Archive for the ‘viajes’ Category

Intro recopilatorio.

cimg9745

En nuestra anterior entrada.

cimg9759
La Albufera, un paisaje que merecía un mejor destino.
Antes de pasar a poemar el viaje de ayer a las tierras de la Albufera, dejo las fotos de un lago y unas tierras que se han convertido en un monótono bostezo, en un desierto de agua turbia, lenta, casi sin movimiento, repleto de mana para los cangrejos  americanos.
A su alrededor hay pueblos  como El palmar, Sueca, Sollana, que han salido del lago, y de ese mundo del barro.
Cañas y barro es un ensueño fantasmal,  tan distante para los que viven en la orilla de la albufera, como para alguien de Madrid o Bilbao.
II.


Cuando pasó de nuevo por el lago
lenta y somnolienta
el agua verde,
con el hombre de pie sobre su barca
navegando por la acequia.
Todo había cambiado.
Las cañas y el barro,
la acera,
la placa de prohibído el paso
el BMW en la puerta de la barraca.
Los bares, las tapas,
el sol, la hamaca,
los patos, las garzas,
el gato,
el Palmar.
Caía una cruz sobre el barro.
Dos pinzas rojas americanas,
en un desierto  de arroz
donde la cal de las paredes,
se desmoronaban
entre el cielo y el agua.

La albufera bostezaba,
cuando segaban sus campos,
verdes y amarillos en septiembre.
Había salido del lago
el hombre del barro.
Y ahora descansaba intranquilo,
en su orilla de cemento.
Lejos del  mosquito,
de las fiebres,
del cólera,
del paludismo,
y de ese maldito barro primitivo
invocado en todos los bares del Palmar,
como un eco fantasmal:
Cañas y barro
Cañas y barro,
Cañas y barro.
Una sombra se cernía,
sobre el hombre del lago,
llamado por su barro.

Angelillo Uixó.

Advertisements

La Albufera, un paisaje que merecía un mejor destino.
Antes de pasar a poemar el viaje de ayer a las tierras de la Albufera, dejo las fotos de un lago y unas tierras que se han convertido en un monótono bostezo, en un desierto de agua turbia, lenta, casi sin movimiento, repleto de mana para los cangrejos  americanos.
A su alrededor hay pueblos  como El palmar, Sueca, Sollana, que han salido del lago, y de ese mundo del barro.
Cañas y barro es un ensueño fantasmal,  tan distante para los que viven en la orilla de la albufera, como para alguien de Madrid o Bilbao.

 

 

El niño Mongol que me acompaña

Por un camino de cielo y nieve,

Ignorante de nuestros amargos recuerdos.

Camina con sus pies descalzos,

Sobre la baranda de un rascacielos,

Que se ha desprendido.

Toma mi mano de anciano,

Y pasa,

A través de las puertas sin techo

Por el arco de mi espalda

Que cubren el tronco de nuestros años

En un sótano lleno de gusanos y setas,

Entre montañas de calabazas,

Cubiertas de flores amarillas.

Tan grandes como tazas de caldo.

¿Dónde están nuestros lidios blancos?

¿Dónde están nuestros lidios blancos?

¿Dónde están nuestros lidios blancos?

Los he visto colgados

En las pinzas nevadas de un cangrejo,

Que salta hacia atrás

En las playas cubiertas de tumbas y helechos.

Niño, hombre, anciano,

Venir a este festín de aniversario sin dientes,

A comer las hormigas,

Que han de expulsarnos de este mundo.

  1. So payaso ( de extremoduro)

 

Puede que me deje llevar puede que levante la voz
y puede que me arranque sin más,
¡a ver qué me dice después!
quiero ser tu perro fiel,
tu esclavo sin rechistar
que luego me desato y verás,
¡a ver qué me dices después!
so payaso, me tiemblan los pies a su lado
me dice que estoy descolorío,
la empiezo a besar…
¡a ver qué me dice después!
so cretino, me tiemblan los pies a su lado
me dice que estoy desconocío,
me empiezo a pensar…
¡a ver qué me dice después!
acércate y verás
que no sé como hacerlo peor,
despacito pero mu mal,
¡a ver qué me dice después!
hago casas de cartón,
ayer bebí hasta jurar
pero hoy no me levanta ni dios,
¡a ver qué me dice después!
so payaso…

Angelillo de uixó y extremoduro

Pequeños hombres de Zaidía.

DSCN0018
Intro con información de mi barrio que me vio nacer e irme:
Marchalenes, distrito Zaídia

http://blogs.lasprovincias.es/punto-de-vista/2008/5/27/marchalenes-y-zaidia/
http://es.wikipedia.org/wiki/Marchalenes
Antes de nuestra partida, el portón de la estación de Valencia se abre por el día entero para nosotros.
La luz clara busca el agua de la ciudad del Turia que la teme siempre con pavor de quedar sumergida.
Veo  a mi compañera Teresina apesadumbrada por la suerte adversa de Carmen Dos pasos, la menor de edad embarazada que se ha montado en el tren de la indignidad por equivocación con las manifestantes feministas del tren de la dignidad  en calidad de polizón, intentando huir de las leyes de España y de las de su familia que le obligaban a entregar a su futuro hijo en casa.
Comento a teresina  la posiblidad de ensanchar nuestro espíritu por esta gran ciudad de grandes mecenas.
¿ quieres visitar el poblado de Marchalenes, en el llano de Zaidía? allí aún tengo amigos.
Con rostro triste declina la invitación.
Prefiero quedarme en el tren.
Observo su cara redonda, enorme, planchada a la suerte, cómo colgada de un gancho que alguien hubiera colocado a Carmen Dos pasos, a Teresina y a mi.
Hago el último intento de convencerla de que salga del tren, de ese encierro claustral en movimiento.
-En Zaída Teresina había un convento, ahora apenas queda nada de él. Pero según recuerdo de cuando vivía por esa zona y me contaron, fue una concesión de Jaime I a su tercera esposa, una bella mujer que cogió la lepra y de la que huyó el enamorado monarca al saberlo. Sus restos están momificados y se pueden visitar.
Ella me mira desgarrada, cómo traspasada por la traición. Interpreto por el gesto de su mirada  la interpretación que hace Jaime I . Un cobarde que después de haber cortado cientos cabezas y fundar un país sobre restos de cadáveres, es incapaz de estar con la mujer que ama por tener la lepra, y la abandona a la muerte en un convento para seguir matando.
¿ Seguro que no vienes?

plano zaidia
Ella niega con la cabeza rizada.
Salgo del tren solo, me giro, y le digo:
Ojala Jaime I hubiera cogido la lepra.
Yo lo hubiera hecho.
Ella me sonríe.
Salgo a las calles recordando el poema de Machado a la tierra que me vio nacer y huir:
Valencia.
Amanecer en valencia.

Estas rachas de marzo, en los desvanes
–hacia la mar– del tiempo; la paloma
de pluma tornasol, los tulipanes
gigantes del jardín, y el sol que asoma,
bola de fuego entre dorada bruma,
a iluminar la tierra valentina…
¡Hervor de leche y plata, añil y espuma,
y velas blancas en la mar latina!
Valencia de fecundas primaveras,
de floridas almunias y arrozales,
feliz quiero cantarte, como eras,
domando a un ancho río en tus canales,
al dios marino con tus albuferas,
al centauro de amor con tus rosales.

zaidia

El viento de valencia es para mi extraño. Habito en un lugar que tras unos segundo de exaltación patriótica empieza a darme asco. Desde los viejos muros, los decadentes palacios, los restos romanos entre las aceras. Las altas ventanas de las fincas obreras pintadas de colores chillones… no veo más que gente solitaria y una ciudad reconstruida sobre palomas que vuelan solas.

! Han diezmado a las típicas palomas de las plazas de Valencia al calificarlas cómo plaga!

Creo escuchar a varias personas hablando solas bajo la inmensidad del cielo azul sin alas.
sonrio.
aparco la sonrisa.
no, no son chiflados con los que unirme.
son hombres de negocios que hablan con alguien a través de un pinganillo.
Cabrones.

Sigo a uno de ellos cómo si fuera yo un ángel perseguidor.

para él todo esta bien, acaba de hacer un buen negocio.
!Vaya!( exclamo)

Por el camino encuentro  entre los muros de torrefiel un control policial.

DSCN0017
Más de una docena de policías entre la local y la nacional tienen a varios moros contra la pared, y sus coches sobre la acera están abiertos siendo registrados.
la gente de mi ciudad pasa indiferente, cómo si se tratara de algo ajeno a ellos. Algo entre los moros y la policía, y así es.
Observo el control policial durante unos 15 minutos, todos los coches que detienen son de gente de raza magrebí.
El resto pasa sin ser molestado.
Concluyo:

es algo que pasa entre la policía y los moros.
Nada nuevo, desde la reconquista viene aconteciendo esta persecución.
No es diferente a lo que pasó en la guerra civil del país valenciano de la revuelta  de las germanías. El pueblo valenciano, receloso de los moriscos que trabajaban la tierra en régimen feudal de los señores, se levantó  burguesa  contra los señores  feudales, pagándolo muchos moriscos que fueron  torturados y muertos. Iban a sus casas y los degollaban delante de sus hijos. Famoso fue el bautismo forzoso de moros.
Aunque el trasfondo fue una lucha contra los nobles, afloró el odio al moro, y la rapiña del pueblo valenciano. Lo querían todo para si, hasta la miseria del trabajo esclavo del morisco en el latifundio.
Tengo necesidad de tender mi mano a alguien familiar para no sentirme un extraño en la ciudad en la que he pasado la mayor parte de mi vida.

Camino tratando de encontrar los paisajes alegres de Sorolla,
pero solo oigo y veo la sombra difusa, oscura, brumosas, anónima,
de los aullidos de gente que chilla desde el coche impaciente,
o transeúntes que se paran en la acera de repente a mirar un anuncio,
haciéndome sentir cómo el último mártir arrojado en el coliseo del capitalismo.
Así hasta llegar a Marchalenes: la vieja marjalería del Turia.

marchalenes
La conocida en castellano cómo Marjalenes: mi vieja alquería de paisajes cambiados, donde solo el recuerdo evoca el pasado. El resto es cómo en todas partes del catastro:
hormigón y asfalto.

Llamo al timbre de mi amigo sapito, con dudas.
Hace un par de años que no lo veo, y todo cambia tan de prisa.
Igual se ha hecho madero.
Me arriesgo a llamar.
Contesta su hermano.

Subo esas escaleras cómo he hecho cientos de veces a lo largo de mi juventud.
Subo un piso, dos, tres, cuatro….
puertas y más puertas, celdas de gente del barrio cerradas.
hasta llegar la rellano donde mora su pequeña charca.
Al abrir la puerta me observa con la mano sobre el marco asombrado.
Me siento cómo en Ben Hur.
Solo falta que el sapito grite:

! Mesala!

Tras la sorpresa y el vacío mental que provoca la emoción; la mueca rígida de sus labios se abre y sonríe exclamando un:
ostia tío, mira quien es….
va creciendo el tono de sus palabras y abriendo los brazos en los que acabo acogido.
nos unimos  en un abrazo.

¿ qué es de tu vida?- me pregunta.
Si te contará…
( gesto de cinismo, desdicha en mis palabras, cómo si él supiera de mi vida )
me detuvieron, ¿ no te has enterado?- es lo primero que le suelto.
( creo que lo digo con orgullo)
A mí también
(responde mi amigo sonriendo)
Pero yo salí en la televisión, radio, prensa.- contesto algo desconcertado.

Yo también, hasta en canal 9.
¿ qué has hecho?- pregunto con interés y desconcierto.
No, no tu primero ( me invita a declarar y así lo hago)
Salir con una metralleta en un vídeo de youtube recitando el padre nuestro.
Sapito se ríe.
Deberías haber esperado a que los demás cogiéramos la metralleta para rezar todos juntos el Ave María.- apunta su hermano mayor riendo también de mi famoso y chistoso drama.

Bueno, cuéntame que has hecho tú para merecer los honores de los ministros de la justicia- suplico impaciente, sin saber su proceso judicial, conociendo su forma de pensar y de sentir, tengo un presentimiento de que es algo paralelo a mi causa, algo que la une, que trenza nuestra amistad y elimina cualquier sospecha por las traiciones que causa el tiempo.
Sus primeras palabras me lo aclaran todo:

VARIOS DETENFIOS TRAS CARGAR LA POLICIA
En la huelga general, la del 14N, estábamos manifestando cerca del corte ingles, el de aquí, el del barrio. Era todo un poco decepcionante, nos sentíamos incomprendidos, casi traicionados por no haber casi nadie. De repente se escuchó una flauta, me gire hacia donde sonaban las notas, y vi a un chico con la cabeza cubierta por una capucha. Andaba acompañado de un perro. Avanzaba desafiando a los coches que le pitaban. Cruzaba el tío por medio de la avenida Burjassot. Pasaba entre los coches cómo si fuera Dios sobre un campo de batalla. Era una imagen de película, cómo cuando un grupo de soldados avanza hacia la posición enemiga desafiando las balas con un absoluto desprecio a su propia muerte. Eso hace que los demás se caguen de miedo y se vayan. Ya te digo, la policía lo miraba acojonada. Al cabo de unos segundos, zas. Me veo a su espalda siguiendo la flautista, cientos ! que digo cientos!
miles y miles de personas portado banderas negras anarquistas, arrastrando contenedores y ruedas de coche, y al puto flautista llevándolos a la batalla por esta puta cuidad hermano.
¿ te imaginas? ¿ te imaginas?
Los que estábamos allí nos pusimos a llorar de la emoción.

VARIOS DETENIDOS TRAS CARGAR LA POLICIA
La policía entonces acojonada, antes de que llegaran, mosqueada por nuestros sentimientos empezó a cargar contra nosotros que estábamos sin hacer nada: llorando.
salí en la prensa y en la tele tras mi detención.
¿ y en que situación estás? le pregunto.
me juzgaron y me absolvieron, pero se me han quedado cargos. a mi y a muchos del barrio. Mira, te enseño las fotos.
Abre un cajón y me saca varias fotos y recortes de periódicos.
Observo las fotos de mi amigo, lo hago fascinado. Miro con detenimiento los rostros amoratados, la violencia llevaba al extremo de la ley que me transporta a los limites de la razón, donde nada tiene sentido, y eso fascina, atrapa, engancha.
Escucho una llamada de mi móvil que descuelgo.
Es Teresina que me avisa de que debo acudir al tren a fichar, al revisor le ha llegado al orden del juzgado.

El juez anuncia nuestra despedida Sapito.
la justicia es cómo un caballo rápido,
acude a todas partes para chafar con sus negros cascos la libertad.
Un abrazo en dos movimientos nos separa.
la puerta de su casa se cierra y rehago el camino de vuelta.
Angelillo de Uixó.

chiquillos detenido
Pequeños hombres de Zaidía. by Ángel Blasco Giménezis licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en angelillo201.wordpress.com.

El resplandor del Peñagolosa.

unnamed (4)
La naturaleza se presentó al borde de los acerados raíles reflejándose sobre su faz de metal el rostro del frío, las nieves, las elevadas crestas, cercos de miles de pinos que formaban una empalizada natural impenetrable donde moraban cientos de criaturas salvajes, ocultas a nuestros ,ojos que seguro espiaban nuestras miradas fugitivas y preocupadas, perdidas en las inmensidades heladas de la naturaleza salvaje, reflejada en nuestra mente a través de la ventana. El tren estaba detenido con la carne del último suicida en manos de la policía que la depositaba en bolsas negras. Según nos dijo el revisor, se trataba de un vecino de Madrid que no quería volver a su casa. Había bajado del pico Peñagolosa habiendo visto:
el resplandor.
-En los bosques del Peñagolosa muchas almas perdidas, cómo musgos, ramas, ranas, vagan perdidas – le comente a teresina que lloraba desconsolada por la muerte del desdichado. Sus enormes manos estrangulaban su cara entre sollozos.
Yo me levante en medio de vagón y les dije a mis compañeros:
Un aplauso por el suicida, es una pena que no nos haga compañía.

La voz de martín, el violador de octogenarias de Chanberin grito:

Él se lo pierde. Oh hermanos.

Respetuosos por el compañero caído guardamos silencio.
Escuchamos un golpe seco en la puerta que nos sobresalto. La puerta se abrió despacio, tímida. Una preciosa morena, menor de edad, asomó tiritando con la piel de cebolla abierta en la fría escarcha de la madrugada, portaba consigo una maleta, nos pregunto con lagrimas en la cara por donde se subía al Peñagolosa.
Yo me acerque a ella, curioso por saber su historia.
Creo que es mejor que busques refugio en alguna aldea y abandones ésta temeraria empresa. Yo conozco estas montañas, pese a estar de paso en este tren, que se ha detenido por la suerte adversa de alguien que subió a esa cumbre, no son horas, ni vas equipada para alcanzar la cumbre. Es mejor que te alejes de este tren y esa montaña- con sigilo le dije acercándome a su oído- todo aquí esta maldito- y hablando ya normal:
pero antes, dime ¿ que te pasa?
Ella, atragantada de lágrimas, en la puerta del tren gimió desconsolada, sin que nada le importará :
He sido deshonrada y abandonada, toda a la vez, en el mismo día, tras haber mantenido relaciones con un canis que dejo su semen en mi boca y una sucia mancha en mi corazón, cuando se calzó los calzoncillos haciendo burla de mi amor y entrega diciendo: nena hasta la próxima.
quiero entregarme a la virgen selva, ser devota de Artemisa, vagar cómo una cierva.
Siendo así, no puedo oponerme a tus sensatos planes- respondí- sigue ese sendero escabroso que asoma entre las nieves, y quizás encuentres al ermitaño que puede guiarte cómo despreciarte, según del humor que lo encuentres, es un hombre cabal a ratos, otra un tarado. Que los dioses estén de tu lado.

unnamed
Ella haciendo un ademán se despidió de todos, y arrastrando la maleta se adentro en la oscura selva que amanecía entre  negros barrancos, que quejumbrosos arrastraban agua acristalada, casi estanca, entre hielos que flotaban.
Un fuerte resplandor ilumino la madrugada, fue cómo el paso de un cometa, y algunos viajeros dijeron que se trataba de ovnis.
En los vagones no se hablada de otra cosa.
Escuchadme- les dije yo. no son ovnis, si no los reyes de oriente que traen al nuevo el mesías al Peñagolosa. Creo que bien merece la pena que el tren quede detenido, y cuando termine de amanecer vayamos a la cumbre, no estaría de más purgar algunos de nuestros pecados. quizás lleguemos a salvarnos.
Mis palabras causaron asombro, aunque la mayoría creían que aquella luz era una invasión marciana, sobre todo por qué entre nosotros había un historiador que alimentaba sus libros, premio planeta de estás fantasías. allí donde había un pico alto, un viejo templo, una muralla íbera, o celta, según él : habían habido marcianos.
Estafano Rey, historiador de libros premiados por la editorial Planeta y Nadal, e imputado por dirigir una secta llamada Nuevo Aquario, tomó la palabra colocándose Magno en lo alto de un asiento. Lanzó su grave mirada a todos aquellos que habían perdido los sesos en diferentes caminos y senderos de los guetos obreros:

unnamed (3)
Hermanos y hermanas, en lo alto del Peñagolosa se encuentran restos de la civilización marciana que fundaron hispania. Sobre las rocas de lo que fue un gran altar orientado a la nebulosa de Orión, está esculpido entre unas enormes rocas, formando un lenguaje secreto de signos que los elfos me enseñaron descifrar: símbolos, marcas, gravados en esas piedras que configuran un atlas sideral con instrucciones para construir un ovni que nos lleve a un mundo mejor. Nosotros somos los elegidos, este es el secreto de nuestra parada. EL hombre que se ha suicidado es un marciano que se ha sacrificado por todos nosotros. Su verdadero nombre es: Jesús.

unnamed (5)
Mañana iremos a lo alto de la cumbre y veremos a Cristo que nos llevará a su reino.
Paco, el buen padre, que era el apodo que le dábamos por haber estado en soto de real seis años por haber azotada a un niño, que seguro que se lo merecía, tomo la palabra , con su realismo de hombre con los pies en el suelo que necesitan hasta los más grandes profetas para llevar su misión adelante.

Camaradas, viajamos en el tren de la indignidad, en cualquier momento puede arrancar, creo que debemos hablar con los guardas, o tomar el mando por las armas (hizo la señal con el pulgar de cortar cuellos)
Teresina, alarmada por estas palabras, se alzó con todo su enorme volumen de vaca, sujetando la cabeza de su bebe ciego que eructo entre sus pechos.
Por favor, ¿qué nos está pasando? llevamos varios días viajando todos juntos, y nunca he escuchado tanto disparates cómo ahora. retomemos el sentido común, un hombre ha muerto en extrañas circunstancias, estamos en medio de la naturaleza salvaje, y nos estamos volviendo locos, creo que salir del vagón será enfrentarnos a la muerte, es mejor que estemos aquí.
La nieve empezó a caer. Los viajeros del tren de la indignidad estábamos preparados para el sol, la humedad, el sudor,el clima tropical, el desierto, pero no para ese clima de alta montaña, esa soledad y paisajes helados. Sentíamos que en esas latitudes el ambiente podría modificar nuestra personalidad, volvernos totalmente locos. Llevamos varias horas quietos, y estábamos realmente muy nerviosos, presa del pánico.

unnamed (1)
El revisor entró con dos guardianes arrastrando mala cara:
señores, tengo una mala noticia que darles, estamos incomunicados, un alud hace impracticable continuar. un tren del ejercito repleto de guardia civiles está en camino, es posible que tarde dos días en llegar por culpa de los recortes. Así que hay que organizarse, debemos ir al bosque a por leña.

Nuestras caras se tornaron serias cuando salió el revisor, a lo lejos se escucharon varios aullidos de lobo.
¿ has visto que hace Tomás, Teresina? – le pregunte con disimulo para que nadie nos escuchara, especialmente Estafo Rey que por sus palabras estaba convenciendo al colectivo de Senegaleses animistas de que su hijo ciego era el responsable de nuestras desgracias. Ella con sus pupilas marrones miro al fondo del vagón, donde Tomás, un hombre calvo, de metro ochenta , senderista y escalador de procesión, acusado de abandonar en una tormenta a dos compañeros heridos, hablaba solo. Estaba dibujando con tiza en la pared del vagón un mapa.
Me acerque hacia él, mientras canturreaba:
El barranco de la muerte, junto al tejo milenario, allí están mis dos compañeros enterrados.
Bonito mapa tomás- comente observando dibujos de escaladores muertos situados en el mapa.
ÉL seguía hablando solo y dibujando:
en el sendero que acaba tras una roca, asoma el precipicio del Peña Golosa, y al otro lado, el barranco, miles y miles de pinos forman un enorme cerco, imposible salir de allí con vida, el hielo resbala, el cielo es hermoso, azul casi galáctico, y el viento aúlla rápido y veloz, capaz de empujar a un hombre por esos barrancos cuando la ventisca está cargada de nieves. jaaaaa, jaaaaaa.

el-resplandor

Tomas, tomás- grite para que saliera de su trance, al verme se quedo perplejo, todo el vagón estaba observándolo.
Vamos a morir, he visto el resplandor- nos grito, cogiendo el  hacha para incendios y matando a un inmigrante Senegales practicante de la oblación.
Afortunadamente, el equipo de seguridad y la policía que acaba de retirar lo ultimo que quedaba del suicida, una oreja con parte de piel de la patilla, llegó rápido y lo abatió.
sacar los dos cadáveres fuera- ordeno el juez que dirigía la investigación.
Maldita sea el resplandor- comento un policía , yo me dirigí a él y le pregunte que quería decir con eso del resplandor.
El agente no tenía muchas ganas de hablar del tema. así que lo despacho de forma rápida, habitual en ellos:

índice
El resplandor es algo que ocurre en esta zona, es una energía que vuelve locas a las personas, para vencer al resplandor hay que ser limpio de espíritu.
Pues si que es mala suerte- pensé alarmadoen una zona de energía maligna, mirando a mi alrededor dentro de un vagón lleno de imputados por todo tipo de delitos.
¿ te pasa algo?- me pregunto teresina preocupada al verme la cara blanca.
Yo me senté a su lado y le pregunte:
¿ crees en Dios?
no.
mejor- le dije yo sabiendo que íbamos a morir, temiendo acabar en el infierno.

Angelillo de Uixó.
El resplandor del Peña Golosa. by ángel Blasco Giménez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en angelillo201.worpress.com.

La elección del emigrado en Al- Andalus.
Continúo la historia de mi amigo de cartas para al Andalus.

cropped-20130713-072414

http://ibnchang.wordpress.com/2014/12/07/900/

angelillo-d-uixc3b3

Había muerto el tío Mohemed en Al- Andalus, a cientos kilómetros de nuestra aldea. Mama se sentó sorprendida y triste, pero no lloro, cosa que me extraño, al escuchar la noticia que le leyó Abdul, cómo siempre que llegaban los pergaminos del tío, exiliado por motivos de trabajo en Al- Andalus, donde los interese de una empresa local le habían conducido. Nunca supimos porqué no quiso regresar. Abdul, el lector de la aldea, no sabia que decir, así le dio las condolencias a mama, recupero la voz, pausado y solemne, parecía afectado, pero no tenía porque estarlo, al fin y al cabo creo que no llego a conocer al tío Mohemed, hacía poco tiempo que se había presentado en el pueblo para sustituir al antiguo profesor. Leyó el final del pergamino que firmaba un judío español diciendo que si decidíamos acudir Al – Andalus nos abriría el testamento. Nos dejaba su dirección y también una nota diciendo que sentía mucho la muerte de Mohamed.
Yo le dije a mama que iría a al- Andalus, no solo para ver el testamento, si no para saber más de la muerte del tío y dejar junto a su lápida tierra de la aldea.
Mama me dijo que Al Andalus era un tierra maldita para nosotros, acaba de perder a su hermano y en la conquista, hacia ya 10 años, a su marido ( Papa). Entonces fue cuando de verdad mama se puso a llorar. La idea de que me fuera a Al Andalus le afecto más que la muerte de su hermano. Me suplico que no era buena idea irse a Al-andalus, una tierra llena de infieles y resentida por la política expansionista musulmana.
Papa era un héroe en la aldea, había muerto ayudando a conquistar occidente para el Gran califa. Toda mi familia había perdido muchos miembros en la Gran aventura de Al- Andalus, y de poco nos había servido a nosotros. Aquí en la aldea pasábamos necesidades.
Pero yo no quise hacerle caso a mama. Pensaba que mi deber era ir a saber del tío.
Mama le pidió consejo a Abdul, que era un hombre culto y sensato.
Abdul me contesto que lo mejor sería que me quedará con mama, el invierno iba a ser duro y las tropas de Carlo Magno estaba dando problemas por el norte del imperio. Papa estaba muerto, y en casa era necesario para sacar adelante la cosecha. Mama no podría sola.
Yo asegure que con el dinero de la herencia podría comprar toda la aldea.
Todos me miraron resignados. Sabían que no podían hacer nada ante mi capacidad de elección. Yo era libre y podía hacer ambas cosas, irme al Al- Andalus y sacar adelante a mama con la herencia del tío y saber que había pasado, o quedarme en casa. Hiciera lo que hiciera ningún vecino podría decirme nada, ambas cosas eras perfectamente sensatas y razonables.

La elección del emigrado en Al- Andalus. by Angelillo de Uixó is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en angelillo201.wordpress.com