El resplandor del Peñagolosa.

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La naturaleza se presentó al borde de los acerados raíles reflejándose sobre su faz de metal el rostro del frío, las nieves, las elevadas crestas, cercos de miles de pinos que formaban una empalizada natural impenetrable donde moraban cientos de criaturas salvajes, ocultas a nuestros ,ojos que seguro espiaban nuestras miradas fugitivas y preocupadas, perdidas en las inmensidades heladas de la naturaleza salvaje, reflejada en nuestra mente a través de la ventana. El tren estaba detenido con la carne del último suicida en manos de la policía que la depositaba en bolsas negras. Según nos dijo el revisor, se trataba de un vecino de Madrid que no quería volver a su casa. Había bajado del pico Peñagolosa habiendo visto:
el resplandor.
-En los bosques del Peñagolosa muchas almas perdidas, cómo musgos, ramas, ranas, vagan perdidas – le comente a teresina que lloraba desconsolada por la muerte del desdichado. Sus enormes manos estrangulaban su cara entre sollozos.
Yo me levante en medio de vagón y les dije a mis compañeros:
Un aplauso por el suicida, es una pena que no nos haga compañía.

La voz de martín, el violador de octogenarias de Chanberin grito:

Él se lo pierde. Oh hermanos.

Respetuosos por el compañero caído guardamos silencio.
Escuchamos un golpe seco en la puerta que nos sobresalto. La puerta se abrió despacio, tímida. Una preciosa morena, menor de edad, asomó tiritando con la piel de cebolla abierta en la fría escarcha de la madrugada, portaba consigo una maleta, nos pregunto con lagrimas en la cara por donde se subía al Peñagolosa.
Yo me acerque a ella, curioso por saber su historia.
Creo que es mejor que busques refugio en alguna aldea y abandones ésta temeraria empresa. Yo conozco estas montañas, pese a estar de paso en este tren, que se ha detenido por la suerte adversa de alguien que subió a esa cumbre, no son horas, ni vas equipada para alcanzar la cumbre. Es mejor que te alejes de este tren y esa montaña- con sigilo le dije acercándome a su oído- todo aquí esta maldito- y hablando ya normal:
pero antes, dime ¿ que te pasa?
Ella, atragantada de lágrimas, en la puerta del tren gimió desconsolada, sin que nada le importará :
He sido deshonrada y abandonada, toda a la vez, en el mismo día, tras haber mantenido relaciones con un canis que dejo su semen en mi boca y una sucia mancha en mi corazón, cuando se calzó los calzoncillos haciendo burla de mi amor y entrega diciendo: nena hasta la próxima.
quiero entregarme a la virgen selva, ser devota de Artemisa, vagar cómo una cierva.
Siendo así, no puedo oponerme a tus sensatos planes- respondí- sigue ese sendero escabroso que asoma entre las nieves, y quizás encuentres al ermitaño que puede guiarte cómo despreciarte, según del humor que lo encuentres, es un hombre cabal a ratos, otra un tarado. Que los dioses estén de tu lado.

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Ella haciendo un ademán se despidió de todos, y arrastrando la maleta se adentro en la oscura selva que amanecía entre  negros barrancos, que quejumbrosos arrastraban agua acristalada, casi estanca, entre hielos que flotaban.
Un fuerte resplandor ilumino la madrugada, fue cómo el paso de un cometa, y algunos viajeros dijeron que se trataba de ovnis.
En los vagones no se hablada de otra cosa.
Escuchadme- les dije yo. no son ovnis, si no los reyes de oriente que traen al nuevo el mesías al Peñagolosa. Creo que bien merece la pena que el tren quede detenido, y cuando termine de amanecer vayamos a la cumbre, no estaría de más purgar algunos de nuestros pecados. quizás lleguemos a salvarnos.
Mis palabras causaron asombro, aunque la mayoría creían que aquella luz era una invasión marciana, sobre todo por qué entre nosotros había un historiador que alimentaba sus libros, premio planeta de estás fantasías. allí donde había un pico alto, un viejo templo, una muralla íbera, o celta, según él : habían habido marcianos.
Estafano Rey, historiador de libros premiados por la editorial Planeta y Nadal, e imputado por dirigir una secta llamada Nuevo Aquario, tomó la palabra colocándose Magno en lo alto de un asiento. Lanzó su grave mirada a todos aquellos que habían perdido los sesos en diferentes caminos y senderos de los guetos obreros:

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Hermanos y hermanas, en lo alto del Peñagolosa se encuentran restos de la civilización marciana que fundaron hispania. Sobre las rocas de lo que fue un gran altar orientado a la nebulosa de Orión, está esculpido entre unas enormes rocas, formando un lenguaje secreto de signos que los elfos me enseñaron descifrar: símbolos, marcas, gravados en esas piedras que configuran un atlas sideral con instrucciones para construir un ovni que nos lleve a un mundo mejor. Nosotros somos los elegidos, este es el secreto de nuestra parada. EL hombre que se ha suicidado es un marciano que se ha sacrificado por todos nosotros. Su verdadero nombre es: Jesús.

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Mañana iremos a lo alto de la cumbre y veremos a Cristo que nos llevará a su reino.
Paco, el buen padre, que era el apodo que le dábamos por haber estado en soto de real seis años por haber azotada a un niño, que seguro que se lo merecía, tomo la palabra , con su realismo de hombre con los pies en el suelo que necesitan hasta los más grandes profetas para llevar su misión adelante.

Camaradas, viajamos en el tren de la indignidad, en cualquier momento puede arrancar, creo que debemos hablar con los guardas, o tomar el mando por las armas (hizo la señal con el pulgar de cortar cuellos)
Teresina, alarmada por estas palabras, se alzó con todo su enorme volumen de vaca, sujetando la cabeza de su bebe ciego que eructo entre sus pechos.
Por favor, ¿qué nos está pasando? llevamos varios días viajando todos juntos, y nunca he escuchado tanto disparates cómo ahora. retomemos el sentido común, un hombre ha muerto en extrañas circunstancias, estamos en medio de la naturaleza salvaje, y nos estamos volviendo locos, creo que salir del vagón será enfrentarnos a la muerte, es mejor que estemos aquí.
La nieve empezó a caer. Los viajeros del tren de la indignidad estábamos preparados para el sol, la humedad, el sudor,el clima tropical, el desierto, pero no para ese clima de alta montaña, esa soledad y paisajes helados. Sentíamos que en esas latitudes el ambiente podría modificar nuestra personalidad, volvernos totalmente locos. Llevamos varias horas quietos, y estábamos realmente muy nerviosos, presa del pánico.

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El revisor entró con dos guardianes arrastrando mala cara:
señores, tengo una mala noticia que darles, estamos incomunicados, un alud hace impracticable continuar. un tren del ejercito repleto de guardia civiles está en camino, es posible que tarde dos días en llegar por culpa de los recortes. Así que hay que organizarse, debemos ir al bosque a por leña.

Nuestras caras se tornaron serias cuando salió el revisor, a lo lejos se escucharon varios aullidos de lobo.
¿ has visto que hace Tomás, Teresina? – le pregunte con disimulo para que nadie nos escuchara, especialmente Estafo Rey que por sus palabras estaba convenciendo al colectivo de Senegaleses animistas de que su hijo ciego era el responsable de nuestras desgracias. Ella con sus pupilas marrones miro al fondo del vagón, donde Tomás, un hombre calvo, de metro ochenta , senderista y escalador de procesión, acusado de abandonar en una tormenta a dos compañeros heridos, hablaba solo. Estaba dibujando con tiza en la pared del vagón un mapa.
Me acerque hacia él, mientras canturreaba:
El barranco de la muerte, junto al tejo milenario, allí están mis dos compañeros enterrados.
Bonito mapa tomás- comente observando dibujos de escaladores muertos situados en el mapa.
ÉL seguía hablando solo y dibujando:
en el sendero que acaba tras una roca, asoma el precipicio del Peña Golosa, y al otro lado, el barranco, miles y miles de pinos forman un enorme cerco, imposible salir de allí con vida, el hielo resbala, el cielo es hermoso, azul casi galáctico, y el viento aúlla rápido y veloz, capaz de empujar a un hombre por esos barrancos cuando la ventisca está cargada de nieves. jaaaaa, jaaaaaa.

el-resplandor

Tomas, tomás- grite para que saliera de su trance, al verme se quedo perplejo, todo el vagón estaba observándolo.
Vamos a morir, he visto el resplandor- nos grito, cogiendo el  hacha para incendios y matando a un inmigrante Senegales practicante de la oblación.
Afortunadamente, el equipo de seguridad y la policía que acaba de retirar lo ultimo que quedaba del suicida, una oreja con parte de piel de la patilla, llegó rápido y lo abatió.
sacar los dos cadáveres fuera- ordeno el juez que dirigía la investigación.
Maldita sea el resplandor- comento un policía , yo me dirigí a él y le pregunte que quería decir con eso del resplandor.
El agente no tenía muchas ganas de hablar del tema. así que lo despacho de forma rápida, habitual en ellos:

índice
El resplandor es algo que ocurre en esta zona, es una energía que vuelve locas a las personas, para vencer al resplandor hay que ser limpio de espíritu.
Pues si que es mala suerte- pensé alarmadoen una zona de energía maligna, mirando a mi alrededor dentro de un vagón lleno de imputados por todo tipo de delitos.
¿ te pasa algo?- me pregunto teresina preocupada al verme la cara blanca.
Yo me senté a su lado y le pregunte:
¿ crees en Dios?
no.
mejor- le dije yo sabiendo que íbamos a morir, temiendo acabar en el infierno.

Angelillo de Uixó.
El resplandor del Peña Golosa. by ángel Blasco Giménez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en angelillo201.worpress.com.

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