La adopción de la perra de Alba, relatos de perreras.

Posted: May 12, 2015 in educación, instrucción
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La adopción de la perra de Alba, relatos de perreras.

subtitulado: podemos escribir historias de injusticias en españa peores que las de  la época zarista.

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La siguiente historia está basada en hechos reales. en vall d´uixó también ha pasado pero no se ha publicado os dejó la primera que he encontrado en google antes de mi relato educativo y moral.

https://clickug.com/noticies/2005-09-22/news-48171-source-2-donostia-detenido-por-pagar-con-falsos-billetes-de-50-euros

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I.
Colmillo lácteo y toda la camada que ya tenía casi tres meses se acercaron a mi con ganas de saber de que había tras la puerta de nuestra casa.

Eran muy pequeños todavía para enfrentarse al mundo, así que yo les contaba cuentos de gatos que podían matarlos, de niñas con caperuzas roja que se alimentaban de cachorros, y pijas solteronas amantes de los animales que se apuntaban a protectoras de animales para mitigar su soledad y que los torturaban en su compañía cuando caían en sus manos.
Yo, con cariño cogía a colmillo lácteo y tras sentarlo en mis rodillas le relataba a él y a los demás cuentos de adopciones de perros que me habían contado en la perrera de Castellón.
La camada escuchaba, y yo notaba cómo su mente se abría y se preparaba para salir al mundo y hacer lo que pudiera para sobrevivir.

II. LA odisea social de Ulises Lincón.

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Erase una vez Duquesa, la perra de Alba, una niña caprichosa, anoréxica y pija de diecisiete años cuyo padre era el juez de Nules de la sala segunda. Este juez se llamaba Salomón de Alba, y era el que había condenado al dueño de Duquesa a prisión. EL dueño de Duquesa era un chico delgado, moreno, y medio tonto llamado Ulises Lincón al que habían denunciado sin ganas un trabajador de una gasolinera por pagar con un billete falso de 50 euros.

Los billetes que portaba este pequeño malhechor del barrio de texas, vall d´uixó, eran tan falsos que los detectaban enseguida la gente. Generalmente ocurría que cuando iba a pagar lo echaban a patadas los comerciantes de los establecimientos de vall d´uixó, ya que denunciarlo les traería más perdidas que no hacerlo. Es decir, cerrar el comercio para acudir a la policía, luego ir a un juicio, y sobre todo no ganar nada. Ulises Lincón, era casi un huérfano que vivía en vall d”Uixó en una casa okupa en compañía de una perra llamada Duquesa.
Su padre estaba vivo, pero no le hablaba desde hacia varios años a raíz de una discusión donde le echo de casa. Su padre era un pobre desgraciado que había sido un calavera egoísta toda su vida, cómo la mayoría de pobres de vall d´Uixó. frecuentaba los bares de la avenida suroeste donde gastaba en tres día la pensión del mes. Lo último que le dijeron es que se le había ido la chaveta con una chica de 16 años a la que le pagana la cocaína a cambio de su compañía.
Ulises que encontró el dinero falso en la casa okupa, unos quinientos euros en billetes de 50 euros de bastante mala calidad. Solo una vez consiguió su objetivo de comprar algo con ese dinero, fue en una gasolinera.
Buenos días- dijo la entrar.
El trabajador lo miró con desagrado por su aspecto escuálido y su ropa harapienta, pero cómo a la gasolinera muchos de sus clientes eran de esta guisa, lo atendió con naturalidad fingida.
¿ que desea?- le preguntó el trabajador-
Ulises le respondió mirando varias revista de mujeres desnudas:
una recarga de telefonía móvil de 15 euros de voparon.
El empleado tecleo pidiéndole información:
Me da su número por favor.
Lincón se lo dio tras leer el número del móvil.
Al ir a pagar el vendedor se dio cuenta del engaño:
Este billete es falso.
Fingiendo muy mal Ulises, respondió con una sonrisa que solo un idiota cómo él podía hacer:
¿ de verdad?

Me lo han dado así.
El empleado cabreado le amenazo:
Mira tío, dame los 15 euros o no te devuelvo el billete.
Ulises caminando a la salida le dijo riendo y triunfal por primera vez en su vida:
Quedátelo prigao.
Ulises Lincón se fue, y el trabajador de la gasolinera se quedó con el billete pensando toda la tarde que hacer.
Cuando llegó su encargado a la hora de cerrar a contar el dinero, que era toda su función en una cadena de gasolineras de la que era encargado después de haber sido durante más de 15 años un simple dependiente, y arqueo la caja le dijo al trabajador:
Faltan 15 euros, si no aparecen los pagarás de tu bolsillo Juan.
El trabajador sacó el billete y le contó lo ocurrido.
Mira Juan, se que eres nuevo, pero debes aprender a catalogar a las personas. Me da igual que te hayan engañado, lo que no voy a permitir es que la empresa pierda. Paga.
Juan pagó de su bolsillo, pero le dio tanta rabia que denunció los hechos a la policía que investigo el asunto dedicándole dos agentes de la secreta. No prestaron atención la policía a la extorsión a la que estaban sometidos los trabajadores de esa gasolinera que también de forma indirecta salía en el relato. Solo interesaba  a la policía  el asunto del billete falso.
Juan paso la mañana siguiente en comisaria. Y al día siguiente fue otra vez citado para reconocer las fotos una vez la policía se llevó las cintas de las cámaras de seguridad de ese día.
Las cámaras de la gasolinera cumplieron su función y se localizó al joven Lincón en el parque de la petanca de texas con su perrita husky duquesa.

La policía se lo llevó al cuartel y allí Ulises contó que se había encontrado el dinero el dinero en la casa okupa donde vivía, pero nadie le creyó.
Dos meses después fue a juicio.
El jurado formado por comerciantes y gente de clase media le impuso una pena de tras años de cárcel, aunque el juez de nules no le creía culpable, pero el fiscal demostró que Ulises estaba en posesión de dinero falso. Su abogado no pudo hacer creer al jurado las circunstancias de pobreza en las que vivía Lincón.

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Así fue cómo el dueño de Duquesa fue a prisión el día del cumpleaños de Alba. El padre de Alba era el juez Salomón , que fue quien firmo la sentencia de Ulises para prisión creyendo que era solo un desgraciado inocente víctima del ambiente de donde vivía. En el momento en el cual el preso podía dirigirse al tribunal suplicó con firmeza por su perra:
Señores del tribunal, acepto mi condena, pero pido por mi perra, no se que será de ella.
Y dirigiéndose al tribunal paseo la mirada:
¿ alguien quiere adoptarla mientras estoy en la cárcel?
El tribunal repleto de gente que iba bien vestida silenciaron:
solo una mujer de mediana edad y muy católica que voto porque fuera a prisión, preguntó conmovida por su  conducta piadosa :
¿ es grande?
Ulises le respondió que si.
Entonces la mujer  dijo que no podía ser,
EL juez decidió por compasión, y para que el animal no fuera sacrificado en la perrera, el llevarse a este animal a su  casa y reparar en cierto modo el mal hecho.
Yo me la quedaré hijo, cuando salgas, tendrás  una notificación y nos pondremos en contacto para devolverla. Ahora… suerte.
Gracias señor juez- le dijo Lincón muy contento.
La perra llegó a casa de los Alba el día del cumpleaños de Teresa Alba que cumplía diecisiete añitos.
Así fue como Duquesa paso a ser parte de la familia de Alba.
Duquesa se sentía extraña en ese hogar, por eso no hacía más que llorar ante el juez que había sido participe de llevar a su dueño a prisión por tan solo tener en posesión varios billetes falsos. Alba por su parte se comportaba con Duquesa de forma dominante. la tenía a en régimen de mascota. Le obligaba a hacer genifluxiones  con la pata ante su presencia , también estar sentada mientras ella hablaba , y a escuchar las conversaciones que se traía sobre chicos.

Durante los días siguientes de la entrada de Duquesa en la casa de los alba sufrió mucho recordando su antigua vida.
En la casa del Alba vivían dos perros. Se trataba de dos enormes bóxer, uno macho que la quería montar y otra hembra que le tenía celos y le mordía.

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El hogar de los alba pasaron los meses. Duquesa vivía resignada recordando los momentos felices con Lincón. EN el nuevo hogar no le faltaba comida pero odiaba a los dos bóxer y a la niña de Alba con la que tenía que pasear casi todos los días.

Pasaron un par de cosas que harían que la vida de Duquesa cambiara.
la primera fue que el bóxer llamado Emperador un día de calor la montó y la preñó.
Y la otra fue que el juez Salomón empezó a tener problema en el juzgado porque le pedían la libertad de un preso que había condenado por formar parte de un entramado societario que había hecho un desfalco más de mil millones de euros en subvenciones publicas, aunque el único condenado por el juez Salomón fue un vagabundo que firmaba los pagares que le daban la trama corrupta a cambio de dormir en una oficina vacía. Cuando se descubrió por culpa de la prensa la sentencia del juez Salomón donde solo el vagabundo había sido condenado a prisión, hubo gente progresista y culta que elevó una suplica al tribunal supremo para que liberaran la vagabundo. Entonces apareció el caso de Ulises Lincón y su pequeña estafa en una gasolinera. también hubo gente que se escandalizó haciendo analogías de que por esa cantidad miserable un ser humano se viera privado de libertad mientras las institucionales estaban copadas de auténticos ladrones.

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El juez Salomón salió en la prensa antifascita nuevamente cómo un encarcelador de pobres, aunque fue un jurado popular de gente de clase media que suelen odiar a los pobres más que los ricos el que  condenó a Ulises.
Duquesa pario 8 cachorros medio bóxer medio husky mientras el juez Salomón pedía más leyes para saber que hacer en casos difíciles, pues su conciencia bailaba junto la de otros jueces acusados de injustos.
El casó de Ulises fue revisado y salió de prisión.
Lo primero que hizo fue ir a recoger su perra que se la dio encantado el juez Salomón con ocho cachorros.
Le deseó suerte en la vida señor Ulises, y mire bien los billetes con los que paga.
Ulises regreso a su casa muy contento de estar libre.
La habían ocupado unas personas que conocía, que le dieron la bienvenida, sin entusiasmo, con indiferencia, pues ellos también habían estado en la cárcel.

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Angelillo de Uixó.

Licencia de Creative Commons
La adopción de la perra de Alba, relatos de perreras. by Ángel Blasco Giménez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en angelillo201.wordpress.com.
Puede hallar permisos más allá de los concedidos con esta licencia en scribd.com
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