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I. Angelillo de Uixó

Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz,

dice la canción sobre unos versos dedicados a Angelillo de Uixó de Mercedes Ibáñez.

Estoy solo .

Me río al escuchar la canción.

Leo los versos y silencio.

Me pide que hable, que escriba.

Sin importarme que el mundo celebre:

cumpleaños feliz, cumpleaños feliz.

La vida está llena de silencios.

La mala vida del planeta:

muda.

Hablo y  escribo,

elevo la voz para que no se escuche nunca más la canción:

cumpleaños feliz, cumpleaños feliz,

y se pueda oir  el lamento de la pobreza, de la exclusión,

la tristeza de Vall d´Uixó.

Puedo hablar  y escribir porque he escuchado a otro.

he comprendido que no estaba solo,

aunque estaba solo en mi cumpleaños.

 

II. Feliz cumpleaños Angelillo de UIxó. Por M.B Ibáñez.

 

Gracias, caballero andante
de las aguerridas letras,
de la pluma que constante
nos hace ver las tristezas
del humano y sus miserias.

De La Vall, el Angelillo,
un poeta con blasón,
eres muy grande chiquillo,
mago de la reflexión.

Angelillo el de la Vall
genio donde los hubiére,
ente soñador que quiere
hacer entrar en razón
a todo aquel que maneja
las leyes a puro antojo
y hacerle entrar por el ojo
que busque otra solución.

Hartos ya de los que mandan
Angelillos hacen falta,
y como sola garganta
alzando todos la voz
iluminar las tinieblas 
que a los pobres atenázan
porque sin luces no avanzan
en esa miseria atroz..

Escribe Ángel, escribe,
que tus palabras aúllen
suplicando a los vientos
que traspasen con ellas
los lejanos horizontes
sin tropezar contra el muro
de quienes cierran sus mentes
a tus perdigonázos de auxilio
con esa tu alquimia extraña
de amaneceres y furias.

Nunca es tarde 
si quien escucha se abre
de frente ante el horizonte
que le muestran tus criaturas 
saciando en sus almas la sed 
que transmites con la luz,
de ese real templo de tu pecho,
pecho mudo que ante a un Dios
y sus intrigas se confabula.

Escribe Ángel escribe
antes de que te sitien la razón,
escribe, escribe y no pares,
escribe con esa demencia
que nos arrastra a la locura,
cobijo de los poetas.

Escribe Ángel escribe
sigue hablándole a esos muertos
que su voz arrebató el silencio
y hoy pululan entre las charcas
de miserias y alcantarillas.

Pensar así es desatino…
“A nadie importa un pepino
el que exista o no un camino
para llegar hasta el alma,
nadie perderá la calma
por ayudar al vecino,
¡sería cosa de locos!
por la suerte de unos pocos
el jugarse la pelleja
por el que sufre y se queja,
¡por mí, se coma los mocos!”

Fea es la realidad
pero es una gran verdad,
rodeados de cinismo
solo impera el egoísmo,
envuelto en la vanidad,
presumiendo el ser humano
al grito de; ¡soy tu hermano!
y escondemos las orejas
cuando escuchamos las quejas,
de quienes gritan en vano.

Urgen muchos Angelillos
que molestos como grillos,
despierten a las conciencias
y acaben con las deméncias
de todos esos listillos
que presumen por los medios
de que hay que poner remedios
buscando solo el medrar
con la intención de mandar
y ser los próximos pillos.

Décima del Porranosaurio. 
(astrolopitecus inutilos)

Los cojónes ponen por bandera,
aprenden a llevarlos delante,
para ellos solo eres un mangante,
al salir, vaciaron la sesera,
su misión es ser tan solo fiera,
defender al burgués de tu enojo,
aunque tengan que sacarte un ojo,
¿les importará a ellos una mierda
que tu lucha se gane o  se pierda?
¡Sigues siendo un miserable rojo!

Se levantaran los poetas de las cenizas, disfrazándose de sueños,
gritará su voz desde las estrellas; ¡Adelante, seguid, que no pare
vuestra lucha…Utopía existe!

Poemas de Angelillo de Uixó y Mercedes Bou Ibáñez.

 

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El siguiente poema está basado en hechos reales en una imagen lejana. Sin que sepa que ha pasado en esta dura jornada de frío polar, al llegar de trabajar he visto por mi ventana bomberos y policías en las primeras fincas de texas subiendo a una ventana. ¿ Pobreza energética, un electrodoméstico viejo, una disputa…? Quizás toda la desesperación a la vez mezclada en este nuevo incendio.

I.

Está cansando el Rey de texas,

del mundo de los blancos.

Ya llega la policía y los bomberos

a recibir con laureles al rey de texas,

a su ventana.

Trajó mariposas en la garganta

por un jornal robado.

entró por la puerta del piso,

haciendo equilibrio entre las palmas,

para poner  el Rey,

su amarga queja en el canto.

Da el Rey al fuego unas monedas

que se funden como la noche con las estrellas.

entre los rotos palets  bailan los gitanos de texas,

antes de acabar las tablas en el fuego.

Olvidando el Rey,

que al levantar las sábanas esa mañana,

estaban llenas de escarcha,

y tenía la cintura estrangulada.

Ay, Rey de Texas ,

que no tienes carro, cabra, ni monte,

ni te ampara la ley.

Eres Rey de un jornal robado como el blanco.

Y la luna está oculta de tu mirada,

tras las luces amarillas de las farolas

que dejan el cielo negro como los pozos y los calabozos.

“Ay Rey de texas,

¿ A qué tanto progreso, tanto piso del estado?

¿ A qué tanta esc uela, tanta educación?

Si de las paredes baja hielo

de un planeta sin nombre”

Le están diciendo las cosas

que tienen atrapado al Rey de Texas

mientras arde la casa

y todo vuela libre por el aire,

entre la indiferencia y malicia de la gente que pasa y mira

a su Rey.

Angelillo de Uixo.

 

 

 

indice

 

“En Minglanillas  ha muerto mi tío Saturnino, natural de la Pesquera que salvó la vida de mi padre junto a mi abuelo cuando se quedó sin madre al nacer, y no tenían ni leche para alimentarlo.  Hoy lo están enterrando. siento cada uno de los golpes del dolor que arranca mi sangre como si fuera la primera, y me arrastra, me arrastra en ésta despedida honda donde no cabe la distancia”

El corazón,

en la otra orilla del tiempo.

EL silencio,

se empieza a hacer eterno,

Tras un largo llanto de cristal.

Ya no podremos encontrarnos más

 

Las raíces y las calaveras

se cubrirán de polvo,

con la llegada de la nieve.

Y tus manos,

tus manos,

cortadas cayeron,

en el suelo lleno de sarmientos,

de la Pesquera.

Cuando las columnas del Gabriel,

te empujaron rodando sobre el agua,

entre los suspiros de los ruiseñores y los jilgueros.

Si puedes por última vez,

en tu enorme pecho todavía rojo,

sentir las manos de tu sangre,

que te llaman como la tierra.

Encontraras mi llanto dentro de tu corazón.

Y mi última beso de admiración,

a quién luchó de madrugada a madrugada,

tan solo con sus manos,

en medio de una nada castiga, pobre y plebeya,

que forjó en ese yunque de dolor desde la cuna,

un alma dorada.

Angelillo de Uixo.

 

<a rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/”><img alt=”Licencia de Creative Commons” style=”border-width:0″ src=”https://i.creativecommons.org/l/by-nc-sa/4.0/88×31.png&#8221; /></a><br />Este obra está bajo una <a rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/”>licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional</a>.

 

 

Romance dormido de Plata y Alba.

Ella alienta el verde,

bajo la blanca sabana.

Cajones flotan,

en una esquina dorada.

Los ojos se abren,

cuando la luna se esconde.

Y ella no puede salir.

Como de una cabra

un grito en la casa,

que espanta el verde

bajo las blancas sábanas.

Y los ojos se vuelven interrogantes,

como dos ajos.

¿ qué quiere madre?

Y la madre contesta:

Estaba pensando hija,

en vender las tierras.

Ella le responde:

Se las dio a su hijo,

que las cambio por un piso.

Así que duerma

y no arme romances despierta.

Ella con el alba

oculta las sábanas

bajo las mantas

cuando la luna se esconde,

como un hombre que esconde un cuchillo.

Por la ventana,

mira triste la luz,

y el campo amarillo,

como si fuera champan

que otros se han bebido.

En esas tierra que han cambiado,

flota cemento y escombro.

Cierra ella los ojos,

para peinarse al escuchar a la madre.

Hija mía,

quiero ahora vender el piso.

¿ qué piensas?

¿ Cuánto crees que nos darán?

Llama a tu hermano.

Dile que venga y lo ponga en venta.

Necesitamos más dinero.

Ella suspira,

soñando con verdes naranjos,

la frescas verduras,

y en los cajones llenos de campo.

Angelillo de Uixó.

<a rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/”><img alt=”Licencia de Creative Commons” style=”border-width:0″ src=”https://i.creativecommons.org/l/by-nc-sa/4.0/88×31.png&#8221; /></a><br />Este obra está bajo una <a rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/”>licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional</a>.

Tú estás muerto en el museo de la paz.
Mira mi foto entre tus ojos,
está retorcida por la policía
colgada en un museo por la paz.
La paz brama en la tierra sin cielo,
en los techos con dueño
en los suelos sin siembra,
en mi cintura amarga.
Ofrecen mis manos
atadas en una pared,
cargada de ramas de olivos
y unos titulares de prensa,
escritos en una blanca pizarra.
Es la paz de los museos,
la que hace girar al agua,
cambiar la luna
sellar las bocas con pegamento.
Y la que tiende una red ,
a los gorriones.
Mirad tras las ventanas
como ruge la bestia de la paz,
sobre los lomos más mansos,
sobre las bocas de las mujeres,
Y entre los que están cansados de gritar.
Desahuciados en el parque,
ven torcer todos los días
a la Paz, las alas a las palomas
y disecar las mariposas con monedas.
Hay gran ojo de la paz,
el que sale de la calle a los museos,
del metro al congreso,
de los rascacielos a los portaaviones
vigilando mil bocas.
cuevas donde muere la vida
Tragada por su lengua,
para acabar en un museo
donde el pensamiento descansa
en celdas mudas llena de palomas.
Que reciben la visita
de los que quieren vivir en libertad.
Mirar las fotografías,
y el diccionario de la paz,

que cuelga en un museo

para vigilar y castigar.
Angelillo de Uixó.
Vall d´Uixó, tan llena de símbolos fascistas, con varias fosas comunes, torturas policiales, acoso y persecución política, pretende realizar un museo de la Paz. Esto no es cinismo, sino protección, la paz es un instrumento fascista represor donde cualquier acto de reivindicación social es calificado de antihumano, anti derechos humanos, la paz esconde un discurso inhumano.
 rel

=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/”><img alt=”Licencia de Creative Commons” style=”border-width:0″ src=”https://i.creativecommons.org/l/by-nc-sa/4.0/88×31.png&#8221; /><br />Este obra está bajo una rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/”>licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

Oír al aljibe cantar.

 

Dedicado a la memoria de mi pobreza circular, y a las amenazas de las fuerzas vivas que me mantienen bloqueado y vigilado, en un cerco blanco donde espero la muerte.

I.

El aljibe.

He barrido el techo emocionado,

para que entrara el agua bailando.

Ha dormido seco el aljibe,

Desde el otoño pasado.

Y hoy está de fiesta cantando.

II.

Antes de oír cantar al aljibe.

Dentro del aljibe,

dormía seca mi miseria y soledad.

En la cuesta de San Antonio,

me defendía solo

cargado de agua de la fuente.

Cada mirada que me cruzaba,

era una mirada de muerte.

Angelillo de Uixó.

<a rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/”&gt;Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

 

 

 

Salen a las plazas sin luces,

Cubiertos de plásticos  metálicos.

Los negros astados,

van montados en camillas,

a buscar su  tierra.

Perseguidos por una sombra de color  azul.

Asesinados

Cuando se bañan en las palanganas

Después de comer rodajas de  media luna,

de  sandias y melones.

En  las orillas de sus cabañas

Entre  los pucheros rotos,

con su nombre escrito en los agujeros.

Ven llegar los negros los  Jinetes de azul.

Despierta toro, despierta.

Que vienen los jinetes cargados de hormigas

Para vaciarte los ojos blancos de huevo.

A cuajar tu cuerpo

Lanza sin flecha,

Tronco sin alma

En una plaza de toros de  Wall street  y otra de Madrid.

Despierta negro, despierta.

Que llegan los tricornios y las capas

A New York.

Angelillo Uixó

II.

Sin palabras me dejaste,
muda ante el grito del silencio
que sale de todas las charcas
que se quedaron sin ranas,
muda ante los ojos resecos
que flotan porque sus cuencas
salieron huyendo en busca de nuevas calaveras,
muda ante las llagas que dejan los sacos rotos
en las espaldas mojadas de los sueños ahogados
en las latas de sardinas,
muda porque he visto llorando a la calma,
impotente
viendo la sonrisa de la muerte
tendida sobre una manta
disfrazada de verdugo con placa.
¡En el país de los sueños
no solo mueren las vacas!
Muda al escuchar los gritos de aquellos que callan,
muda ante los vientos
que azotan los sueños
de quienes buscan sustento
en donde vomitan las cabras
con las mierdas que otros tiran
y nadie escucha los gritos del silencio que no calla.

M.B Ibáñez.

III.

VUELTA DE PASEO

Asesinado por el cielo.
Entre las formas que van hacia la sierpe
y las formas que buscan el cristal,
dejaré crecer mis cabellos.

Con el árbol de muñones que no canta
y el niño con el blanco rostro de huevo.

Con los animalitos de cabeza rota
y el agua harapienta de los pies secos.

Con todo lo que tiene cansancio sordomudo
y mariposa ahogada en el tintero.

Tropezando con mi rostro distinto cada día.
¡Asesinado por el cielo!

Federico García Lorca, Poeta en Nueva York

 

Federico García Lorca. M.B Ibañez y Angelillo Uixó.