Mayday, grito en el aire a la nada.

13912409691
Se deslizaba la aeronave de la malasia airlines en linea recta dejando tras de si  dos  amplias estelas blancas sobre un cielo tranquilo, liso, plano que discurría en paralelo al océano Índico que era visto por los pasajeros del avión desde las ventanas a varios kilómetros de altura  como si fuera esa superficie una prolongación igual tranquila e inmutable que  ese cielo que parecía  una plancha recta por la que se deslizaban.
El capitán del avión , un gordo alemán con bigote rubio bromeaba  sobre deportes con el  teniente Camus ,  un tipo joven, bien parecido, de origen Francés, odiaba los deportes y al capitán alemán.
Dos azafatas españolas, Merceditas y Lolita, muy hermosas, de piel aceitunada, ojos negros y misterios,  siempre que entraban a la cabina se quedaban asombradas al ver la cantidad de botones que había en un avión, y les daba mucho miedo tocar alguno y que pasara algo cuando retiraban las bandejas  de comida, los cd de música y los botes de bebida que el capitán dejaba esparcidos por el salpicadero del avión. Rehusaban coger el volante cuando el capitán alemán les decía con su habitual humor de bávaro   que se sentaran en sus rodillas y condujeran la aeronave.

VALUJET592-PRINCIPAL

A Mercedes y a Lolita como al Francés les daba verdadero asco el capitán alemán.
El vuelo estaba siendo muy tranquilo, el avión se deslizaba monótono sobre el aire. Quedaban hasta Australia unas 5 horas.  Volaban por un lugar donde lo habitual era la calma, como la existencia de la mayor parte de la tripulación compuesta por pequeños burgueses malayos y algún que otro ocioso europeo de clase alta. El satélite  informó que no habría ningún cambio en la situación meteorológica. El capitán cogió su gorra y se la puso en la cara y sintonizó con los cacos la selección alemana. Le  dijo al copiloto que iba a poner el piloto automático. Las azafatas que había entrado a recoger las bandejas las sacaron impotentes ante el capitán. Mercedes tenía ganas de llorar.

Luego se sentaran en sus asientos  que estaban junto la puerta de la cabina,  frente a los pasajeros.

Se escuchaban los ronquidos del capitán cuando el  avión pegó un golpe como si hubiera chocado con algo. EL morro ascendió  como un barco que hubiera golpeado un iceberg  en plena travesía, para volver a ocupar su posición tras el choque. el capitán se dio un golpe contra el volante al igual que el copiloto , y las azafatas rodaron por el pasillo abrazadas la una a la otra.

nova_deadliest_crash_t614
¿ Qué demonios ha pasado?- se preguntó el capitán mirando a través de las ventanas de  la cabina el cielo en todas direcciones.
Hemos tropezado con algo capitan- exclamó el copiloto  asombrado por el acontecimiento.
Los pasajeros se inquietaron y empezaron a  escucharse  voces de angustia.

Lolita y merceditas entraron corriendo a la cabina donde el sorprendido copiloto les chilló fuera de si:

Cerrad, cerrad, que nadie entre.
Lolita, se dirigió tras cerrar al capitán:
capitán, que les decimos al pasaje.
El capitán  ajeno a los gritos de Lolita siguió sentando, con las manos en el volante confuso.  su estupor iba en aumento mientras el copiloto francés trataba de comunicarse con la torre de control.
capitán- informó el copiloto-no funcionan las telecomunicaciones. Hemos perdido el control con la torre.
Lolita veía que   el capitán no reaccionaba, el copiloto seguía hablándole pero un ruido interno que le desconecto del exterior era el dueño de la mente del capitán.

Mercedes tirando del capitán insistió :
capitán, el pasaje se inquieta, ¿ qué les digo?

ram
El copiloto tomando el control se levantó al comprobar que el botón amarillo de despresurización estaba parpadeando mientras el avión seguía avanzado con tranquilidad, como si no hubiera pasado nada sobre un cielo que pese a su aparente tranquilidad inquietaba  a todos, como si fuera a tragárselos de un momento a otro.
Los pasajeros miraban el océano y el cielo aterrizados.
intentaban ponerse en contacto con sus familiares por teléfono, pero no podían.

Estaban solos.
Tras el misteriosos golpe llegó una nueva sacudida. Esta fue fácil entenderla, en el ala derecha parte del fuselaje, como si fuera un lata que se abre, se desprendió empezando a caer por el cielo dando espantosas vueltas .
La tripulación pegó un chillido  tan espantoso como inútil  a más de mil quinientos metros de altura.
varias personas intentaron tomar la cabina.
El copiloto, como buen francés existencialista  sacó una pistola.
Mercedeitas  se abalanzó contra él.
Camus no, solo están asustados, disparar a esta gente a esta altura no arreglará nada.

800px-Flugtag_Ramstein_17
El copiloto  reflexionó  lo que acaba de decir Merceditas, y volvió a guardar la pistola. miró al capitán que seguía observando el horizonte como perplejo.
La puerta retumbaba por los golpes de la gente que había perdido la paciencia.
Si entra la gente destrozaran todo- exclamó Camus pensando en la pistola. Hay que garantizar el orden.
¿ Y si salimos para hablar con ellos? – intercedió Lolita.
No – dijo de forma seca el copiloto, creo que si abrimos la puerta entraran de golpe.
Intentó Camus comprobar si la megafonía iba, pero también había dejado de funcionar.

Estamos solo, solos, solos en el absurdo- grito dejando caer el megáfono.

Dirigiéndose a las azafatas les dijo:
hablaré primero a través de la puerta,  y si se calman saldré-

Ellas afirmaron con la cabeza.
Les habla Camus, el copiloto de este avión, les pido calma, y que se retiren de la puerta para que salga y pueda dirigirme a ustedes.
Guardo silencio la tripulación, se escuchó a través de la puerta a la gente sentándose. Camus desde la mirilla comprobó que estaban todos en orden.
Al salir  notó sus rostros demacrados, angustiados, atónitos

el teniente Camus trató de comprender si el sentía lo mismo.

Escuchaba de pie ante todos como si estuviera en un tribunal a sus preguntas.

Le molestó que le hicieran las de siempre:

¿vamos a morir?

¿ hay posibilidad de salvación?

¿van a venir a ayudarnos?

¿ Por qué elegí este avión y no el otro?

El teniente Camus opinó que  ese tipo de preguntas eran tan existenciales,  que por lo tanto   debían responderse únicamente ellos mismos. Se negó contestar, solo respondió a una pregunta que una mujer hizo:

¿ Qué ha pasado señor camus?

Este respondió:
al parecer hemos tropezado con algo.

images
Todo el mundo entonces giro la cabeza para mirar por la ventana  al cielo que les rodeaba por arriba, por los lados, por abajo donde no había nada, absolutamente nada , lo que aumentaba la sensación de angustia.
¿ con que podía haber tropezado un boing a 1,5 kilómetros de altura en medio del océano Índico?
La gente en su foro interno empezó a pensar que ninguna ave, ni siquiera el albatros ni el vencejo vuela a esa altura, ademas, la hubieran detectado los sistemas de seguridad o la hubiera visto el capitán.
El copiloto Camus permanencia de pie cuando se produjo un nuevo golpe.  Parte del fuselaje se despego del avión y volvió a el dando un golpe tremendo que estremeció al avión que sufrió una brusca sacudida y bajo rápidamente varios metros en caída libre que estabilizó el piloto automático.

la gente en ese momento silencio, ya no querían hacerse más preguntas. contemplaban el océano resignados mientras empezaba a hacer más grande el agujero del fuselaje, parecía  un bidón que goteaba a punto de reventar en el aire.
Empezaron a calcular cuanto tiempo de vida les quedaba.
nadie podía socorrerles, no había salvación posible- ahora lo tenían claro.

Camus había caído por el golpe. se levantó dolorido, tenía una brecha de sangre en la cabeza. Llevó su mano a la herida y cuando observo el golpe se rió amargo.
Un nuevo golpe llegó, como si una enorme piedra impactara contra el avión. El golpe hizo caer de nuevo a camus que ya no se levantó. La gente guardaba silencio sobre los asientos observando un trozo de chapa que se había clavado sobre unos asientos
El aire entraba cada vez mas fuerte. Los tornillos y los remaches empezaban a saltar y a flotar por el aire, al igual que las pertenencias  de la gente.

Era el fin.
Un niño vio como su peluche pony unicornio pegaso con sus alas de tela cosidas a los lados era arrancado   de sus manos  por esa fuerza invisible que les estaba matando. Salió del avión el pony  volando mientra su madre  acariciaba a su hijo llorando en silencio. Los pasajeros observan al pony flotando por el aire alejándose del avión moviendo sus alas a gran velocidad mientras caía.
Dentro del avión todo empezaba a flotar, daban vueltas los objetos como en  un torbellino, y acaban saliendo al exterior.

El fuselaje estaba lleno de grietas. Asombrados veían como crecían más grietas cada minutos por el suelo, por le techo, por los lados.
Sus vidas en breves momentos iban a ser la siguientes en caer al espacio.

El capitán seguía en su asiento sin moverse.
se escuchó un disparo.
Nadie dijo nada.

solo se vio sonreír a merceditas y a lolita antes de salir volando.

kuiper-rocas--644x362

Angellio de Uixó.

Licencia de Creative Commons
Mayday, grito en el aire a la nada. by Ángel Blasco Giménez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en angelillo201.wordpress.com.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s