sus ramas.

Lo que demuestra un gran descuido  al que nadie le da importancia.

!También en nosotros hay un gran descuido!

Al final alguien reparo en todo esto ,

no hubo más remedio que talar el ciruelo,

solarizar el terreno para desinfectarlo,

atar las palmeras para enderezarlas,

podar los arboles,

eliminar las ramas heridas de los matorrales tras liberarlos de sus severos tutores.

Y lo hicimos nosotros:

!los alumnos de l´Horteta!

Angelillo de Uixó.

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A Isabel.

Este es el encuentro con el examen,

junto al jardín de la huerta.

Hemos eregido una cruz de hierro,

para sobrellevarlo.

!Ay, nuestras cabezas están llenas de paja!

Nuestro futuro es un grito desesperado,

entre rosales, chopos  y maceteros.

Reunidos en modo examen en el aula,

parecemos perdidos.

La profesora pasea entre nosotros como un alma en pena.

Somos como rocas que tiemblan bajo el agua.

La corriente pasa sobre nuestras cabezas.

Nos arrastramos sobre nuestras emociones marchitas.

Sentimos el papel como un cuchillo,

deslizándose  por nuestro cuerpo.

EL sol entra por la ventana cuando alguien abre las cortinas.

Su claridad es violenta y ciega nuestros ojos.

Las oraciones se vuelven confusas,

y todas las respuestas parecen falsas.

No paramos de escribir a cada pregunta:

!Falso, falso, falso!!

La profesora nos mira con horror,

mientras nuestros ojos se vuelven hacia la Cruz

y susurramos una oración de salvación:

! Señor, ten piedad de nosotros,

la vida no es un examen!

Angelillo de Uixó.

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