Posts Tagged ‘parábolas’

 

DSC00595

Ésta es la parábola del día de hoy. La del perro abandonado que  aparece todos los días en mi habitación a primera hora de la mañana mientras duermo.  Lo recogió una chica ( a la que llamaremos para preservar su anonimato Señorita X) hace unos días. La señorita X  por edad, ingresos, vivienda… no puede adoptarlo, pero tampoco quería verlo abandonado. Así que lo llamó con gesto y el animal se acercó lamiendo sus manos. Entonces fue con él y lo entregó a las autoridades. Estas al verla con el perrillo inofensivo entre sus brazos, pues se trataba de una perrita de un tamaño menor que un conejo, le dijeron que se lo quedara ella. La señorita X un poco disgustada, les dijo a la policía que ella que no podía llevarlo donde vivía que no era su casa, sino la de su tía que por motivos de estudios le permitía vivir allí libre de cualquier pago. Entonces la policía haciéndose cargo le aconsejaron que lo pusiera en las redes sociales  al animal.

La señorita X fue con su perrita entre sus brazos sin que parara  de ladrar alegre y despertar la simpatía de la gente.

¿ Qué perrita más bonita tienes?

La quieres me la he encontrado.

La gente con pena le contestaba.

Ojalá pudiera tenerla chica, pero en casa no nos podemos permitir tener un perro, ni aunque sea pequeño.

La señorita X, ni la policía, ni siquiera esas personas amables que no tenían dinero para tener un pequeño perro sabían, ni podían adivinar que del mismo que nadie se hacia cargo de esa perrita perdida, abandonada, lo mismo pasa en  servicios sociales con las personas, sobre con todo las más abandonadas. Esta son las que llegan perdidas de otro lugar a este pueblo. Se me olvidaba, se trata de vall d´Uixó,. Se trata de gente sin hogar, y sin comida. Hace poco, pude ver una caravana de rumanos gitanos que dormían en un furgoneta. Estaban siempre en la fuente donde cojo agua para mi huerto. Había hasta bebes llenos de granos rojos llorando todo el día. A esta gente los servicios sociales les suelen decir que se vayan a cáritas o a otro pueblo a probar fortuna. Incluso les pagan el billete para irse a Moncofar.

( Moncofar el pueblo de al lado  que les paga el billete de vuelta a Vall d´Uixó)

Generalmente, en servicios sociales abandonan a la gente a su suerte siempre que no sea peligrosa. En situaciones normales, donde no hay peligro aunque se necesite que actúe la policía, o los servicios sociales:
nunca lo hacen.
dejan pasar las cosas, o directamente las empeoran. Reciben ordenes para que sea así.
¿cuándo actúa la policía en el caso de un perro abandonado?
cuando el animal se ha hecho peligroso, entonces le pegan cuatro tiros en el vientre.
¿ Cuándo actúan con un necesitado las autoridades ?, cuando se ha hecho peligrosa esta persona y ha robado en mercadona. Entonces primero le pegan una paliza, y luego se los llevan a prisión si tiene hueco en la cárcel. A veces los dejan sueltos después de robar tras pagarles un billete a Moncofar, con una lista de direcciones de supermecados.  .
II.

volvemos a repetir está parábola en el día de hoy

Suena el despertador .Una pequeña perrita que forma una bolita de lana surge  sobre el vientre de un hombre. Ladra junto sus labios nerviosa con ganas de salir a la calle. EL hombre abre los ojos y le pregunta al animal susurrando.

¿ sigues aquí? Como ayer. Parecen que todos los días son iguales desde hace una semana.

El animal lo mira con sus ojillos redondos y tristes , le lame la cara diciendo que si.

El hombre la aparta con delicadeza . Deja la perrita  en el suelo encaminándose hacia la cocina. La perrita,  cuyo pelo parece lana de estropajo que se arrastra con unas patas  le  sigue feliz y orgullosa de seguir al amo mostrando sus pequeños colmillos que sobresalen de la boca.

Suena el teléfono móvil del hombre. La llamada se produce a la misma hora como desde hace una semana.  El mismo número y la misma voz  la voz ronroneante de una chica repitiendo la misma historia .

¿ Buenos días Ángel, como está la perrita?

EL hombre a la perra como el día anterior. Ve ese estropajo que le clava sus ojos redondos con la lengua fuera moviendo el rabo como si adivinara que hablan de ella.

está igual que ayer , se podría decir que bien. ¿ vas a venir hoy a por ella?

Lo siento, ahora tengo salir al trabajo. Hablé con mi jefe , me dijo que no podía llevarla a la oficina. Y mi tía… ya sabes…no me deja. yo me llevaría a casa como acordamos cuando te la deje para que me la cuidaras un momento. Pensé que la podría convencer. No quiere ni oír hablar de la perra. He rogado, he suplicado, le he explicado a mi tía que la policía me dijo que no podían recogerla  y que la tuviera yo. También le he explicado , incluso hoy de nuevo  por enésima vez ,que he tenido que ir  dejando la perrita a diferentes personas por las noches en sus casas y durante las horas de trabajo,   y que por las tardes al salir del trabajo la recojo y vagabundeamos por las calles juntas  buscando  un hogar.  Y que me han salido verdaderos lobos con perversas intenciones. Cuando veo a la policía, voy hacia ellos con la perra , y se van corriendo de mi como si la perrita o yo les fuera a morder.Pero mi tía persiste: perra no. En contra de todo lo que me explica mi tía sobre moral de cristiana  y de no molestar al prójimo , ni vagabundear por las calles.

El hombre escuchando da la razón con la cabeza a la señorita X.

He vivido estoque dices  muchas veces. Más de 12 veces he ido a entregar un perro que me he encontrado a la policía. Y me han dicho  que no pueden hacer nada, que lo tenga yo en  mi casa. Otra cosa sería si mordiera. La policía solo se preocupa o tiene interés cuando algo es peligrosos. Su conocimiento del mundo no va más allá del peligro. Pero en situaciones normales, pasa como servicios sociales, con gente que no tiene recursos y pasa hambre, si no representan un peligro social, los mandan con sus familiares para que les den de comer, o a cáritas.  Yo una vez tenía hambre, mucha hambre, hacía dos días que no comía. Y me llevaron unos moros. Algunos son buenos ¿ sabes? pese a la fama que tienen. los moros al verme tan mal   me dijeron:

ven cristiano, te vamos a llevar a un sitio donde  te ayudaran.

Allí esos tíos me dejaron en la puerta.

hablé con una trabajadora social y me dijo:

ve a la parroquia, te darán sopa.

El peligro, la amenaza es como funciona la maquina del estado. Los tres perros que viven conmigo, esos  que viste hace una semana cuando me dejaste un momento la perrita  . Y aunque no lo creas, varias veces han venido a verlos la policía porque mis vecinos les llamaban, y les decían que eran peligrosos y tenían mucho miedo por la vida de sus hijos. ¿ comprendes lo que te quiero decir?

La señorita X empieza a ver por donde van las cosas y pregunta

Porfa,  ¿ puedes tenerla una noche más? solo será una.

El hombre suplicando:

Pero es que mis perros se pasan el día ladrando , saben que hay una perrita intrusa.

La chica susurrando

, porfa a Tenlo otra noche más.

El hombre cede, la perrita ladra:

guau, guau.

Bueno, pero de hoy no pasa. Mañana tendrás que llevarte a la perra.

Gracias.

Angelillo de Uixó. La historia está basada en hechos reales, aunque solo estuvo una noche en mi casa. finalmente la perrita se la llevo la policía a una protectora de Villa Vieja. SI alguien tiene interés en adoptarla para darle un hogar, allí la encontrará.

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

Advertisements

hundido en el carbón.

DSCN0006DSCN0007
Basado en hechos reales.

El tornillo ha dado una vuelta hacia atrás dentro del cerrojo y ha caído al suelo llevándose por delante la cerradura que con un sonoro clink trágico se desprende dentro del comedor  quedando la armadura de la cerradura a mis pies rendida. El vientecillo del otoño empuja la puerta quedando perpleja mi cara frente a la de mi vecino que me saluda.
Una hora después, medio monto este armatoste , no de una forma muy exacta, trato de averiguar porqué no va bien, pero no lo consigo. El caso es que está de tal modo puesto  que de un manotazo cualquiera podría abrir la dichosa puerta. No es la primera vez que me pasan estás cosas. Una vez tuve que tirar una moto después de intentar repararla. Así que me dirijo a buscar a un viejo cerrajero que me debe un par de favores.


Atravieso la puerta del bar medio día al que suele acudir, y mis ojos se hunden en valles desiertos, en voces tristes que miran vagamente la nada con una sonrisa maliciosa.
Aquello es una mina repleta de carbón, y yo busco a uno muy quemado, cuyo nombre es sinónimo de mil oficios, mil aventuras y sobre todo: mis fracasos personales.
Pregunto por Vicente al camarero, un tipo grande y calvo como una bola de billar con pinta de mongol y de tipo peligroso. Noto que lleva una tirita en la nariz de algún golpe.
Me responde que no tardara en llegar. Coloca un trapo grasiento sobre el hombro y me dice de forma brusca examinándome de arriba abajo como si supiera que soy un inútil y busco a Vicente porque no he conseguido arreglar el paño :
¿ quiere algo el caballero?

Un café con leche- respondo.
Unos tipos con la cara quemada del sol que están a mi lado atentos a lo que digo, se ríen de mi.

MTE4MDAzNDEwNDY0MzEwNzk4
Quería decir un whisky- corrijo , y el camarero me felicita.
Eso está mucho mejor amigo.
Deja el whisky en la barra y cruza los brazos como míster Proper.
Sin duda quiere ver como me lo bebo.
Así que me lo trago de un golpe y que quedo quieto, dentro de mi , mis entrañas arden y una bola de fuego sube por la garganta. Se que voy a toser pero debo controlarme por esos tipos, no se si es una cuestión de dignidad personal o que tengo miedo de los hombres. Los ojos me brillan y el tipo calvo sonríe. Una tosecilla empieza a brotar y al final acabo rendido y toso.
Todo ha terminado para mí. El camarero se va.


Entra al bar mi amigo Vicente con un hombre de media edad que brilla tanto como el resto de los que estamos allí: nada. El compañero de Vicente avanza vestido con chándal, blasfema derrotado con un papel en las manos muy nervioso.
Al verme Vicente me saluda, y me presenta a su amigo Torrente.
La oscuridad ciega tanto como la luz, escucho las palabras confusas y agitadas de Torrente y Vicente que hablan a la vez y olvido el asunto de mi paño.
Deja Torrente el misterioso papel en la barra que parece naufragar entre los whiskys que pedimos. Leo de reojo una sanción que parece más una reprimenda a su conducta: barrer la calle, regar las plantar del balcón, sacudidas de ropa desde el balcón.
Las acusaciones son bastante estúpidas, casi hilarantes y más en un pueblo donde el deporte local es reparar los coches en las aceras y dejarlas llenas de aceite, o tirar escombros o baterías de coches, camiones por laderas de montañas, pilas a las acequias y similares.

De repente experimento como si un pico en mi cabeza quisiera abrirse paso entre el carbón que me rodea y sacarlo a la luz para que brille.
¿ no cree que alguien, algún vecino, tenga algo contra usted?- le pregunto.
Claro que si, llevo años soportando a una vecina que me hace la vida imposible. Esta denuncia es cosa suya. Desde que compré la casa he sufrido en ese barrio el acoso vecinal de esa mujer. Dejando caer los brazos se explica.
Todo empezó porque le dije un día que tenía el coche mal aparcado y no podía salir. Vivimos en un callejón muy estrecho y yo tenía miedo de arañar su coche y meterme en problemas con el seguro. Ella en vez de quitar el coche empezó a insultarme y amenazarme. Yo llame a la policía local y le obligaron a quitar le coche. Cada vez que me veía desde entonces me insulta al igual que su marido. La denuncia seguro que es cosa suya.

justicia
Entonces comprendí que el carbón no puede brillar, solo puede permanecer amontonado dispuesto a perecer en las llamas para dar energía.

Puedes volver a casa para hundirte con ella en la blandura del carbón, abraza la denuncia del ayuntamiento, ya que nos has querido aplastar su coche. He aquí tu verdadero crimen y el principio de tus problemas.

Tras decir estas palabras el camarero con aspecto de mongol me felicita y coloca un vaso de whisky delante de mi:
Invita la casa muchacho.
El hombre pliega vencido su denuncia y mira al resto de parroquianos humillado.

Yo me siento feliz porque he inscrito mi lenguaje en el corazón de otros hombres mientras mi casa está abierta.

LazoNegroPicahqdefault
Angelillo de Uixó.

Licencia de Creative Commons
hundido en el carbón. by ángel Blasco giménez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en angelillo201.wordpress.com.