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La huerta de los Avaros. I.

Posted: December 2, 2017 in autoempleo, capitalismo

 

 

La Gaya Miseria. Por tierra de Avaros

En la libreta de notas y  cuentos había anotado unas lineas de un relato, pero el principio del mismo estaba en páginas anteriores, y habría de explicar que pasó por el tiempo del medio  antes de empezar por el principio:
el laberinto del tiempo y su quietud.  estoy dentro en movimiento de difuntos. Voy cayendo a trozos para mañana no ser nada.  Hay dejación atmosférica envolviendo, presión solar que no deja de amenazar los cultivos. La temperatura no baja de treinta grados y estamos rozando octubre. Solarquía sería un buen nombre para la cooperativa- Pero  donde- ¿ dónde está esa gente que me quiera acompañar a las regiones solares?  ¿ Puedo yo solo multiplicarme por esporas dentro de un invernadero? Necesito a los demás, pero los demás están tan muertos como yo. Mi tiempo discurre en un monótono empobrecimiento y trabajo, que debe dar ejemplo y frutos. Y  eso solo es posible dándole forma y producción a este caos sin sentido. cincelar no mi curriculum,  que cada día es más pobre. los logros académicos de la juventud  se desvirtúan cada hora. Se tuercen al no añadir más estiércol empresarial con nuevos títulos de  formación. Y la tierra, cada día se hace más pobre si yo no llego a tiempo. El cielo es un avaro miserable. Ha cerrado las nubes para no dejar caer una gota de agua. Un imbécil de la radio, economista, asegura que así se desestacionaliza el turismo y todos los españoles salimos ganando. Turismo de sol y playa desde enero a enero.  Y se despide diciendo:
Ya veremos como le va a  Portugal que llueve más.
El Ayuntamiento de vall d´uixo defiende esta postura medio ambiental. Se lo explico a Marta La he visto después de dos meses sin vernos. No de forma casual, sino porque la he llamado. No la veía  desde que seco la charca el ayuntamiento para que no hubiera mosquitos en verano. Y todos nos fuimos de las tierras ocupadas, un poco hartos los unos de los otros. Igual que yo volví solo y feliz de que se hubieran ido haciendo mis apaños con el agua de una fuente tirando de carretilla. A lo que el resto dijo que estaba loco. Luego me canse de estar solo y les llame. quizás por discutir.
¿ sabes que lloré cuando secó la charca el Ayuntamiento, Marta?- es  lo primero que le digo mientras pedimos un café.
Lo imagino-  me contesta ella porque sabe que pocas cosas son las que podemos sentir  y amar con sentimientos  de  pertenencia en vall d´uixo gente como nosotros. La charca del puente de san José lo era, como la tierra que habíamos ocupado y ahora ocupo solo. El resto del pueblo, su patrimonio, su gente, su cultura  es tan  repudiable para nosotros siendo gente de aquí, por bárbaro que suene esto, como para un  policía nacional, o activista de españa 2.000 , la  cultura musulmana.  cualquier signo de civilización, de cultura local, de fiesta de vall d´uixo, incluso sus gentes, reciben un fuerte rechazo de nuestra parte. Nuestra situación en este sitio había llegado a tal extremo, que solo viviendo como bárbaros excluidos podía comprender nuestro comportamiento,  y su manifestación exterior más superficial era rechazo a la cultura local, festejos, a sus políticos. Por dentro un profundo asco, depresión, rabia, ante la gente de aquí, que era la que menos nos podía importar su sufrimiento de todo el planeta.  Nos recordaban nuestra situación de penuria y exclusión cada petardo lanzado al cielo. Eran ellos, el enemigo nativo de vall d´uixo, nuestro opresor que vivía puerta con puerta con nosotros. nuestro violador  era el policía local, el concejal de turno en su mandato, el empresario del barrio, el festero que se estaba divirtiendo martirizando a un toro. Como disfrutaban con la pobreza de sus vecinos. Yo  en este pueblo había recibido insultos de gitanos, payos, incluso  policía local me hacia comentarios desagradable sin tapujos cuando me veía, o  mis vecinos de alrededor. ¿ como iba por lo tanto a tener cualquier signo de amor hacia esta gente? solo podíamos amarlos desde la humillación, es decir desde el masoquismo.
¿ sabes que el propio ayuntamiento disfruta y recomienda disfrutar con el empobrecimiento de sus vecinos?- dije esto en voz alta en medio del bar sin darme cuenta de que me oían. Nadie dijo nada. Marta no se extrañó de escucharme  decir tal sandez ,pero si me rogó que siguiera hablando por esa vía.
Veras Marta, dame tu mano.
Marta extiende su fina y  diminuta mano en la mía mientras yo iba deslizando un dedo entre sus líneas.
La ruina es un signo hoy  del fracaso del individuo, y el triunfo del progreso. El sistema es radical, no hay termino medio. Tu y yo formamos parte de esa legión olvidada, la que no se recuerda ni viva ni muerta. En palabras de cualquier imputado por corrupción o contertulio de la televisión: ” los pobres son incompetentes mentales. no merecen recuerdo ni respeto”
suelen hablar así cuando les entrevistaba por sus casos de corrupción , que los jueces y fiscales le blanquean.
El obrero simplón,  que es el obrero cognitivo, el que tiene un trabajo cualificado,  el que a gente como a nosotros  descalifica, y admira por contra a este tipo de gente corrupta y funcionalista.  esta como absorto por la tecnología que le ha sacado de una vida dura en lo físico. Ignora , o mejor dicho, desprecia cualquier otra existencia que no venga dada por el algoritmo:
” toma lo mejor para ti”
Claro que se queja de vez en cuando:
el sueldo, las vacaciones, la fatiga laboral,  los inmigrantes que llegan; pero hasta en eso es hipócrita…
Marta me pregunta:
¿ Y nosotros?
Nosotros nos hemos convertido en avaros.
Ríe por la salida improvisada:
¿avaros…? Jaaa
Prosigue, me retira la mano y ya la uso para mover el café.
Lo dices porque no me has pagado las patatas y los ajos que compré para sembrar.
No Marta, no lo digo por eso. Sabes que acordamos por consenso que aquello fue una inversión que hiciste fallida. tu viste como nos destrozaron las patatas los chiquillos… y los ajos, robados por alguien que sabia lo que hacia.
te dije que los recogieras cuando estaba gordos- apunta ella.
Pensé que unos días más les iría bien para estar más maduros Marta. Tu perdiste ocho euros, y yo el tiempo y el esfuerzo.  Además, todo no ha sido así. Las lechugas a veces nos la han respetado. Tu te llevas las hojas de fuera y yo las de dentro.
Las de dentro siempre tiene algún bicho. Una vez me salió un gusano- me recuerda el motivo de por qué tenía que deshojarle las lechugas.
Marta parece desanimada con los recuerdos y la conversación. Estamos a punto de irnos.Nos aburrimos juntos y por separado.
Pago yo- me dice ella
Gracias le respondo- añado un- ya sabes Marta como estoy.
En hambruna estamos todos- su respuesta nos identifica, somos gente excluida, como los avaros en sus tiempos, pero aquí cada uno por un motivo, o por mil. El conjunto es difuso.El motivo de derrota personal  de marta o los de marta, no los sé. Y el mío, tampoco  tengo claro como esa corriente ideológica me ha ido arrastrando hasta quedarme flotando inerme, en ocasiones, y en otras nadando a contra corriente.  A veces creo que los excluidos sociales son los verdaderos nadadores contra corriente, en otras ocasiones, que son los actuales judíos, haciendo una analogía con la Alemania nazi, también llamada alternativa para España.
Al salir a la calle y recordar la palabra que he empleado ante marta, avaro, y que es de un escrito anotado en mi libreta de cuento aplicada en mi esquema mental a nuestro huerto, el huerto de los avaros. sin duda en mi cuento estoy etiquetando el proceso que nos ha convertido en esa clase de seres desgraciados que no importan a nadie.  huerto de los avaros por el sustento material que debe proporcionarnos el trabajo para seguir viviendo como miserables, el trabajo de la tierra.  Ahora tengo que quitar el plural y sacar a Marta de esta historia Su breve papel ha terminado. Como el de Pablo. Estoy solo ocupando unos bancales de un ayuntamiento liberal que cree en el destino personal. Claro que es mentira, dicen esto porque les toca decirlo. Un reverso de algo tan positivo como la agricultura tiene este terrible dato:
la miseria.
Sin embargo, conforme hacia fotos para acompañar estas lineas, había todo lo contrario en mis sentimientos. Volvía la contra corriente de la exclusión. Igual que marta que no pensaba vivir del trabajo del campo, sino que lo hacia por el recuerdo a su padre fallecido  que fue agricultor. A mi con el pico y la azada en la mano me emocionaba vivir. veía entre cebollas, ajos, acelgas, borrajas… la literatura de Blasco Ibañez. Yo era el personaje principal de la barraca. Los robos, los agresiones, que sufría eran de vecinos. Una venganza moruna. querían que me fuera porque ocupaba primero las tierras del molino del tío Demetrio y después del Ayutamiento. Pero allí estaba yo, aguantado entre cañas y arena, y hambre, mucha hambre. Hambre empujando la carretilla con agua, y solo, muy solo. Sin una familia al volver a casa a la que contar que los guisantes crecían, y había traído un puñado de bachoquetas ecológicas. Y ellos, los del el pueblo,  los que me llamaban radical, violento, amenazador ,y habían que destruirme, como se hace aun animal dañino. pum, pum, venga el petardazo y los campanazos.  Así con alegría, me entere de en mis tierra ocupadas iban a hacer una zona verde para atraer a los turistas.  Tierras de labranza, ocupadas por el césped. De este modo uno se vuelve bárbaro, aborrece la política. se excluye un poco más, se hace más avaro, incluso discurre como un avaro. Así es como empecé este cuento titulado páginas anteriores  en esta libreta: el huerto de los avaros: la salva.  Incluso antes de escribirlo , había hecho un vídeo en youtube titulado así . Por eso empleé esta  la  palabra avaro ante marta. le hizo gracia, porque creía improvisada, pero era premeditada.  se debía a una anunció del facebook del ayuntamiento sobre la compra del molino y las tierras que  yo ocupaba. Ahora sabía  lo que pensaban hacer.
El huerto de los avaros, la salva.
Un avaro de los tiempos de la exclusión social en España, en el año 2017, supo en una ocasión que habían comprado sus tierras  de las que no tenía derecho legal por sufrir este estigma social de ser excluido, un  ayuntamiento de castellón financiado por los emiratos árabes. Nada podía hacer el avaro más que reconocer la situación, y mendigar  una porción de aquella cantidad de tierra que  iban a gastar para ocio el ayuntamiento, es decir , para nada productivo. de este modo el avaro pediría que le dieran una pequeña parte. Como los ayuntamientos de aquella época ya no hablaban con la gente, sino que mandaban empresas privadas a intermediar, o la policía, el avaro se adelanto mandado un vídeo salva explicativo a las autoridades, que por cierto borraron de inmediato después de verlo y concluir que estaba editado por el avaro cuya cuento de usuario era el impertinente. En este se mostraba al avaro en su hogar entre trastos viejos hablando:

Dios proteja a nuestra alcaldesa por haber comprado sabiamente la tierra de los avaros. Ala el verdadero profeta le dé muchos años de legislaturas por proteger la hacienda publica de los despilfarros del anterior equipo de gobierno que ha hecho que la joya de castellón acabe en bancos usureros. Por eso lo avaros le suplicamos que nos deje seguir en estas tierras que llevamos ocupando años. Siglos diría yo. Sabemos que en estas tierras  valencianas, de alma mora y de gente del desierto,cuando a  alguien lo quieren expulsar o marginar, le quitan el agua. Así se dispuso con nosotros. Se nos quitó el agua con la excusa del mosquito, porque alguien se  quejo al ayuntamiento. como nosotros no somos nada, ruegos de que era un error no sirvieron, la charca se seco y ahora hay más mosquitos. Es decir, el foco no estaba en el manantial. Es bueno para el medio ambiente, incluso para la sociedad, que estemos nosotros en estas tierras presente. Y si teméis por el turista, el turista puede pasar a saludarnos mientras padecemos fatigosamente trabajando. Paz y bien hermanos socialistas.
A lo que una nota respondió:
“Hermanos míos, que el ahorro o como se llama ahora la gestión nos guié a todos, avaros y ciudadanos, como si fuera el verdadero profeta. que los sometidos rueguen por la calles  pero no con manifestaciones, y llamen a las puertas de los despachos de las administraciones. No se las cerramos al amigo caído en desgracias con el pretexto del mérito o el curriculum. Dar en lo que se necesita es cosa de progreso, no se debe en esto ser cicatero ni comerciar con el sometimiento de las laboriosas gentes. Respondemos con un ya veremos, tiempo al tiempo,  paz y bien para el que le va bien”
En esta historia abierta, como en muchas historias esta llena de intereses miserables y sufrimientos, algunos llenos de estupideces, de modas, como el turismo. Una lacra como la usura. Aquí vemos como se junta la expulsión de unos, nativos, para que lleguen otros, que no se van a quedar ni comprender nada de este cuento, turistas.
Angelillo de uixó.

calima, la historia del cambio climático interminable

El 5 de octubre del año 2017 corte con la cabeza el suelo al dejar caer la regadera. Me elevo sobre un pedregal de vall d´Uixo, como un asceta perdido en un mundo liberal contemplando dos realidades  contrapuestas, y a la vez cientos, miles, de realidades implícitas unidas entre ellas dispuesta a encerrarme en un laberinto. Sobre mi mundo  arena, tierra, sequedad, y aislamiento, degeneración por cuanto me rodea. A mi alrededor solo hay  libélulas que se posan entre los palos que sirven para que trepen los guisantes, cuyo dolor está escrito entre sus hojas debido al efecto de la presión atmosférica. En el fondo del horizonte, aun se ve lo que les ha atacado. “La calima” como una bestia  surgida de las profundidades , se balancea blanca, suspendida entre el mar y los edificios de los pueblos del contorno  que podía divisar entre agrestes y desoladas colinas, Nules, Moncofar. El calor y este efecto propio del verano producía unas temperaturas sofocantes, que atentaban contra la vida vegetal, “tan inadaptada a los cambios”. los días previos a este día, fueron idénticos a este , y los meses de  verano que se acaba de ir, el más  tropical que se tenga constancia, y el verano se adentraba en territorio otoño. Otoño según las horas de sol y el calendario, pero no un otoño de llovía como tantas canciones, un otoño seco.
Las piedras de este lugar, mis compañeras de destino, entre las que acabare recodando el mundo, como un canto rodado que una vez cantó a este tiempo, eternamente viviré como piedra, son testigos de lo que digo:-
ellas decían amontonadas unas sobre otras, “tan llenas, tan duras, tan eternas frente a tanto cambio” no recordamos nada igual a este día.
Desde hacía meses, no llueve. Lo que  hace diferente  a este día  del día ayer, y el  motivo que interrumpe mi mundo de piedra, que algo ha movido,  es la visión de esa niebla blanca de calor flotando. La primera siembra de invierno, está perdida.Los guisante yacen mustios empalados junto las cañas. Se habían arrojado rendidos a las ramas en la madrugada, para descansar asfixiándose lentamente. Sabía que para muchos de ellos, echarles agua era una perdida de tiempo en estos momentos.Las hojas de acelgas, parecían los tentáculos de los pulpos escarbando en la arena de un fondo . Las lechugas estaban acostadas, amarillas, enjutas y ásperas sobre el suelo. Tenían color amargo, habían perdido su liberal color a la vista. Para este rincón, y lo que nos acontecía, a nosotros las criaturas del pedregal,, hombre, azada, matorral, huerto, era un día de derrota. Solo un zafarrancho de agua nos podía salvar. El viejo algarrobo lo sabía. El agua. Ella vibraba en mis manos a diario. cien, doscientos litros ,pasaban de la roca de la fuente a mis manos. El viejo bar oasis, se cobraba algún café de mi parte, y alguna una ironía de la vida con su palmera verde pintada en la fachada. Yo  atrapaba el agua como en el sahara, en garrafas para derramarla  lentamente para que la chupara la tierra, como se chupan los labios cuando se ama o cuando se finge amar. Pero este día, 5 de octubre como si la calima anunciara uno de los otros cambios que vendrían, al presionar el grifo, salia un pequeño chorro de agua de la fuente del oasis. a través del negro agujero recibía su blanco néctar con estrépito de cascabeles, arrastrando un murmullo y un olor aséptico  de agua-  hipocresía  de estos tiempos, mientras se desinfecta el agua, se ensucia el aire. El viento arrastra partículas nuevas y mutantes, como llegan a los campos nuevas especies invasoras, una de las cuales aplaste contra mi antebrazo. dejando al mosquito tigre entre mis pelos enterrado. Llego con el agua en carretilla como un asceta neolítico en un paisaje de cavernas rodeadas de chumberas, bajo los cuales estaban mis ajos, cebollas, tomates, amaranto. Mi sabana africana en vall d´uixó. me falta la tribu. Allí estoy yo estacado, cavernícola indomable luchando contra la calima y el homus cognitivus. El hombre más repelente de todos los tiempos: el racional y político. EL agricultor que me rodea, esta incorporado a la red de agua, es ajeno al cambio climático, pero igual de pobre que yo en su balance de resultados, se admiraba de las toneladas de naranjas que conseguía de cuatro fanecadas sin esfuerzo, ocho, diez toneladas, doce, más o menos. Y unos mil euros de perdidas anuales. Y eso no era nada, su logística estaba a punto de saltar por los aires. El cambio climático venía de mil maneras inconcretas. Todo cambia a cada segundo. Hoy calima, mañana gota fría, heladas y al día siguiente sol. Las probetas científicas que nos había conducido  hasta aquí , acabarían flotando en el cieno, pues la ciencia no había descubierto nada real, solo el peso, la comparación entre las superficies de las cosas físicas. Las vecindades humanas serán ya un nido humano de miseria personal . colmenas humanas agotadas, servían para alojar náufragos, seres de la caverna en ciudades pomposas, urbanas, modernas, con personas arrojadas a la hoguera de la exclusión, la corrupción y la degeneración. algunos de volvería gayas, portavoces de la tierra, otros se tirarían a la tabernas, o al sexo. Cada cual es responsable de iluminar su mundo con estupideces. Un orden mundial basado en los actos de cada uno. Liberalidad absoluta. Un desierto mental amenazando ¿ qué puede llenar el desierto? la familia, el coche, la patria…. No, ante ese desierto el suicidio. junto ese desierto mental como analogía, el desierto físico, cada día muchos metros de diserto avanzan. Y la gente  huye de esos desiertos que les llegan. Y vendrán como llegaron los bárbaros la gente del desierto. Y es posible que se detengan ante nosotros. y al contemplar nuestro mundo, no  nos aplasten y nos admiren, y no devasten nuestra civilización,y se unan a ella como ciudadanos de segunda en el sector servicio. Pero queda otra salida, si por nuestra propia estupidez no nos destruimos, que es el plan A, queda el plan B. Retroceder para avanzar. un colapso general. Un cambio climático que termine con las cosechas, la pesca, la ganadería. Y que el hombre sano respire con su lanza. Que truene el clan, el aullido de los lobos, las orgías en las selvas. La vida sencilla de un mongol. La sonrisa de un bárbaro. El sonido de los cuernos. Las migraciones de los pueblos por las estepas. Y que durante miles y miles de años nadie pueda relatar esto porque nadie sepa leer. que solo tengan de estos millones de vidas recuerdos las piedras.
Angelillo de Uixó

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La siguiente historia está basada en hechos reales.

En vall d´uixó, en la puerta de los supermercados hay un hombre Nigeriano,cuyo único recurso es mendigar. Hasta llegar ahí ,ha recorrido un largo camino no exento de peligros como desiertos, bestias peligrosas, mares, violencia de países en guerra…. y explotación en el paraíso. Muchas veces a caído en tan largas penalidades y aventuras.  se ha levantado, para ser empujado nuevamente.  Nos centraremos en su estancia en europa, en un breve momento de su vida . Este verano estuvo trabajando en los chiringuitos de moncofar para un empresario local que lo contrato para ayudarle sabiendo de su situación de mendicidad, en el barrio nos alegramos mucho porque su suerte parecía cambiar. Aún no ha cobrado.

I

Nada era tan hermoso en mi camino  que observar como subían y bajaban de los ficus de la avenida suroeste una nube de estorninos . formaban por el aire los más hermosos dibujos como corazones, elipses,  delfines, que se repente,  se rompían. caían en picado los estorninos como almas negras  para reaparecer en el cielo como lanzados de los ficus y formar  otro dibujo en el aire.  Imaginaba la libertad contemplando aquellas aves.

– Unos son más y otros son meno, estás son las reglas del paraíso.

Fueron las primeras palabras que recibí al acercarme a un hombre Nigeriano contra la pared del supermercado sujetando un bote entre las manos.

Así es- respondí yo dejando caer mis brazos y dando con el suelo las patas de la carretilla cargada de leña, un rastrillo, una regadera y una bolsa llena de guisantes y lechugas.

Un golpe de metal y a carga de leña sonó en ese rincón de la ciudad educadora bajo las luces de neón del supermercado.

Contemplé nuevamente el rostro de ese hombre negro que me era familiar pese a no ser de este lugar. Accedió al paraíso con como yo, por mis buenas obras después de nacer en él. A él le abrieron las vallas y las rejas cuando llegó con una patera huyendo de la violencia y el hambre. Cruzó el desierto con una piedra atada en una faja en el estómago para contener el hambre. En el paraíso sabían de su desesperación y dolor, por eso Apolo que guarda sus fronteras con la espada y la lanza, les dejo pasar ese día y no tumbo su barca. Fueron de este modo engullidos por el paraíso. Filtrados como las barbas de la ballena el agua cargada de krilling de la que se alimenta el gigante animal,a unos; los mandaba a centro de detenciones; a otros los llevaba a la industria, al campo, el servicio domestico; los había que enviaba a la prostitución, marginalidad, mendicidad.

cual chispa que enciende la compasión, el hombre nigeriano se volvió hacia un grupo de señoras que entraba al supermercado.

Buenos días señoras-

estas , movidas por la piedad, le devolvieron el buenos días con un pequeño puñado de céntimos que sacaban del bolso con cuidado de no mostrar el billete para parecer tacañas.

se sintieron felices de hacerlo. sonó aquel ligero caer de monedas al bote, como el canto de los ruiseñores.

como yo no dije nada, ninguna limosna  obtuve, pese a que las señoras me invitaron con la mirada a participar.

Cuando hubo el hombre nigeriano terminado su oficio, volvimos  a nuestros asuntos.

su voz denunciaba su último empleo en españa.

– Arriesgué mi vida entre las tribus, el desierto y el mar; esperando no arriesgar en el trabajo . Aquel derecho empresario, que fue hospitalario  y bueno conmigo, ofreciéndome un empleo en su chiringuito de verano, en las playas de moncofar. Entraba el dinero con cada aquel turista  que pisaba ese comercio. Y eran muchos,  y muchas las horas de alegre música, chicas ligeras de ropa, felices, disfrutando de la vida, compartiendo copas con chicos, de la mañana a la noche, nunca se escucha el sonido de los olas, solo el del dinero y las copas. Este era el paraíso que me habían vendido. ¿ Pero que hacia yo? trabajar para ellos como un esclavo. No hubo salario hermano. Paso el alegre verano, estamos en noviembre, sigo en esta pared detenido. esperando. pasando muy malos ratos. esperando. a veces me acuerdo y le llamo, le preguntó ¿ va a pagarme? me dice: no tengo dinero. Yo espero. Espero en este paraíso.

¿ a quién esperas? le pregunté yo.

su gesto se volvió solemne, como el de un rey  africano del siglo XIX arropado de la dignidad de la sabiduría ante su tribu antes de luchar contra un ejército colonizador. Vi en él hablar a Shaka Zulu, a Espartaco el tracio, a tantos que lucharon por la libertad.

Espero a los que vagan por el paraíso perdidos, y se buscan por las noches en las cabañas que ocupan. se reúnen en torno a una hoguera a hablar, cantar, sobre sus penas.

A ellos aguardo; al igual que  a los blancos que se han hundido en su cuna.

dirigió su mirada hacia mi ,y añadió:

a ti, y a los que están como tú… espero.

Y tú ¿ a quién esperas?- me preguntó.

Angelillo de Uixo.

 

 

 

 

 

 

 

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Efemérides de un poeta anónimo que utiliza seudónimo. .

Para celebrar la efemérides de la muerte de Franco y su legado vivo y milenario, hay que oler a la justicia Española como al finado. Como método de llegar al conocimiento, yo, Angelillo de Baskerville me quedo con el olfato. Es el sentido que mejor nos puede informar del legado inmemorial que el  fascismo  nos ha regalado al pueblo español . si es verdad que el fascismo cuando lo abres, no huele a jazmines; huele a prisiones y calabozos, incluso a cementerio, que son lugares como una caja de sorpresas,  que  también albergan hombres y mujeres hermosos, que florecen a conciencia entre tormentos y barrotes que nos hacen al resto mejores, incluso los difuntos.

En otra ocasión, leí sobre el fascismo en la cruz de los caídos de vall d ´uixo, donde habían escrito para la efemérides :

¿A quién no se le ha  aclarado  que vivimos  en un régimen fascista tras sentir dolor en la nariz por el olor a descomposición de la bella dama de la diarrea con la que limpia las sentencias que le salen del ojete?

Menos por el olor,  el resto está atado y bien atado.

 

Tome está palabras y las guarde. ¿ Pero me pregunté si era suficiente este  método para saber si España era fascista? no tuve respuesta hasta días después leyendo el diario ABC, escuchando la cadena ser, viendo antena tres.

Otro método con el que me sirvo para divulgar el fascismo, es conocer quien pierde el juicio .

siempre son los mismos los que acaban idos:

Las mujeres desafortunadas, los desempleados, los más pobres, los enfermos mentales, los refugiados , los que han caído y no se han puesto en pie, los inmigrantes…algo han mejorado la situación de los jorobados, pero en general , acaban descalificados y como  desafectos los de siempre.

Si me equivocara en mi juicio, y viviéramos en una democracia sin legado fascista, no veríamos la sombra  de los periodistas portando una antorcha desfilando entre los muros de las calles, los bares, los hogares ,  los juzgados, las editoriales, advirtiendo desde los medios públicos  y privados,    que los que critican a España son gente que la odia, y hacen una caricatura de un país democrático actuando  motivados por odio  criminal . Entre tanto se está llevando a cabo un aquelarre  sin precedentes desde la guerra civil y post guerra por el estado español, encerrando y torturando en cie a inmigrantes, a refugiados de guerra. humillando a los perdedores de la crisis económica como los desempleados, encarcelando a críticos  al régimen, censurando, promoviendo el conformismo, la pobreza, la desigualdad, la ignorancia, la violencia de los unos a lo otros, arrojando a la locura a millones y millones de personas incapaces de poder defenderse más que con prozac de está ofensiva  fascista relámpago, mecanizada, fulgurante,   que unifica y estandariza toda conducta, y  cualquier posible resistencia humana, sobrepasando todas las líneas de defensa estrés, ansiedad ,marcadas como última barricada por el sujeto reprimido , que acaba aplastado en su cuarto lanzado del carrusel de la vida por un sistema racional y lógico fascista que lo excluye parasitándolo en vida antes de terminar con él.

 

Si errará en mis juicios de clase, y no hubiera una clase  dominante, como sostengo contra todos al señalar al  bando vencedor  al afirmar lo siguiente en alguna epístola anti fascista donde escribo :

la clase dominante hacen lo que les da la gana , con absoluta indiferencia, incluso disfrutando de la tragedia de millones de personas que antes vivían como ellos y ahora como marginados  . El régimen les proporciona comodidades, todo tipo de servicios. La posibilidad de montar su vida como quieran, siempre y cuando sea en los límites de la desmovilización intelectual, política y crítica. así al tener acceso al consumo, a las paella de los bares los domingos, a algún viaje, a caprichos, la vida de nuestros opresores  se convierte en afortunada, en un gozo donde florece en el rostro la sonrisa de la hiena. la hiena animal español que se alienta de carroña  y siempre ríe entre los muertos. No le pidáis a un hiena compasión. Tampoco creáis que las hienas os vigilan. Eso es lo más duro de reconocer, muchos de vosotros creéis que tenéis alguna voz, alguna importancia y que os vigilan porque vuestro mensaje puede persuadir. Nadie os vigila más que como posibles consumidores, hasta los que os llamáis Bolcheviques. ¿ Para que alguien os va a vigilar si no podemos hacer nada, y el sistema lo sabe?

Algunos diréis, ¿ y los raperos que van a prisión por sus letras , no incomodan al sistema?

Tras pensarlo os respondo:

dos son los caminos en el estado fascista que conducen a a cárcel según la justicia

unos lo hacen por sorteo, un ordenador los jueves prepara el castigo para dar al resto  ejemplo de orden y silencio, también llamado autocensura, la más difícil de permitir y combatir. Yo mismo fui sorteado y detenido un viernes en el año 2013 por mis escritos. EL juez ni había leído mis numerosos  escritos, me preguntó si escribía en blog si cantaba rap, o hacía vídeos en youtube.

Ya iba a decir que si, cuando mi abogado me dijo que dijera que no.

Y así salí, aunque teniendo que fichar dos veces al mes durante tres años.

de este modo me di cuanta de que no por mi pensamiento fuí apresado, sino como mero símbolo de castigo. En eso me ha convertido en un estado fascista.

El otro motivo de ir a prisión es por conseguir lo que se busca.

Así a muchos raperos, independentistas, escuchamos decir al juez:

mira que se lo advertimos que acabaría usted detenido de seguir por ese camino.

Así que antes de enterrar el fascismo, y decir que fue algo del pasado, con eso de que vivimos en una democracia consolidada ,porque solo hay docenas de presos políticos y no miles,  censurados cientos de autores y no todos, pensar que viviendo mal hay millones y millones de personas que nos rodean. tantos en España   en número, que en cabeza humana no caben para comprenderlo. trece millones de pobres. Recodar al levantar la mirada, que desde muchas ventanas de nuestras calles, asoman banderas fascistas, y gente pidiendo que bombardeen Barcelona.

Antes de que el régimen nos muestre su peor cara, ya nos ha pasado factura en la democracia.

Angelillo de Uixó.

 

 

 

 

 

 

 

He asomado al despertar tras la terraza. He visto un mundo seco.
solares descubiertos que se extienden hasta mi casa.
la barrera verde de mi huerto con guisantes marchitados sobre las ramas,
en polvo y cenizas convertidas las espinacas ,
hojas del supermercado  enganchadas entra las hojas de las habas,
que al soplar el viento han levando el vuelo.
He gritado al saber que no quedaba  agua en el aljibe :
“el mundo,
ha estallado conmigo dentro,
meteré la cabeza  dentro del León de la fuente,
porque avanza el desierto y la sequía se mete en las casas.

abandona lentamente la terraza. atraviesa una puerta oxidada pintada de verde. La puerta se cierra con sonidos metálicos en la oscuridad de cueva   del hombre sequía . Ramas en el suelo del comedor que a su paso se quiebran. La chimenea humea con los restos de la última cena. el hombre sequía se sienta. Balbucea unas palabras enjuagando su boca con café:
No es justo que mis plantas se mueran,  mientras el resto del mundo se lava como si nada, como si la sequía no fuera con ellos. Bailan entre los salones, se buscan con la mirada, se persiguen los enamorados en el parque y no tenemos agua.Para revindicar mi huerto, dejaré de bañarme, y rogaré a las autoridades que hagan lo mismo para que exterioricen la sequía de nuestra tierra, y cuando vayan al senado, al pleno o donde fuera nuestras autoridades ,sientan el resto su respetable presencia, como cuando yo entró en la biblioteca, y así les digan como a mi:
ya están aquí los de vall d´uixo,
el mundo.
Y si eso no fuera bastante, los hunos caudillos de mi tierra, venzan la batalla  no solo con el olor, sino con  la palabra cantando esta charanga:

Gira el mundo seco.

Hoy, los rayos sedientos ya llegan.
Agoniza otro día esperando llover.
EL río Belcarie va sin agua
los aljibes están sin agua.
Gira el mundo seco como una noria
sin que podamos hacer nada
Hay hogares que ruegan secos,
ríos de grava que abrasan al pisarlos,
la tierra que se abre,
el hambre y la sed acechan al hombre,
los bosques, mares y animales que se extinguen.
El  mundo, se hunde bajo le polvo que lo cubre,
no esperes salvarte de este movimiento,
porque mañana será igual,
el giro de el mundo es seco.

angelillo de Uixó.

 

 


Fragmento del hombre del cielo. Esta basado en el relato de un viaje a las minas de chóvar, la nevera de alfondeguilla y la visita a mi huerto junto un amigo. Publicado cada fragmento en diferentes blogs, en esta parte, la segunda, se relata la llegada a la nevera y la visita a las minas. La anterior se puede leer en:
2017/11/pataleos-en-el-huerto-avalamos-un.html

/2017/11/patrimonio-de-nieve-desde-alfondeguilla.html

2017/11/pantano-musulman-de-chovar-la.html

 

I.

Pataleos en el huerto, Avalamos un hombre nuevo.

Ignoro porque no llueve. El cielo se ha alejado de nosotros, como muchos de mis semejantes se han alejado de la tierra. Hoy el planeta que nos acoge lo observamos con pena, como una bestia vencida que nos inspira respeto moribunda entre nuestros brazos . Y en nosotros, ha nacido  un hondo temor hacia nosotros mismos, hacia el destino delirante que nos hemos reservado llevados por una razón  deshumana. Ya se escuchan las primeras voces de rodillas en la tierra arrepentidas de lo que nos depara. piden a la tierra a la que llaman gaya, que nos extermine. Han empezado a sentirse culpables. Los antiguos temores de los hombres hacia los bosques oscuros y las bestias, han desaparecido como los pantanos, muchas fuentes, y los propios bosques que albergaban esos temores. Esta naciendo un hombre nuevo, a punto de desarrollarse plenamente. Si consigue este ser formarse , lo hará sin ninguna concesión a la historia, a la moral, al pesimismo, a la compasión; alguien como yo no tendrá razón para seguir existiendo y deberá desaparecer, pues ninguna vida alejada de la prosperidad, seguridad y riqueza podrá sobrevivir. O deberá hacerlo fingiendo ser feliz entre miserables condiciones vitales en constantes revisiones formativas y seguimientos de funcionarios de la gestapo socializadora emprendedora. El destino   de muchos humanos resistentes a esas mejoras materiales , que albergan de desespiritualización de la vida,  serán calificados de inadaptados al superior cambio, al igual que especies vegetales y animales que desaparezcan. La tragedia que se cierne sobre nuestras cabezas y bosques tiene tales dimensiones,  que al lector dejamos elegir  a su gusto para describirlas en este relato entre:
de  apocalipticas , o de extinción.
Entre tanto, yo estaba preparado para servir a estos fines. Mi papel era ser humillado en el nombre del hombre nuevo. Nuestro combate era desigual. La cantidad de medios del hombre nuevo eran infinitamente superiores a los míos, donde yo, desventurado de mí, un hombre solo y que solo poseía la palabra. ! tan desvirtuada, tan libre de contenido, tan suelta por el aire como una paloma! sin que dijera ya nada a nadie, y volviera de nuevo como convertida en un bomerang contra mí. Mis edades pasaban envuelto cada vez en una soledad y distanciamiento más abismal con el resto de la sociedad ,que pasaba a toda velocidad delante mía , mientras yo me encontraba recluido en islas de robinson, en paraísos perdidos donde fabricaba mis mundos para sobrevivir. Pero esos mundos eran invadidos. No estaban tan perdidos como deseara mi irracionalidad, conductora de lo que me quedaba de existencia. El hombre nuevo allí estaba,  como una pesada sombra que me perseguía.
Una día bajando a mi huerto la encontré. Iba arrastrando la carretilla y el agua que transportaba como una bestia para regar y  observé a la escuela taller t´avalem en mis terrenos. Entonces la sombra apareció, como en esas ocasiones suela hacer.
¿ qué quieres realmente, oh sombra, nacido de hombres?- le pregunté.
La sombra arrastrándose  por el suelo me contesto enganchada a mi pierna.
Tu voluntad, tu adaptación- me respondió.
Jamás, criatura grimosa, soberbia  y banal nacida de la ciencia y la técnica. He descubierto tu secreto que te destruirá-
¿ cual? gritó la sombra.
Temes a tu padre, la gran sombra- comenté observando como fumigaban con productos tóxicos como los empleados por los nazis con los judíos sobe mi huerta la escuela taller-Hitler- añadí.
La sombra se alejo inquieta.
Entre un arbusto habló.
Eso solo retrasara al hombre nuevo.
entonces le interrogué con malicia, porque sabía que pese a que se sigue el ideal nazi, hoy se pretende que venza  con persuasión, sin violencia aparente contra los marginados, desadaptados, desplazados.
¿ cómo conseguiréis la creación de un hombre nuevo, ese ideal superior inspirado en nietzche y que tan mal entendió  hitler, y del que estáis tan alejados?
la sombra se fue y quedaron unos chicos de escuela taller pateando mi huerto porque así se lo habían mandado. El fin de ese aprendizaje era aprender a humillar y a no tener piedad. Los chicos de la escuela taller deberían llegar a ser hombres nuevos. Por eso su monitor les enseñaba a atacar un huerto ecológico de una persona que lo trabajaba sin contrato y sin ser su propietario.
Esos chicos cuando terminaran su escuela taller deberían pensar como un emprendedor o un nazi, pero nunca como un trabajador o un humanista.
La orientadora laboral del inem forjaría sus mentes para una victoria personal, resultado de toda una nación emprendedora y prospera con sus fronteras cerradas a  la pobreza y abiertas a los negocios.
cuando los estudiantes trabajadores de la escuela taller se fueron, entre yo. caminé sobre los guisante y espinacas pisadas, entre los rojos amarantos que los mayas mezclaban con la sangre de los sacrificios, caminaba sintiendo que era yo el pisado, el sacrificado. Y al sentirme pisado, humillado, me sentí compasivo, casi resucitado. Lloré por la violencia, y me reconforte entre la devastación.

II.

Patrimonio de Nieve, desde Alfondeguilla con calor.

Un opel corsa aparcó junto a mi puerta  de mi casa, tal y como estaba previsto, y más o menos a la hora acordada. Solo seis minutos hicieron que la puntualidad no fuera absoluta. Una mano llamó sin crispación  a la puerta, mientras mis los brazos que estaban inmóviles gravitaron sobre la mesa en el salón para levantarme. Al abrir, me encontré unos ojos azules como el cielo que me observaron puros como la nieve. Transparentes como una medusa me deslicé por la contaminación que rodeaba mis restos.
¿ en que encantamiento descansas? pensé que me preguntaba mi visitante al ver el panorama desde la puerta de la casa. Yo mismo me lo había preguntado muchas veces que maleficio padecía sin saber que responder. Pero no dijo nada al verme tan desolado y con mi universo tan perdido. Hacia tiempo que no había nada que ocultar. Pobreza, soledad, exclusión, desempleo, arrinconamiento, eran públicos. Si, cierto, pero no acobardamiento. Esperanza ninguna, pero no me ponía la cuerda al cuello ni la cuchilla en la muñeca dentro de la bañera, pese a que había muchos amigos que me apreciaban que me lo recomendaban. no con malicia, sino por verdadero amor hacia mí, porque motivos tenía, como millones y millones de españoles que esperaban con ansia terminar sus vidas el instituto de la eugenesia nacional.
Nuestras manos y brazos se juntaron en un abrazo sincero.
Hacia tiempo que no recibía la visita de un viejo amigo de mi tierra, que me conoció en tiempos donde mi miseria no eran tan grande y abismal, hasta el punto de hoy ser dramática de ver para mis  amigos. Tristes puertos donde muchos prefieren no recalar y buscar otros más alegres. Sin embargo en esta ocasión no fue así.
He venido a visitarte angelete, tenía ganas de verte- comentó mi amigo P.
¿ a dónde vamos?- preguntó con interés por conocer la zona. no  es que sea de lejos, de Burjassot.

antes de salir fuimos a un bar a desayunar donde le puse al corriente de la situación socio política local.
Lo que más le llamó la atención fue la descripción que hice de la belleza de la joven alcaldesa de vall d´uixó, de la que no tenía ni idea , al igual de que estaban convirtiendo el pueblo en un eurodisney .
¿ de verdad no lo sabias? le pregunté asombrado. A lo que me replicó con sinceridad:
que ni idea.
luego caí en la cuenta , que era normal que no lo supiera,  al ser de Burjassot y haber en esa localidad con facultades y una gran vida cultural, mucha población universitaria que odiaba eurodisney.
Noté que estaba realmente interesado en conocer el paisaje sobre todo con algo histórico al ser arqueólogo. Orley, las cuevas de san josé y su poblado íbero ya lo conocía. Pensé unos segundos. Yo por mi parte he de confesar que la sequía era lo que más me preocupaba en el paisaje.
Iremos a un lugar que se derrumba- le comenté- añadí. Las viejas minas de cinabrio  de chóvar y la nevera de alfondeguilla. Las has visitado alguna vez?- le pregunté.
No- me respondió satisfecho con la visita.
Tendremos ocasión de ver el cambio climático. Luego te enseñare en mi huerto la charca y otro día que vengas el fondo, el gran lago de vall ´d uixó que se ha secado.
Llegamos al pueblo adormecido. tranquilidad y silencio, ni un alma. Los grandes caserones serios. Almendros en los solares entre las casas. al doblar una esquina donde terminan las casas, el camino se abre, cerrándose sobre su curva. Dos cuestas, una a la colina con una torre mora derruida entre chumberas, y el otro al pantano musulmán de Ajaez. La tristeza al contemplarlo sin agua. Nos invade el temor que contagia  al cambio climático.
En mi opinión , esto que ves es peor que la crisis democrática que sufrimos por la crisis. le comentó a mi amigo P.
bordeamos el pantano.
dormido esperando, nos encontramos al hombre de estas tierras como un idiota tumbado en el suelo envuelto en traje de camuflaje. Enfrente tiene un triste perro atado a un olmo. nos pregunta:
¿ van para arriba?
a las minas- le respondo como si fuera el rey salomón.
Si ven unos perros me los tiran para abajo. Los soltamos  ayer para el jabalí y aún no han vuelto.
Pobres palurdos miserables- pensé para mí. Nos alejamos sin decir nada. El hombre siguió recostado.
Así es este pueblo- comento a mi amigo, que exclama pobres animales.
El camino se cubrió  de alcornocales- majestuosos árboles del corcho. De aquí se saca el corcho- le expliqué a P contemplando uno grupo de ellos cuya corteza despojada hacía poco dejaba un tronco rojo y robusto.El bosque en chóvar cubre los senderos, oscuros, frescos, resistentes a un clima seco. ¿ quién no se emociona al ver esto?  Noté que mi amigo lo hace. El sendero iba subiendo, escabroso y polvoriento era el camino, con desprendimiento que cubrían  laderas enteras. Columnas de piedras. Pedregales y alcornocales, encinas también asomaron a nuestro paso. En un pequeño barranco. La fuente fresca, estaba seca. Los helechos amarilleaban. Es noviembre y estaba todo seco. Las fuentes no hablan, están secas como las gentes de nuestra tierra. En el lecho de la fuente fresca, una margarita, la más bella que haya visto en mi vida. Su blancos pétalos, nieve y pureza. . Fe y esperanza, entre las avispas del barro que devoraban las criaturas del agua ahogadas en la tierra. Proseguimos por caminos de rojo rodeno, hasta que a mitad ladera, una de las minas. Sus misteriosas entrañas selladas con una maderas, Unas vagonetas para que los turistas se hagan fotos. sacaban Mercurio, cuanto dolor  para separar la plata y el oro. Sentí un extraño eco, al meter mi cabeza en la negra entrada.  si nos aventuráramos en la mina. ¿ a dónde bajaríamos?- rápido saqué la cabeza a la luz y proseguimos, subiendo. Hasta llegar a la pista. A lo lejos  observamos el Peña Golosa. Sierras calvas, azules, difuminadas se muestran, y los vestigios del último incendio de Eslida- Artana localidades a nuestro pies, aunque no se vean, como alfondeguilla en la que estabamos, y ya muy cerca de su nevera, rodeada de trincheras de la guerra civil. El mar, azulado, su costa desolada por la construcción. El clima estropeado. La nevera entre trincheras y una pinada. Vestigios de otros tiempos, cuando nevaba. Hoy parecía el chepa de un camello entre la arena de las trincheras. Sobre su cúpula,  la majestuosa visión del castillo moro de Castro. este parece volar sobre las altas y puntiagudas peñas sobre las que descansa al filo de 800 metros de altura. El viento seco sube y baja por las puertas enrejadas hasta el fondo del foso de la nevera de castro, buscan cantando lo que nunca encontrará, la nieve que no ha de llegar más.
Bajamos tranquilamente. En el pantano ya no estaba el cazador, pero el perro atado seguía allí, dejando en el ambiente su estúpida presencia. nos miró el animal con pena.
En el bar de la cooperativa  entramos para comer. Es lunes. lo encontramos casi vacío . un milagro de estos pueblos, fondas desiertas. se sorprenden de vernos la poca  gente que había. EL bar descomunal , construido con amplitud  para concentrar a los trabajadores de las cooperativas.  ! aquellos tiempos en que se juntaban los trabajadores para preocuparse por su situación de clase! hoy vive el bar de los turistas de fin de semana. Una chica joven, y guapa nos atendió . El lunes cerramos a las tres y media-nos confesó cuando pedimos . solo le quedaba una ración de carrillada . Aceptamos, pero como era ración  para uno, lo arreglamos con un bocadillo. así que mi amigo y yo compartimos carrillada y bocadillo de embutido. todo muy bueno. La chica nos atendió  muy bien. postres, y cafés. Nos fuimos  dejando unas vistas preciosas al pueblo y las montañas a las que dan la galería   de este inmenso y humilde bar, amueblado con sillas  del tipo de escuela. cuadros costumbristas que pensé que serían hechos por algún pintor local. en uno de ellos se representaba el bous al carrer  junto al ayuntamiento. otro, el de un hombre en la torre del pueblo. fotos gigantes de toda de chóvar en blanco y negro.
Junto a la fuente donde llenamos una botella de agua, regresamos a vall d ´uixo para despedirnos mi amigo y yo, hasta dios sabe cuando.
III.

Pantano musulmán de Chóvar, la reconquista del clima

En la garganta del barranco de Ajuez, junto las huertas y el pueblo de Chóvar, se detiene un hondo suspiro. Un muro retiene el agua y un trozo de historia,  pero el cielo y la tierra se han roto y ya nadie llora, solo contemplan como se van las cosas. Las hierbas que mueren crecen en el lecho reseco. Contra el muro quedan agónicas culebras y peces. Los turistas gentiles sonríen, y fotografían el pantano convertido en postal de escuela donde se enseña que fue moro, sin notar que se fueron los ruiseñores de este lugar.
Angelete, ¿ qué dices? te veo turbado- comentó mi amigo P. mientras contemplábamos el pantano y yo recitaba las palabras del verso anterior que nacían de una reveladora presencia que sentía  en el paisaje. Una rebelión y adhesión descansaban en cada piedra, en la suave brisa, en el agua. Las nubes pasaban rápidas sobre mi cabeza, y una voz en mi interior luchaba por rechazar el sistema en crisis que me envolvía del estado español.
¿ nos vamos? – me preguntó mi amigo.
Espera, quiero contarte una leyenda. Vayamos a esa peña junto la presa.
Fuimos a la peña y nos sentamos.
¿ Conoces la leyenda de Ali Chóvarcassim?- le pregunté.
No. respondió.
Entonces empecé a narrarle una historia local que todo el mundo en chóvar conoce.
La leyenda transcurre en los primeros años de la conquista musulmana, ya pacificado este territorio de castellón con la huida de los bizantinos y los monjes a Suiza , dejaron una profunda inestabilidad social y política causada  por las ordenes de los monasterios y los señores godos del feudo. Estos quebraron las arcas publicas en sus cortes,, conventos y palacios   hasta unos limites solo conocidos  con el partido popular de hoy. La peste, el hambre, la desolación, la incultura, el caos, la anarquía y la barbarie eran las verdaderas  dueñas del pueblo español. La gente del siglo VIII pensaban y comentaban hambrientos que era el final de los tiempos. Y razón no les faltaba para pensar así.Gracias a  Alá , el país no acabó en manos de  vikingos ni Normados que merodeaban por el norte y hubiera sido un desastre. La llegada de los musulmanes vino a ser una bendición de Dios, pues trajeron grandes sabios y adelantos. si alguna vez este país ha sido una potencia cultural , y no una potencia de bestias conquistadoras ha sido con los musulmanes. Y eso  lo reconoce hasta el propio Aznar. Universalmente es conocido Averroes. Sin embargo, en este lugar llegó un sabio montado en un impresionante camello blanco, que no tenía nada que envidiar a aquel sabio. Si hubiera ido a Andalucia  nuestro sabio y no a castellón, seguro que se recordaría con mayor esplendor sus nombre.  la fama, la historia, no son justas. Unos hechos se engrandecen cuando no deben, y otros mucho más reveladores  caen en el olvido, como lágrimas en la arena del desierto. El nombre de Ali Chovarcassim debería haber llegado al Cairo, a Bagdad, a Medina, Córdoba.. sin embargo, no salí de aquí. Las montañas lo recuerdan, el barranco, las fuentes, el pantano…
Este sabio era el encargado de administrar este lugar, y quiso hacerlo de forma democrática. Era un gran conocedor del mundo griego. Traductor incansable de Platón y Aristoteles, y visionario. Anunció que no se podía gobernar oprimiendo a la gente, ni imponer las creencias religiosas. Aventuro que el mundo durante siglos y siglos viviría marcados por las fronteras de tres religiones. La cristiana, la judía, y la nueva del Islam. Según Ali Chovarcassim no habría ninguna religión nueva en el mundo tras estas. Aseguro que si desaparecieran del planeta estas religiones, llegaría una era terrible de ciencia y ateismo, heraldos del apocalipsis.
MI amigo P. asombrado exclamó- estamos en los albores de ese terrible momento.
Si P- contesté. Las profecías de Chovarcassim  son asombrosamente ciertas. Aunque no está escrito en sus textos, los cuales puedes leer en la biblioteca y el ayuntamiento de chóvar. En mi opinión, creo que notó al llegar a occidente la decadencia moral y cultural, y eso le hizo escribir esas adelantadas profecías que siglos después Ortega y Gasset copió con todo el descaro del mundo. Pero este sabio, no fue en el sentido estricto un poeta, ni pensador, fue hombre de acción. Visiono el cambio climático antes que nadie, y actúo. Él ,como los nuevos invasores del territorio, eran gentes del desierto. La carencia de agua de sus tierras les engañó a muchos musulmanes pensando que españa era un paraíso. era un paraíso para ellos porque veían agua por todas partes.  esto era porque entonces llovía y nevaba . Incluso aquí ,donde nos encontramos. Ya has visto la nevera de alfondeguilla.  Sin embargo, nuestro sabio pronto se dio cuenta de que necesitaban agua para desarrollar la agricultura, muy abandona por cierto por los pelotazos urbanísticos de conventos y palacios que cubrieron españa, para acabar muchos de ellos sin inaugurar por la invasión musulmana,  recayendo  en manos de ocupas y vándalos  ociosos que vagaban de allí para aquí, destrozando conventos nuevos que hoy serían patrimonio de la humanidad hispano musulmán. En chóvar, que estaban a punto de terminar la ermita, se propagó el rumor que el nuevo visir de castellón iba a convertirla en mezquita. La gente se movilizó contra los invasores, pero gracias a Chovarcassim no llegó la sangre al río. Reunió al pueblo en la plaza del Ayuntamiento con el espíritu de dialogo y tolerancia que le caracterizaban. Desde allí les ofreció un referendum pactado con garantías sobre la conversión. Les ofreció que si se convertían al Islam construiría una gran presa fudamental para desarrollar la agricultura. Esto daría puestos de trabajo tanto a los albañiles como a los agricultores y mercaderes, activando el comercio local. Y no solo eso, acceso a la ruta de la seda para la famosa miel chóvar. La construcción de una calzada empedrada  hasta vall d´uixó por la sierra. También prometió acabar con los abusos impositivos del vasallaje y del feudo que la casta utilizaba para sus privilegios acabando con la hucha del pueblo. Mucha gente joven de chóvar se convirtieron  al islam. Aunque sufrieron los insultos de sus padres y los conservadores que ridiculizaban su nueva fe, y las promesas de Ali Chovarcassim. Incluso el párroco de aquel tiempo, que entraba en opiniones política, y odiaba publicamente el islam. Prometió que si cumplía aquel moro su programa electoral para el que no había presupuesto, él se haría del islam. El pueblo de chóvar, harto de los curas y señoritos, viendo que pasaban los siglos y las cosas no cambiaban, optaron por dar un vuelco radical a su pasado y se hicieron musulmanes. El Islam ganó por mayoría en chóvar, vall d´uixo, moncofar, solo perdió en villavieja, que por eso se llama villavieja, pues ese año del 789, se llamaba  villanueva por haber sido inaugurada dos años antes.Desde los comicios por lo rancios y conversadores de sus gente pasaron a llamarla de este modo.
Desgraciadamente, lo peor de los españoles no cambio. La envidia. Había gente muy ultra de chovár que odiaba mortalmente de Ali Chovarcassim. Un día, en esta peña en la cual habitualmente meditaba, y según dice la leyenda, que cantan seis ruiseñores mirando el pantano recordando a aquel hombre fantástico.  Lo ultras conservadores lo cogieron,  le ataron una piedra la cuello y lo lanzaron al pantano.
Mira angelete- mi amigo señaló en el escaso charco rodeado de barbos y carpas como surgía ala superficie algo parecido a un esqueleto humano. Dio una vuelta circular y se volvió a hundir.
Nos levantamos y llegaron seis ruiseñores que se pusieron en el lugar donde estábamos mirando la pantano.
Angelillo de Uixó.

 

 

Escena de cuarto de baño. ritual ante el espejo que transfigura a un ángel en progresista. El ángel, con chaqueta nueva prestada, los pantalones: los de las buenas vibraciones. ante la pila , la cara refrescada por el agua. canto a primera hora que se multiplica lleno de celdas de cera en los oídos del mundo.

” a ti, distante meta,

te invoco ante el espejo.

La pupila observa como se separa de la imagen,

el corazón y el alma.

Vacío el pensamiento de lo humano.

Sonríen los ángeles ante mi pureza.

Satán retrocede asustado.

Fuera esta todo lo que quiero ahora.

La naturaleza queda hueca y sin sentido.

El pobre, criatura   irracional desadaptada,

huye asustada y enloquecida.

La materia crece y se multiplica.

Los fenómenos universales están a mi servicio.

Nada duerme nunca en las aulas.

en las jaulas está la nueva formula creciendo.

Nuevas formas, nuevos prodigios.

La gran meta se acerca.

Jaaaaaaaaa.

El bárbaro, el intransigente, el poseído.

Se aleja en el tiempo.

Se acercan tiempos plenos, llenos de abundancia,

de hombres nuevos llenos de proyectos.

Se ha renovado el siglo.

Salud a ti esfuerzo, competición, liderazgo, ciencia.

Sagrado sea el triunfo y su cosecha en forma de riqueza.

Vamos a forjar un mundo sin miserias.

Terminaremos lo que Hitler empezó.

Nadie se dará cuenta.

Una meta,  una meta para vivir.

Una meta para dar sentido a la lucha por existir.

Angelillo de Uixó.

 

 

No he visto ninguna señal de progreso ni de esperanza después de dos reuniones en podemos durmiente. Será que no ha sido el día bien señalado y me he equivocado. Fui para gritar contra los mercados, contra el fascismo en la democracia, por la soberanía alimentaria, y escuché gritar por el voto, para después gritar por el hambriento, por el oprimido, por la democracia, por el medio ambiente. Entonces me quedé parado con los brazos cruzados, creyendo que primero era el hambriento que el voto, y sin que nada de lo que dijera sirviera de nada. Y me volví a casa a pensar si mi destino era no ser nada, o luchar, pero lo que hice fue gritar desesperado por la calle para no volverme un desierto indiferente,  ni  demasiado inteligente habituándome a pensar. Un amigo me vio tan vencido y me invito a cenar, quitándome una pena grande, la de que cenar.Fue agradable su compañía, viejo militante de izquierda republicana, aunque en la cena se comportó como humanista. Confesó que en la vida había aprendido, que la gente nunca escucha a nadie, está ciega en sus pensamientos. Y que en estos tiempos cada uno  intenta salvarse por si mismo, por muy triste que fuera para él esta forma de pensar, estaba así determinado, siendo el destino de cada cual dependiente de sus medios, de este modo por mucho que hiciera una persona pobre, no podría salvarse por si misma, nunca.

Yo me quedé como al principio, con los brazos cruzados, pero con  el estómago lleno.

Intente ordenar mis pensamientos, mis experiencias de ese día, buscar una prueba que no fuera como yo creía que era el mundo, para salvarme en el mundo de los otros. Pero el mundo de los otros, no estaba destinado para mi, debía luchar por mi mundo. no podía renunciar a mi destino. De este modo, todo lo que había escuchado en las reuniones de podemos sonaba como una canción que empecé a escribir:

Progresista cuéntame.

Progresista cuéntame otra vez,

como va a ganar más votos

para que les diga a los de abajo

que ya no son bastantes para ganar las elecciones.

Progresista cuéntame otra vez,

tu agenda callejera para recuperar la militancia,

si hablas de la izquierda sin contar con comunista y anarquistas.

Progresistas hablas de democracia rodeado de banderas

y gente levantando la mano abierta,

exaltando la violencia y el fascismo.

Progresista cuéntame otra vez,

que comprendes que hay gente que tiene miedo

de hablar en democracia,

de manifestarse en las calles,

o de decir que es podemos

¿ qué le vamos a hacer si vivimos en una democracia?

Entre tanto campan a sus anchas,

los verdugos como héroes defendiendo la unidad y la patria.

Y los progresistas hablan de sus victorias en el pleno.

a por ellos en el pleno oe

a por ellos en el pleno oe

A cantarle las cuarenta.

Si no supiera lo que sé, sería de podemos,

defendiendo la soberanía alimentaria en el huerto.

En unas calles que se habla de paro y hambre,

de corruptos tras las banderas y la patria.

Progresista cuéntame otra vez,

que vas a salvar la democracia,

a la que han quitado la bandera y la cara.

Progresista cuéntame otra vez….

Angelillo de Uixó.