Posts Tagged ‘poesía’

 

 

Por los campos,
aún quedan,
como si fueran gitanos,
viejos unicornios
abriendo surcos,
a su paso.
Curvo arado,
pico entre las manos.
Polvo.
Los santos inocentes.
Los hombres indignados.
están siendo obligados a cambiar.

Por los campos,
aún quedan,
como si fueran gitanos,
viejos unicornios
abriendo surcos,
a su paso.

Angelillo de Uixo.

fotos, dudas, actitudes, resistencia frente al progresismo, la solución  en la unión de nuestra comuna: /2016/12/el-unicornio-gitano.html

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Nubes lanzadas desde tierra,
en una llamarada de plata que hiere el cielo.
Los pasajeros del aire
leyeron el aviso al pasar por los pueblos
salpicados por lóbregas cúpulas azules de media teta,
dominadoras de un erizado mar de casas , plazas, arenas ,
y criaturas dentro en un laberinto de cemento,
de espaldas a los almendros,
que se iban hundiendo entre la espuma y el fuego.
Cayeron sobre una sartén con aceite los olivos y las palomas.
Sería ya para siempre San José,
pues el hombre de las acequias,
estaba fatigado de las olivas y las palomas.
Quería ser espadachín de los fogones,
y porteador en las maratones de montaña.
Entre tanto ,
las abejas y las mariposas
se convirtieron en kamikaces
polinizando las flores en llamas.
Las hierbas bostezaron,
ante lo que veían venir con el viento de levante.
Pero no había San José,
como en los bares ni en las discotecas,
gritos ni empujones entre las llamas,
de todos los animalitos que huían sin salida.
Metiéndose con calma en la boca del fuego.
A el se entregaban en cuerpo,
la ardilla, la perdiz, el conejo, y el faisán.
Era una tarde de ocaso calurosa,
donde resbalaba el agua con el aceite.
Yo miraba las cúpulas azules de Vall d´Uixó
cubiertas de cenizas,
como si fueran las de una Venecia ,
que se hundía lentamente,
mientras bajaba el humo de las montañas.
Entonces fue cuando salió,
una hermosa ninfa negra mojada de una esquina,
cargada de aceite, palomas y ardillas,
que lloraba y gritaba:
Quiero irme de aquí.
Pero nadie le ayudaba.
Entre tanto,
se reunieron en torno a la cruz de los caídos,
entre grandes risotadas los tenderos.
Se juntaron a vender los terrenos endurecidos por el tiempo,
donde habitaban los muertos.
Aguardaban la gran inundación para resucitar con el barro.
Yo veía San José,

junto la gran cúpula azul del Ángel,
a la muchedumbre junto la jarra de cerveza
compartiendo la conciencia.
Y a los políticos en la televisión
con voz aterciopelada,
hablar de la paz, el progreso, el turismo, las montañas
los prados, las cabañas, el amor,
junto los bomberos y las llamas.
Angelillo de Uixó.

Cruz roja y cáritas envían comida a Marte.

 Este es nuestro y vuestro nuevo proyecto social.


Amanece en Marte,
reino sombrío
con la muerte dentro de los cascos.
Sus habitantes
enfundados en sus trajes
semejantes a grullas torpes
envueltos en vestidos de papel
que han volado de la vida en la tierra.
Son como estrellas fugadas
que no queremos ver ni reconocer
a las que deseamos suerte y distancia.
Ay, amanecen sus habitantes
con la escarcha en la visera.
En esa región donde habitan
dentro del fondo de sus trajes
Allí no se puede cantar
hablar
nada se escucha de fuera
la tierra ignora su lucha contra la atmósfera.
A veces
algún telescopio les enfoca
y el ojo llora
o desde algún rascacielos
de Manhattan, Berlín , Nueva York
se hace alguna hoguera
para que sepan que se les recuerda
O llega a Marte algún radioclave
del Papa pidiendo paciencia y que vuelvan.
Más ese encuentro
desde las dunas de Marte
ese final encuentro
en el abrazo y el reconocimiento
en el gesto de piedad
en aquel reino sombrío
donde se encontrará la humanidad unida
en la zona oscura que no podemos ver
donde se amontona la humanidad perdida;
no llega más que la plegaria oración.
Y algún misil de cáritas y la cruz roja.
No perdáis la esperanza
Iremos, iremos
conforme los mares nos hundan
los ricos los primeros
Iremos, iremos
marchando sobre columnas rotas
a explorar aquella región sombría
Reino que queremos conquistar.
Mohammed angelillo uixó.

Cruz roja y cáritas envían comida a Marte. by Ángel Blasco Giménez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en angelillo201.wordpress.com.

Viaje de Apolo a Marte.

 

Llegó el viento seco  en paracaídas a Marte,

sobre  los verdes raíles  del cielo,

resbalando por toboganes un caballo cayendo,

para amortiguar el impacto de la frenética  galopada.

Están rodando los cascos del astronauta,

por la  atmósfera de Marte.

Rondando, rondando,

está el astronauta por Marte rondando.

como un caballo saltando de la cuna al espacio,

para poner en funcionamiento espejos sin señales,

marcadas por mil pequeñas danzas.

Apolo ha encendido  al llegar,

en Marte la mañana

Ante un  auditorio sordomudo  se presenta,

sobre las cumbres   heladas,

gravitando al otro lado de la muerte,

descubriendo  el invernadero marciano de crisantemos.

Donde los perros de cobre aúllan,

aterrorizados y llenos de escarcha,

eternos  mirando al   mar,

náufragos de la arena marciana.

 

Y las hierbas en Marte,

las hierbas, las hierbas,

en Marte Bowie,

las hierbas.

Tienen hojas atadas con costuras de metal,

alimentando las bocas que no volverán a besar.

Los besos, los besos en Marte Bowie,

se los lleva  el suspiro abrasador de plomo y mercurio de  baterías fundidas.

Apolo está en Marte desolado,

con la cabeza rodando en medio de  una nube de granito.

Preparando su regreso de Marte a la tierra ,

a través de un tronco hueco del que brotará un camaleón.

Para fundirse en la piel de los que gimen sin voz,

y que no van a ninguna parte,

más que cuando mueren.

Estos  son los que bailan en el reino de la tierra,

en cada gota de sangre que aman,

en las terrazas de Marte.

Donde en cada despacho,

hay un alienigena vendiendo persianas para ocultar  las ventanas.

Y se construyen  fabulosos muros ,

que nadie sabe interpretar para que sirven,

pero son  más  difíciles de escalar, que llegar a vivir en Marte,

la vida  en la tierra se comprime como los trajes de cosmonauta.

Nadie sabe ni adivina lo que pasa en la tierra.

Nadie, nadie.

Allí Apolo-/ Bowie,

en tu lado marciano dormirá el sol y la luna,

en una urna disfrazado por siempre de camaleón,

para hacernos soñar en la tierra,

que hay vida  posible en Marte.

Mohammed de Uixó.

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Mi lucha por ser colocado.

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Meterse los dedos por los ojos,

para luchar por la vida,

meterse la lengua por el culo,

para estar siempre dispuesto a lamerlo,

ofreciendo un aspecto de riqueza y bienestar  absurdo.

Soy una vaca, o una feminista americana,

gente señalada, sin llagas en la boca,

que enseña los dientes limpios de  todo rastro de mierda.

Dispuesto a buscar por mil caminos yertos,

que las cosas rueden siempre bien.

Os entrego mi mejilla como almeja,

siempre cerrada al rubor y a la vergüenza.

Os vendo mi joroba,

para que pase por la piel de un camello.

 

Me quitaré los guantes,

para enharinar la sangre,

de los que se quedaron sin zapatos escalando los peldaños,

para abonar con sus pies los nardos.

Flores, flores,

os vendo cadenas y flores,

para que canten los ruiseñores,

su despreciable bienestar.

Hierbas, hierbas,

os vendo pistolas y vendas,

jeringuillas y microscopios,

contra los que luchan por existir con un bumerang,

que siempre vuelva a las esquinas.

Hasta que un día,

se abra la alcantarilla,

y acudan las cucarachas,

a devorar el edificio carcomido de marfil con una cuchara.

Donde habita  cerca del cielo,

el  Gran cocodrilo que nada en una burbuja atontado.

Y ese día de lucha,

abra al terminarlo,

pedacitos de cocodrilo para los niños,

nalgas de mona sacrificada en una bañera,

y rabo de toro para las hembras en celo.

Bajo el cielo estrellado y tembloroso,

desfilaran como cometas las antorchas por las calles,

aclamadas por un ejército de chicharras cantoras.

 

 

 

Mohammed de uixó.

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Vete a tomar por culo II.

Antes de cantar nuestro poema   Felicitar con este mensaje navideño al Ayuntamiento de Vall d´Uixó en estos entrañables días por haber conseguido en un tiempo récord solucionar el segundo problema de sus ciudadanos, los excrementos de los perros, con la realización de un parque a tal fin.

Se acabaron los paseos por el monte que rodean al parque, las prisas de sus dueños por llegar a un árbol antes que el pino , el juego de las escondidas de las pruebas a la  policía local, y de ese adiestramiento espartano de los perros.

Se ha llegado a la meta, al objetivo de las asambleas ciudadanas.

Nadie podrá acusar al ayuntamiento de no solucionar el segundo problema de sus ciudadanos, mientras algunos hunden la cabeza en la almohada y empequeñecen frente al resto hasta desaparecer por el desagüe, recordados quizás  solo por sus fieles perros.

 

Veta a tomar por culo ( poema)

 

Los perros sufren,

por la soledad y muerte de los hombres a los que cuidan,

mucho más ,

que por los excrementos dejados al sol en la arena.

El enjambre de la multitud ,

que tiene alas y voz en la asamblea.

Se están subiendo a las ramas,

con su marchita conversación,

por la inocencia  o culpa animal.

Para contemplar como estatuas,

desde las afiladas murallas,

Las orillas de la tierra,

donde una flota de barcos  hunde  sus cabezas sin zarpar.

 

Desde la  colmena se acepta,

los  finales vacíos, estúpidos.

Así:

como el menor de los problemas en un destino previsto.

 

Los ladridos de las ranas nos empujan,

a seguirlas  por los fangosos charcos de los cañaverales.

Hágase el fin,

con los pantalones bajados,

entre aullidos y jadeos que  remueven  los intestinos:

Iros  a tomar por culo.

 

 

Angelillo de Uixó.

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Mareas sIn cambio.

El siguiente poema nace de extender el espíritu de un apoderado de un partido comunista el día de las elecciones generales donde en la misma ribera pacían todos los bueyes del cambio sin disputarse los belenes en los colegios públicos laicos, con el niño Jesús desnudito observado por viejos pastores envueltos en túnicas, con dos columnas con capiteles con tricornio como guirnalda , sujetando el orden del techo con el hueco de sus cabezas en  las esquinas de las escaleras que daban a una calle llena de San Joseses de tapas, y Marías  en éxtasis mirando las bragas con el voto en la mano  de las tiendas de moda llenas a última hora. Pizzeros cantando, un ejercito de supervivientes tras los contenedores, un chino con sombrero de paja, dos maricas de la mano observados a desgana por un señor con buena pinta, y los miembros del partida comunista, uno de ellos para senador que se había dormido como un lirón  dando vueltas para ser vistos por los cantos de las urnas donde habitan los pulpos , indiferentes a que alguien hiciera trampa en las elecciones .

 

Mareas sIn cambio.

 

Mi corazón fluiría en la marea,

sin encontrara su ruido con su ruina,

o la aguja en el zapato,

para quitar su dolor.

A la vuelta de los Aqueos,

por las mesas del cambio,

enfrascados en una botella,

que llega a las orillas de los cristales,

donde amasan los fabulosos rumiantes,

con forma de langosta en una pecera,

para entregar su sudor harinado,

a los vespinos que acuden a la gente,

que bosteza y ríe de eterno insomnio.

Envueltos en aire de fiesta y de cambio sin nombre,

en los pulmones tranquilos.

En un paisaje de sombras desiguales,

resignadas cabezas y lenguas,

repasan los envases de plásticos,

con restos de comida,

entre gritos sordomudos de los gatos.

Y en los cuartelarios balcones,

donde anidan águilas con zapatos,

resopla la gran ballena del cambio,

lanzando un surtidor de promesas,

que pulveriza  las calles,

ocupadas por los crustáceos  pegados a las cosas.

Azotar  a la misma mejilla- ofrece el orden del cambio.

 

Y su eco le contesta burlón desde la misma esquina,

le daremos yodo y algodón.

Hay una farsa hegemónica,

con un misterioso deseo,

de ser un museo de la ruina,

haciendo que todo se hunda,

de forma tranquila,

con las anclas  echadas sobre un pañuelo.

Aqueos.

Angelillo de Uixó.

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Mareas sIn cambio. by Ángel Blasco Giménez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
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