Posts Tagged ‘ecología’

simios

 

Un grito  en la playa corre de ola a ola.

! Malditas,  malditas personas!

Desde un teléfono móvil,

el único hombre que existe en una playa,

filma en pleno verano una elipsis en el tiempo que lanza al espacio.

“Escucho el viento y el mar,

unidos sonando,

como una cuerda de guitarra,

vibrando dentro de una caracola.

siempre imagine que el mar era así sin gente.

Mis ojos se llenan de un desierto azul hasta el zenit del horizonte.

Soy el último testigo de esta barrera espiritual del paisaje y su frágil armonía.

Sé que este instante se perderá para siempre,

A ritmo estruendoso de la barbarie del  turista.

Nos ahogamos en la pleamar del ocio de las masas.

Con su confort asesinan  nuestra solitaria nobleza.

Perdermos para siempre estos momentos.

Desaparecerá lo que fuimos,

como huellas en la arena”

la filmación se detiene. El único hombre que existe en la playa, da unos pasos metiéndose en el agua y cae de rodillas llorando frente a unas rocas que rompen las olas y le cubren hasta la cintura. Pasa sobre su cabeza, saludando con las alas, una avioneta con publicidad para visitar marinadoor. Con el puño en alto, abrazado a la roca, grita:

Malditos, malditos, acabaréis con el planeta!

 

Angelillo de Uixó.

 

 

 

 

 

Advertisements

 

 

 

 

Sostenía un día de poniente el pueblo de vall  d´Uixó un hondo suspiro contenido en sus montes, cuyo aspecto de basurero prometía volverse un volcán contra ellos, si cualquier destello  de un simple cristal abandonado, chispa, o rayo, tocara alguna rama dando pasto el monte a las llamas.
La gente de este pueblo, acostumbrada a los sobresaltos, cruzaron los dedos por consejo del Ayuntamiento, para vencer el maleficio de esa jornada de poniente y aplicar sentido común al salir de casa.  recordó  el consistorio el hecho  nada sorprendente ya el que día anterior ya había habido dos incendios de forma espontánea. Incluso  llegaron a intervenir los helicópteros sobre las zona del molino.  Lanzando agua sobre las ruinas del viejo molino que perdió sus aspas luchando contra   las llamas.  Hacia ya de eso algunos  años. En una jornada de fuego urbano para no olvidar. Sobre todo cuando salieron lanzadas las piedras  del molino surcando el cielo como un cometa hasta dar con el hogar de la sagrada familia. Muchos pensaron que aquello fue un milagro, que aprovechó el ayuntamiento para hacer  un itinerario turístico llamado el sendero de Belén. Desde los helicópteros, ese día de poniente e incendios, podía verse un bosque de gigantescos algarrobos que rodeaban las ruinas  del molino. Sus ramas se agitaban como brazos de gigantes por el viento de las aspas, y caían del viento que producían al suelo pesadamente y con un ruido sordo. Desde los helicópteros se felicitaban por ganar la  batalla sin comprender  que los viejos gigantes que guardaban el molino, se rendían. La época de los molinos y los gigantes había terminado mientras los helicópteros  iban a otro incendio cercano seguidos por una bandada de bolsas de plástico que volaban a su alrededor.
Angelillo de Uixó.

Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

 

San Apartado galguea con la camisa abierta, la gorra de tela hacia la concejalía de agricultura de vall d´uixo, buscando si dan un pedazo de tierra como huerto urbano para que tengan su pan los pobres como le han contado cuando regaba su huerto esa mañana llenando garrafas de una fuente.

El concejal de agricultura que ha hecho voto de dar esa información , sale de su despacho al oír la pregunta a la secretaria. atestigua afirmativo apoyado sobre el marco de la puerta:

De ese modo, como huertos urbanos, hemos recalificado unos terrenos en la balsa de quistell, y tratado el tema del agua con la empresa facsa para que sin pagar se pueda regar. Pero no estará este plan, si se llega a desarrollar, por lo menos hasta navidad.

San Apartado le contesta :

la mejor época para la siembra del abeto. Y en el huerto que he ocupado, cuyo sistema de riego está destrozado por los años de abandono. .¿No se podría instalar agua y yo defenderme de esta miseria que se me come?

El concejal servicial y positivo despide la entrevista:

hable usted con la empresa facsa. Este ayuntamiento de progreso no se opone al desarrollo de los más necesitados y que pretenden hacer un trabajo noble y honrado.

La entrevista terminada y con la información en los bolsillos San apartado se retira a un collado. Entre chumberas y olivos perdidos, desde lo alto a lo lejos ve temblar el asfalto del parking de las grutas de San José llenas de turistas. Recostado bajo una higuera recita unos versos escuchando la hierba seca y amarillenta que rasguea el aire que la mece sedienta.

I.

“Evocaron con su canto los gallos la muerte

con la llegada del sol en la sedienta madrugada de vall d´uixo.

Resbalo su voz por las piedras,

despertando todo lo dormido.

La luna se oculto tras el collado rodeada de esparto

Y el sol exprimió los limoneros, los narajos, las uvas.

Devoro los peces de la charca, las cañas de la orilla y absorbió la humedad de la tierra.

El agua la escondieron unos hombres

en una empresa privada.

Los buitres aparecieron dando vueltas por el cielo

saludando con sus alas a los hombres carroñeros”

 

 

Tras este canto San Apartado bajo del cerro siguiendo el río seco y llego hasta la poza que habían secado y allí bajo los arcos de san José canto a sus animales de las marismas que agonizaban.

II.

“El agua privada está secuestrada

guardada con varios candados.

Sus criaturas han muerto asesinadas

por la empresa privada.

Un círculo de buitres vigila al agua y a la gente.

La gente necesita agua y la empresa lo sabe.

Diez céntimos por un trago.

Ese es el precio que le han puesto.

Y si alguien se queja de la factura.

Los buitres bajan del cielo y le informan.

Con gesto solemne plagan las alas y con voz amable informan:

La gestión del agua ahora es mejor que cuando era de todos.

 

Pues engendraba abusos que la empresa privada ha corregido con un precio justo”

 

Bajo aquellos arcos del puente de san José, San Apartado contemplaba ese ambiente desagradable. Por encima del puente de San José, la gente pasaba como poseída por sus propias tonterías. Un buitre descendió hasta la roca donde estaba en pie San Apartado y le obligo a retirarse.

Al llegar a su casa, se hundió lentamente en la contemplación de la miseria. Se sentó entre un cubo con cazos a remojo, entre las garrafas que subía de la fuente para beber y regar y una bolsa de basura donde una guitarra estaba apoyada. La cogió y canto esto.

III

“ presiento que las cadenas

están llenas de cinismo.

Y los que llegan con promesas de libertad.

Acabaran ahogando el futuro.

Creo que tras la máscara de los que quieren un cambio.

Se ocultan los mismos buitres que anuncian la muerte.

Y su hipocresía democrática

protege a los asesinos de siempre.

Vendrá a devorarnos los cerdos

cuando caigamos en este estado de asco, abandono y hastío

de la pocilga de la historia.

Presiento por lo que veo,

que no hay esperanza posible.

Y que todo es hacer lago la agonía,

bajo la luz del día”

El girarse San Apartado vio un enorme buitre a su lado con las alas abiertas y pico afilado.

Angelillo de Uixó.

 

Escena primera.


Salón de una casa de un agricultor. Aparatos de labranza artesanal en las esquinas. surtido de capazos, cajones con cebollas y patatas, azadas junto las estanterías. En el suelo, planteles  que aún alfombran el piso esperando ser transplantados. El sol , se cuela tibio por el ventanuco en mayo. Cantos de pájaros. Una carretilla con un saco en el centro del salón. La figura de un agricultor deambula por el salón haciendo revisión de lo que necesita para iniciar su labor en su nuevo terruño que llega casi hasta el salón. Junto la pared de la casa, un bancal seco  se extiende mirando al barrio de texas y otra casetucha. polvoriento y árido paisaje de algarrobos. En la radio están reunidas las voces de los concejales anunciando las obras municipales. Inauguración de un nuevo banco pintado, está vez con un botijo con el logo de facsa  para simbolizar que una empresa privada es la mejor gestora de los recursos naturales. En los otros bancos del paseo, en blanco, pero con un cartel según el concejal de cultura que pone:
pronto el sol y el aire.
Jornada de intensidad cultural , con actuaciones en la calle sobre el tema del agua. se pide participación ciudadana para asegurar el éxito del evento.
El agricultor ajeno a la noticia, levanta acto de defunción de su antigua y fértil huerta, asesinada al secar la charca. un hilo de agua corre del cadáver.
Bajo el saco, fauna de la charca agonizantes de San José,  intenta escapar atrapada entre cuatro paredes de hojalata de la carretilla. Del saco saltan ranas, peces, caracolas, culebras… atrapadas en los limos verdes que como un red cubre con su tela el retablo ibérico de su extinción.
La función empieza en el huerto de este agricultor, entre el maíz, crucificado entre las cañas el espantapájaros, un fantoche cuya cabeza es una calabaza llena de paja  cubierta por un sombrero, camisa que tapa una almohada, los brazos, formados ramas de la que salen de las muñecas con más paja, al igual que de sus pantalones de pana atados con una cuerda de los que también sale paja. Se descrucifica el fantoche espantapájaros tocando la flauta  y anunciando la actuación en la charca.
Entonación de su voz de ultratumba poética esperpéntica:
El  agua está quieta en la cultura dentro de una castañuela.
La están buscando en la calle los actores haciendo sonar sus remanso en las escaleras.
Voces de cañas y nubes silban dulces melodías que atraen a la gente que acude con árboles entre algodones.
Una mujer desnuda hace del agua agitando sus pechos.
Danza llena de amor y ternura
La flora y la fauna del agua tiembla martirizada en tierra.
Bajo las algas secas se enredan las culebras del agua entre las hierbas.
En las piedras luchan las colas de los peces su última batalla.
Bajo la corteza se disecan las caracolas.
Escena segunda.


El limo verde, para retener la humedad, es colocado por el agricultor entre los tallos de las tomateras que se enredan como una serpiente entra las cañas trepando en el bancal del secano.
Las avispas atraídas por el olor orgánico de los limos bajan a devorarlo.
En un bote de vuelta a la charca es llevada una culebra, parte de la fauna atrapada por el agricultor, para ser liberada. Las cabezas reclinadas desde el puente de San José meditan sobre el paisaje. Un breve destello de espejo formado por un dedo de agua como un ojo que llora rodeado de verdes limos de muerte refleja a dos jubilados.
Mira Mariano, la charca se está secando.
Habrán pinchado la tela Agustín, para que el agua se vaya y no nos piquen los mosquitos.
Pues muy bien que han hecho Mariano.
El agricultor pasa bajo las cráneos y se sitúa en el centro de los arcos.
allí se produce la despedida y liberación de estos animalitos de la exclusión.

aquí te dejo Eva, no se si te libero o te encarcelo. aquí te rapté sin darme cuenta. hemos pasado la noche juntos. No es la primera vez que duermo con una serpiente.  ya sabes donde vivo.
Inclinando el bote,  Eva se desliza sinuosa resbalando lentamente por las paredes, disfrutando con su contoneo, se va metiendo poco a poco entre la densa agua espesa por los limos. EL agricultor se va, pero antes nota como vuelve a salir la cabeza de Eva, que se queda mirándolo.
Entre los limos se sujeta la cabeza de Eva con el cuerpo sumergido, escuchando el eco de los pasos del agricultor, las voces de la gente que se asoma por el puente.
Ruido de coches, ladridos de perros, maullidos de gato, música de altavoces, voces de niños, petardos, cohetes….
La escena se va cerrando entre un zumbido de moscas que bajan al charco.
Angelillo de Uixó.
Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

cimg9981

 

 

 

Os he enseñado una palabra, una sola palabra animales y plantas mías, en estas cuatro estaciones ya, en las cuales vivimos juntos sin que se haya producido ningún cambio.
Maldición.
Esta es la palabra que os he enseñado, por ser la más mencionada en este valle seco y ruin, animales y plantas mías.
Como un eco que trae el viento desatado de poniente, se mete por doquier, hasta en el alma.
Maldición.
Oh espíritu santo,  en ella se menciona el pasado  y el porvenir de este lugar, y todo el desprecio al esfuerzo de que hace gala este pueblo vengativo y holgazán.
Maldición.
Maldición, maldición, maldición,  animales  y plantas mías, es la palabra más repetida, más insistentes, más desgastada, por tanto empleada en este valle repleto de populacho ruin.
Y cada vez que escucho esa palabra, lloro mirando vuestros ojos de fieras mansas, y vuestras hojas amarillas, animales y plantas mías.
Lloro la larga tregua de paz que nos han concedido.
Una paz vigilada, una paz llena de amenazas que desgasta, una paz  de castigos velados, peor que una rápida hoguera donde nos asaran, animales  y plantas mías, que hemos venido a este seco y duro valle a ser alimento.

La tregua  dura ya cuatro estaciones,  como toda tregua, es consecuencia de una guerra.
Por eso os digo, que una sola palabra empleada al levantar la cabeza y observar  el cielo seco,  o ver pasar, la sombra errante del poder de un policía, juez, funcionario, sacerdote, o vecino, no es suficiente para doblegarnos.
Os anuncio animales y plantas mías, que ha de venir el día del baile, después de la cosecha de otoño, cuando nieve.
El tiempo de cambio,
el cambio de tiempo,
existirá como la primavera después del invierno.
Ahora todo es uno.
Invierno, primavera, otoño, verano.

Pero las cosas que se han unido, como el grano y la paja, han de separarse para que vivan.
Y vuestro deseo, vuestro deseo de libertad, animales y plantas mías,  llegará el día que vuelva a nevar, animales  y plantas mías.
Pues unos sois perros de la nieve, y las otras en noviembre plantas del invierno. Necesitáis la escarcha en vuestras hojas, y los copos de nieve en vuestros lomos.
Esta es la nueva palabra que os quiero hoy enseñar, cuando las cuatro estaciones son siempre igual en este duro y seco valle, es:
Aguantar.
Angelillo de Uixó.

poulet1

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

 

 

I.
Todo cambia
los juncos las cañas,
el agua y el barro,
Están luchando, están luchando,
entre los nardos y las colas de los caballos.

cimg9780

II.
De mi costado desesperado,
brotan cañas y juncos
de agua sembrada.
Sentado en la orilla de grava,
se ahogan en el aire los peces
y vienen los perros a jugar a la arena.
La gente que salta del puente
por no poder seguir avanzando
Lo hace suspirando
dejando grabada con tiza
su silueta en el aire.
Entra y sale,
la muerte,
entre los juncos y el barro.
Y mi corbella
va cortando las hierbas
En una amencer,
quizás un ocaso.

 

III.
Que vienen que vienen, que vienen,
a defender el futuro que vienen,
gente siniestra que mira las estrellas.
Por el río seco hacia arriba
hay agua en una gruta con forma de tumba.
Y allí la están defendiendo
doce guitarristas.
Por el río seco hacia arriba,
se oculta la luna.
Angelillo de Uixó.

cimg9779