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Quiero dejar una nota, siendo el día de San Antonio,  sobre el espantoso crimen cometido en Vall d´Uixó por una jauría. A lo que nadie llama crimen, aunque  andan buscando cabezas de turco. Todos hablan a mi alrededor del suceso- como si lo que hubiera pasado fuera un  extraño sueño- Solo tienen claro lo menos claro, o más sencillo de comprender. Tener  “Al culpable”, al que tienen casi preso  la prensa y  guardia civil. El resto, les sobra. En una tierra donde todos tienen perros, y muchos   andan sueltos sin dueño cuando estos se cansan de ellos. Deja perplejo el asesinato, por lo inverso del proceso normal. El hombre de esta tierra, comete salvajes crímenes a diario, sin dejar por ello de ser hombre. Este ,es una más de sus animalidades. Cuatro perros abandonados, seguramente de cuatro vecinos de Vall d´Uixó, que ufanos piden una cabeza humana en una bandeja de plata. Pero que no sea la suya, con absoluta indiferencia hacia las víctimas, el falso acusado, y que alguno de ellos, abandono a los animales. No muy lejos de San Antonio. Dos mujeres, una bella y joven, otra viuda y enferma, en un triste cuarto se calientan con una estufa de electricidad. Son la madre y la hija. El hijo en la salita, con brazos hundidos en la mesa, viaja con la mirada perdida entre los presagios. se pregunta si están malditos.

I.
* Las tierras de la jauría.

¿ quién esperaría en la ciudad de la alpargata, el algarrobo y el tomillo. La que remueve las montaña laboriosa y descuida sus milenarios paisajes. Crisol de múltiples civilizaciones marcadas en piedras  y cultivos, que unos perros que siempre se apartan del camino ante el hombre, y le sigue aunque sea su verdugo, se lanzaran a cometer un crimen por hambre y miseria, sabiendo que les aguardaba la muerte a todos ellos?
Quizás estuvo escrito este crimen mucho antes de cometerse en estas tierra de jauría, conocidas por sus fiestas y alegría. Donde al inocente se le arrastra hasta dar con los dientes y sus huesos en la tierra antes de lo que debiera.
* Ignacio
Tuvo Ignacio vida desde la juventud hasta la muerte, solo de horas de labores. Tirando del esparto y los cordeles, y en las sienes en los talleres de zapatos, cargadas del recuerdo para su mujer y sus hijos. Soportando los reveses de todos ellos,  entre sus generosos hombros de hombre valeroso, . Sus hijos crecieron sanos y fuertes, con un destino trazado: prosperar con el  trabajo.
En una tierra que agrupa a los obreros como si fueran ganado, y les doblega la frente como los bueyes.

* los hijos.

Fueron creciendo los hijos, como es habitual en esta tierra, donde se espera que sean los hijos más ricos y felices que sus padres. Terminaron sus estudios con éxito. Haciéndose más serios a cada nuevo tropiezo. Tantos años de esfuerzos dio pocos frutos. Sin que se desviaran de una línea recta trazada; la mala suerte, el escaso empleo, y que cualquier mamarracho sin principios llega más lejos que la gente decente en estas tierra donde corre la jauría libremente. Dieron en lo mejor de sus vidas con la cornada de la decepción, y ahora seguían la línea más lentos, y cansados.
Sus tierras se cubrieron de amapolas.
La madre dio con una enfermedad . El padre se jubilo viendo como sus hijos se quedaban amustiados en paro en la casa de sus padres; como flores fabriles que prometieron una día abrirse, y desplegar toda la belleza con la que podrían construir la primavera.

* Las tierras.
Las montañas de Vall d´Uixó forman un acantilado de dolor. Desde sus picos se ve el mar bañado  de cañas, romeros, almendros. Cumbres secas y abandonadas. A Ignacio le persigue la desgracia.
En su palmo de tierra descansa trabajando entre sus oliveras.Su huerta barbechada, cuando la siembra, con pocas esperanza de que respeten su trabajo, siempre es saqueada. Le rompen puertas a la casa de aperos, y hasta las patatas le son robadas. Por el campo abandonado atrae  a la mala gente. Solo desgracias conoce el labriego.
Mala gente va por esos caminos casi perdidos, como mala semilla caen y solo florecen las desdichas.
Al monte se le echa encima lo que no se quiere de las casas. Y a los que lo quieren, se les expulsa.
También los perros son dejados como el mueble en el monte. En el campo hay puertas , sillas, y ventanas, pero no hay caza, ni pastos, ni agua, ni muchas especies que antes lo engrandecieran. Y las bestias alteradas, ya no cumplen con las leyes de la selva.
La nada, a la que están destinadas todas las criaturas, se revuelve contra todo.

* Los perros.

1 de enero no trae nada nuevo. En casa de Ignacio gotea de infortunios la taza hasta rebosar. En un ocaso ceniciento, se va al huerto a vigilar. El pueblo ahíto de vino y circo apura su copa, tampoco espera nada nuevo del año. Ignacio viendo el mar casi oscuro presiente que se lo traga. La última luz a su espalda, se pierde para él para siempre de vista. Las tinieblas rápido envuelven el lugar, y las asustadizas oliveras mueven las hojas. Entre las sombras y bajo sus ramas, suena un gruñido y asoman como ascuas encendidas unos ojos alimentados por los duros senos de la luna. Ignacio retrocede asustado hasta el tronco de la olivera borde , mientras es rodeado por los perros.
Angelillo de Uixó.
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Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

 

 

Salen a las plazas sin luces,

Cubiertos de plásticos  metálicos.

Los negros astados,

van montados en camillas,

a buscar su  tierra.

Perseguidos por una sombra de color  azul.

Asesinados

Cuando se bañan en las palanganas

Después de comer rodajas de  media luna,

de  sandias y melones.

En  las orillas de sus cabañas

Entre  los pucheros rotos,

con su nombre escrito en los agujeros.

Ven llegar los negros los  Jinetes de azul.

Despierta toro, despierta.

Que vienen los jinetes cargados de hormigas

Para vaciarte los ojos blancos de huevo.

A cuajar tu cuerpo

Lanza sin flecha,

Tronco sin alma

En una plaza de toros de  Wall street  y otra de Madrid.

Despierta negro, despierta.

Que llegan los tricornios y las capas

A New York.

Angelillo Uixó

II.

Sin palabras me dejaste,
muda ante el grito del silencio
que sale de todas las charcas
que se quedaron sin ranas,
muda ante los ojos resecos
que flotan porque sus cuencas
salieron huyendo en busca de nuevas calaveras,
muda ante las llagas que dejan los sacos rotos
en las espaldas mojadas de los sueños ahogados
en las latas de sardinas,
muda porque he visto llorando a la calma,
impotente
viendo la sonrisa de la muerte
tendida sobre una manta
disfrazada de verdugo con placa.
¡En el país de los sueños
no solo mueren las vacas!
Muda al escuchar los gritos de aquellos que callan,
muda ante los vientos
que azotan los sueños
de quienes buscan sustento
en donde vomitan las cabras
con las mierdas que otros tiran
y nadie escucha los gritos del silencio que no calla.

M.B Ibáñez.

III.

VUELTA DE PASEO

Asesinado por el cielo.
Entre las formas que van hacia la sierpe
y las formas que buscan el cristal,
dejaré crecer mis cabellos.

Con el árbol de muñones que no canta
y el niño con el blanco rostro de huevo.

Con los animalitos de cabeza rota
y el agua harapienta de los pies secos.

Con todo lo que tiene cansancio sordomudo
y mariposa ahogada en el tintero.

Tropezando con mi rostro distinto cada día.
¡Asesinado por el cielo!

Federico García Lorca, Poeta en Nueva York

 

Federico García Lorca. M.B Ibañez y Angelillo Uixó.

La correa Nacional.

Posted: July 6, 2016 in lorca, represión
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La correa Nacional.

Te marcharas lamiendo

Los zapatos de un policía en una comisaría,

Tras haber escupido en la calle,

A un hombre que paseaba.

Saldrá tu corazón de esta vida.

Y  terminan  todos tus paseos,

De  una  existencia  interminable

Destinada a vivir intranquila

Como todos los que  cargan grilletes.

Angelillo de Uixó.

Todos somos Sokiedad Alkohólika

Mahoma, Jesucristo, Buda hacen retumbar las doradas murallas del paraíso entonando con sus legiones de infantería ligera aerotransportada de ángeles:

Nos vimos en Berlín.

La saliva de los Borbones y del ministro del interior alcanza a los subalternos del ministerio de justicia mientras coreando todos juntos  pegando patadas a las puertas de los calabozos donde están los presos cantan:

Jaulas de tierra.

Los concejales de servicios sociales, cáritas y la cruz roja en la esquinas con las manos abiertas sujetan una hucha pidiendo limosna y tocan con la flauta:
Automarginado.


No hay navidad que en el corte inglés la gente se empuje en las abarrotadas escalera mecánicas, sudando cómo cerdos, bailando poseídos, y abriéndose paso con los codos mientras los empleados del corte inglés silban y tatarea eufóricos pasando la visa de los clientes:
Feliz falsedad.


En el coto de doñana los pescadores miran cómo suben los peces río arriba haciendo sonar sus afinadas agallas que cómo un sonido de cascabeles acuáticos que imitan la melodía:
Ya vienen,  peces mutantes.

 

Los militares de maniobras en el bosque miran el firmamento con ojos de apocalipsis envueltos en su traje de camuflaje  volar las rapaces con los auriculares en los oídos escuchando:

De palomas y buitres.

El jefe de una gran empresa acude a hacer las entrevistas para un puesto de trabajo dos horas tarde, con una camisa de pana y los zapatos italianos de lujo en la mano cantando:

Hay que quemar las ETTs.


Levanto la mano para parar un taxi.

( le ordeno)
Al concierto de sociedad alcohólica rápido.

¿ No se ha enterado caballero?
¿ De qué me tengo que haber enterado?- pregunto.
Lo han censurado- responde.
¿ De verdad?
Y no solo eso- me dice sacando una pistola que mete en mi boca.
Queda usted detenido, soy guardia civil y usted es un apologético de terrorismo.

Un ultimo deseo antes de morir ( le digo con las manos en alto)
¿Cantamos el Ariel ULTRA?

 

Es mi favortia- responde.
Angelillo de Uixó y el guardia civil cantan Ariel ULTRA.
Un disparo suena, el cristal del mercedes se llena de sangre, la puerta trasera del coche se abre y un cuerpo cae. Suena seco.  EL humo del tubo escape pasa por encima de su cabeza caída con los ojos abiertos, la sangre resbala hacia la alcantarilla y la gente sale de sus casas sabiendo que ha sido la policía.

todos cantan junto al cura de la parroquia:

Sin dios ni na.

 

Angelillo de Uixó.

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Pequeños hombres de Zaidía.

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Intro con información de mi barrio que me vio nacer e irme:
Marchalenes, distrito Zaídia

http://blogs.lasprovincias.es/punto-de-vista/2008/5/27/marchalenes-y-zaidia/
http://es.wikipedia.org/wiki/Marchalenes
Antes de nuestra partida, el portón de la estación de Valencia se abre por el día entero para nosotros.
La luz clara busca el agua de la ciudad del Turia que la teme siempre con pavor de quedar sumergida.
Veo  a mi compañera Teresina apesadumbrada por la suerte adversa de Carmen Dos pasos, la menor de edad embarazada que se ha montado en el tren de la indignidad por equivocación con las manifestantes feministas del tren de la dignidad  en calidad de polizón, intentando huir de las leyes de España y de las de su familia que le obligaban a entregar a su futuro hijo en casa.
Comento a teresina  la posiblidad de ensanchar nuestro espíritu por esta gran ciudad de grandes mecenas.
¿ quieres visitar el poblado de Marchalenes, en el llano de Zaidía? allí aún tengo amigos.
Con rostro triste declina la invitación.
Prefiero quedarme en el tren.
Observo su cara redonda, enorme, planchada a la suerte, cómo colgada de un gancho que alguien hubiera colocado a Carmen Dos pasos, a Teresina y a mi.
Hago el último intento de convencerla de que salga del tren, de ese encierro claustral en movimiento.
-En Zaída Teresina había un convento, ahora apenas queda nada de él. Pero según recuerdo de cuando vivía por esa zona y me contaron, fue una concesión de Jaime I a su tercera esposa, una bella mujer que cogió la lepra y de la que huyó el enamorado monarca al saberlo. Sus restos están momificados y se pueden visitar.
Ella me mira desgarrada, cómo traspasada por la traición. Interpreto por el gesto de su mirada  la interpretación que hace Jaime I . Un cobarde que después de haber cortado cientos cabezas y fundar un país sobre restos de cadáveres, es incapaz de estar con la mujer que ama por tener la lepra, y la abandona a la muerte en un convento para seguir matando.
¿ Seguro que no vienes?

plano zaidia
Ella niega con la cabeza rizada.
Salgo del tren solo, me giro, y le digo:
Ojala Jaime I hubiera cogido la lepra.
Yo lo hubiera hecho.
Ella me sonríe.
Salgo a las calles recordando el poema de Machado a la tierra que me vio nacer y huir:
Valencia.
Amanecer en valencia.

Estas rachas de marzo, en los desvanes
–hacia la mar– del tiempo; la paloma
de pluma tornasol, los tulipanes
gigantes del jardín, y el sol que asoma,
bola de fuego entre dorada bruma,
a iluminar la tierra valentina…
¡Hervor de leche y plata, añil y espuma,
y velas blancas en la mar latina!
Valencia de fecundas primaveras,
de floridas almunias y arrozales,
feliz quiero cantarte, como eras,
domando a un ancho río en tus canales,
al dios marino con tus albuferas,
al centauro de amor con tus rosales.

zaidia

El viento de valencia es para mi extraño. Habito en un lugar que tras unos segundo de exaltación patriótica empieza a darme asco. Desde los viejos muros, los decadentes palacios, los restos romanos entre las aceras. Las altas ventanas de las fincas obreras pintadas de colores chillones… no veo más que gente solitaria y una ciudad reconstruida sobre palomas que vuelan solas.

! Han diezmado a las típicas palomas de las plazas de Valencia al calificarlas cómo plaga!

Creo escuchar a varias personas hablando solas bajo la inmensidad del cielo azul sin alas.
sonrio.
aparco la sonrisa.
no, no son chiflados con los que unirme.
son hombres de negocios que hablan con alguien a través de un pinganillo.
Cabrones.

Sigo a uno de ellos cómo si fuera yo un ángel perseguidor.

para él todo esta bien, acaba de hacer un buen negocio.
!Vaya!( exclamo)

Por el camino encuentro  entre los muros de torrefiel un control policial.

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Más de una docena de policías entre la local y la nacional tienen a varios moros contra la pared, y sus coches sobre la acera están abiertos siendo registrados.
la gente de mi ciudad pasa indiferente, cómo si se tratara de algo ajeno a ellos. Algo entre los moros y la policía, y así es.
Observo el control policial durante unos 15 minutos, todos los coches que detienen son de gente de raza magrebí.
El resto pasa sin ser molestado.
Concluyo:

es algo que pasa entre la policía y los moros.
Nada nuevo, desde la reconquista viene aconteciendo esta persecución.
No es diferente a lo que pasó en la guerra civil del país valenciano de la revuelta  de las germanías. El pueblo valenciano, receloso de los moriscos que trabajaban la tierra en régimen feudal de los señores, se levantó  burguesa  contra los señores  feudales, pagándolo muchos moriscos que fueron  torturados y muertos. Iban a sus casas y los degollaban delante de sus hijos. Famoso fue el bautismo forzoso de moros.
Aunque el trasfondo fue una lucha contra los nobles, afloró el odio al moro, y la rapiña del pueblo valenciano. Lo querían todo para si, hasta la miseria del trabajo esclavo del morisco en el latifundio.
Tengo necesidad de tender mi mano a alguien familiar para no sentirme un extraño en la ciudad en la que he pasado la mayor parte de mi vida.

Camino tratando de encontrar los paisajes alegres de Sorolla,
pero solo oigo y veo la sombra difusa, oscura, brumosas, anónima,
de los aullidos de gente que chilla desde el coche impaciente,
o transeúntes que se paran en la acera de repente a mirar un anuncio,
haciéndome sentir cómo el último mártir arrojado en el coliseo del capitalismo.
Así hasta llegar a Marchalenes: la vieja marjalería del Turia.

marchalenes
La conocida en castellano cómo Marjalenes: mi vieja alquería de paisajes cambiados, donde solo el recuerdo evoca el pasado. El resto es cómo en todas partes del catastro:
hormigón y asfalto.

Llamo al timbre de mi amigo sapito, con dudas.
Hace un par de años que no lo veo, y todo cambia tan de prisa.
Igual se ha hecho madero.
Me arriesgo a llamar.
Contesta su hermano.

Subo esas escaleras cómo he hecho cientos de veces a lo largo de mi juventud.
Subo un piso, dos, tres, cuatro….
puertas y más puertas, celdas de gente del barrio cerradas.
hasta llegar la rellano donde mora su pequeña charca.
Al abrir la puerta me observa con la mano sobre el marco asombrado.
Me siento cómo en Ben Hur.
Solo falta que el sapito grite:

! Mesala!

Tras la sorpresa y el vacío mental que provoca la emoción; la mueca rígida de sus labios se abre y sonríe exclamando un:
ostia tío, mira quien es….
va creciendo el tono de sus palabras y abriendo los brazos en los que acabo acogido.
nos unimos  en un abrazo.

¿ qué es de tu vida?- me pregunta.
Si te contará…
( gesto de cinismo, desdicha en mis palabras, cómo si él supiera de mi vida )
me detuvieron, ¿ no te has enterado?- es lo primero que le suelto.
( creo que lo digo con orgullo)
A mí también
(responde mi amigo sonriendo)
Pero yo salí en la televisión, radio, prensa.- contesto algo desconcertado.

Yo también, hasta en canal 9.
¿ qué has hecho?- pregunto con interés y desconcierto.
No, no tu primero ( me invita a declarar y así lo hago)
Salir con una metralleta en un vídeo de youtube recitando el padre nuestro.
Sapito se ríe.
Deberías haber esperado a que los demás cogiéramos la metralleta para rezar todos juntos el Ave María.- apunta su hermano mayor riendo también de mi famoso y chistoso drama.

Bueno, cuéntame que has hecho tú para merecer los honores de los ministros de la justicia- suplico impaciente, sin saber su proceso judicial, conociendo su forma de pensar y de sentir, tengo un presentimiento de que es algo paralelo a mi causa, algo que la une, que trenza nuestra amistad y elimina cualquier sospecha por las traiciones que causa el tiempo.
Sus primeras palabras me lo aclaran todo:

VARIOS DETENFIOS TRAS CARGAR LA POLICIA
En la huelga general, la del 14N, estábamos manifestando cerca del corte ingles, el de aquí, el del barrio. Era todo un poco decepcionante, nos sentíamos incomprendidos, casi traicionados por no haber casi nadie. De repente se escuchó una flauta, me gire hacia donde sonaban las notas, y vi a un chico con la cabeza cubierta por una capucha. Andaba acompañado de un perro. Avanzaba desafiando a los coches que le pitaban. Cruzaba el tío por medio de la avenida Burjassot. Pasaba entre los coches cómo si fuera Dios sobre un campo de batalla. Era una imagen de película, cómo cuando un grupo de soldados avanza hacia la posición enemiga desafiando las balas con un absoluto desprecio a su propia muerte. Eso hace que los demás se caguen de miedo y se vayan. Ya te digo, la policía lo miraba acojonada. Al cabo de unos segundos, zas. Me veo a su espalda siguiendo la flautista, cientos ! que digo cientos!
miles y miles de personas portado banderas negras anarquistas, arrastrando contenedores y ruedas de coche, y al puto flautista llevándolos a la batalla por esta puta cuidad hermano.
¿ te imaginas? ¿ te imaginas?
Los que estábamos allí nos pusimos a llorar de la emoción.

VARIOS DETENIDOS TRAS CARGAR LA POLICIA
La policía entonces acojonada, antes de que llegaran, mosqueada por nuestros sentimientos empezó a cargar contra nosotros que estábamos sin hacer nada: llorando.
salí en la prensa y en la tele tras mi detención.
¿ y en que situación estás? le pregunto.
me juzgaron y me absolvieron, pero se me han quedado cargos. a mi y a muchos del barrio. Mira, te enseño las fotos.
Abre un cajón y me saca varias fotos y recortes de periódicos.
Observo las fotos de mi amigo, lo hago fascinado. Miro con detenimiento los rostros amoratados, la violencia llevaba al extremo de la ley que me transporta a los limites de la razón, donde nada tiene sentido, y eso fascina, atrapa, engancha.
Escucho una llamada de mi móvil que descuelgo.
Es Teresina que me avisa de que debo acudir al tren a fichar, al revisor le ha llegado al orden del juzgado.

El juez anuncia nuestra despedida Sapito.
la justicia es cómo un caballo rápido,
acude a todas partes para chafar con sus negros cascos la libertad.
Un abrazo en dos movimientos nos separa.
la puerta de su casa se cierra y rehago el camino de vuelta.
Angelillo de Uixó.

chiquillos detenido
Pequeños hombres de Zaidía. by Ángel Blasco Giménezis licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en angelillo201.wordpress.com.

Policías zombis y la lucha obrera.

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Intro con guitarras eléctricas muy distorsionadas que se solapan con el sonido del motor de las turbinas que dispensan oxigeno a los pulmones de los viajeros del tren de cercanías en la estación subterránea de Kastellón.

  1. Mirando el muro de Lucía en el anden.

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Ibrahim, con los ojos pegado en la pantalla táctil del móvil sigue las noticias palpitantes, fugaces, rápidas, a través del facebook de una compañera de la lucha social. En esas noticias, casi efemérides que caducan al instante su valor informativo, se relatan infinidad de casos de arrestos policiales, interrogatorios y torturas psicológicas de activistas sociales.

Ibrahim levantan la vista de la pantalla, observa en esa especie de pecera que es la estación subterránea de kastellón la fauna marina que le rodea. Un grupo de monjas espera en el anden con varios huérfanos, unos estudiantes de la UJI con gafas, gesto de intelectuales, trabajadores inmigrantes sin papeles que miran aterrorizados a su alrededor, miembros de una comuna del Hare Krishna que parecen muy felices repartiendo flores, hombres de negocios con maletines de cuero y aspecto de prisa, y miembros del colectivo okupa de kastellón que esperan a unos compañeros catalanes, hablan entre si de forma pacifica sentados en el suelo cómo indios siux.

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Ibrahim recibe un mensaje en el móvil y sigue leyendo el facebook de Lucía.

La luz del tren de cercanías se ve a lo lejos, aunque Ibrahim no le ha prestado atención consciente, al igual que a unos hombres con gabardina que acaban de salir de una pared postiza y están rodeando a los okupas y a él.

Sin darse cuenta lee en voz alta una noticia que le impacta:

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  1. compartió el estado de Barrio del Pilar En Lucha.

“Me gustaría relatar un acontecimiento que me ha sucedido y creo que es importante que se haga público:
Mientras que leía en RENFE cercanías, observo como un hombre se sienta enfrente sin quitarme la mirada ni un segundo. No le di importancia hasta que escuche “La tengo enfrente”, cosa que me hizo sospechar y observar que llevaba un pinganillo y lo que parecía ser una cámara. En ese momento decidí cambiarme de vagón, pero me encontré con su compañero -se encontraba a unos metros de mí- por lo cual decidí sentarme como si no pasara nada.
En cuestión de segundos apareció el hombre que vi por primera vez, que me quitó bruscamente la mochila sin pedir permiso. Ante mi asombro, pregunté que qué es lo que estaba ocurriendo, a lo que me respondió: “orden de registro”. Al acto, procedí a pedirle su número de identificación, me dice “A ti lo único que te voy a dar son dos hostias, niñata”. Desde el primer momento se dirigió hacía mi de una forma agresiva verbal y físicamente. Al no encontrar nada de su interés en la mochila, me preguntaron que si hoy no repartía propaganda, a lo que respondí que hasta que no se identificaran no tendría nada que decir. (Insistí varias veces en que me enseñaran su placa). Uno la mostró rápidamente sin que pudiera ver el número de identificación, mientras que me dice el otro: “¡qué!, ¿ya estás contenta?”. (En todo momento mantuvieron un tono de burla y prepotencia) Me dijeron que disponían de todo mi historial y el de mis compañeros, que pocos motivos le faltaban para que encarcelaran a todos. A continuación, me dijeron “¡te vas a pudrir en la cárcel!” a lo que conteste “sí, sí… Pero dame tu número de identificación”, me agarró bruscamente del cuello estampándome contra la pared, diciéndome que no intentara burlarme de ellos. Respondí que en el cercanías había cámaras y que ésto estaba siendo grabado, a lo que entre risas contestaron: “no somos tontos, ninguna enfoca hacia éste ángulo.”. Me soltó y me dijo que aprovechara este fin de semana para despedirme de mi familia, ya que sería la última vez que los iba a ver. Me repitió que me pudriría en la cárcel y me amenazó con que no aguantaría mucho ya me iban a hacer la vida imposible dentro de ésta.
Tras todo esto me dijeron que tenían “orden” de controlarme las 24 horas. Me propusieron contar todo lo que sabía a cambio de librarme de la cárcel, argumentando que supuestamente uno de mis compañeros ya había desvelado información y que sería estúpido no hacerlo. Seguían presionándome con que poseían imágenes e incluso videos donde repartía y pegaba propaganda “terrorista”. Mientras me decían todo esto, uno de ellos me agarraba de los brazos obligándome a hablar e insultándome en todo momento, pero, a la vez, no paraba de hablar. Me mencionaron conversaciones privadas que había mantenido con mi compañero esa misma mañana. Tras esto, sacaron una carpeta mostrándome una fotografía en la que aparecía junto a mi compañero en un pueblo a 6 horas de Madrid, haciéndome ver de esta manera que he estado perseguida. Esto es todo lo que recuerdo, debido a que sucedió muy rápido.
Queda demostrado una vez más cuál es la táctica de los cuerpos represivos de este Estado que tiene el objetivo de reprimir y aterrorizar a la juventud combativa, para que ésta deje de luchar. Lo que no saben es, que con este tipo de acciones nos dan más motivos para seguir en la lucha, día a día aumentan nuestra rabia, la que nos da fuerza para combatir el Fascismo que impera en este país desde hace más de 70 años.
El terror no parará a la lucha de la clase obrera ni su solidaridad. Por eso os pido, que difundáis este hecho (que no es más que uno de tantos) para demostrar, por si alguien aún no se ha dado cuenta de la naturaleza represiva de este Estado.”

III.

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La luz amarillenta del tren ilumina los primeros rostros de unos viajeros que llevan varios minutos con ansiedad mirando el reloj y lamentando el retraso de tres minutos en el horario. El reloj redondo de estilo victoriano colgado de una viga de hierro de la estación marca las 17:03, cuando se hace audible el clásico sonido metálico y melancólico de la desaceleración del tren.

Ibrahim guarda el móvil en el bolsillo del pantalón y saca la cartera para cerciorarse de que no ha perdido el billete al guardarlo.

De repente, cómo una intuición nota la presencia de dos hombres de median edad con gabardina y sombrero que se han puesto a su lado.

Los mira sin que lo noten, de reojo, sin saber el motivo desconfía de ellos.

El tren está casi detenido, faltan unos segundos para el silbido de parada.

Todo parece una estampa normal en la estación. Los ejecutivos dan ordenes por teléfono sujetando sus maletines, las monjas acarician a los huérfanos, los hare krishna bendicen a la gente, los inmigrantes miran el suelo.

Los hombres de gabardina parecen preguntar algo a los okupas.

Estos sacan los DNI.

Ibrahim inquieto ante este gesto, sin saber la causa, da un paso inconsciente hacia delante para ver mejor ésta última escena que le parece extraña.

Los hombres de la gabardina que están a su lado también dan un paso adelante.

Entonces Ibrahim, notando cómo la sangre golpea su corazón de forma muy fuerte y las piernas le tiemblan, sin saber a que emoción debe atribuir este comportamiento fisiológico, da dos pasos hacia atrás.

Los hombres de la gabardina dan dos paso hacia atrás.

Ibrahim traga saliva, se siente mareado, y da un paso hacia un lateral.

Los hombres de la gabardina dan también un paso hacia un lateral.

Observa Ibrahim a los okupas, ahora algunos están en el suelo siendo golpeados con barras de hierro por los hombres de la gabardina, la sangre salpica los uniformes de las monjas y las caritas de los huérfanos.

Un hombre de gabardina parece pedir disculpas a las monjas por ensuciarlas; están hacen un ademán con las manos de que no es nada, a los niños el hombre de la gabardina les da unas piruletas con los colores de la bandera nacional: Roja y amarilla. Las monjas le piden a los niños que den las gracias a los señores de la gabardina por el dulce.

Los hombres del maletín siguen con su teléfono hablando, y los estudiantes pijos debaten sobre los derechos humanos apartándose de los okupas que llegan rodando de los golpes hasta sus pies.

De rodillas un okupa, al cual un hombre de gabardina le retuerce una oreja semeja estar confesando algo, ya que otro hombre de gabardina anota lo que dice en un pequeño bloc de notas.

Varios inmigrantes de piel color negra son esposados por los hombres de la gabardina, los meten en unos sacos y se los llevan arrastrándolos por los pies hasta una cinta transportadora que acaba en una furgoneta con las puertas abiertas.

Ibrahim mira a su alrededor sin comprender muy bien que pasa.

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  • ¿Te llamas Ibrahim ? dice un hombre de la gabardina sacando una fotografía suya en una manifestación contra el desahucio de una anciana.

Ibrahim cuyo corazón palpita más acelerado que su razón, pega un salto a las vías cuando está terminado de frenar el tren.

Los dos hombres de la gabardina saltan tras él y son arrollados mientras Ibrahim consigue pasar al otro lado y es ayudado por el guardavías que le conduce a una alcantarilla para que se escape.

Los dos hombres de la gabardina disuelven cómo la mantequilla en las vías.

Angelillo de Uixó en colaboración con el barrio del Pilar en lucha y Lucía.

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Policías zombis y la lucha obrera. by Ángel Blasco Giménez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en https://angelillo201.wordpress.com/.

Los pirómanos Don Quijote de Vall d’uixó.

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La noticia: Estamos de 16 de abril, sigue la innumerable ola de incendios en Vall d’Uixó provocada por la delincuencia común. La situación se lleva prolongando cerca de un año.

Las autoridades entrevistadas al respecto dicen “si no los hemos pillado en este plazo de tiempo, sin duda es por la suerte del principiante, pero no les quepa duda de que tarde o temprano acabaran detenidos”.( concejal de seguridad)

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  1. Donde se explica quien es el grupo Don Quijote de Vall d’ Uixó.

Yo llamo comando Don Quijote de Vall d’uixó a una serie de delincuentes comunes envueltos en quiméricas hazañas de quemar el monte por amor a España.Salen de aventuras por las tardes y no vuelven hasta medio día a sus casas donde nadie les aguarda, ni soporta.Cómo en Vall d’uixó el molino de arroz ya lo quemaron, ahora se enfrentan a los perros, a las culebras, a los tranquilos pinos y hasta los espinos. Ven en todos ellos gigantes que abatir. Para ellos son fantasmas tan reales cómo para una persona normal y no alienada, su lucha contra los gigantes de la burocracia, la orden de un desahucio que ejecuta un grupo especial de policías, la pelea diaria contra el funcionario del servef y los banqueros.

II. Donde se relata la última y divertida hazaña del grupo Don Quijote.

Acaba el grupo Don Quijote de prender fuego a un bancal muy cercano de la pista de atletismo , y ya a los pijos la policía local desaloja sacando de las duchas a varias chicas que por vergüenza se resisten.

las pijillas, húmedas y envueltas en tollas gritan:

jolines, jolines, jolines; siempre arde algo por culpa de esos delincuentes, jolines, jolines, jolines.

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Sus gallardos novios musculosos tosen y escupen el humo sobre la hierba mientras salen y contemplan con inferencia, afásicos, fastidiados por la interrupción de su hora de deporte, cómo aulla el fuego que calcina los campos circundantes. Un grupo de expertos ancianos se acerca entretenidos en la entrada con sirenas y bocinazos de los bomberos. Contemplan con escepticismo cómo extienden las mangueras, y talan con la motosierra.

detrás hay un camino desde donde llegaran mejor las mangueras, vayan por detrás- exhorta un anciano metido entre unos bomberos.

Por favor ,llevase a este imbécil que no nos deja trabajar- pide a un policía un joven bombero en prácticas algo nervioso con el pie liado entre la manguera y las llamas rodeándolo.

Vega luís, vamos, vamos retirarte con los muchachos, y deja a estos chicos trabajar. Están bien formados- con paciencia el policía local empuja a las momias unos metros hacia atrás mientras los viejos calaveras se indignan contra los bomberos que les apuntan con las mangueras a sus caras comidas cómo las esfinges de babilonia por los miles de años.

Entretanto el grupo Don Quijote viéndose rodeado de un ejercito de enemigos: todo tipo de militos, se dan el piro desde el escondrijo donde se encuentran:

Che locos a todo morrison que viene los tobogos en las neveras.

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III. EL grupo Don Quijote sigue sus aventuras.

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Bostezando y con sueño, llegan a un pub donde piden varias cervezas y danones. En pequeñas mesas con asientos de sofá, asoman las getas de varios trabajadores nacionales cuarentones con aspecto deprimido, mudos, aburridos; almuerzan bocadillos de tortilla de patatas. Suena en el pub la música de Camaron. Un canis del grupo Don Quijote, apodado el de la triste figura por poseer una cicatriz que le surca la mejilla y tener cara de garza desgarbada. Bebe su cerveza conversando con su compadre el piraña/anguila mientras el resto de hermanos con las manos en la cara parecen alejados de todo deseo de conversar.

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¿Sabes que la panda de los bichicos se han caído de la ficha con lo del incendio de la marihuana del indiano?

El piraña/anguila, que sufre de ciclos de bulimia y obesidad según la temporada por haber sido alimentado con danones en su etapa de lactante al ser más baratos que la leche, comiendo un danone le confirma:

Esa panda han canchado el mote, y nos la han cagado a nosotros.

El caballero de la triste figura, conmovido por esas palabras y visiblemente afectado, pasando a un estado de hiperactividad emocional da una patada a su amigo Bruce Lee y Dulcinea para despertarlos ya que se han quedado dormidos. Grita pegando con el puño en la mesa:

Los bichicos han caído del helado y nos quieren mariconear. Vamos a enseñarles el calzoncillo.

Jaripe, jaripe- gritan excitados Bruce Lee y Dulcinea. El dueño del bar les amonesta sacando la recortada:

  • EH vosotros, comportaos o llamo a los maderos.La pandilla sin ganas de jaleo paga y sale a la calle. Se cruzan con un enorme coche negro adornado de coronas de flores que circula despacio.
  • Menudo buga más guapo- exclama Bruce Lee impresionado.
  • ¿ Nos colgamos de él?- pregunta el piraña.

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El vehículo va despacio, tanto que caminado se le puede alcanzar. Tras este coche hay una procesión de vehículos repletos de gente que llora.

  • EL caballero de la triste figura acercándose al conductor abre la puerta y lo empuja fuera. Se monta. Bruce Lee abre la puerta del copiloto y empuja al suelo a una chica vestida de hombre con pantalones, corbata y gafas de sol. El resto de la pandilla sube en la caja de atrás donde hay un ataúd.El caballero de la triste figura pisa a fondo el acelerador. EL resto de la caravana fúnebre los sigue.Por los estrechos callejones de vall d’uixó dejan atrás a los afligidos perseguidores.
  • Ha sido de chupete ésta empresa- comenta el caballero de la triste figura aparcando cerca de una ermita.

Cenicienta, con su aspecto afeminado a causa de las hormonas que se toma para transformase en mujer, abre la caja mortuoria. Se ve el cadáver de una joven muerta por sobredosis. Sus mejillas blancas en contraste con sus cabellos rubios le hacen parece un ángel.

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¿ Le damos una pasada?- pregunta el piraña admirado de la belleza de la finada.

Entre todos deciden y en asamblea aceptar darle un último repaso.

Uno por uno van desfilando sobre su cuerpo.

Cenicienta subiéndose su cremallera al acabar su turno explica:

Esto es un apuro, es mejor deshacerse del fiambre.

Entre todos colocan el ataúd entre unos matorrales y le prenden fuego.

EL piraña/anguila recuerda la panda del otro barrio, la de los bichicos, a los que tiene que ajustar cuentas.

¿Echamos pa delante lo de lo bichicos?

Demos un pico de tiempo, yo quiero ir a dormir. El que calienta está ya muy alto- agotado Bruce Lee que lleva sin dormir 48 horas hace la señal con las manos unidas sobre la mejilla de irse descansar.

Apruebo la moción- exclama exhausto el caballero de la triste figura.

La panda se retira.

La zapatilla con tobogos se acerca a sofocar el incendio, aullan sus sirenas. Apagan el incendio unos apáticos bomberos.

  1. La policía acude a casa de la viuda Carmen.

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Barrio humilde de Vall d’uixó donde parece flotar en el ambiente la falta de voluntad, de confianza y la amenaza entre sus vecinos. Dentro de todas las casas hay imágenes de Cristo, y pajarillos enjaulados en la terraza que trinan tristes. Severidad y conformismo en los rostros de los pobres. Las espaldas de este desdichado numen, con alguna cicatriz causada por la correa del padre, el juez de instrucción, o del hermano mayor que se preocupa por ellos algunos días. La policía, por el bien social suele dejar a está gente en paz y confinada en esos barrios. Tienen sus chivatos en el barrio. La pandilla Don Quijote no es una prioridad mientras solo queme el monte y algún cadáver.

EL jefe de policía visita a la madre del caballero de la triste figura para avisarle.

Llama dos veces al piso.

Antonio- exclama Carmen al ver al jefe de policía con su uniforme.

¿ Puedo pasar carmen?- le pregunta amable.

Claro, claro, dime, ¿ que te trae por aquí? ¿ quieres un café?- pregunta ingenua ella dejándole entrar.

Veras, estaba por el barrio y me acordaba de Pedro, tu marido, ya sabes lo amigo que eramos. Siempre estaré en deuda por su ayuda en la mili.

Ella sonríe y le prepara café.

Tengo que hablarte de tu hijo- le dice de repente.

Carmen silencia y le pregunta cara a la cafetera, sin volverse.

¿ Ha hecho algo malo?

Bueno, bueno, nada de importancia que no hayamos hecho el resto- le tranquiliza-Quemar algunas cosas, robar un coche, tonterías, niñadas. Pero claro, ya sabes la política, hay tanta gente pidiendo que hagamos detenciones. Hay elecciones europeas Carmen.

Carmen exaltada, se gira indignada:

Mi hijo no Antonio, mi hijo no.

Antonio sobrecogido, balbuceando, la consuela dándole un abrazo.

Siempre que pueda lo protegeré, pero Carmen, dile que se quede unos días en casa, hasta que esto pase. Dame tiempo. Detendré a algún inmigrante y le acusare de todos los incendios.

Angelillo de Uixó.

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Los pirómanos Don Quijote de Vall d’uixó. by Ángel Blasco Giménez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional License.
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