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Palabras   halladas en una caseta en el año 2018 en un lugar llamado Vall d´Uixo. Fueron dichas  por un hombre abriendo una puerta de aluminio de un aljibe , al que lanzó una escalera al agua atada con una cuerda de esparto para bajarla, y otra con una cadena de metal que arrastró hasta los hierros de una puerta donde la ancló como medida de seguridad.

“Alabemos la arqueología, pues ella nos cuenta a través  de lo que encuentra como la miseria se  traga a los hombres haciéndose de este modo la historia, del mismo modo que la basura alimenta nuestras huertas.

También alabemos la ayuda, que puede cambiar el sentido de esta historia.

Me dispongo a bajar a lo más profundo del aljibe de mi casa a descubrir el cubo de aluminio que se me ha caído. La importancia de este cubo es vital para mi existencia, sin el no tengo agua. Un cubo normal no vale porque cae mal y no llena el agua. Debe tener una forma de tubo y ser de metal. Y estos cubos valen 8 euros. El cubo lo compré hace unos días, cuando la bomba eléctrica dejó de funcionar. Una bomba como la que tenía vale 200 euros. Ha estado conmigo 12 años. ahora he comprado un cubo porque no me puedo comprar una bomba, ni siquiera otro cubo más, por eso tengo que bajar al aljibe medio lleno de agua para recuperarlo ya que  he instalado mal el cubo. Utilicé para anclarlo a los hierros y a la carriola un mosquetón. El dependiente de la tienda me ofreció una S para anclarlo, cosa  que es lo habitual. Pero le dije que no tenía mordazas para cerrar la S. Observé las mordazas de la ferretería  con envidia. Vi el precio, 5 euros. Así que negué con la cabeza y le dije:

me tendrás que dar otra cosa porque no tengo mordazas.

El dependiente entonces me sugirió:

utiliza un mosquetón.

Así lo hice,  durante unos días fue bien, sin que aventurara lo que iba a suceder.

El cubo se ha hundido hoy, y ahora me toca bajar a recogerlo. estoy en un lugar donde me encuentro solo. a veces pasa gente por el camino, a veces sube mi vecino, un hombre de cerca de ochenta años a dar de comer a las gallinas. De este vecino puedo fiarme, de otros No. Por eso dejo estás palabras para los arqueólogos… por si me pasa algo.  Para que sepan como eramos los hombres del 2018 .He dejado la puerta abierta, y las ventanas también, por si caigo en el aljibe y no puedo salir. Si alguien pasa y me escucha, me socorrerá en un 75 % de posibilidades. Si es demasiado tarde en lo que puedan aguantar mis fuerzas allá abajo y nadie me escucha, o el que lo hace es del 25% , algún día me hallaran, y  algún estudioso me convertirá  en romance lorquiano”

Por lo que sabemos  que ocurrió , este   hombre bajo y rescató el cubo. Según nuestros estudios tardó quince minutos. Primero intentó rescatarlo con el rastrillo desde el último peldaño de la escalera. Pero el cubo se le iba por el fondo. Sintió el vapor de los gases y subió. cogió aire. Se denudo de cintara para abajo, pero dejo puestas sus zapatillas y se lanzó al aljibe. El agua le cubría hasta el pecho. Empezó a caminar en la oscuridad envuelto en un ambiente húmedo y vaporoso. Respiraba con dificultad ,  tanteaba con los pies  buscando el cubo hasta que dio con el. Se zambulló hasta el cuello y subió rápido por la escalera de madera para salir de allí.

Dejo estás palabras una vez salió.

Ahora que todo ha pasado y tengo el tubo de metal en mis manos, recordar esto.

Recordar la miseria que hace que una persona arriesgue su vida por un cubo, otros aún  más desgraciados hasta por agua.

Alabad la ayuda.

MI vecino ha entrado y me ha preguntado como estaba. antes de bajar ha aparecido para dar de comer a las gallinas, y le he dicho  lo que iba a hacer.  antes de que él llegará para dar de comer a sus gallinas, llamé a varias personas que han estado atentas a mi descenso a las aguas. Y me han llamado periódicamente mientras recuperaba mi cubo.

Todo ha salido bien, estoy mojado pero contento.

Alabemos a la vida aunque sabemos que vivimos obligados por la necesidad,  ya que las decisiones que tomamos no dependen  nunca de nosotros.

Angelillo de UIxó.

 

 

 

 

 

 

Mirar Negros y parias,

La estatua de la libertad encendió ya su antorcha,

Para buscar su cuchara.

Hundir vuestras barcas en las esquinas.

Pues con un cirio salió a la calle una mañana,

Pidiendo ayuda a la policía.

Gritó la libertad a los cuatro vientos,

Se extendieron como velas  sus palabras:

“fueron los negros y parias los que me quitaron la cuchara”

Moscardones de judíos, tenderos, marineros  y policías,

se manifestaron en el congreso por la libertad,

Contra los negros y los parias.

Qué se vayan a la luna como enjambres de chicharras,

O al centro de la tierra desde la sima de un volcán.

Enviar a los negros y los parias en pateras, a Vietnam, El Congo o a Irán.

Todo sea por libertylandia.

amenazada por la esclavitud ,

que arrastran en su sangre,

los negros y los parias.

II.

Es el momento, negros y parias,

de acudir a la fuente sagrada de vuestra sangre.

Recordar que bebe de sí misma,

 

sin agotarse bajo la piel oscura,

Pozo vivo que habita  en movimiento,

En los más áridos desiertos, valles, y lóbregos mares.

Huyendo siempre de la libertad y sus utensilios.

Sangre que se soporta a sí misma,

y se dona a las más grandes fortunas,

Lavadas en sangre que no huyen de esas manos,

que la amasan.

Angelillo de Uixó.

¿ Por qué no te callas?

http://patrimonienextincio.blogspot.com.es/2015/11/por-que-no-te-callas-frase-que-no-se.html

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El siguiente testimonio está basado en hechos reales, transcurre la acción en una habitación pequeña de una caseta destartalada y en ruina de campo de vall d’Uixó que mira al pueblo desde la altura. tiene una ventana. El decorado que hemos montado para la actuación dispone además de  una vieja  radio philips, un ordenador  sin marca de 1998 , una mesa llena de papeles, una silla, un catalejo con el que el protagonista que hemos elegido para nuestro experimento de “¿ por qué no te callas?” observa el mundo. Nuestro actor  es un ser perseguido. vive en aislamiento sufriendo un largo proceso judicial político. Sus condiciones sociales son de empobrecimiento. El grupo dominante quiere matarlo.

Dialogo del protagonista mirando por la ventana.

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A mi modo de ver, pese a estar proscrito en ésta casa en cuya puerta han marcado con sangre de cordero una X , y no poder salir por miedo a ser denunciado o detenido por  cualquier motivo, creo que para el resto de personas que no sufren las misma situación social que yo, la vida en vall d”uixó es bastante tranquila y feliz. Es más, casi diría que el ambiente que se respira en vall d’ uixó es envidiable de cualquier otro sitio que se precie de democrático.

Se escucha al hilo de estas palabras en la cadena ser

” el ex alcalde Óscar Clavell  del PP se reune con las peñas de los toros y fiestas para proteger las señas de identidad( cruz de los caídos y otros  símbolos fascistas, fiestas patronales….)

( agarrando el catalejo y abriendo la ventana de forma teatral)

Oh ventana donde me asomo con precaución a ver el mundo exterior  sin prejuicios, dispuesto a observar lo que sea y anotarlo. ( rostro irónico)

Puedo comprobar que se vive la vida con bastante libertad en este lugar. Sobre todo en los atardeceres, cuando la gente se despierta de la siesta se reunen antes del ocaso en los parques , ribazos, escaleras… que se extiende a mi vista. Allí tranquilamente me llegan  sus voces lejanas, crisol de personas que  hablan de sus cosas .Generalmente por mi experiencia social anterior, hablan de cosas alegres. Cada persona tiene su rincón como cada estrella tiene su sitio cada noche. los chiquillos que no van al colegio tienen su rincón cerca del campo de fútbol, los jóvenes que no trabajan se tumban en las escaleras del parque, los padres de cuarenta años que no hacen nada más que vender marihuana y amenazar a su mujer cuarentona que si se van de su lado la matan, en los banquillos de la petanca. Es bastante divertido verlos. Algunos de ellos, los de los  bloques de alquiler social que viven de las subvenciones llevan un bastón y un perro de presa y van con la cabeza rapada.

aunque pueda parecer que este aislado de la gente , siento un amor profundo por estas personas y sus costumbres. Mi aislamiento y las  miserables condiciones  de vida en la que estoy , no debe entenderse como un argumento contra ellos, sino por ellos.
En el fondo se revelan contra esa quietud de la que hablo.

( la gente del barrio  se levanta y se va como en una función. )

La manifestación o expresión de esa rebeldía está en las jornadas de toros en la calle, la defensa de las calles con nombres fascistas, y el recuerdo imperecedero del Caudillo, que hasta los socialistas quieren salvar de que se olvide a través del consenso.
Las fallas, la música, el replegar velas por si hay tormenta.
El silencio.
En el silencio no hay profecías,  no hay dolor, en el no pasa nada. Nada explota. tampoco nada nace ni florece.
En España se cree que se navega bien por la vida en el silencio.
El único argumento en contra del silencio, es que hace desparecer a millones de individuos, y deja únicamente las voces de los llamados buenos, de los angelitos, los que dicen:

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¿ por qué no te callas?

Angelillo de Uixó.

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¿ Por qué no te callas? by ángel Blasco Giménez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en angelillo201.wordpress.com.

 

Saturno sobre la cuna del hambre.

satuirno deborando asus hijos
Naufragarismos.

Sobre la cuna y la tumba,
envueltos en el hambre,
el niño y el viejo
Saturno frente Homero.
Nietzsche frente a Cristo.
Europa entera frente a los Griegos.

Sobre la cuna,
pende un cuadro de Goya,
Saturno devorando a su hijo.
Justificando su derecho a existir,
a que venza el más fuerte.
A sentir una profunda nausea por vivir.
Saturno nos dice con el rostro de Conrad:

saturno I
El horror,
el horror,
el horror.
No lo he creado yo.
Hay que mirar el horror,
e intentar sacar provecho de él.
entonces, entonces,

llore, pero comprendí
que te  pueden ir las cosas bien.
El horror.
Si hermanos,
El horror.
Saturno mientras devora a su hijo,
Por dentro está deshecho.
Mira la cuna vacía,
y siente ganas de procrear.

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Angelilo de Uixó.

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Las naranjas de la ira.

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Traídos de aquí para allá, siempre compañeros de la escarcha que se calienta cómo un cohete sobre el cielo. Rojo al amanecer. Abandonan las últimas estrellas el azulado rosado que salpica el porche blanco, tan grande cómo la humilde caseta entre el plano huerto de naranjos, donde un perro guardián a la entrada atado con una cadena oxidada de varios metros, somnoliento nos mira a todos los que nos envían aquí y allá los comercios de naranjas. Gente venidas de todas partes y de ninguna, que han encontrado en vall d´uixó trabajo temporal . Sacrificados y buscando cómo un profeta cómo salvarnos cada amanecer, mientras el último acorde de guitarra de la película Sin perdón se extingue con el portazo de la furgoneta que es cerrada de forma brusca.

Esperamos que aparezca el encargado.
EL suave viento mueve el rocío de las hojas de los naranjos, y cae sobre la verde grama. Nuestras manos se calientan cómo las naranjas, las hojas y el sol.

Han comprado los comercios y las grandes superficies nuestra pobreza con dinero. Nuestro trabajo, nuestro despido, nuestra desunión. Todo el mundo está rígido y concentrado. Solo ha costado unos capazos de naranjas este estado a la empresa. La venta en Alemania de un kilo de naranjas supone más que el sueldo de una hora de nuestro trabajo.
Aquí estamos recogiendo la dorada ira que cuelga de las ramas. Cae al capazo, suena el golpe. Desfila el capazo con honores sobre nuestros hombros hasta el cajón donde es sepultada para ser cargada al camión y embarcada.
Empezamos el día cuando nos indican hilera, tira, calibre, color, y modo: con ramillete o sin el.
Corremos excitados durante el día.
Sin parar de correr y escuchando los chillidos de los encargados para que vayamos más deprisa y cojamos más y más.
Nunca es suficiente para nosotros el trabajo duro para quitarse el hambre y aferrarse al madero de la salvación.
El sol ha declinado.
Volver al barracón habiendo ganado lo suficiente para comprar comida.
Solo eso.
Sueldos ilegales.
Seguimos hundidos en la pobreza cómo las raíces del naranjo en la tierra.
Solo eso.
Nadie dice nada, pero se siente.
Es durante la noche  cuando todo de verdad se vuelve oscuro y duro.
Alejados de los campos de trabajo, encogidos entre colchones sucios,con las manos agrietadas y los pies doloridos, con el estomago medio vacío, y la incertidumbre del mundo girando por la cabeza.
La cabeza el centro de cada universo.
Y el mundo girando a su alrededor para pegarle bien al centro del universo.
Sin saber que va a ser de ti mañana., en ese momento es cuando nace nuestra ira. Lo he visto en mis compañeros. He oído sus gritos y he visto cabrearse por nada al volver del trabajo. En la última calle del pueblo, ya se empiezan a ver las estrellas parpadeantes y femeninas que parecen lágrimas brillando en la oscuridad. Aúllan contra el viento colgando lácteas y maternales, cómo las naranjas. Encendidas cómo nuestra alma que se agita ante la impotencia de tener frustradas las necesidades básicas.
En al última calle del pueblo, he visto a un hombre con una capucha sobre la cabeza escribir en un grafiti:
el mundo me odia.
me he dado la vuelta interrogándome por qué.
Una bola de nausea como una naranjas rodando por el suelo ha recorrido mi garganta sin que se pueda expulsar este grito de dolor interno al exterior.
He vuelto al colchón.
Aplastado por el amanecer, la ira se disipa cuando volvemos agitados a correr delante del encargado. Volcamos capazos por un euro en los cajones, menos de la mitad de lo que se debería según convenio. soportamos las amenazas de los comercios temporales, a veces llega un coche de alta gama y despide a toda una cuadrilla con una sonrisa:
habéis terminado- les dicen.
y los despedidos se alejan con un finiquito miserable deambulando perdidos por la carretera, sin saber donde ir bajo el sol.

El coche pasa por su lado sin mirarlos más.

angelillo de Uixó.

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Creado a partir de la obra en angelillo201.wordpress.com.