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Siux y Dante no podían votar pese haber nacido en España , y de poder haberlo hecho,  hubieran sido incapaces, como mucha gente sin conciencia,  de saber a quien votar. A  no ser que   les hubiera puesto el voto en la boca o las pezuñas Carlos, su dueño. Este, pocas horas antes del cierre electoral tampoco tenía claro, no solo de quien votar, sino de lo conveniente de  hacerlo. Carlos, y sus dos perros de tiro  descansaban de la segunda travesía con el trineo a la montañas de Pipa con el fin de cargar leña ante la bajada de temperaturas que se estaba produciendo. En esta expedición  , Carlos,  había regresado herido leve al clavarse una rama seca en la pierna en un barranco lleno de matorrales secos. Cada vez era más habitual para Carlos encontrar en los barrancos de Vall d´Uixó  prácticamente  la vegetación muerta,  y la ausencia de fauna.  Sus dos perros al entrar en la casa se tumbaron cerca de la cocina de leña , todavía caliente,  después de haber estado encendida esa mañana de domingo  calentando agua para lavar la ropa de la semana, así como agua para ducharse, a la vez que  preparaba un perol grande de lentejas con tocino y magro para los tres.12 años de crisis económica acompañada de una brutal manipulación mediática, con un recorte a cuenta gotas pero ininterrumpido de derechos,  habían hecho mella en las esperanzas y expectativas vitales de la mayoría de  la población obrera del territorio de Vall d´Uixó.  Carlos tampoco esperaba un futuro bueno, no por lo que decían las encuestas, que eran malas para España, sino que  tenía muy difícil no acabar en prisión como la mayoría de gente que había criticado el poder. De no acabar  en prisión, la otra opción ya lo conocía sobradamente desde hacía ocho años que estaba en un proceso judicial, y unos diez seguido y acosado por la policía. EL resultado es que en el mejor de los casos  acabaría como un perro abandonado en la miseria, o colgando de una rama en un barranco lleno de matorrales secos. Es fácil que algún otro desgraciado buscando leña, quebrara su cuerpo seco para calentarse. Aún así, Carlos,  era de los que mejor se encontraba en  Vall d´ UIxó. A excepción, que las había: políticos, traficantes de drogas, caciques o funcionarios. De Carlos se podía decir que  era de las personas más trabajadoras y preocupadas por la suerte del ecosistema de vall d´Uixó. En ese ecosistema incluía  a  sus vecinos, ¡ tan responsables en la destrucción medio ambiental de su propio entorno!,  trabajadores y desempleados que vagaban por las terrazas  de los bares como fauna desperdigada  bajo un cielo transparente azulado la mayor parte del año, víctimas como las perdices de los cazadores, ellos, humanos era la caza del orden económico, que adoptaba forma de caos para cazarles mejor.  Pese esa transparencia de la bóveda celestial que envolvía las vidas de   los vecinos de Vall d´Uixó, así como el resto de gente del país,  se encontraban reducidos a la desesperanza, y sometidos a una dolorosa experiencia de indiferencia personal y familiar de la que no sabían salir. La vida se había vuelto mala, complicada y manipulada, de espaldas a la naturaleza. Cada individuo quería mucho , más de lo que le pertenecía como animal, pero tenía muy poco, menos de lo que le pertenecía como persona.  Una profunda   tristeza  habitaba    bajo los arcos de las cejas pobladas de los vecinos de Vall D´Uixó. En sus rostros tostados por el sol de las terrazas orientadas hacia el sur, se reflejaban hondos surcos de tragedias vitales. Eran un arco reflejo de palabras,  gestos,  actos que salían de sus cuerpos llenos de maldad. De una maldad novedosa, reciente y contra la que luchaban sin comprender como hacerlo. No lo hacían de forma semejante a como los animales cuando son heridos y siguen luchando para sobrevivir, sino creyendo la manipulación a la que estaban expuestos. Su maldad era de tipo inducida, producto del  modo de vida de sistema. Era una maldad procesada industrialmente,  donde las relaciones sociales acaban en profundo hastío. Un hastío  mortal que venía del hartazgo  moral, y acababa  en angustia vital.  Los más básicos  lazos de solidaridad  se  habían borrado de la especie humana en este país de gente amarga y amargada. La relación con la vida económica de muchas personas  se basaba en una paga  miserable  para miserables, que les venía de unos servicios sociales que trataban de cronificar la desgracias de las personas a cambio de paz social. De todo esto, Siux y Dante, los dos perros de tiro no sabían nada, pero si de trabajar. Trabajaban mucho más que muchas personas de Vall d´Uixó. Su trabajo era un fin en si mismo, un destino lleno de aventuras. EL trabajo a estos perros,  como a Carlos, les había salvado y constituía su forma de vida. EL ocio, la libertad, la fraternidad, el amor, la esperanza, no existía para ellos. Tampoco esperaban sentimientos de compasión ante su situación de nadie. Es más, lo que más temían es que sabiendo de su debilidad, sus vecinos llenos de amargura, hostilidad y odio, se lanzaran contra ellos. Bastaba presentarse en un cuartel de la guardia civil y acusar a cualquiera de cualquiera cosa. Cada hombre era un policía de otro hombre. Una cadena repugnante adornada de progreso y servicios baratos ataba a las personas para destruirlas.  No hacía falta pruebas para acabar con la vida de alguien, tan solo si había alguna publicación en Internet de cualquier opinión política contra el sistema era suficiente para acabar con la vida de una persona retorciendo esa opinión hasta moldearla en forma de delito penal.

Carlos conocía esta situación de sobra, y por ello maldecía cada hora que estaba vivo dentro de este sistema.

Sin sus perros y sus opiniones contra el sistema se hubiera vuelto loco, y sus perros sin saberlo, porque alguien quiso actuando de mala fe, y sus opiniones se volvieron los contra él, sin que sus perros lo supieran ni nunca llegarán a comprender tanta maldad contra alguien como Carlos que los cuidaba. Me refiero a una protectora que lo acusó a él, de maltrato animal por publicar la foto de un perro con limaniosis, una dolencia mortal y que interpretaron que él lo estaba matando de hambre. Pero así era la gente fuera del contexto natural, en un entorno viciado y malo.

Carlos se acerco a sus perros para felicitarles por el trabajo hecho una vez tiro el algodón empapado de betadine a la bolsa de basura  que se había aplicado a su pierna..

Siux, Dante, amigos míos. ¿ qué tal estáis después del descenso?

Habéis bajado muy rápido por la pista ciclistas llena de enormes grietas por el desuso. desde que paso aquel tractor que mando el grupo de ciclistas de terratremols. No sabían lo que hacían. Han destrozado esa parte de la ladera. La tierra se hunde, las grietas en algunos puntos llegan a más de metro y medio de profundidad por un metro de ancho, parece un escenario de película de terremoto.

También a Carlos acusaban de delito medio ambientales, justamente a él, otra vez una publicación en Internet denunciando delitos medio ambientales, el sistema entiende que si lo denuncia, es que él es el culpable. Era sí era la era de Internet.

Los dos perros le miraron animados pero sin moverse de sus cojines donde descansaban plácidamente satisfechos con el esfuerzo-

Ayer y hoy habéis trabajado muy duro, mucho más que muchas personas que conozco.

Carlos pensó en la gente del taller de empleo, y siguió hablando a sus perros.

Nosotros somos los últimos guardianes de este territorio, por mucho que nos acusen y nos hostiguen tratando   de desplazarnos . Hemos sido lo que hemos parado las carreras ilegales ciclistas patrocinadas por el Ayuntamiento en nuestras montañas. . Laderas rocosas de rojo rodeno , escarpadas como pirámides. Pedregales y arenales  donde solo viven la palera. En algún rincón lejano, casi colgando de las paredes verticales, se ve alguna carrascas entre  las terrazas construidas con piedras secas, surge  la sombra de lo que fueron los algarrobos. Hoy encorvados, retorcidos, llenos de hongos, devorado por fanerógamas. A veces tienen a su lado olivos, almendros, o vides raquíticas.  Arqueología del secano perdido Dante y Siux.

Los perros jugaban dando su patita a Carlos. Este con melancolía les explicaba su situación, aunque ellos no la comprendían:

Nos espera una gran sufrimiento este invierno, quizás la extinción en esta ratonera. como este lugar cuando no estemos. Nos encontramos acarralados sin salida en Vall d´Uixó. No la veo. Sin embargo veo el fin, como esta   casa que caerá rápidamente cuando no estemos.

Carlos paso la mano por los hocicos de sus canes, pensando cuando no estuvieran. En los barrancos nadie recogerá la leña. Allí se amontonara hasta que arda algún día. Ni habrá podas de oliveras, algarrobos. Solo habrá paseantes, motos de trial y ciclistas rompiendo los ribazos, las calzadas musulmanas, el patrimonio de la guerra civil que cuidábamos. Carlos se sentó entre  ellos en unos cojines azules a los que había amoniaco días antes. La noche había caído, reinaba una gran oscuridad pese haber luna llena que se mostraba por la ventana anunciando desgracias.  empezaba a hacer frío una vez  se esfumó el calor de la estufa de leña que hacía varias horas que estaba parada. La carga de los dos viaje en trineo llegaban hasta la ventaba. Los perros había mostrado un gran coraje subiendo por un collado por el cual no cabía el trineo. Carlos recordó el momento en que casi caen subiendo por esas garganta. Era hasta tal punto angosto  que Dante y Siux tenía que ir lomo con lomo pegado, y el trineo llevaba una rueda por el suelo, y la otra por la pared de la estrecha garganta, avanzado en un ángulo de 45 grados hasta que volcó y tuvo que ser arrastrado por Carlos junto los perros por una cuesta con una pendiente casi vertical.

La vida de Carlos estaba al limite de la resistencia física y mental a la que podía ser llevada una persona conducida a situaciones de estrés, represión y miseria.  Siux y Dante, al contrario, llevaban una vida plena y satisfactoria de trabajo al aire libre, una vida que a Carlos como a mucha gente  le gustaría desarrollar, pero que sabía que en el ecosistema de un país basado en un sistema de control y producción como el suyo iba a ser difícil poder respirar en libertad y con autonomía. Había miedo, odio, cansancio, apatía en los rostros de la gente, nunca pensó Carlos que el mundo de los hombres iba a ser más despiadado e injusto que el de la naturaleza.

Este invierno sería necesario sacar fuerzas pese a todos los golpes recibidos, y seguir luchando al filo de lo imposible por la supervivencia moral como física.

Angelillo UIxó

 

 

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Los lobos todavía guardan un último  camino en la sierra de Espadán , aunque más que camino es un sendero. Recodo donde se encuentran a través de un puente el hombre y la tierra, realizando delicados equilibrios entre el medio ambiente y la nada. El hermano lobo aún está entre nosotros sin conocer su identidad con nosotros. Convertido amigablemente  el lobo  en el mejor hermano del hombre,  el hombre en un lobo para el hombre, y el hombre en  un enemigo  para el lobo .  ¡El hermano lobo y el hermano hombre! ambos están en serio peligro de desaparecer de nuestros caminos y nuestras vidas, en estos tiempos de esta triste España. Pesimista es el hombre y es el lobo cuando salen al camino sobre esta geografía, plano a escala de una  pésima España presente, que viene de ser ayer una depresión de miseria en toda su extensión, no habiendo rincón, aldea, pueblo  donde no exista el llanto, el aullido del hombre por ser dueño  de unas vida sin destino posible.  Pronostican las ciencias, por todos los campos de ambas castillas, que la ignorancia acumulada  a raudales por sus dirigentes,  y atesorada por este pueblo llano, sumiso, cargado de cadenas y envidias, que le  aguarda un futuro que hace temblar a las hierbas.

El lobo se despide del paisaje en la geografía de este país, pero le sigue su extinción el hombre. Pero la vida siguen en el campo  hermanos del hombre y del lobo, seguirá en las  ciudades llenas de gentes, pero no de hombres, así como el país  seguirá albergando vegetación,  tan perdidas y rebosantes de gentes nuestros pueblos , aldeas y ciudades que desearan su pronta extinción.

Mis hermanos lobos y yo vamos trotando de Vall d´Uixó a Alfondeguilla, uniendo nuestros corazones con el camino,  de tal modo lo vamos construyendo, que ya no existen esas zonas negras de muerte , destrucción, desesperación personal que han dejado , dejan y dejaran como huella de angustia vital y paso por la vida, mis paisanos ,en sus obras, en su carácter,   en el paisaje y en mi corazón. Eso se ha despedido para siempre. Ahora somos libres, aplastados por la fuerza de la ley mordaza, obra de ingeniería sin igual  para hacer pasar las mente de un lado a otro. La nuestra ya bordea la total y absoluta  indiferencia  social por el hombre y la tierra de esta España, a la que yo ya no pertenezco. Sea mi rey, mi patria y mi ley la total indiferencia. Si puedo pasar un día feliz en esta amarga tierra, que viva España, su ley , su rey, y su sociedad, para mi solo cuenta el  simple manantial al que nos dirigimos. Agua pura casi quieta, sombra de las rocas en lento movimiento, manantial casi de goteo que se desliza suave entre los guijarros , las adelfas, y  las raíces de las gramas de pantano, pasando por la bóveda  de un milenario  acueducto romano, de piedras entre las paredes de un escarpado cañón rocoso y rojizo, acueducto    que parece que sujeta las paredes de su derrumbe ,  es la imagen del paraíso en la tierra que hemos olvidado. Así es como lo recuerdo mientras los pedales van girando  y los perros, mis lobos , van tirando de las correas , pues ellos empujan una especie de trineo con el que viajo. Se trata de una bicicleta accionada por pedales y la fuerza de mis canes que van delante trotando como potros enganchados a los arneses.

Al pasar el primer mirador asoman  las paredes rocosas de la sierra, cubiertas de enormes  árboles  que habitan  en paredes verticales de las rocas sin tierra, aferrados enormes troncos de alcornoques , de cientos , quizás hasta toneladas de peso, anclados a la pared por las raíces que han excavado  muchos metros en la pared de la montaña para soportar el peso de la gravedad en la que flotan. A lo lejos se ve el pueblo de Alfondeguilla con la blanca palidez de sus casas, insignificante todas ellas bajo las moles rocosas. Rápidamente queda a nuestra espalda y se pierde en su estática monotonía.  Nuestro camino discurre por una pista cortada, casi tallada por un cuchillo, a un lado de las montañas. Zigzaguea entre pendientes muy pronunciadas, con bosques en su ladera de  alcornocales, entre claros  y claros producidos por deslizamientos de tierras que han dejado rocas tiradas de las cumbres erosionadas donde no crece nada debido a las toneladas de escombros depositados  sobre la tierra.

En una curva detengo a mis compañeros. Me apeo de la bicicleta mirando el horizonte, como hiciera Colón al poner pie en tierra en América. Sobrecogerse al ver tanta exuberancia. El fondo del barranco se presenta como una clásica selva. Frente a nosotros asoman como torres en la lontananza de un camino con el que se debe luchar , cual gigantes, las monstruosas  paredes del cañón donde se encuentras el Arquet al que vamos. Siento esa sanción que debieron sentir  los aventureros al adentrarse por un paraje  peligroso. Tal es la grandeza del lugar que podrían ser el paisaje de las minas del Rey Salomón. Sin embargo, es otro tesoro el que en aquel punto lejano se encuentra. Un arco romano, el último símbolo de civilización de la Sierra de Espadan. Después de eso, solo habrá vegetación y minas de pirita, mercurio, hasta llegar a otro pueblo llamado Eslida,  donde un castillo musulmán, o moro, como prefieren decir por aquí, nos muestre que por allí paso una vieja  civilización consumida por las brozas, las paleras, la encinas y los alcornoques.

Mis hermanos lobos están inquietos. Quieren seguir el camino por la pista, no les hace gracia la escalada, así que los tranquilizo con suaves palabras pasando mi mano por su lomo intranquilo. Cae rodando una piedra al agacharme, ellos sacuden la cabeza.

Amigos míos, sé que no os gusta estos senderos, sois lobos prudentes, a la vez que intrépidos . Pero como vuestro capitán,  os quiero llevar a un lugar importante para vosotros.  Es una orden bajar el barranco. Tener paciencia y calma. Ahora debéis tirar despacio. Formaremos una caravana, uno irá delante de otro bien atado por los arneses de tiro,  y yo al final con la bici. El que vaya delante debe ser cuidadoso, si cae caeremos todos por el barranco.

Poco a poco vamos bajando, de tal modo que parece que vayamos escalando. Al llegar al suelo del barranco y mirar hacia arriba, compruebo que ya no se ve la pista. Conforme andamos  ya por el suelo del barranco entre las paredes del cañón, empieza a aparecer agua. Cada vez hay más y las paredes se hacen más estrechas,  hasta llegar a una parte que casi cubre el cielo, y el agua por las pozas por las rodillas. Sobre nuestras cabezas  solo se ven paredes rocosas formando un circulo abierto por un pequeño lado. Los perros se tiran a unas pozas incluso atados a la bici . Esta la dejo en el suelo para filmar la escena, como hiciera un descubridor de las fuentes del Nilo. Mariposas blancas vuelan por todos lados, pequeños peces encerrados en una poza dan sombra al fondo del agua. El arco romano surge como una joya de la arqueología que acabara de ser descubierto. Es como si estuviéramos en otra dimensión, lejos del paisaje  conocido, en otro mundo, y por qué no decirlo, otro mundo mejor que el hay 6 kilómetros abajo.

Les hablo a mis perros como si fueran los testigos de mi descubrimiento, mientras ellos chafan el agua con la patas y descansan en las hierbas.

Escuchad hermanos lobos, hace tiempo que quería traeros a este lugar, como viene con vuestro padre antaño. Aquí solía escribir mis historia  que tantos años de amarguras me han traído y quizás la muerte. De eso hace más de 10 años, en el 2008-2009 visitaba con frecuencia este lugar huyendo de una realidad con la que comprometí y con la que hoy he roto para siempre. Luego deje de venir a este lugar, cuando perdí el coche y me quedé estancado entre miserables. Este lugar está igual que siempre. Algo más seco, algo más sucio, pero la esencia no se ha perdido.

Camino hacia una pequeña cascada.

En esta roca pulida por el agua durante miles y miles de años, sentado  me enfrente al sistema quijotescamente escribiendo, y grotescamente voy a terminar. Hoy ya no me importa que este lugar se seque, ya no me importa que las legiones romanas trajeran el derecho romano y la civilización a nosotros. Vivan los barbaros que destruyeron la civilización.  ¿ Veis hermanos lobos esas paredes rocosas de más de 40 metros de altura que casi se cierran sobre nosotros? Fue el agua las que las separó, la que hundió este lugar tantos metros. El agua ablanda la roca, es la más fuerte de todas las cosas que existan en este planeta. Antes que este acueducto, hace miles y miles de años, vuestros ancestros los lobos aullaban sobre esas rocas a la luna. EL más fuerte de ellos, el líder se colocaba sobre esa roca y dirigía la caza por este barranco. Se guarda en la conciencia esa ancestral la escena. Resuenan en las paredes de betún, en el agua de seda los aullidos de canela de vuestros ancestros,  por eso este lugar en forma de diente de lobo, el colmillo del barranco , es el emblema de la ecología de varios municipios como Vall d´Uixó y Alfondeguilla.

Sin darme cuenta las palabras ya no me salían, y mis perros que no me prestaban atención hasta ese momento,  se abalanzaron sobre mi de forma efusiva levantándose a dos patas como un humano  mientras yo aullaba.

Angelillo de Uixó.

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Hablar del cambio climático y movilizarse junto los estudiantes por las calles es algo elevado.

Contar  que personalmente se consume todo lo que se puede consumir, y sincerarse explicando que si le dejarán a uno  consumir todo lo que pudiera, lo haría, denota una gran bajeza.

También queda bastante mal ir a las movilizaciones por el cambio climático, y luego irse de tapas.

Pero este es el pan nuestro de cada día:

el consumo.

Por eso quiero ser optimista.

Todavía quedan bosques con árboles , con  arbustos, con flores, con  ardillas saltando por las ramas, y nidos de aves  en las copas.

En el mar siguen habiendo peces, yendo de un lado  a otro  bajo los plásticos que flotan en una única dirección para juntarse  como una masa, y formar una bonita isla llamada toxicidad. El resto del mar sigue siendo azul como hace millones de años.

Así que hermanos de especie.

Seamos felices y optimistas, no dejemos que el negativismo colectivo nos afecte en lo personal.

La vida son dos días, una dulce sinfonía que una conciencia medio ambiental corona como una guirnalda.

Escrito estaba en muchas pancartas  en la primera huelga por el clima  en la que participé , señalando  el consumo como causa principal  de los problemas medio ambientales de nuestro planeta.

Había muchos estudiantes famélicos   que se alimentan de macarrones y pizzas, siendo apoyados  por un colectivo de padres de familia de clase media, gente con conciencia social que ya hacia años que se habían colocado en un buen puesto en la administración, o abierto su propio negocio que les iba bien.  Ahora iban con sus hijos satisfechos de su vida a manifestaciones y ferias ecologistas con pancartas contra el consumo. Esta gente con experiencia,  habían reservado mesa en el bar para cuando se terminara la concentración a las puertas de subdelegación del gobierno de Castellón, y tener asegurado  donde comer un buen solomillo.

Gente como yo, que se había juntado con unos amigos en la concentración , nos costó caminar  un poco por Castellón para encontrar sitio para cenar. Esto no era un efecto del cambio climático, sino  lo lleno que estaba todo el día de la huelga de consumo y por el clima.

Hubo momentos de desaliento, y algunos quisieron irse, pero al final permanecimos juntos y cenamos bien y barato  en un bar Cubano.

Yo probé el sanwinch cubanito, y el mayor acto anti consumo que hicimos fue no tomar mojitos a modo de protesta, porque alguien que conocía bien ese local al que era asiduo aseguro que habían disparado el precio de los mojitos  desde hace poco.

¡Ya ni en un bar cubano puedes tenerlo todo a precio del pueblo!

El capitalismo es el responsable del cambio climático, los políticos solo nos facilitan lo que queremos:

Consumir todo lo que nos dejen.

La manifestación de ayer, si tuviera que reflexionar sobre ella, empezaría escribiendo:

Agua de borrajas es lo que quiere la gente para frenar el cambio climático.

Angelillo de Uixó.

 

 

La Maravillosa extinción de gente.

Y así los astros anunciaban un día de dolor sobre mi vida.

La luna en forma de amarillos cuernos   pendían sobre  ella.

Un rojo capote subía a buscarla del lecho marino,

Oscuro era todavía el sombrío pueblo de la Vall  d´Uixó.

Triste  hora de un nuevo amanecer,

clonado del de ayer, clonado del de mañana.

Incesante era el susurro de los obreros moviendo a sus labores como yo.

El sol nacía para iluminar la desgracia más alta de todo ser viviente:

La  de ser hombre.

¡ Maldita sea la hora en que nací, y malditos sean los hombres que  conmigo viven,

Hágase su extinción!

Tras estás divinas  palabras pedaleé al trabajo esperando morir,

Deseando llegar puntual para no ser despedido.

Tuve suerte ese día y me tocó fumigar.

Cuando se fue el encargado, tiré al suelo las mascarillas y el equipo de protección,

con gran devoción empecé a trabajar.

Nada más alegre que aquello que mataba respirar,

¡ojala pudiera fumigar a toda la humanidad!

Sé que algún día alguien lo conseguirá,

Parar el ADN, mutarlo, colapsarlo, crear un virus letal…

Aniquilación instantánea y global.

Rezó por ese Mesías de la ecología que ha de llegar a ayudarnos.

¡ Hágase su voluntad, y el resto a respirar!

Siento en mi oración dañar a los que amen a los hombres,

y aún tengan esperanzas en la humanidad.

Ojala ellos consigan aliviar a los débiles de espíritu  que sufren,

echándolos del planeta, ejecutándolos, o metiéndolos en prisión.

Hágase  real  su señorío letal,

y sea la humanidad dominada ,

por los más crueles y poderosos hombres.

Solo la crueldad y la honestidad  nos puede salvar de nuestra mala conciencia.

Amen.

 

  1. Maravillosa extinción de abejas.

Y en el silencio del desempleo y la ley mordaza,

Se escuchaba entre las colmenas ,

un susurro de unas abejas que oraban y trabajaban.

¡Oh abejas!

Vosotras sois amigas que voláis alrededor de nuestras cabezas

Laboriosas abejas,

tan necesarias para  labriegos, cocineros  y nuestras vidas.

¡ Todos nos preocupamos por vosotras!

Estáis en el centro de muchas conversaciones,

Incluso entre los políticos que ni miran por la gente que ejecutan.

Y hacen todo  lo posible para que se mueran sin verles a los ojos

Como cuando hicieron desparecer del planeta a las tribus Abipones, Chiquillanes, Jujuyes, Timbres, Yacambis, entre otros miles y miles de aborígenes.

¡Hasta ellos preguntan por vosotras, pequeñas e importantes  revoltosas abejas!

Vale más vuestra humilde vida , que la de muchos hombres, imperios y naciones.

¡Nadie quiere ni pensar que pasaría, si vosotras fuerais extinguidas!

Hay científicos pro sistema que asesoran a gobiernos que aseguran,

que sería peor que vosotras desaparecierais que banqueros y accionistas de la bolsa.

¡Ved con que valor os aprecian  esos mal nacidos!

y vosotras tan humilde, tan tranquilas entre nosotros,

sobrevolando con ese susurro tan alegre y goloso.

¡Oh abejas!

III. La evolución.

Del campo al invernadero. Han cambiado tanto  las formas de producción agrícola,  como han cambiado los delitos.

Hasta hace poco no era delito atacar la medio ambiente, ni dañar a los animales. Ahora está equiparado el daño al medio ambiente o a un animal como dañar a una persona. Por no contar en lo emocional,  para millones y millones de humanos es más importante la vida de su perro o de su loro que la de su vecino.

Incluso se aplauden iniciativas en España por la legalización en Kenia de matar a un furtivo  que caza rinocerontes.

Y esto es el principio, la evolución de los delitos conforme evolucione la conciencia del hombre nos llevará a que será delito penal realizar prácticas que contribuyan a aumentar la temperatura, o ir a prisión por malgastar agua, cosas que hoy no son delito pero van a ser, como era inimaginable hace 20 años que alguien fuera a la cárcel en España por  escribir sátiras o hacer chistes de Carrero Blanco.

Y es esta mala conciencia del hombre moderno, un auto engaño  de que va a hacer un mundo sin dolor , sin sufrimiento, sin violencia, la que lo va llevar a desaparecer.

Ya hay muchas voces que desean la extinción humana. Su conciencia hermanos no puede más. Eras, milenios, siglos, y siglos de crueldades, injusticias, guerras, y nada cambia. Uno contempla el mundo ¿ y qué ve?  La imagen del hombre, su huella destructora,! hasta el clima lo hemos modificado! – Lo impensable- Somos el cáncer del planeta. Solo puede haber un tipo de justicia autentica, y para que sea autentica debe ser radical. Nada de manifestaciones como las que se producen estos días de unos conservadores que se asustan de la contaminación y quieren paren el cambio climático.

Estos son más envenenadores de la tierra con sus buenas intenciones revisionistas, que los que tiran uranio al mar o una bomba nuclear.

La verdad es que lo único que puede salvar el planeta es la extinción humana. Y esta se producirá por su conciencia. Una humanidad asqueada de vivir, decidirá desaparecer dentro de nueve siglos. Trabajarán gobiernos, ONG, científicos, en preparar una aniquilación feliz del ser humano.

Será algo espectacular y hermoso, mejor que un sumani, un huracán , o un terremoto, que de forma cada vez más frecuente, anuncia a extinción, cuando  se lleva por el aire, el mar,  o al centro de la tierra a toda una población.

La conciencia del hombre moderno, humanitario y racional,  no va a cejar en este intento de destruirse, y lo conseguirá, como ha conseguido tantas cosas.

Apostemos por el humanismo nuestra vidas.

Nosotros , no veremos esa alegre evolución, solo podemos aportar lo mejor de nuestros genes, los más sensibles y cualificados,  para que vayan planeando la destrucción de la humanidad.

  1. Los intereses en el camino.

Caminante,  no hay camino,

Solo el interés te hace andar,

Y al echar la vista atrás,

Verás tus huellas y un gran vacío,

que has dejado en este mundo.

***

Una tarde de hastío y melancolía,

Llevado por los  sentimientos de desaparecer,

Quise volver a donde tenía mis huertas.

Hoy son pastos del abandono como mi alma.

De nada sirvió mi esfuerzo, ni mi ejemplo.

Nadie ha seguido.

En el camino encontré una vieja higuera.

Sus ramas estaban heridas.

Este hombre moderno de conciencia intelectual ,

Sensible, ecologista, casi mujer.

Había puesto en el camino a las ramas lacitos de colores.

Era bonito en una higuera la tela amarilla, verde y roja.

Pero hería sus ramas y le hacia sufrir.

Al final todos somos demasiado sensibles,

Y tuve que quitar esos lazos pidiendo desaparecer de este planeta,

Antes que contemplar a cada paso tanto dolor para que haga bonito.

V suicidio del hombre moderno.

Triste es la vida del hombre moderno y el destino que tiene por delante.

Hoy cuentan mis compañeros que un vecino de unos cuarenta años se ha colgado.

Otro más a la larga lista mensual, una  o dos personas caen al mes  en Vall d´Uixó  por su propia mano.

Yo mismo he pedido cita al psicólogo municipal por este motivo, y me han dicho que es estoy bien, que es normal y sano pensar en suicidarse.

La noticia de los suicidios no suele interrumpir la monotonía de mal vivir aquí.

Hay una gran comprensión en general por los que  se quitan del medio por su propia voluntad.

Angelillo de Uixó.

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Coro de rocas y algarrobos llenos de sofás y mecedoras rotas, colchones esparcidos entre los espinos y la hojarasca de los pinos. Plásticos por todos lados ahogando los tomillos, algodones sintéticos de almohadones , telas desgarradas y podridas llenas de pulgas y piojos, formando un mantillo sobre el humus del suelo. La ermita de San Antonio coronando este flanco del barranco del rincón de Montesinos. Entre las rocas, suenan los tacos de las botas de un hombre que llega a este lugar escondido  entre las rocas. Esta es la  sede de un grupo ecologista de Vall d´ Uixó. Se quita las botas con las que chafa a un grupo de hormigas, y se tumba en el sofá ahuyentando a unas ratas. Escupe en un agujero del suelo dando en el ojo a un conejo que sale de  su madriguera.  mata varios mosquitos tigres que posan en su brazo, mira su móvil. Le  acaba de llegar una convocatoria  del forn de la Barraca, en el corazón de la huerta de Alborada, amenazada por el derribo para ampliar una carretera, un grupo de manifestantes paran las maquinas y piden ayuda por las redes sociales para que les apoyen acudiendo con su presencia.

Este hombre contesta a quién la ha enviado el wassap.

Desde el grupo ecologista del rincón de Montesinos, nos preocupa el asfalto que acaba con la riqueza de nuestros suelos,

nos preocupa el aumento de temperatura global al que esa carretera innecesaria va a contribuir.

Nos llegan noticias de que hay presión policial, de que están identificando a los manifestantes ,y advirtiendo o amenazando, como se prefiera decir, con las consecuencias penales de parar los trabajos.

Nos preocupa también acabar con la cabeza partida, detenidos, o multados de por vida, o las tres cosas juntas.

También nos preocupa el aumento de temperaturas y el incierto futuro de planeta.

Nos preocupa-

Por eso sacamos la bandera blanca y hacemos como que no sabemos nada.

Somos gente preocupada, os mandamos en nombre de nuestro grupo un manifiesto de apoyo y esperanza.

He aquí que al final para ganar la batalla por la justicia social lo mejor es sacar la bandera blanca.

Después de hacer un llamamiento de la desobediencia civil, y la resistencia  para conservar el medio ambiente y el patrimonio histórico cultural  por parte de nuestros camaradas de Alboraya , tras llevar la empresa a las fuerzas de seguridad y plantear un escenario de detenciones y patadas a los manifestantes, se ha optado sabiamente por no resistir para ganar la batalla a largo plazo.

¡ Os anunciamos que la tenemos ganada!

Somos optimistas.

La temperatura del planeta no parará de subir y el capitalismo se derretirá como un iceberg.

Paciencia camaradas.

Angelillo de Uixó.

 

 

 

 
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un canto a la libertad en una manifestación que se acaba de producir a las puertas del Ayuntamiento de Vall d´Uixó hace un momento. Viva la terreta libre de valencia y la de sudafrica, país hermano del mismo continente:

África es

España.

 

 

 

Sé que no me creerá nadie que esté vigilando con la escopeta en el monte.

Y menos  el que se lamente por los caminos de regreso a su casa el domingo protestando por no haber terminado su paseo  bajo la amenazas de los cazadores.  No darán crédito sin envidia al conocer este valeroso hecho, en el cual , “ Yo” Angelillo de Uixó, conocido desde hoy como Angelillo matajabalí, haya cazado un jabalí en Vall d ´Uixó . Me cortaré la mano si es mentira lo que cuento. Lo juro por los Aqueos.

Estaba paseando con la bicicleta, y con los perros tirando de ella en dirección a  los Maquiales y els aigüa molls. Garrut acaba de quedar atrás, y de fondo, a mi espalda , se veía como si fuera una paloma blanca en una plaza, Vall d´Uixó.  Mi bicicleta trotaba entre las azuladas pinadas que miran el mar.  Subíamos y bajábamos por los caminos como los barcos sobre la solas de la mar  a gran velocidad. Todo se movía a nuestro alrededor. De los angostos barrancos salían a vernos las tórtolas ocultas entre las madreselvas en flor  , las ardillas agitaban sus colas  en lo alto de las ramas saltando de árbol en árbol  para seguirnos como los delfines a los marineros; cuando de lo oculto de una cueva….

! ha salido un jabalí para desafiarnos!

 

Sus pasos retumbaban como una escopeta  sobre nuestras cabezas. Bajaba  solitario de la montaña rompiendo ramas, arbustos, dispuesto a no huir del hombre. Harto del acoso que sufre su comunidad. Su odio por el hombre, comprensible, ¡era tal!, que  incluso le he visto hacer saltar por el aire una enorme roca que detenía su paso para llegar donde estábamos. La roca ha ido directa contra nosotros. Pero gracias a un acelerón que he ordenado a los perros, la hemos evitado estrellándose contra una pinada que ha caído entera, como cuando la bola de bolera derriba todos los bolos haciendo pleno.

Así se ha plantado en medio del camino gruñendo ante mi y ante mis canes, a los que he  detenido mientras ladraban al jabalí con ganas de atacar. He intentado apaciguarlos con estas palabras:

 

“Tranquilos colmillo lácteos míos , no tengáis prisa en matarlo. Hoy no hemos salido a cazar, le daré una oportunidad para que se vaya”

 

Me he apeado de la bicicleta y he avanzado solo hacia el jabalí, me miraba rascando la tierra con la pata y mostrando sus colmillos con orgullo.

He de confesar que no he visto jamás ejemplar tan grande en toda Castellón. Cada colmillo mediría como el antebrazo de un hombre fornido.

Viendo que no se iba, no me ha quedado más remedio que regresar con mis perros, montar en la bicicleta;  y apretarme el casco y los cordones de las botas.

El noble, a la vez que monstruosos jabalí, estaba junto el cartel que habían puesto los cazadores donde se podía leer:

“Batida de la comunidad de jabalíes de Vall d´uixó- Antes de las cinco de la tarde no quedará  ni uno vivo. Ja”

Los cazadores que estaban entre esas rocas haciendo guardia para matar, alarmados por el alborozo de los ladridos y gruñidos del jabalí y los perros , han acudido excitados empujados por el instinto de matar, o ver una pelea a muerte.

Las rocas  han vibrado al escuchar  mi voz gritando:

“ Adelante colmillos lácteos. Por Dios y por España”

Viajando por el cielo teñido de verde  ha llegado   mi voz al pueblo,  deteniendo las campanas de las iglesias. Las ancianas me han contado poco después que se santiguaban por mi en los portales. Los cazadores  se llamaban unos a otros , saliendo de todas las cabañas del bosque. Poco a poco, y sin  esfuerzo, han encontrado  un lugar ideal para presenciar el desenlace. En una cumbre , la providencia , ha creado plaza redonda de piedras de rodeno  ideal para ver las cacerías.

Yo les he saludado al percatarme de su presencia, y me ha asombrado que ya había gitanos , niñas, autoridades y turistas   que me aplaudían. Incluso he escuchado a un viejo cazador emocionado hablar  en referencia a mí:

-que cojones tiene ese Valenciano, va a por el jabalí con la bicicleta y perros.

Una culebra ha vibrado cruzando entre el jabalí y yo.

Los colmillos de los perros han asomado escapando de su boca la feroz amenaza de matarlo.

El jabalí dando los primeros pasos entre aplausos y vítores ha  arrancado contra nosotros , el pedal ha girado la cadena y las ruedas,  las cuerdas de los arneses que enganchan a los perros se han tensado haciendo saltar por el aire la bicicleta cuando los perros arqueando el lomo han dado su siniestro salto de ataque. la luna pálida abierta como una navaja  ha surgido sobre nuestras cabeza mordiendo las voces de guitarra del público ávido de muerte. Hemos chocado con aquella mole que gruñía herida. El manillar en ristre ha caído sobre la nuca negra del increíble jabalí  junto seis colmillos a la vez que se hundían en su lomo. Las cadenas del arrastre han rodeado su cabeza que miraba a los cazadores con el hocico ensangrentado porque  yo tiraba de ellas con toda mi fuerza.  los perros entre tanto  le perforaban el cuello. Sangre caliente resbalaba de las bocas de los perros  a las hierbas. Los perros apoyados en el animal herido al que sujetaban, apretaban cada vez más sin sentir en su corazón el len guaje del martirio de la pobre bestia cuyas rodillas se doblaban,  viendo en el cielo  le abría una puerta entre el aleluya del publico.

Cayó al suelo.

La gente bajaba de la plaza a la arena para felicitarme:

Viva Angelillo el matador. EL hombre más valiente de toda Vall d´uixó. Por la gran faena que has hecho, tú serás nuestro alcalde desde hoy  para siempre, aunque seas  un forastero de Valencia. Oh hijo predilecto de Vall d´Uixó.

Vamos, vamos amigos cazadores y autoridades- les decía yo humilde  montado a hombros de un jorobado y cornudo , no ha sido nada, hago estas faenas a diario, incluso con leones y caimanes, me gustaría probar con tiburones y cachalotes. Llevadme al mar, presto.

Aunque lo cierto, es que hoy yo no sabía que estaba dentro de una batida del jabalí desde hacía varios kilómetros cuando paseaba con mis perros. La distancia era de poco más de una hora de mi casa, ósea debían ser solo de unos 10 o 12 kilómetros, pues esa es nuestra velocidad por monte. Me encontraba  cerca de unas casetas donde hacían la paella. Los niños jugaban. Acaba de coger la senda del aigüa molls, cuando ha escuchado varios tiros y unos cazadores han salido de los arbustos disparando monte arriba. . Al verme dirigiéndose a mi me han dado el alto:

Allí arriba está la batida del jabalí, si subes con tus perros te los matarán la jauría que allí hay, más de 100.

entonces ¿tengo que irme?

Así es, me ha dicho el cazador. Y ten cuidado al salir, estás en pleno centro de la batida, en su corazón, corres peligro durante unos tres kilómetros.

Y he tenido que irme de allí extremando la precaución. De regreso me he encontrado una gran cola de excursionistas a los que adelantaba como un Ferrari en la autopista a las SEAT. A ellos también habían echado los cazadores, e iban cabizbajos de regreso a sus casas con sus cestitas las chicas para coger flores y adornar las cunas de sus bebes.

Angelillo de Uixó.
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