Posts Tagged ‘cruzada’

La invasión de los tártaros, de Angelillo de Uixó.

Image

El caro poeta movido por el amor a la patria, a sus bellas ideas comunistas, y conmovido por el derrocamiento del mundo latino; sube de tres en tres los peldaños del edificio de un sindicato de Vall d´uixó semiabandonado. Llega hasta un despacho iluminado por candiles y la tenue luz de un día nublado. El edificio que se desmorona ha sido abandonado por sus cobardes trabajadores que han buscando su salvación personal antes de perecer heroicamente bajo los escombros. En el, solamente una mujer resiste movilizada.

Image

Cómo un Apolo que llevará el mensaje del Apocalipsis a las vírgenes vestales de su templo, entra el Magno.

No pide nada para él, oh hermanos, aunque tampoco se lo podrían dar llegados a este extremo donde las derrotas se imponen a la realidad.

No, hermanos, no.

Al Magno solo lo mueven el amor a sus hermanos más débiles, y el compromiso con sus hermosas ideas antisistemas que debieran ser obedecidas cómo mandamientos sagrados por toda la sociedad.

-Lucia, los tártaros han invadido España.

-¿Eh?- exclama una morenita que lee crónicas marcianas tras una mesa de despacho.

El caro poeta repite sus aladas palabras.

-Los tártaros han invadido España.

A la ventana del despacho suben unas misteriosas palabras emitidas por un mendigo que anuncia propaganda de un partido político:

Señores y señoras, vengan al salón de actos del Ayuntamiento de Vall d´uixó, habrá una charla patrocinada por el PP y mercadona sobre de la regeneración de occidente por Oriente. Oriente, el oriente de los misterios. Señoras y señoras, traigan a sus niños a Oriente. Nunca estuvo tan cercano el lejano oriente en vall d´uixó, cómo hoy que gobierna el partido popular.

Image

-¿ Escuchas Lucia?- pregunta el Magno mirando desde una esquina de la ventana para que el mendigo no descubra que lo espía.

-Si, afirma ella con la cabeza.

Y ya Lucia, Oh hermanos, mira al Magno dudando si su cerebro se ha desatado a las grandes revelaciones.

-¿ Acaso quieres decir que los de ese partido político que tanto odiamos son tártaros?- pregunta.

-Eso mismo- desvela el magno en su infinita sabiduría-

¿ Y cómo han llegado hasta aquí?- pregunta con dudas la ingenua de Lucia.

Pero ya el Magno, oh hermanos, se afana en darle una explicación racional y meridianamente clara para disipar sus dudas, pues famoso es en toda la región por su sentido común:

– Los tártaros, marchando desde las estepas de oriente en pos de la carroñera gaviota que los guiaba por escabrosas montañas, anchos ríos, amplias praderas, llegaron a España tras devastar todos los estados que encontraron a su paso. A nuestra bella y soleada patria, llegaron cruzando el paso de los pirineos, mientras nuestros gloriosos e invictos ejércitos de aire, mar y tierra y los beneméritos estaban ocupados bombardeando las pateras bereberes para impedir un desembarco moro que ayudará a independizar Cataluña. Al llegar los tártaros a nuestra amada patria , únicamente movidos por su sentido de la rapiña, pensaron adueñarse de las riquezas del país. Para ello analizaron la coyuntura económica y cultural. Formaron un partido político que prometía tanto trabajo cómo lo hay en Asia, con sueldos y horarios similares al de los chinos, y con un sistema sanitario y judicial semejante al de los tártaros; así cómo un giro en materia de educación y cultura que tendería a la absurda búsqueda del yo, del nirvana, la promoción profesional, y de la irrealizable felicidad. Con estás promesas antisociales y anticulturales fue cómo ganaron a Zapatero las elecciones. Más tarde llegaron los tártaros al corazón del estado para destruirlo. Se metieron en la Corte española haciendo de Juan Carlos, el Borbón, de la dinastía tártara. Oriente, Lucia, Oriente, el salvajismo de los orientales, esa extirpe de refinados torturadores y explotadores nos dominan.

Lucia se acerca a la ventana y observa al mendigo.

Image

Se trata hombre moreno casi negro, con ojos achinados, barrigón, bajito, con grandes mostachos, pelo rapado por todo el cráneo excepto en el centro de donde brota una larga melena recogida en forma de cola de caballo que le llega hasta la cintura. Su enorme pecho semidesnudo está cubierto por un chaleco de piel de oso, y sus pantalones son de piel de lobo.

Sigue emitiendo su anuncio cargado de ideología subliminal para necios ajeno a que ha sido descubierto:

-Los misterios de oriente, señoras y señores. Oriente, la regeneradora de occidente. Vengan al Ayuntamiento de Vall d´uixó para informarse de los nuevos planes del equipo de gobierno en materia de servicios sociales y religión.

Y la hermosa, Lucia, la de morenos cabellos, la de enérgicas expresiones de lucha que anima a los camaradas cuando su ánimo desfallece en las manifestaciones por los golpes recibidos por la guardia tártara del PP. Lucia, oh hermanos, la querida camarada Lucia; la de sensatas palabras que plasma en grandes propuesta colectivizadotas, y hermosos relatos, ya rauda, empujada por el amor a la verdad, a la justicia, al bien, a la pureza, se acurruca ardiendo de ganas de lucha entre los brazos del Magno poeta buscando su compromiso. Pues un hombre y una mujer, oh hermanos, solo deben yacer, fornicar, estar juntos, siempre y cuando tengan en mente que sus vidas están al servicio de la lucha revolucionaria y anticapitalista.

Image

-Por el manifiesto comunista y el antiguo testamento, oh Magno, tus palabras hoy no las dicta una imaginación exacerbada por el hambre y la fiebre.

El Magno, acariciando con sus dedos sus cabellos, repleto de la fuerza que debe preceder a los músculos que se ejercitarán en el duro combate de la guerra civil; dicta las palabras latinas que deben inspirar a las brigadas rojas en su cruzada contra los tártaros invasores:

Hosanna santus Deus Sabaoth,

Superillustrans claritate tua,

Image

Angelillo de Uixó.


La invasión de los tártaros by Ángel Blasco Giménez is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.